Castle Rock Asylum

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I Antología de Relatos de Terror Castle Rock Asylum

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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Sedición por Kalton Harold Bruhl



Imagen Google

El antiguo tratante de esclavos cavilaba su miseria desde la oscuridad. Sus tierras habían sufrido los estragos de la guerra, las plantaciones habían sido quemadas, su mercancía se había rebelado y, tras una cruenta batalla, lo había perdido todo. Su familia había sido masacrada frente a sus ojos y sólo su hijo menor, el menos útil, había sobrevivido. Sentía que ya no tenía nada por que vivir.

En el aire todavía se podía respirar la pestilencia de la muerte.

–¡Papá! –le gritó el niño, sacándolo de su sopor.

–¿Qué sucede?

–Han vuelto –le dijo con voz temblorosa.

El sureño tomó una antorcha y salió a enfrentarse a los intrusos. Afuera, cientos de cadáveres deambulaban ominosamente, arrastrando los pasos, sin rumbo determinado.

–¿Qué haremos ahora, papá? –le preguntó el niño, totalmente aterrado.

–No te preocupes, hijo –su rostro se iluminó–. Trae el látigo, ¡volveremos al negocio!




Kalton Harold Bruhl (Honduras, 1976) ha publicado los libros de relatos El último vagón (2013), Un nombre para el olvido (2014), La dama en el café y otros misterios (2014), Donde le dije adiós (2014), Sin vuelta atrás (2015), La intimidad de los Recuerdos (2017), El visitante y otros cuentos de terror (2018), La llamada (2019); Novela: La mente dividida (2014). Es premio Nacional de Literatura “Ramón Rosa” y miembro de número de la Academia Hondureña de la Lengua, Correspondiente de la Real Academia de la Lengua.



lunes, 16 de diciembre de 2019

Reseña El Instituto de Stephen King




Sinopsis

El pequeño Luke Ellis despierta en una habitación muy parecida a la suya, solo que no lo es. Aún no lo sabe, pero sus padres han sido asesinados y ha sido reclutado por una siniestra organización que quiere explotar sus cualidades psíquicas. En El instituto se encontrará con otros niños que también han sido secuestrados y a los que torturan cuando se portan mal o premian cuando obedecen y se someten sin rechistar a las atroces pruebas e inyecciones. Aquellos que ya están “preparados”, pasan a la temida Zona Trasera, y de allí jamás regresan, por lo que escapar de ese lugar se convertirá en su máxima prioridad. El problema es que tan solo es un niño...


Lo que he leído, por Zanbar Bone

Ya no presto la misma atención que antes a los lanzamientos de King, pero cuando vi la portada de El instituto y su reseña, algo hizo clic dentro de mí y supe que tenía que leerlo, y no me equivoqué.

Lo que lo hace diferente de algunos de su trabajos más recientes es el estilo mucho más directo y trepidante que tiene, un poco a lo Cell, pero con una historia de fondo más atractiva y consistente. ¿Es inevitable comparar con sus anteriores trabajos? Pues igual no, pero viene de perlas para definir El instituto como una especie de Ojos de fuego escrita por un Richard Bachman en buen estado de forma.

A ver, la novela se permite un arranque normalito, casi anodino (aunque la narración de King te arrastra igualmente aunque parezca que no sucede nada extraordinario), con un personaje secundario que es obvio que aparecerá más tarde. Con todo, comprendes que es necesario un inicio así a poco que leas el conjunto, si bien como gancho para leer la novela no atraería tanto de no venir firmada por SK. Pero asumamos esto, que un autor como él se puede permitir una cosa así, y a poco que te das cuenta te ves sumergido en una historia que te pone de los nervios y que conforme avanza más y más se convierte en un pasapáginas.

Vale, no nos emocionemos. No es el King del pasado que tanto se reclama (¿y cómo puede alguien ser el mismo que el de un montón de décadas atrás?), pero tampoco es su versión más densa, intimista (y a veces leeenta de leer), sino que se queda en una especie de retorno a uno de sus registros más directos y efectivos.

Aspectos no tan logrados tiene unos cuantos (esto es, como todo, una opinión), como esa forma de quitarse en el tramo final personajes de un plumazo casi por pereza de buscar una solución para ellos; o que a veces su forma de explicar los fenómenos sobrenaturales sea tan caricaturesca o incluso infantil (no le viene del todo mal, porque los protagonistas son niños); o los diálogos entre los pequeños, que a veces parecen demasiado adultos; o la ideología del autor, que en ocasiones se hace demasiado evidente y que todos los personajes parecen compartir por igual. Pero el resultado global sigue siendo memorable, con un buen trasfondo y momentos que dejan buen sabor de boca.

¿Final bonito? Ah, sí, espera, se me ha olvidado decir que esto no es una historia de terror, pese a que contenga alguna pincelada y escenas muy duras por la temática que trata (niños torturados, niños que mueren). En realidad, no está escrita para dejarte mal cuerpo al final, vaya. Más bien es un thriller muy duro y a ratos indignante, con elementos, vamos a llamarlos sobrenaturales, no del todo fantásticos en mi opinión, que sirven como excusa para dar rienda suelta a la frialdad y crueldad de ciertas personas, y en contraste resaltar valores mucho más positivos como la amistad.

Así que en conjunto, y pese a los pequeños aspectos cuestionables, es una historia de esas que te dejan con ganas de seguir avanzando un poco más, que te hacen sufrir, con algunos elementos muy interesantes y bien sintonizados con el panorama actual, y que nos trae a lo mejorcito de Stephen King que he podido leer en los últimos tiempos. Que sea o no una de sus mejores obras... Pues no sé, habrá que dejarla reposar un tiempo y mirarla con perspectiva, porque ahora mismo, la historia me ha resultado tan apasionante que igual por haberme sorprendido tanto el encontrarme a un King así la estoy hinchando en exceso; pero vamos, que ahora mismo un sobresaliente le voy a dar.




Para saber más: 

viernes, 13 de diciembre de 2019

La Sala Común: Marianne, T.1



Escribe, Emma, escribe.

Recomendada por el mismísimo Stephen King, la nueva serie de terror de Netflix nos presenta a Emma Larsimon, una escritora de terror que vive atormentada por la bruja que protagoniza sus novelas. Después de la visita de una antigua amiga de la infancia que acaba en tragedia, Emma se verá obligada a enfrentarse a los fantasmas de su pasado y descubrir la verdad sobre Marianne.

La premisa me ha parecido muy original: una escritora a la que atormenta una bruja desde que era pequeña, y he disfrutado mucho conociendo los misterios del origen de toda la maldición que la rodea. También creo que es agradable salir de la zona de confort de ver siempre producciones de países anglosajones para pasarnos al territorio francés.


En sí la serie me ha gustado, sobre todo la mitología que envuelve a Marianne, así como el diseño del personaje y que cambie de apariencia. Me ha encantado como abordan también el tema de la magia negra, con sus simbologías, y la leyenda de la bruja del lugar (con canción infantil incluida) pero... hay un pequeño pero. Y os diré porqué: no acabé de conectar con los personajes. Ese punto que podría ser un gran negativo no lo es tanto, ya que también cansa siempre ver el mismo tipo de personajes: alguien bueno al que le ocurren cosas malas. Aquí no es así. Emma es un personaje gris, de los que me gustan. Puede resultar molesta y a veces te dan ganas de que Marianne acabe con ella, pero el ansia de querer saber más la hace interesante. Lo de empatizar... bueno, digamos que tiene algunos comportamientos que no me gustaron, pero como dije, no está mal cambiar un poco los roles de personaje. Y por eso es un pero pequeño. Aparte, el resto de personajes estaban poco perfilados, ofreciéndonos tan solo unos pequeños rasgos, por lo que hacía que en muchas ocasiones no me importara lo que les ocurriera. Salvo con el Inspector Ronan, con el que pasas muy buenos momentos.


Otro punto negativo es que a veces peca de escenas cómicas muy forzadas. Algunas están bien (como cuando intentan entrar en la casa de Marianne, me pareció realista y divertida), pero otras me parecieron metidas con calzador.
Aún así, la mitología que rodea la serie, los sustos y la trama en general, hacen que merezca y mucho la pena, colocándola entre una de las mejores historias de terror de la pequeña pantalla, aunque a mi parecer no supera a la impecable La Maldición de Hill House.

En definitiva, Marianne me ha parecido una serie de lo más entretenida, con buenas dosis de terror y suspense y que deja con ganas de más después de su desenlace. Esperemos que Netflix decida pronto anunciar su segunda temporada.

Lo Mejor: La novedad. Los sustos y la caracterización de Marianne.

Lo Peor: Algunas situaciones cómicas demasiado forzadas. Que no acabes de empatizar con los personajes.





martes, 10 de diciembre de 2019

Crítica Feedback de Pedro C. Alonso



Esta película de terror española nos lleva hasta la emisora de radio en la que se graba el conocido programa "La cruda realidad", conducido por Jarvis, el periodista estrella del momento. Una noche, dos enmascarados secuestran el estudio a punta de pistola. Jarvis, obligado a continuar con el programa, solo quiere que esa noche de pesadilla se termine. Los secuestradores sólo buscan venganza y dejar claras algunas cosas en directo...

Las películas que ocurren en espacios cerrados me suelen agobiar y poner nerviosa, y ha sido, por supuesto, también lo que me ha pasado con esta. Es verdad que el espacio es original y la premisa buena, pero aun así ha logrado ponerme los nervios de punta. Ojo, no digo esto como algo negativo. Si es lo que busca, lo consigue.


Lo que empieza siendo una película de terror típica de secuestro, se convierte pronto en una cinta donde la venganza es la protagonista, haciendo que nos sintamos más cerca de los "malos" que del protagonista. Las apariencias engañan, y todo en esta vida se paga... Además, mete el directo y la interacción de los oyentes a través del teléfono y las redes sociales, por lo que también queda en un filme muy actual. Esto lleva también a una crítica social bastante gorda.

En el reparto tenemos a la siempre correcta Ivana Baquero, cuyo personaje da un giro tremendo que me sorprendió, todo sea dicho. Y como he dicho antes, la claustrofóbica ambientación cumple su cometido. Si además eres fan de la radio y los podcasts, tienes ahí otro reclamo para echarle un vistazo.

En definitiva, una película de terror entretenida que hará pasar una tarde amena a los amantes del género. Nada del otro mundo, pero se deja ver.

Lo mejor: el giro argumental. 

Lo peor: nada demasiado novedoso.





lunes, 2 de diciembre de 2019

Crítica Eli de Ciarán Foy



Que a estas alturas no podemos vivir en casa sin el catálogo de Netflix es casi cierto. Sobre todo porque tiene películas de producción propia a las que merece la pena echar un vistazo. Eli es una de ellas. También es verdad que todo el  mundo habla maravillas de ella y a mí, para variar, no me ha parecido para tanto, pero es muy, muy disfrutable y resulta un soplo de aire fresco para el cine de terror.

Eli es un niño con una enfermedad autoinmune, por lo que es alérgico prácticamente a todo, algo que hace que tenga que vivir, literalmente, dentro de una burbuja. Solo puede salir de ella con un traje de protección para que el aire del exterior no lo contamine. Sus padres deciden probar una última cosa: llevarlo a una mansión totalmente desinfectada donde, supuestamente, han curado ya otros muchos casos como el de su hijo.


Una vez allí y comenzado el tratamiento, Eli se da cuenta de que algo raro le están haciendo. Además, empieza a ver espectros de niños que tratan de advertirlo de los peligros que se esconden dentro de esas paredes. Sus padres no le creen, y el niño tratará de demostrar que tiene razón...

Lo mejor del filme es, sin duda, el giro "inesperado" que da. Digo inesperado entre comillas porque, si estás muy atento a las señales y a los diálogos entre los padres de Eli, igual no te pilla tan de sorpresa...


La película que comienza siendo una historia de fantasmas, se convierte, llegado un punto, en algo totalmente diferente, para acabar en un final que a mí, personalmente, me ha gustado mucho.

La ambientación es fabulosa también, porque una mansión con fantasmas es uno de los mayores fetiches de los buenos amantes del terror. Además, el niño protagonista está sublime, y podemos disfrutar también de la maravillosa actriz Lily Taylor (Expediente Warren) como parte del elenco.

En definitiva, una buena película de terror que, aunque no ha cumplido las expectativas tan altas que llevaba, me ha gustado y me ha hecho pasar un buen mal rato.

Lo mejor: los giros que tiene.

Lo peor: no ha llegado a lo mucho que esperaba.