Castle Rock Asylum

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viernes, 4 de enero de 2019

Crítica Venom de Ruben Fleischer




Aunque el personaje tiene su origen en las primeras Secret Wars comiqueras, no nació como tal hasta los años noventa gracias a Todd McFarlene. Venom nació como EL enemigo de Spiderman, pero con el tiempo llegó a ganarse la suficiente popularidad como para protagonizar sus propios arcos argumentales y series comiqueras en diferentes encarnaciones.

Cierto que su primera versión cinematográfica en la tercera parte del Spiderman de Sam Raimi no tuvo la mejor de las suertes (como con el resto del film). Pero dejó la puerta abierta a retomar al personaje en cines. Y por poco casi lo consigue con el reboot arácnido titulado The Amazing Spiderman. Aunque el fracaso económico con la secuela dejó en el cajón el proyecto hasta ahora. Sony Pictures lo retoma con fuerza, pues con esta película pretende iniciar un Universo Cinematográfico de personajes del Mundo de Spiderman... ¿Sin Spiderman?

Está claro que suena MUY raro tener una película de Venom sin participación del trepamuros. Desde su concepción, Venom nace por su estadía en el cuerpo de Peter Parker. Eliminar todo esto ya limita mucho al personaje. Pero siempre hay formas de afrontar bien las cosas. En algunas declaraciones, el director Ruben Fleischer aseguraba que se había inspirado mucho en la figura del Hombre Lobo para realizar el film. Y está claro que un enfoque más de película de terror con monstruo podía compensar con creces el no tener presencia arácnida... Claro está, la cosa no fue por esos derroteros.




¿Os acordáis de Life de Daniel Espinosa? La película de terror espacial de la que se llegó a decir que se trataba de la precuela secreta de esta Venom (ambas son de Sony Pictures, comparten formas de vida alienígenas que parecen primas hermanas y los trailers de Life llegaron a usar imágenes del trailer de Spiderman 3 de Raimi). Pues, aunque esta teoría sigue sin ser cierta, Venom aún juega bastante con este concepto en su primera parte con la dichosa Fundación VIDA (Life en inglés). ¿Por qué salgo con esto? Pues porque resulta ser lo más interesante en la mayor parte del metraje. Lo que nos ofrece la película es un argumento que parece más bien sacado de la era pre-Marvel Studios. Simplista y basado en el esquema más tosco de "Peli de Orígenes" de, en este caso, antihéroe.

Lo peor es que la cosa no mejora cuando se presenta a Venom como tal. Cierto que se hace menos pesada (sigue siendo una gozada ver a Venom... aunque sea el que nos presenta esta película), pero la propuesta sigue avanzando como un pollo descabezado. Pues es evidente los recortes en el metraje y los conflictos a la hora de enfocar el tono de la película. Se sabe que la propuesta nació con vistas a ser una película R que explotase el lado más oscuro de este personaje. Pero a mitad de proyecto la cosa cambió de rumbo tratando de hacerla más "amigable" (se habla de hasta 40 minutos de recortes). Es cierto que ahora que se sabe que la cinta ha cosechado más de 800 millones de dólares no se puede cargar demasiado contra Sony por esta decisión. Pero es innegable admitir que en la valoración de la película, esto afecta al visionado. A ratos da la sensación de que el film quiere andar por derroteros más salvajes pero al otro se contiene para no salirse del escueto esquema argumental y el "family friendly".




Las pasables escenas de acción, junto al cantoso, por momentos, CGI, parecen querer remitirnos a propuestas del género de la pasada década.

No sabemos si es por culpa del éxito de Deadpool, pero me gustaría saber de quién fue la idea de convertir al simbionte en un Mr. Gracietas. El humor está bastante presente en la película. Por supuesto, humor bastante chusco que acaba siendo la mayor baza de la película le pese a quien le pese. Y en medio de este caos tonal nos encontramos a un Tom Hardy que se ve inmerso en esta locura. A su Eddie Brock se le puede encontrar destellos del Jim Carrey más histriónico. Y lo más increíble es que uno agradece esto tras no tragar la versión del personaje que presenta la película en su inicio. Se siente la pasión e interés de Hardy por sacar adelante la película a cualquier costo. Y, desde luego, es el que mejor sale del cast. Porque poco se puede decir de una anodina Michelle Williams que protagoniza la terrible parte romántica de la película (un curioso triángulo amoroso si contamos a Venom), o del villano empresarial de Riz Ahmed que, aunque en sus primeros compases trate de encontrar su propia entidad, el mismo film se encarga de anclarlo en el cliché. Es curioso ver que a estos dos personajes se le otorga un mismo elemento que en vez de hacerlos más interesantes, lo único que hacen es desprestigiarlos aún más.




Es frustrante que la película, en sus últimos 5 minutos, muestre lo que debería haber sido en todo el metraje. Dando la sensación de que nos hemos tragado un insulso y extenso trailer de lo que será Venom 2 (a lo que se le une la primera post-créditos). Pero como ya he comentado, las ganancias con esta película aseguran la secuela y, al menos, la siguiente entrega de este particular Universo Cinematográfico: Morbius, el Vampiro Viviente. De estas dos películas espero que Sony confíe de verdad a la hora de no suavizarlas y ofrecer una opción más salvaje e irreverente a lo que nos tiene acostumbrado el género.

Puede que esta película llegue a entretener a quien solo quiere ver a un Venom en live-action (que ya se ve que no son pocos). Pero a la hora de valorar el conjunto es imposible no meterla en el mismo saco de vergüenzas del género como Catwoman, la Daredevil de Ben Affleck o Los 4 Fantásticos de Josh Trank.




Lo Mejor: Aunque sea a modo de imitador de Deadpool y contenido por la calificación, sigue siendo una gozada ver a Venom en acción.

Lo Peor: Los problemas tonales y argumentales que no se perdonan a estas alturas del género.



viernes, 2 de noviembre de 2018

La Sala Común: Final Space, T.1




Está claro que tras el vacío dejado por la enésima cancelación de Futurama. La serie de animación sci-fi que llenó el hueco fue Rick y Morty. La estupenda, alocada y gamberra serie de Justin Roiland y Dan Harmon que ya cuenta con 3 temporadas. ¿Pero podría haber también sitio para otra serie más enfocada en recuperar el tono pulpero y de space opera de los clásicos del género?

Con esta idea en mente nos llega Final Space. Una serie que también nació, al igual que Rick y Morty, en Youtube en formato webserie. La suerte le sonrió a su creador, Olan Rogers, cuando el mismísimo comediante Conan O´Brien decidió ejercer de productor de esta apuesta animada.




El primer episodio de Final Space ya nos deja claro que, aunque quiera encuadrarse también en el género cómico, sus aspiraciones son las de crear una historia más anclada en los canones del género sci-fi. Para dejarlo claro, más que ser la nueva Rick y Morty o Futurama, Final Space busca ser su particular Star Trek. Es así como en nada estamos inmersos en este futuro donde organizaciones espaciales, ocurrentes I.A´s, robots, cazarrecompensas alienígenas y amenazas cósmicas se juntan en un adictivo cóctel de tan solo 10 episodios de veintipocos minutos de duración.

El protagonista indiscutible de la serie, Gary, es clave en el éxito de Final Space. No estamos ante el típico héroe cortado por el mismo patrón. El mismo estatus actual del personaje deja bien patente su particularidad en esta historia. Aunque es cierto que de cara al final va amoldándose a un prototipo de héroe más típico. En el resto de la temporada nos encontramos ante un tipo que, aunque quiera hacer bien las cosas, su forma de ser le hace ser su peor enemigo. En su desenfadada personalidad también radica la mayor parte del humor de la serie. Uno que, aunque no funcione todas las veces que pretende, tampoco son tantos intentos como para lastrar el conjunto. 

Los secundarios son un gran aporte y conforman una tropa bastante curiosa y que da gusto seguir.




Esta primera temporada hace uso de un Flashforward que ayuda a implicarse más en la trama y que imprime una agradecida nota de seriedad al conjunto.

Está claro que Final Space brilla más por su trama más anclada al space opera más clasicote que por el humor. Así que estaremos atentos a lo que nos deparará la anunciada segunda temporada.





Lo Mejor: Su trama que mira a los clásicos del género.

Lo Peor: El humor no funciona tanto como creen.



viernes, 12 de octubre de 2018

Doble Sesión: Little Evil y The Babysitter





¿Quién ha dicho que el cine de terror no pueda ser humorístico? Netflix lo tiene bastante claro. Y en esta ocasión criticamos dos de esta clase de propuestas fílmicas que juegan con clichés del género tratando de arrancar la carcajada al espectador con más o menos acierto.




-Little Evil, de Eli Craig:

Si hay una película que pasó sin pena ni gloria, pero que debería reivindicarse más. Esa es Tucker y Dale contra el Mal. Fantástica opera prima de Eli Craig que supo como aprovecharse de varios clichés del cine de terror teenagear y hillbily para sacarse de la manga una más que recomendable propuesta para quien quiera pasárselo en grande. Así que queda claro que esperaba como agua de mayo su nueva película para el gigante del VOD, Netflix.




Sin embargo, Little Evil dista mucho de poder ponerse a la par que su hermana mayor. Quedando muy por debajo de lo esperado.

Little Evil fija su objetivo en La Profecía (y alguna cinta más de niño diabólico) para componer su propuesta. Pero parece haberse fijado más en el exterior, dejando que el chiste busque hacerse solo sin ningún tipo de interés por detrás.

Conocemos al personaje de Adam Scott. Un tipo que tiene que hacer frente al ser padrastro de un niño algo especial. Le acompaña una encantadora (aunque más que crédula) Evangeline Lilly. Aunque los mejores personajes de Little Evil nos los encontremos en los secundarios que rodean al personaje de Scott.




La película pierde bastante el tiempo y el tono durante prácticamente todo su metraje excepto en su tercer acto. Donde se apresura a forzar un clímax que deja aún más frío al espectador, quien se queda con la fatal sensación de haber perdido el tiempo.




Lo Mejor: Los secundarios y la recta final del film.

Lo Peor: No sabe ver más allá de la simple parodia de La Profecía.

-The Babysitter, de McG:




Una de cal y otra de arena. Si Eli Craig desaprovechó su oportunidad con Little Evil. McG sabe qué botones apretar con su The Babysitter.

Tomando de referencia un gran cliché del cine de terror como es el de las niñeras. Tanto director como guionista dan una vuelta de tuerca al asunto con el desenfadado festival de locura satánica y de hemogolobina teen que presenta la premisa.




The Babysitter no da rodeos y va directa al grano. Sabe qué clase de producto es y no se avergüenza de ello. Es más, lo celebra.

El elenco se deja invadir por el delirante espíritu del film. Alcanzando su culmen con el personaje de Robbie Ammell. Una demencial delicia.




The Babysitter cumple bastante como comedia de terror a la que quizás se le pueda achacar no haber querido transitado por el lado más sobrenatural de la propuesta.




Lo Mejor: Sabe de qué y cómo reírse.

Lo Peor: Se echa en falta el entrar en terreno sobrenatural.



viernes, 28 de septiembre de 2018

La Sala Común: (Des)encanto, T.1




Aunque hace años escuchar el nombre de Matt Groening era pensar en un genio del humor gracias a las primeras temporadas de Los Simpson y Futurama. De un tiempo a esta parte, esto ha ido decayendo con la calidad de los capítulos de la célebre familia amarilla y las continuas cancelaciones de su serial futurístico. Aún con todo es imposible no sentir curiosidad por este nuevo intento de Groening por seguir trabajando en terreno cómico.

Netflix no deja de rodearse de grandes nombres del entretenimiento. Y desde luego que contar con Matt Groening era una oportunidad que el gigante del streaming no iba a dejar pasar. Por su parte, el comediante decidió apostar por una historia de corte fantástico. Algo lógico si vemos que con Los Simpson Groening se ríe del mundo actual y con Futurama puede hacerlo del futuro y todos los tópicos del género sci-fi. (Des)encanto viene a hacer lo propio con el pasado y el género de fantasía en este entorno medieval. Pero... ¿Ha logrado su cometido de ser la nueva gran serie cómica del momento?




Desde hace unos años, la animación cómica y adulta ha visto un boom que ha hecho desmerecer a los trabajos de Groening: BoJack Horseman, F is For Family, Archer, Rick and Morty, Big Mouth... (sí, la mayor parte de la lista son creaciones de Netflix). Por lo que es imposible no mirar con más lupa a esta propuesta. Cosa que juega muy en su contra. Pues (Des)encanto falla bastante como comedia. Da la sensación de que Groening tan solo pensó en el trío protagonista y en el chiste que sería el título de su primer episodio (Una princesa, un elfo y un demonio entran en un bar).Trabajando sobre la marcha sin demasiado tino. Pues ni el chiste tiene tanta gracia ni Matt parece esforzarse en que lo tenga.

Puede que el problema sea la ambientación escogida. Pues Futurama no tarda ni su primer episodio en explotar el potencial de un mundo futurístico cómico. Pero (Des)encanto nunca termina de exponer del todo el humor en este mundo y sus particularidades. Apenas un par de apurados gags que no funcionan en el marco general.




En su contra también está la decisión de hacer que los capítulos duren media hora. Lo que descompensa bastante el ritmo.

Trabajando con diseños ya conocidos, se nos presenta al trío protagonista encabezado por la princesa Bean. Que pretende jugar con los tropos de este tipo de personajes convirtiéndola en una alocada pendenciera. El problema está cuando vemos que su problema con la bebida viene a ser un recurso cómico que actúa como desesperado seguro para tratar de arrancar la carcajada en el espectador y solo eso. No hay más como bien logra aprovechar series como BoJack Horseman.

Elfo es un personaje que entra bien en los primeros episodios con sus autodescubrimientos. Pero que después se amolda a ser el típico compañerillo de la prota sin poco más que ofrecer (ni siquiera su sub trama de cara el final de la temporada hace que importe más).




Luci es el personaje que más risas roba, pero no por ser innovador, precisamente. Es imposible no ver en este personaje a la versión luciferina de Bender de Futurama.

Curiosamente, los personajes secundarios resultan ser más interesantes y los que mejores escenas cómicas tienen.

Es cierto que como comedia falla bastante, pero resulta que (Des)encanto se guarda el último y desesperado as bajo la manga en los últimos episodios de la temporada. Cuando se presenta una trama que hace que la serie se antoje como un Juego de Tronos animado. Un buen camino a seguir y que puede salvar la serie por muchos intentos de humor con los que quieran perlar el conjunto.




Lo Mejor: Sus últimos episodios.

Lo Peor: Matt Groening sigue dejando en entredicho su actual sentido del humor.



viernes, 31 de agosto de 2018

Crítica Megalodón de Jon Turteltaub





Seguro que hace más de cuarenta años, cuando el joven Steven Spielberg estrenaba la adaptación de la novela de Peter Benchley Tiburón (Jaws en original). No podía imaginar que, además de crear la fórmula blockbuster, inauguraba todo un género que a lo largo de las décadas ha sido explotado. Sobre todo en producciones de bajos presupuestos e ideas alocadas. No era difícil imaginar que la adaptación de la saga literaria de escualos de Steve Alten The Meg, era lo que este tipo de cine llevaba décadas esperando: Una película de tiburones (gigantes, para más inri) con un gran presupuesto y promoción internacional. Pero no es oro todo lo que reluce, internillos. Y Megalodón dista mucho de ser esa preciada película que vendía su ocurrente y desenfadada campaña publicitaria. 

Desde luego podríamos remontarnos a la elección de Jason Statham como protagonista como uno de los indicativos de que algo raro iba a ocurrir con este proyecto. La elección de este actor, famoso por su participación en el cine de acción (donde apenas logramos distinguir un personaje de otro), estaba claro que iba a condicionar los aires de esta película. Y la nueva práctica de Hollywood de asegurarse la taquilla china, se unía a la decisión de suavizar y convertir esta propuesta en el desganado producto que nos han echado a la cara.

Megalodón es la Guerra Mundial Z del cine de escualos. Una película ligera y "amigable" para no perturbar a cualquier espectador que se acerque a la sala de cine. Un espectáculo vacío que pervierte este género y lo deja en pañales.




Cualquiera pensaría que tener a un tiburón gigante prehistórico aseguraría un mínimo de locura y sangre. Pero para nada se cubren estas necesidades que cambian por un lamentable ejercicio de humor rancio y estúpidas situaciones que chocan con los esfuerzos de la película por tomarse demasiado en serio.

Es lamentable que la película tarde tanto en arrancar. No tanto en exponer la premisa (esto ocurre sin vaselina en los primeros diez minutos) como en entrar en acción con el bicharraco. De hecho, el uso de este está de lo más dosificado. Lo que, aunado a una pobre recreación CGI (recordemos que esta es una superproducción) y a unas constantes y frustrantes variaciones en el tamaño de la criatura, hace restar aún más puntos a una película que se titula Megalodón.




Está claro que el lucimiento es para Jason Statham. Y no voy a negar que es el mejor parado en la valoración del reparto. E incluso su personaje tiene una excelente presentación y mimbres para ser algo más que el héroe de turno. Por desgracia, con el paso de los minutos, esto torna por derroteros más que conocidos. El resto de cast cae en lo tópico y estúpido, por lo que no voy a comentar más al respecto.

La dirección es plana. Algo bastante reprochable teniendo en cuenta que Jon Turteltbaub lleva décadas en activo. Está claro que Eli Roth nunca debió abandonar el proyecto.

Una desgracia el saber que esta película sufrió un severo recorte de escenas más gráficas para tratar de contentar al gran público. Dejando claro que Megalodón es una colosal oportunidad pérdida que puede llegar a encumbrar a la producción más chapucera de Syfy o The Asylum.





Lo Mejor: La campaña promocional.

Lo Peor: El recorte de escenas R.



viernes, 3 de agosto de 2018

Crítica Deadpool 2 de David Leitch




Uno de los tantos despropósitos que realizó la infumable X-Men Orígenes: Lobezno fue todo lo concerniente a su adaptación de Deadpool. El brutal e irreverente personaje creado por Rob Liefeld allá por la década de los noventa. Toda una desgracia para el actor que lo encarnó: Ryan Reynolds. Quien tras su cumplidora participación en Blade Trinity no tuvo mucha más suerte en esto de las películas de superhéroes ni en su intento en el otro bando del panorama (la película de Green Lantern). 

Pero fue la misma frustración del actor por lo que se vio obligado a realizar con el personaje, lo que le llevó a desembolsar de su propia cartera la realización de un test footage que mostraba al verdadero Deadpool y que por fin hizo ver a los mandamases de 20 Century Fox, el potencial que habían desaprovechado en el spin-off del mutante encarnado por Hugh Jackman.

Así fue como en 2016 se estrenaba Deadpool. La película dedicada al Mercenario Bocazas de Marvel que no necesitó de un gran presupuesto y medios para sacarse de la manga una película que le era totalmente fiel a la esencia del personaje. No temiendo presentar una calificación R que permitió no volver a cortar las alas del personaje. Todo ello se tradujo en un gran éxito que Fox no iba a perder la ocasión de repetir.




Deadpool 2 tira del truco más viejo de la escuela de las secuelas fílmicas: Más y mejor. ¿Más humor? Tranqui, al primer minuto ya estarás carcajeandote. ¿Más acción? El tener a uno de los directores de la brutal John Wick garantiza esto a base de bien. ¿Más trama? La película maneja varios frentes a su favor. ¿Más personajes? Tendréis tantos como para formar una precoz X-Force.

No temo nada a la hora de calificar Deadpool 2 como la "Terminator 2" del género. Una película que recoge lo que hizo grande a la original y lo expande más para ofrecer un estupendo espectáculo.  

Argumentalmente, la película se sitúa poco después de la primera parte. Con Wade Wilson (Ryan Reynolds) ya asentado como un implacable super mercenario que trata de realizar buenas obras a espadazo y disparo limpios. Paralelamente, la relación sentimental de Wade con Vanessa (Morena Baccarin) parece que va a dar el siguiente paso. Pero el destino se interpone en el camino del Mercenario Bocazas y pronto se ve envuelto en una nueva desventura en el que está implicado un rudo viajero del tiempo conocido como Cable (Josh Brolin).

Es cierto que la primera película no manejaba un sesudo guión en su labor de cinta de orígenes de personaje. Por lo que esta secuela ya juega con bastantes puntos a su favor. Aunque he de admitir que a la hora afrontar el drama del relato se hace con menos acierto que en el film original. Pecata minuta, si uno está dispuesto a disfrutar de la irresistible y carcajeante locura que arrastra consigo Deadpool.




Más presupuesto = Mejores escenas de acción (también apoyadas por la buena mano de David Leitch dirigiendo) y aprovechamiento de las habilidades de Wade y compañía. Toda una gozada para el amante de este tipo de cine.

El humor sigue siendo un componente esencial en cualquier producto de este personaje. Desde chistes, pasando por esperpénticos gags o acidísimas referencias y guiños (tanto a la franquicia X-Men, como a Marvel y DC en general y al género). Los guionistas (entre los que se encuentra el propio Reynolds) no se cortan un pelo a la hora de dar rienda suelta a esta parte.




Ryan Reynolds es el alma de este proyecto. Y se nota que ha nacido para encarnar al personaje. Su bache en Orígenes: Lobezno ahora se ve como un sufrido trámite para poder disfrutar de este personaje en toda su gloria hoy en día. Se siente a gusto tanto con como sin el traje y la capucha. 

Los secundarios de la primera entrega vuelven con tanta fuerza como en la primera aventura del Mercenario Bocazas. Y a ellos se integran nuevos personajes como la suertuda Domino (Zazie Beetz) y Cable. Quienes conforman la curiosa Trinidad de esta sub-franquicia de Fox para gozo del espectador.




En cuanto a los villanos o amenazas. Lo más destacable es la nueva redención de personaje de la franquicia mutante (ay, qué mal hizo también X-Men 3). Como ya comenté en lo de la parte dramática, esto no está del todo pulido y se pierde el sentido con la otra amenaza del film. 

Deadpool 2 nos trae de vuelta este estupendo personaje y su mundo a una escala mayor y con grandes promesas de futuro.




Lo Mejor: Explotar su fórmula de "Más y Mejor".

Lo Peor: La parte dramática de la historia.



lunes, 25 de junio de 2018

Doble Sesión: Black Panther y Vengadores: Infinity War





El cine de superhéroes ha llegado a un punto en el que mueve a millones de espectadores al cine a por sus dosis periódicas de poderes, grandes responsabilidades y amenazas aún mayores por batir.

La mayor parte de la culpa la tiene Marvel Studios y sus dos últimas películas de su Fase 3, que han supuesto dos grandes tantos. Uno es la película individual del héroe y rey Black Panther y la otra el comienzo del conflicto cósmico que supone Infinity War:




-Black Panther, de Ryan Copgler:

Aunque es cierto que antes de 1998 ya tuvimos un par de películas de superhéroes negros bastante accidentados. Fue Blade, el verdadero film que caló en los espectadores. La historia del cazavampiros de las viñetas de Marvel Cómics encarnado por Wesley Snipes fue bastante importante para que se diese el panorama superheroíco que hoy vivimos. Pero estaba claro que el verdadero Boom con un superhéroe negro lo iba a realizar Marvel Studios (y, ojo, que Snipes casi protagoniza una película de este personaje) con Black Panther. El primer superhéroe negro de la historia del cómic.




A T´Challa (Chadwick Boseman) ya lo conocimos en la estupenda Capitán América: Civil War. Aunque, por suerte, su película individual no es una de orígenes y toma como punto de partida lo visto en el conflicto superheroíco. Con el héroe volviendo a su hogar para coronarse como rey.

Aunque no sea una historia de orígenes, la película se toma su tiempo en mantener informado al espectador de todo lo nuevo que presenta el personaje y su entorno. En los cómics, Wakanda también es bastante importante. Pero nunca se ha visto mejor que en esta película. Los responsables de la puesta en escena de Black Panther han sabido cómo transmitir esa mezcla de super tecnología y tradición que caracterizan esta nación. Es un gustazo ver todo lo que tiene que ofrecernos el lugar.

La trama no tiene mucho misterio, y no son pocos los que ya han ido a buscarle el parecido al Rey León. Pero Black Panther goza de dos grandes aportes al género: La crítica social y la inclusión de buenos personajes femeninos.




Como ya le pasó al personaje en su historia en los cómics, el Black Panther de Boseman se ha convertido en un referente para la comunidad negra global. La película trata temas MUY presentes en la sociedad actual e incluso una de las escenas post créditos es toda una bofetada a la administración Trump.

Por otro lado tenemos a un arrollador elenco femenino capitaneado por la Okoye de Damai Gurira (nuestra Michonne en The Walking Dead). Hasta el interés romántico de T´Challa demuestra en su primera escena que no necesita protección.

Al aporte femenino del elenco se le suman unos secundarios bastante interesantes y unos villanos a la altura de las circunstancias. Por un lado tenemos al Ulysses Klaue de Andy Serkins. Que tras su presentación en Age of Ultron se muestra totalmente desatado. Y por el otro, el Killmonger de Michael B. Jordan que va de menos a más hasta darnos uno de los mejores diálogos y escenas del UCM. No es de extrañar que tras Creed, el director Ryan Coogler le haya regalado este personaje a Jordan. Quien tenía una sangrante deuda con los fans de este tipo de cine tras haber participado en la última perversión cinematográfica con Los 4 Fantásticos.




Toda esta gran galería de personajes hacen que Chadwick Boseman se vea MUY limitado y opacado. Y es una pena, porque no estamos ante el nuevo remedo de Tony Stark. Su seriedad es bastante refrescante, pero hace que pierda bastante ante el espectador.

Black Panther tiene de las mejores escenas de acción y coreografías de combate del UCM, pero por la contra, se nos echa en cara las peores muestras de CGI (ESOS RINOCERONTES DIGITALES ME SIGUEN PRODUCIENDO PESADILLAS).

El UCM suma y sigue con esta película que añade toda una fantástica nueva parcela con T´Challa y Wakanda.




Lo Mejor: Toda la reivindicación que trae debajo del brazo esta propuesta.

Lo Peor: Una trama bastante limitada. El CGI.





-Vengadores: Infinity War, de los hermanos Russo:

Es imposible hablar (o en este caso, escribir) sobre esta película sin sentir un nudo en la garganta. Infinity War es un sueño hecho realidad. Es la culminación de diez años de películas con sus personajes e historias. Es el gran evento cinematográfico de nuestro tiempo. Y todo empezó con una idea. La idea de empezar a hacer buenas películas con los personajes de Marvel Cómics, cuyos derechos no estuviesen desperdigados por los diferentes estudios de cine. La idea de que todas estuviesen encuadradas en un mismo Universo Cinematográfico, lo que redefinió el concepto de blockbuster.

A estas alturas, el UCM ya está más que asentado y no necesita ni busca subir a su carro a posibles nuevos espectadores. No, el barco ya está a rebosar de fans. Y esto está claro con el sorprendente arranque del film, que nos sitúa poco después de terminar Thor: Ragnarok. Si en la crítica de esa película ya hablaba de esa libertad por parte de Marvel Studios, en esta ocasión la cosa se multiplica por un millón.




Una película así maneja un ritmo arrollador. No por nada, a lo largo del metraje nos encontramos con la mayor parte de todos los personajes que hemos ido conociendo a lo largo de los años y películas cruzando caminos. Tienen las ideas clarísimas. Y en su sencillez argumental aún sabe guardar grandes y evocadores momentos. Todo ello rellenado por apabullantes escenas de acción.

Me gustaría pasar párrafos y párrafos hablando de cada personaje de esta película. Pero la cuestión tampoco es aburriros. Pero me gustaría centrarme en Thanos... ¿Es el gran villano del UCM? No me molestaré en responder esta pregunta. Solo decir que todo lo que nos vendieron sobre este personaje era cierto. Gracias a Thanos y su Orden Negra, el peligro por fin se siente a cada minuto. Logrando que la película alcanza unas connotaciones dramáticas que hacen más aplaudible si cabe esta película. Todo ello sin olvidar la espectacularidad que debe mostrar una propuesta de esta magnitud.




Si ya con las dos últimas entregas de la trilogía del Capitán América, los hermanos Russo se coronaron como los grandes directores de Marvel Studios. Con Infinity War la cosa alcanza un nuevo y asombroso nivel. Transmitiendo toda la emoción y épica que necesitábamos ver en el conflicto cósmico que se lleva gestando desde la primera parte de los Vengadores.




Lo Mejor: Thanos y ver este sueño cumplido (OJO, a medias, que queda ver Avengers 4).

Lo Peor: Tener que esperar para ver la continuación.