Castle Rock Asylum

Bienvenidos a la locura.

I Antología de Relatos de Terror Castle Rock Asylum

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lunes, 30 de diciembre de 2019

4 monstruos navideños para que se nos atraganten los polvorones


Porque la Navidad no solamente es época de poner el árbol, los regalos, de risas y de reencuentros. La Navidad también tiene una parte oscura en muchas culturas que están pobladas de monstruos que se alejan bastante de nuestro adorable Papá Noel, o de los campechanos Reyes Magos.

1. Hanstrapp


Hans era un carnicero que disfrutaba cazando niños, literalmente, para descuartizarlos y comérselos. La leyenda cuenta que Santa Claus, un buen día, revivió a tres niños a los que había matado para comerse. Desde ese momento, tomó a Hans como sirviente, y ahora este castiga, por orden de Santa, a los niños que no se portan bien.


2. Jólasveinar



Eran unos trolls que movían cosas de lugar y, además, robaban, causando así problemas a los vecinos. Eran el reverso a Santa Claus, ya que ellos, en vez de premiar a los niños, los castigaban. Esta leyenda ha ido evolucionando, y se cuenta que actualmente se han vuelto bondadosos y dejan regalos durante 13 días. 


3. Jólakötturinn



¿Te gustan los gatitos? Pues te aseguro que este lo tiene todo menos la adorabilidad... A este le gusta meter miedo y comerse a la gente, pues la carne atemorizada es la que mejor le sabe. Es una leyenda islandesa que asegura que a los niños que no hacen sus deberes, sus padres los amenazan con este terrorífico felino.


4. Belsnickel


Este personaje alemán buscaba a niños vestido de vagabundo, con harapos y ropas viejas. Con los niños malos sacaba su látigo y los golpeaba; a los buenos les daba caramelos. Hoy en día esta leyenda ha sido suavizada, y se cuenta que el látigo solo lo utiliza para hacer ruido y asustar a los niños malos, que acaban portándose bien y recibiendo caramelos.


¿Habéis sido buenos este año?


sábado, 28 de diciembre de 2019

Entrevista a Juan Carlos Cervera (escritor) y Nacho Fito (ilustrador)

Entre los muros del manicomio nos hemos encontrado con dos almas tan oscuras como las nuestras: Juan Carlos Cervera y Nacho Fito, que han vuelto a unir fuerzas para darnos el segundo volumen de Very Horrible Stories (VHS) titulado Los viejos rockeros nunca mueren.
Primero de todo, bienvenidos a Castle Rock Asylum.

Juan Carlos: Muy buenas.

Nacho: Encantados de estar por aquí.

Nacho Fito (ilustrador) a la izquierda y Juan Carlos Cervera (guionista) a la derecha
¿Cómo surgió Very Horrible Stories (VHS)?

Juan Carlos: Habíamos trabajado juntos anteriormente en Tu última noche en la Tierra una antología de relatos online que se publicó en formato físico en Argentina (La Términa Ediciones). Nacho hacía las portadas de los relatos y yo los escribía. Siguen disponibles en LEKTU para su descarga gratuita, por cierto. A ambos nos vuelve locos el noveno arte así que decidimos crear VHS, que no deja de ser una antología de historias de terror como lo es Tu última noche en la Tierra.

Algunas de las portadas de “Tu última noche en la Tierra”
En VHS podemos ver unas claras influencias hacia Creepshow e Historias de la Cripta. ¿Qué importantes han sido estas obras en vuestro proceso creativo?

Nacho: Pensando en recuerdos de la infancia relacionados con el terror lo primero que me viene a la mente son las entrañables entradas que hacían en la serie de TV de Historia de la Cripta y, por supuesto, quisimos hacerles un homenaje, ya que apelamos a los 90 en todo momento (incluso con nuestras siglas) evocando un terror algo retro dentro de este mundo tan futurístico en el que vivimos.

Juan Carlos: Sin Historias de la Cripta no existiría Very Horrible Stories. Para mí es una mis mayores referencias.

El título hace una clara referencia al formato de las cintas de vídeo, y como no podía ser de otra manera, Matt McMuerto nos presenta las historias en un videoclub. ¿Cómo se os ocurrió ese escenario?

Juan Carlos: Teníamos claro que queríamos hacer un homenaje a todos esos presentadores de historias que aparecían en los cómics de terror de los cincuenta. Estos solían ser brujos o guardianes de calabozos y de ahí salió la idea de modernizar el concepto y convertir esas lúgubres cavernas en un videoclub.

Nacho: Habiéndome criado en los 90 me pareció una idea perfecta para darle rienda suelta a toda esa imagineria ilustrativa de esa época a la vez que nos permite crear historias y darles un nexo de unión.

Y hablando de Matt McMuerto, este personaje es el maestro de ceremonias de vuestras historias. ¿En qué os inspirasteis a la hora de crearlo?

Nacho: Por supuesto en el personaje de aquel sótano-biblioteca olvidada de Historias de la Cripta.Pensando en los videoclubs ya casi en desuso y que dentro de nada pasarán a ser un mero recuerdo, creímos conveniente que existiese un guardián algo macabro de todas esas citas e historias guardadas en VHS.

Juan Carlos: Exacto. Nosotros queríamos tener el nuestro propio guardián. En ese sentido, Matt McMuerto es la combinación perfecta entre Karlos Arguiñano y Charles Manson.

Viñeta perteneciente al nº2 de Very Horrible Stories

En esta ocasión, nos presentáis el segundo volumen: Los viejos rockeros nunca mueren. Sin spoilers, ¿qué nos podemos encontrar entre sus páginas?

Juan Carlos: Rock, zombies, pesadillas, fantasmas del pasado, promesas rotas, cuentas por ajustar…todo junto y bien removido.

Nacho:Y escenas muy potentes que esperamos que os lo hagan pasar realmente mal. En esta ocasión hemos hilado muy fino tanto en historia como en la composición de las imágenes.

Los dos ya habíais colaborado antes en Tu última noche en la Tierra. ¿Os gusta trabajar juntos?

Juan Carlos: No, pero nuestras condiciones contractuales así nos lo marcan. Es broma, Nacho es un maestro para mí en todo esto y en lo personal lo considero un hermano mayor.

Nacho: Nos flipa. Hay muy buena comunicación y un dejar-hacer, que es super importante para crear un buen proyecto. También nos dedicamos a realizar talleres de cómic para grandes y pequeños, para poder captar más gentuza a este mundillo. Siempre es un placer trabajar con Juan Carlos.

En vuestra primera historia de VHS, Prohibido cazar ratas, la acción transcurría en un hotel abandonado donde sus protagonistas tenían que encargarse de una plaga de roedores. ¿Qué os da más miedo: las ratas o los lugares solitarios?

Nacho: Por mi parte los lugares solitarios, ya que de repente y sin saber por qué, la cabeza comienza a recopilar imágenes, recuerdos o sensaciones que pueden hacer que supures miedo por todos los poros de tu piel, la imaginación es una gran arma y a veces se vuelve contra nosotros.

Juan Carlos: Me quedo con los lugares solitarios también, especialmente sino sabes cómo salir de ellos.

Ratas, zombis… ¿Qué será lo siguiente?

Nacho: ¡Sorpresa! Preparando cosas frescas, de lo que estoy seguro es que con cada capítulo rebuscaremos en los miedos de nuestros seguidores para poder seguir sorprendiendo y haceros disfrutar.

Juan Carlos: Terminé de escribir la tercera historia hace ya un tiempo, pero necesita una fuerte revisión. Incluso estoy pensando en dejarla en la nevera y probar con otra. Si tienes algún género en especial que te gustaría leer en nuestro próximo número puedes contactarnos en nuestras redes sociales: @VHS_Comics (Twitter), “Very Horrible Stories” (Página de FB) o veryhorriblestories@gmail.com. Quizá tu idea sea nuestra siguiente gran historia.

Pregunta obligada: ¿Cuáles son las películas y/o libros que más miedo os han provocado?

Nacho:De pequeño me asustaban mucho El misterio de Salem's Lot, Poltergeist y Flores en el ático, esta última terror psicológico con una abuela que daba mucho yuyu. De libros de terror no he leído mucho, soy más de ciencia ficción.

Juan Carlos: Pelis: REC, La Niebla y Jeepers Creepers. En cuanto a libros IT (Stephen King) es el libro que más pesadillas me ha provocado.

Y para terminar: ¿nos podríais adelantar algo de vuestros próximos proyectos?

Juan Carlos: Tengo una novela que irá ya por su decimonovena corrección y el guion de Very Horrible Stories 3 pendiente de otra. En cuanto a los demás proyectos no están lo suficientemente desarrollados: un guion de western por un lado y una novela de fantasía (que es un género que nunca he tocado, por otro). En cuanto a cosas más inmediatas, en mi perfil de Instagram (@ticket_restaurante) estamos haciendo entre todos los seguidores una historia noir de detectives llamada A tumba abierta. Os animo a acercaos si os pica la curiosidad.

Nacho: Ya veremos que cinta nos tiene preparada Matt McMuerto para el próximo número. Lo que sí que os prometemos es subir de nivel.

Muchísimas gracias por visitar de nuevo nuestros dominios. Nuestros zombis se han alegrado mucho con vuestra visita… al igual que los roedores que se esconden entre las paredes.

Nacho: Todo un placer.

Juan Carlos: Nos vemos pronto.

Recordad que podéis haceros con vuestro ejemplar de Very Horrible Stories 2: Los viejos rockeros nunca mueren en el siguiente enlace: https://boutiquedezothique.es/comics/1004-vhs-n2-los-viejos-rockeros-nunca-mueren.html



miércoles, 18 de diciembre de 2019

Sedición por Kalton Harold Bruhl



Imagen Google

El antiguo tratante de esclavos cavilaba su miseria desde la oscuridad. Sus tierras habían sufrido los estragos de la guerra, las plantaciones habían sido quemadas, su mercancía se había rebelado y, tras una cruenta batalla, lo había perdido todo. Su familia había sido masacrada frente a sus ojos y sólo su hijo menor, el menos útil, había sobrevivido. Sentía que ya no tenía nada por que vivir.

En el aire todavía se podía respirar la pestilencia de la muerte.

–¡Papá! –le gritó el niño, sacándolo de su sopor.

–¿Qué sucede?

–Han vuelto –le dijo con voz temblorosa.

El sureño tomó una antorcha y salió a enfrentarse a los intrusos. Afuera, cientos de cadáveres deambulaban ominosamente, arrastrando los pasos, sin rumbo determinado.

–¿Qué haremos ahora, papá? –le preguntó el niño, totalmente aterrado.

–No te preocupes, hijo –su rostro se iluminó–. Trae el látigo, ¡volveremos al negocio!




Kalton Harold Bruhl (Honduras, 1976) ha publicado los libros de relatos El último vagón (2013), Un nombre para el olvido (2014), La dama en el café y otros misterios (2014), Donde le dije adiós (2014), Sin vuelta atrás (2015), La intimidad de los Recuerdos (2017), El visitante y otros cuentos de terror (2018), La llamada (2019); Novela: La mente dividida (2014). Es premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa” y miembro de número de la Academia Hondureña de la Lengua, Correspondiente de la Real Academia de la Lengua.



lunes, 16 de diciembre de 2019

Reseña El Instituto de Stephen King




Sinopsis

El pequeño Luke Ellis despierta en una habitación muy parecida a la suya, solo que no lo es. Aún no lo sabe, pero sus padres han sido asesinados y ha sido reclutado por una siniestra organización que quiere explotar sus cualidades psíquicas. En El instituto se encontrará con otros niños que también han sido secuestrados y a los que torturan cuando se portan mal o premian cuando obedecen y se someten sin rechistar a las atroces pruebas e inyecciones. Aquellos que ya están “preparados”, pasan a la temida Zona Trasera, y de allí jamás regresan, por lo que escapar de ese lugar se convertirá en su máxima prioridad. El problema es que tan solo es un niño...


Lo que he leído, por Zanbar Bone

Ya no presto la misma atención que antes a los lanzamientos de King, pero cuando vi la portada de El instituto y su reseña, algo hizo clic dentro de mí y supe que tenía que leerlo, y no me equivoqué.

Lo que lo hace diferente de algunos de su trabajos más recientes es el estilo mucho más directo y trepidante que tiene, un poco a lo Cell, pero con una historia de fondo más atractiva y consistente. ¿Es inevitable comparar con sus anteriores trabajos? Pues igual no, pero viene de perlas para definir El instituto como una especie de Ojos de fuego escrita por un Richard Bachman en buen estado de forma.

A ver, la novela se permite un arranque normalito, casi anodino (aunque la narración de King te arrastra igualmente aunque parezca que no sucede nada extraordinario), con un personaje secundario que es obvio que aparecerá más tarde. Con todo, comprendes que es necesario un inicio así a poco que leas el conjunto, si bien como gancho para leer la novela no atraería tanto de no venir firmada por SK. Pero asumamos esto, que un autor como él se puede permitir una cosa así, y a poco que te das cuenta te ves sumergido en una historia que te pone de los nervios y que conforme avanza más y más se convierte en un pasapáginas.

Vale, no nos emocionemos. No es el King del pasado que tanto se reclama (¿y cómo puede alguien ser el mismo que el de un montón de décadas atrás?), pero tampoco es su versión más densa, intimista (y a veces leeenta de leer), sino que se queda en una especie de retorno a uno de sus registros más directos y efectivos.

Aspectos no tan logrados tiene unos cuantos (esto es, como todo, una opinión), como esa forma de quitarse en el tramo final personajes de un plumazo casi por pereza de buscar una solución para ellos; o que a veces su forma de explicar los fenómenos sobrenaturales sea tan caricaturesca o incluso infantil (no le viene del todo mal, porque los protagonistas son niños); o los diálogos entre los pequeños, que a veces parecen demasiado adultos; o la ideología del autor, que en ocasiones se hace demasiado evidente y que todos los personajes parecen compartir por igual. Pero el resultado global sigue siendo memorable, con un buen trasfondo y momentos que dejan buen sabor de boca.

¿Final bonito? Ah, sí, espera, se me ha olvidado decir que esto no es una historia de terror, pese a que contenga alguna pincelada y escenas muy duras por la temática que trata (niños torturados, niños que mueren). En realidad, no está escrita para dejarte mal cuerpo al final, vaya. Más bien es un thriller muy duro y a ratos indignante, con elementos, vamos a llamarlos sobrenaturales, no del todo fantásticos en mi opinión, que sirven como excusa para dar rienda suelta a la frialdad y crueldad de ciertas personas, y en contraste resaltar valores mucho más positivos como la amistad.

Así que en conjunto, y pese a los pequeños aspectos cuestionables, es una historia de esas que te dejan con ganas de seguir avanzando un poco más, que te hacen sufrir, con algunos elementos muy interesantes y bien sintonizados con el panorama actual, y que nos trae a lo mejorcito de Stephen King que he podido leer en los últimos tiempos. Que sea o no una de sus mejores obras... Pues no sé, habrá que dejarla reposar un tiempo y mirarla con perspectiva, porque ahora mismo, la historia me ha resultado tan apasionante que igual por haberme sorprendido tanto el encontrarme a un King así la estoy hinchando en exceso; pero vamos, que ahora mismo un sobresaliente le voy a dar.




Para saber más: 

viernes, 13 de diciembre de 2019

La Sala Común: Marianne, T.1



Escribe, Emma, escribe.

Recomendada por el mismísimo Stephen King, la nueva serie de terror de Netflix nos presenta a Emma Larsimon, una escritora de terror que vive atormentada por la bruja que protagoniza sus novelas. Después de la visita de una antigua amiga de la infancia que acaba en tragedia, Emma se verá obligada a enfrentarse a los fantasmas de su pasado y descubrir la verdad sobre Marianne.

La premisa me ha parecido muy original: una escritora a la que atormenta una bruja desde que era pequeña, y he disfrutado mucho conociendo los misterios del origen de toda la maldición que la rodea. También creo que es agradable salir de la zona de confort de ver siempre producciones de países anglosajones para pasarnos al territorio francés.


En sí la serie me ha gustado, sobre todo la mitología que envuelve a Marianne, así como el diseño del personaje y que cambie de apariencia. Me ha encantado como abordan también el tema de la magia negra, con sus simbologías, y la leyenda de la bruja del lugar (con canción infantil incluida) pero... hay un pequeño pero. Y os diré porqué: no acabé de conectar con los personajes. Ese punto que podría ser un gran negativo no lo es tanto, ya que también cansa siempre ver el mismo tipo de personajes: alguien bueno al que le ocurren cosas malas. Aquí no es así. Emma es un personaje gris, de los que me gustan. Puede resultar molesta y a veces te dan ganas de que Marianne acabe con ella, pero el ansia de querer saber más la hace interesante. Lo de empatizar... bueno, digamos que tiene algunos comportamientos que no me gustaron, pero como dije, no está mal cambiar un poco los roles de personaje. Y por eso es un pero pequeño. Aparte, el resto de personajes estaban poco perfilados, ofreciéndonos tan solo unos pequeños rasgos, por lo que hacía que en muchas ocasiones no me importara lo que les ocurriera. Salvo con el Inspector Ronan, con el que pasas muy buenos momentos.


Otro punto negativo es que a veces peca de escenas cómicas muy forzadas. Algunas están bien (como cuando intentan entrar en la casa de Marianne, me pareció realista y divertida), pero otras me parecieron metidas con calzador.
Aún así, la mitología que rodea la serie, los sustos y la trama en general, hacen que merezca y mucho la pena, colocándola entre una de las mejores historias de terror de la pequeña pantalla, aunque a mi parecer no supera a la impecable La Maldición de Hill House.

En definitiva, Marianne me ha parecido una serie de lo más entretenida, con buenas dosis de terror y suspense y que deja con ganas de más después de su desenlace. Esperemos que Netflix decida pronto anunciar su segunda temporada.

Lo Mejor: La novedad. Los sustos y la caracterización de Marianne.

Lo Peor: Algunas situaciones cómicas demasiado forzadas. Que no acabes de empatizar con los personajes.





martes, 10 de diciembre de 2019

Crítica Feedback de Pedro C. Alonso



Esta película de terror española nos lleva hasta la emisora de radio en la que se graba el conocido programa "La cruda realidad", conducido por Jarvis, el periodista estrella del momento. Una noche, dos enmascarados secuestran el estudio a punta de pistola. Jarvis, obligado a continuar con el programa, solo quiere que esa noche de pesadilla se termine. Los secuestradores sólo buscan venganza y dejar claras algunas cosas en directo...

Las películas que ocurren en espacios cerrados me suelen agobiar y poner nerviosa, y ha sido, por supuesto, también lo que me ha pasado con esta. Es verdad que el espacio es original y la premisa buena, pero aun así ha logrado ponerme los nervios de punta. Ojo, no digo esto como algo negativo. Si es lo que busca, lo consigue.


Lo que empieza siendo una película de terror típica de secuestro, se convierte pronto en una cinta donde la venganza es la protagonista, haciendo que nos sintamos más cerca de los "malos" que del protagonista. Las apariencias engañan, y todo en esta vida se paga... Además, mete el directo y la interacción de los oyentes a través del teléfono y las redes sociales, por lo que también queda en un filme muy actual. Esto lleva también a una crítica social bastante gorda.

En el reparto tenemos a la siempre correcta Ivana Baquero, cuyo personaje da un giro tremendo que me sorprendió, todo sea dicho. Y como he dicho antes, la claustrofóbica ambientación cumple su cometido. Si además eres fan de la radio y los podcasts, tienes ahí otro reclamo para echarle un vistazo.

En definitiva, una película de terror entretenida que hará pasar una tarde amena a los amantes del género. Nada del otro mundo, pero se deja ver.

Lo mejor: el giro argumental. 

Lo peor: nada demasiado novedoso.





lunes, 2 de diciembre de 2019

Crítica Eli de Ciarán Foy



Que a estas alturas no podemos vivir en casa sin el catálogo de Netflix es casi cierto. Sobre todo porque tiene películas de producción propia a las que merece la pena echar un vistazo. Eli es una de ellas. También es verdad que todo el  mundo habla maravillas de ella y a mí, para variar, no me ha parecido para tanto, pero es muy, muy disfrutable y resulta un soplo de aire fresco para el cine de terror.

Eli es un niño con una enfermedad autoinmune, por lo que es alérgico prácticamente a todo, algo que hace que tenga que vivir, literalmente, dentro de una burbuja. Solo puede salir de ella con un traje de protección para que el aire del exterior no lo contamine. Sus padres deciden probar una última cosa: llevarlo a una mansión totalmente desinfectada donde, supuestamente, han curado ya otros muchos casos como el de su hijo.


Una vez allí y comenzado el tratamiento, Eli se da cuenta de que algo raro le están haciendo. Además, empieza a ver espectros de niños que tratan de advertirlo de los peligros que se esconden dentro de esas paredes. Sus padres no le creen, y el niño tratará de demostrar que tiene razón...

Lo mejor del filme es, sin duda, el giro "inesperado" que da. Digo inesperado entre comillas porque, si estás muy atento a las señales y a los diálogos entre los padres de Eli, igual no te pilla tan de sorpresa...


La película que comienza siendo una historia de fantasmas, se convierte, llegado un punto, en algo totalmente diferente, para acabar en un final que a mí, personalmente, me ha gustado mucho.

La ambientación es fabulosa también, porque una mansión con fantasmas es uno de los mayores fetiches de los buenos amantes del terror. Además, el niño protagonista está sublime, y podemos disfrutar también de la maravillosa actriz Lily Taylor (Expediente Warren) como parte del elenco.

En definitiva, una buena película de terror que, aunque no ha cumplido las expectativas tan altas que llevaba, me ha gustado y me ha hecho pasar un buen mal rato.

Lo mejor: los giros que tiene.

Lo peor: no ha llegado a lo mucho que esperaba.





miércoles, 20 de noviembre de 2019

La sala común: Creepshow (T.1)



Como no podía ser de otra manera, en casa hemos visto esta serie en cuanto han estado disponibles sus capítulos. Es la adaptación televisiva de la película antológica que hicieron, allá por los 80, los maravillosos Stephen King y George A. Romero. Esta primera temporada consta de seis episodios, dentro de los cuales se nos relatan dos historias diferentes.

Tenemos Grey Matter, basado en una historia de Stephen King. En él, durante una terrible tormenta, un chico pide ayuda para lidiar con su padre alcohólico. Nadie imagina que al hombre le ocurre algo más que una simple borrachera. También tenemos The House of the Head, uno de mis favoritos, sin duda. En él, una niña pequeña observa cómo su casa de muñecas guarda un infierno del que sus muñecos, los diminutos habitantes, no pueden escapar...


Luego tenemos  Lydia Layne´s Better Half y de The man in the suitcase. Lydia Layne nos muestra cómo la ambición puede convertirnos en un monstruo, y el hombre en la maleta es una especie de genio moderno donde el dinero tiene también mucha importancia. De estos dos me quedo con el segundo, me pareció bastante original.

Seguimos con otras dos historias: Night of the paw y Skincrawlers. La primera es claramente una referencia a la pata de mono, y a lo peligroso de que se cumplan nuestros deseos. Sin embargo, para mí Skincrawlers mola mucho más. El adelgazar a toda costa puede traer consecuencias...


Casi ya terminando, Time is tough in Musky Holler y All Hallows Eve. El primero nos lleva a un pueblo infectado por un virus zombie en el que utilizan la epidemia para divertir a los más perturbados; el segundo, ambientado en la noche de Halloween, es una crítica brutal hacia el bullying con venganza de por medio. Me gustaron los dos, la verdad, aunque me quedaría con el Z por mi amor hacia los podridos.

Continuamos con Bad Wolf Down, donde el hombre lobo, en este caso, es el bueno. Y By the silver water of Lake Champlain, que demuestra, una vez más, que los peores monstruos son los humanos. Los dos son amenos y entretenidos, pero me quedo con la particular visión de Nessie.

Por último, The Companion y The Finger. En la primera historia podemos DISFRUTAR de un espantapájaros muy obediente y fiel, sobre todo si hay sangre de por medio; y en la segunda, algo más surrealista, vemos cómo el protagonista encuentra a un amigo muy particular...

Como siempre pasa en las series antológicas, unas historias, sí o sí, nos gustan más que otras. Aquí mi balance es muy bueno, pues la mayoría me han encantado. Mi nota final para esta primera temporada es de sobresaliente. 

No os la podéis perder.

Lo mejor: dejarse sorprender en cada capítulo.

Lo peor: que hay solo seis, se me ha hecho muy corta.





viernes, 8 de noviembre de 2019

Crítica Midsommar de Ari Aster



No sé ni cómo empezar, así que lo haré diciendo que Ari Aster y yo no nos llevamos bien. Esperaba bastante de Hereditary, y aunque todo el mundo la puso por las nubes, a mí no me gustó prácticamente nada, exceptuando un par de escenas que se quedarán en mi cabeza durante  mucho tiempo. Midsommar pintaba bien, de nuevo por las críticas que la ponían como poco menos que una obra maestra. Pues nada, será que la rara soy yo...

El comienzo es bueno, muy bueno, sobre todo por el drama familiar que marca la vida de nuestra protagonista. Después de él, decide irse junto al capullo gilipollas de su novio y los amigos de este a Midsommar, un festival en una remota aldea de Suecia. Allí el sol no se pone nunca, pero pronto se darán cuenta de que el terror también tiene cabida a la luz del día...


A la media hora de película, comencé a decir "su puta madre" y no paré hasta que terminó, dos horas después. No se puede negar que es perturbadora, pero quizá lo resulte demasiado, además de algo surrealista. Midsommar no es un festival, es una secta donde están todos como una puta cabra. Lo que más me sorprendió es que uno de los protas es el que lleva al resto de sus amigos allí, y la pobre criatura lo ve todo tan normal... 


Tiene escenas muy duras y desconcertantes, y quizá esa es la parte que he disfrutado. Como os he dicho antes, rara que es una... Llegué a pensar que me había tomado alguna droga de esas que se meten en la película. Porque eso sí, se lo pasan pipa todos colocados y fornicando unos con otros, sin mirar sangre ni parentesco... 

Ahora mismo muchos estaréis pensando: "pero qué dice esta tía, no tiene ni puta idea de cine, es una obra maestra...". Pues no, no soy crítica de cine, simplemente una espectadora a la que Ari Aster no ha logrado aun meterse en el bolsillo. Y qué queréis que os diga, me alegro si tantos y tantos de vosotros lo habéis disfrutado, pero sin duda no ha sido un filme para mí.

Y ahora, días después de verla, lo vuelvo a repetir.

Su puta madre.

Lo mejor: alguna que otra escena desgarradora.

Lo peor: la fumada que resulta.





jueves, 31 de octubre de 2019

Ella, por Rain Cross


By Simpleinsomnia

Allí estaba ella. Podía escuchar sus golpes a través de la puerta. No recordaba cuánto tiempo llevaba en ese lugar. ¿Semanas? ¿Meses, quizá? Sólo veía los desperdicios de comida y bebida que había consumido esparcidos por todo el suelo. Al fondo, un cubo que usaba de inodoro improvisado. Se miró en un trozo de cristal: tenía una poblada barba y su cabello era una maraña oscura, mugrienta. Cogió una fotografía de un bolsillo; los recuerdos de días felices. En ella, podía verse una familia. Dos niños pequeños, mellizos. Una mujer rubia de cara afable y un hombre atractivo de rasgos suaves. No reconocía su propio rostro en aquel trozo de papel ajado. Intentó hacer un ejercicio de memoria. ¿Cuál era el nombre de sus hijos? Su mente trabajaba a mil por hora pero los incesantes ruidos no le dejaban pensar. Uno empezaba por R. El otro… no lo recordaba. Se centró en la mujer. Su mujer. A los pequeños los perdió hacía ya demasiado tiempo; a ella, en cuanto se encerró a cal y canto en aquél inhóspito lugar. 

Pero había vuelto. Le esperaba. Él lo sabía. Y quería venganza. Observó sus escasos víveres: ya casi no le quedaba comida, y lo que era peor, ya no tenía ganas de vivir. No sin su familia. No después de lo que hizo aquél día.

Los golpes seguían mientras su débil mente se iba a otro lugar. Al calor del hogar. Al amor de los abrazos de sus hijos. 

Observó la puerta; el obstáculo que le apartaba de su pecado mortal. Se acercó ella como un autómata. Suspiró, dejando que el aire raído inundara sus pulmones, y la abrió de par en par. Y allí estaba su mujer. O, al menos, lo que quedaba de la persona que había amado antes de abandonarla en el último segundo al amparo de aquellos seres.

—¿Por qué has tardado tanto, cariño?

Abrió los brazos, deseando sentir su cuerpo. El ghul se abalanzó sobre él, dándole un gran bocado en el cuello. Los dos cayeron al suelo: ella, saboreando su carne; él, sintiendo cómo la sangre fluía de la herida. Dejando que la muerte le reuniera de nuevo con su familia.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Crítica The Prodigy de Nicholas McCarthy



Yo no sabía de la existencia de esta película, pero mi bonito sí, así que siendo del género que es, no la podíamos dejar sin visionar durante mucho tiempo. Lo que más me gustó nada más ponerla fue ver que el niño protagonista es el actor Jackson Robert Scott, que me fascinó en su papel de Georgie (It)

Precisamente él lleva todo el peso de la trama, pues es básicamente un superdotado que pronto empieza a comportarse de forma extraña. Su madre comienza a preocuparse de verdad cuando un doctor especializado le habla de la reencarnación, y del alma maligna que puede habitar en el cuerpo de su hijo...

Es cierto que la historia no es original, ni nada que no hayamos visto ya antes. Además, resulta previsible y acaba justo como el espectador espera. ¿Qué tiene entonces de bueno? Un par de sustos de los gordos que me di, y lo entretenida que resulta.


También es verdad que tiene algunas escenas que dan mucho mal rollo,  y no dudarán en ponernos los pelos de punta y regalarnos un par de sobresaltos en algún que otro fotograma.

En el lado contrario, hay cosas del guión que no resultan nada creíbles. Es decir, mi hijo empieza a comportarse raro, lo llevo al médico, y de lo primero que me hablan es de la reencarnación... No sé, muy cogido por los pelos, muy rápido todo. 

Como veis, una de cal y otra de arena en una película que, aun así, resulta entretenida y disfrutable, sobre todo para los amantes del género.

Lo mejor: que me cagué en un par de escenas.

Lo peor: lo previsible que es.





jueves, 24 de octubre de 2019

La sala común: Lore (T.2)



La semana pasada os conté mis impresiones sobre la primera temporada de esta serie de terror antológica, que mezcla ficción, imágenes de archivo y leyendas. Me gustó mucho, así que en seguida vi la segunda entrega, de la que os vengo a hablar hoy.

Al igual que la anterior, consta de seis capítulos de los que os doy mi opinión a continuación:

El primero, titulado Burke y Here: En el nombre de la ciencia, nos cuenta cómo estos dos hombres se meten a un negocio perturbador, pero que les da dinero fácil y rápido: robar tumbas para vender los cuerpos a un médico sin escrúpulos. Pronto se dan cuenta de que cuanto más fresco y limpio esté el cadáver, más alto es el precio... Me gustó, sobre todo porque la historia es bastante oscura y macabra.

El segundo es uno de mis favoritos, Elizabeth Báthory: Espejito, espejito. Ya he leído mucho sobre esta señora que mató a multitud de doncellas para utilizar la sangre de estas para seguir siendo eternamente joven. Me gusta el enfoque que le han dado a este capítulo, y he disfrutado mucho conociendo un poco más de esta despiadada asesina y de los métodos que utilizaba.


En Hinterkaifeck: Fantasmas en el ático viajamos al interior de Alemania, concretamente a una granja en la que ocurre un crimen horrible. Cuenta la historia real basada en uno de los mayores crímenes que quedaron sin resolver. Me ha encantado, ha sido otro de mis favoritos, sobre todo porque es bastante explícito y sanguinario, además de algo cruel.

El cuarto capítulo, El reloj de Praga: La maldición del reloj, no me ha terminado de convencer, quizá porque la historia no me ha aterrorizado lo suficiente. Nos cuenta la historia de dos hermanos que intentan poner en marcha el reloj astronómico de Praga, a pesar de la maldición que lo rodea.


El penúltimo, Mary Webster: La bruja de Hadley, también me ha resultado fascinante. Brujas a mí, JA. Esta historia está ambientada a poca distancia de Salem, y vemos cómo una joven debe reparar su error para que no ahorquen a Mary acusándola de bruja. La ambientación y la fotografía me han encantado.

Por último encontramos el, para mí, más flojo de todos: Jack Parsons: El diablo y lo divino. La historia de Jack, entre cohetes y demonios, me ha parecido surrealista y algo aburrida. 


Aunque me ha parecido algo más floja que la temporada anterior, sigo pensando que es muy, muy disfrutable, original y macabra, elementos perfectos para hacerme disfrutar en el sofá de casa. Muy recomendable.




viernes, 18 de octubre de 2019

Cuando desperté por Kalton Harold Bruhl




Me despierta un repentino acceso de tos. Me froto el cuello e intento pasar algo de saliva, pero mi boca está completamente seca. Comienzo a parpadear y me encuentro con una oscuridad densa, impenetrable, que me hace abrir los ojos por completo. Extiendo los brazos hacia los lados para desperezarme, pero algo los detiene. Levanto una mano frente a mi rostro y nuevamente algo se opone. Mientras deslizo las palmas por esa superficie acolchada, la opresión en mis sienes se va acrecentando, impidiéndome pensar con claridad, pero dejándome la lucidez suficiente para que comprenda que estoy encerrado dentro de un ataúd. Comienzo a gritar y a golpear frenéticamente la tapa. Al cabo de un momento procuro tranquilizarme, con mi desesperación no lograré más que agotar el oxígeno dentro de la caja. Mientras analizo la situación recuerdo el agudo dolor en el brazo y la opresión en el pecho. Seguramente, tras el infarto, algún médico trasnochado me declaró muerto. Maldigo a mi esposa. Muchas veces le conté de mi temor a ser enterrado vivo y en cada ocasión le hice jurar que se aseguraría de mi muerte con una autopsia. Me prometo que, si salgo de esta, me encargaré de ajustarle las cuentas. Siento de pronto un molesto escozor en el pecho. Meto la mano bajo la camisa y es entonces cuando noto las costuras en mi piel. Abro completamente la camisa y paso las puntas de los dedos sobre el contorno de la cicatriz. Si todavía tuviera el corazón en su lugar seguramente habría tenido un nuevo infarto. Quisiera llorar al comprenderlo todo: sí que se aseguraron de mi muerte antes de enterrarme y ahora, encerrado dentro de esta caja, tengo por delante toda la eternidad.



Kalton Harold Bruhl (Honduras, 1976) ha publicado los libros de relatos El último vagón (2013), Un nombre para el olvido (2014), La dama en el café y otros misterios (2014), Donde le dije adiós (2014), Sin vuelta atrás (2015), La intimidad de los Recuerdos (2017), El visitante y otros cuentos de terror (2018), La llamada (2019); Novela: La mente dividida (2014). Es premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa” y miembro de número de la Academia Hondureña de la Lengua, Correspondiente de la Real Academia de la Lengua.