Castle Rock Asylum

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jueves, 9 de abril de 2020

Crítica Hogar de Álex y David Pastor



Cine español + thriller + Javier Gutiérrez = No podía dejar pasar esta película que acaba de aterrizar en el catálogo de Netflix, y que nos cuenta la caída en desgracia de Javier Muñoz (Gutiérrez), un publicista de éxito que se queda sin trabajo y, como consecuencia, pierde el estatus y la clase social, viéndose obligado a abandonar junto a su mujer y su hijo el lujoso piso en el que viven. Una vez de regreso al barrio humilde del que procedía, Javier decide espiar a la nueva familia que vive en el que era su hogar, que no es otra que la formada por el personaje que interpreta Mario Casas y la familia de este. 

Dicen las críticas que Javier Gutiérrez hace de Javier Gutiérrez pero, sinceramente, hace tan bien de sí mismo que borda todos los papeles que se le pongan por delante. Estaba cantado que iba a hacerlo bien. La sorpresa, sin embargo, me la he llevado con Mario Casas, al que he visto mucho más expresivo que de costumbre.


Que sí, que este personaje tan obsesionado es clavado al que ya interpretó Gutiérrez en El autor, aunque la obsesión no sea literaria, sino a causa de un futuro que se le está negando, un pasado que ha perdido, y un presente que lo hace muy infeliz. Y, a pesar de que acusen a la trama de ser muy de telefilme, a mí me ha entretenido desde el principio hasta el final, pues no da tregua a la tranquilidad ni al aburrimiento.

Además, su final no es para nada el típico de este tipo de historias, donde el protagonista termina cagándola... No, aquí, a este hombre, todo le sale bien, tal y como se lo propone. Una novedad en el frente, todo sea dicho. E, incluso, incluye alguna crítica social, como la dificultad de encontrar un trabajo decente y bien remunerado a ciertas edades, aunque te ampare un currículum brillante.

Sinceramente, y aunque no sea la película del año, yo la recomiendo para una tarde de domingo, con palomitas, buena compañía... y las persianas bajadas. Por si acaso. No sabemos quién puede estar atento a lo que ocurre en nuestro Hogar.

Lo mejor: Javier Gutiérrez. El final, tan poco típico en este tipo de historias.

Lo peor: que podría haber ofrecido mucho más.





martes, 18 de febrero de 2020

Crítica Encontré al diablo de Kim Jee-Woon



Hoy os vengo a hablar no de una película, sino de, como diría mi madre, un peliculón. En ella, una chica es asesinada por un psicópata cuando su coche se avería en mitad de la carretera. Su prometido, un agente secreto, decide perseguir al asesino con el beneplácito de su suegro, un detective retirado.

El asesino, Kyung-chul, mata por placer, y es cruel y despiadado. Mata a una chica tras otra, y sus métodos resultan casi diabólicos. Pronto se verá cercado por un hombre que quiere venganza, y que está dispuesto a llevarla hasta límites insospechados. Además, como puntazo a favor, está interpretado magistralmente por Choi Min-sik, protagonista también de la imprescindible Old Boy. De verdad, me quito el sombrero con este hombre.


La trama es cruda y explícita, y creo que precisamente ahí es donde reside su encanto. La violencia que Kyung-chul ejerce contra las mujeres a las que mata es terrible, pero además, la carga emocional de la película también lo resulta, pues vemos cómo la familia intenta vivir con la rabia y la pena mientras busca vengarse de aquel que les arrebató todo.

De verdad, cada vez me gusta más el cine coreano, y este filme resulta imprescindible de ver para todo aquel amante del séptimo arte. Os puede gustar menos (que lo dudo), os puede gustar más, pero de algo estoy segura: no os va a dejar indiferentes, y eso, hablando de cine, es cada vez más complicado.

Que se abstengan aquellos sensibles ante la violencia y  la sangre. Para todos los demás, ya estáis tardando en verla.

Lo mejor: Choi Min-sik, sin duda.

Lo peor: que a veces resulta muy dura.


jueves, 12 de septiembre de 2019

Reseña El aspecto del diablo, de Craig Russell



Sinopsis:

1935. Mientras Europa se prepara para una guerra funesta, seis homicidas dementes, conocidos como «Los Seis Demonios», se encuentran confinados en un manicomio en un castillo de una zona rural de Checoslovaquia. Cada uno de estos pacientes tiene su propia historia que contar, todas ellas tan oscuras como perturbadoras. Utilizando nuevas técnicas revolucionarias, el doctor Viktor Kosárek, un joven psiquiatra, tiene la misión de desentrañar los secretos de sus asesinatos.

Al mismo tiempo, un asesino en serie apodado «Delantal de cuero» en los periódicos va dejando un reguero de asesinatos por toda Praga. Eludiendo continuamente a sus perseguidores, todo parece indicar que estos perversos crímenes los hubiese cometido el mismo Diablo.

¿Cuáles son los nexos entre este terrible asesino y los presos dementes en el castillo de las Águilas?

Solo el Diablo lo sabe. Y depende de Viktor hallar la verdad.

Opinión de Rain Cross:

Ambientada en Praga en los años 30, El aspecto del diablo nos presenta una ola de horrendos crímenes que azotan la ciudad y cuya policía no es capaz de resolver. El autor parece imitar al mismísimo Jack, el destripador y asesina a mujeres alemanas. El joven doctor en psiquiatría Viktor Kosárek, cuyos métodos revolucionarios para diagnosticar el comportamiento de los más viles criminales le han valido para trabajar en un hospital en las montañas checas, y el avispado inspector Lukás Smolák, serán los encargados de dar caza al asesino conocido por los periódicos como Delantal de cuero.

La narración es amena y la novela resulta de lo más entretenida y adictiva. La trama mezcla el terror y el thriller con pinceladas de literatura gótica, explorando el mal más primigenio. El mal en estado puro. Consigue que quieras saber más sobre Los Seis Demonios y descubrir si es el mismísimo Diablo quien está detrás de todas las muertes que pasan entre sus páginas.
Los escenarios elegidos, Checoslovaquia y Praga durante el comienzo del alzamiento del nazismo, me parecen un acierto, aprovechando esos lugares para empapar la historia del folclore de la Europa del Este.
El final es impredecible. Consigue sorprenderte, y acabas pensando en cómo se le ha ocurrido a Russell algo así. Bravo por el autor.

En resumen, El aspecto del diablo de Craig Russell es un buen libro, ágil de leer y con una vuelta de tuerca difícil de superar. Imprescindible para los amantes de la novela negra y los thrillers con pinceladas de terror.

¿Lo recomendaría?

Absolutamente. Es diferente y consigue dejarte con la boca abierta después de sus últimas páginas. ¿Se puede pedir más?

miércoles, 5 de junio de 2019

Reseña 13, de Steve Cavanagh



Sinopsis:

Joshua Kane se ha estado preparando toda su vida para este momento. Él ya lo había hecho anteriormente. Pero esta vez será la más importante.

Este es el juicio por asesinato del siglo. Y Kane ha asesinado para obtener el mejor asiento en la sala.

Pero hay alguien a su acecho. Alguien que sospecha que el asesino no es el acusado.

Kane sabe que el tiempo se agota y lo único que quiere es el veredicto de la condena antes de ser descubierto.

Opinión de Rain Cross:

Steve Cavanagh nos ofrece un libro en donde desde el primer momento conocemos el nombre del asesino. ¿Eso hace que la trama sea aburrida y sin sorpresa? Si piensas eso, es que te has equivocado de título. Y si piensas que vas a descubrir algo de la trama, también. Es una reseña en la que voy a evitar los spoilers.

En 13, conoceremos a Joshua Kane, un asesino que se encuentra entre el jurado del juicio de su propio asesinato, y en el cual juzgan a Robert Solomon de asesinar a su mujer y a su jefe de seguridad. 
A pesar de ya conocer desde sus primeras páginas el autor del crimen, Cavangah nos ofrece más de una sorpresa y giro de guión, y nos va dejando pistas sobre las motivaciones de Kane, algo que hace que no puedas dejar de leer.

La historia, aunque parezca extraño, ofrece más de una incógnita que consigue atrapar al lector, y es que vamos viendo que las cosas no son tan simples como cabría esperar. Al estar centrada en un juicio y tratar temas penales uno puede pensar que es una temática alejada de lo que estamos acostumbrados a reseñar en este blog, pero nada más lejos de la realidad. Y es que 13 es un buen ejemplo de cómo llevar el suspense y los asesinos en serie a un nivel diferente.

Su narración es amena, y no se hace para nada pesada, al contrario, es de esos libros en los cuales se te pasan las horas por leer "un capítulo más". Sus personajes también me han gustado mucho, sobre todo Kane, que es de esos villanos con el que disfrutas descubriendo todos sus secretos.

En resumen, 13 de Steve Cavanagh me ha parecido un thriller legal diferente, con buenas dosis de sorpresa y una narrativa tan bien llevada que se hace difícil apartarte de sus páginas.

¿Lo recomendaría?

Absolutamente. Es una novela ágil, intrigante y adictiva. 



viernes, 12 de abril de 2019

Reseña El Artesano, de Sharon Bolton



Sinopsis:

La carrera profesional de Florence Lovelady llegó a lo más alto cuando treinta años atrás ella misma dirigió el arresto de Larry Grassbrook, un fabricante de ataúdes y asesino en serie. Como algo propio de nuestras peores pesadillas, las víctimas eran niños y fueron enterrados vivos. Florence resolvió el misterio y encerró a Larry en la cárcel durante el resto de su vida, justo antes de que más niños fueran asesinados.

Pero ahora, treinta años más tarde, Larry ha muerto y los eventos del pasado se comienzan a repetir. ¿Hay alguien copiando los asesinatos cometidos por Larry? ¿O estuvo Florence equivocada durante todos estos años? Pero cuando su propio hijo desaparece en circunstancias similares, el caso no solo es que vuelva a abrirse, ahora es personal.

¿Hay algo mucho más siniestro y macabro en juego?

Opinión de Rain Cross:

El Artesano nos sitúa en el pasado, donde un asesino ha secuestrado a tres niños a los cuales ha enterrado vivos. Florence Lovelady debe detenerlo, a pesar de poner hasta su vida en juego, y gracias a su buena labor logra encontrarlo y encerrarlo. Treinta años después, los asesinatos se repiten y Lovelady  no estará segura de si atrapó al verdadero culpable. Además, el culpable secuestra a su hijo, por lo que Florence emprenderá una carrera contra reloj para poder rescatarlo con vida.

La narración de Sharon Bolton es ágil y amena, y se hace fácil de leer, atrapando al lector entre sus paginas, los cuales querrán seguir leyendo hasta descubrir todos los secretos de sus protagonistas. Este tipo de novelas me parecen muy disfrutables ya que gracias a su ritmo consigue que no te aburras en ningún momento y se leen en un suspiro.

La historia de El Artesano me ha parecido es entretenida, y mezcla bien el tema criminal con lo místico. Este último punto, y sin querer desvelar demasiado de la trama, es algo que le da originalidad al texto y tiene potencial para posibles secuelas basadas en el personaje de Lovelady, algo que podría utilizar la autora para crear una saga de libros de temática policial y paranormal.
A pesar de que me ha gustado el caso que trata (un asesino que secuestra niños y los entierra vivos), para mi gusto ha quedado una duda importante que resolver: la motivación del asesino. No me refiero al porqué lo hace, que queda explicado, sino el porqué de esa manera. Me hubiera gustado profundizar en ese tema ya que es muy interesante y con algo más de información me habría parecido redondo.
Eso sí, el final me ha sorprendido, es como de justicia poética, pero no voy a añadir más para dejar que os sorprenda a vosotros también.

En resumen, El Artesano de Sharon Bolton nos ofrece una trama llena de giros y sorpresas con las cuales disfrutarán mucho los amantes del buen thriller.

¿Lo recomendaría?

Es una novela amena y ágil de leer. Recomendable.

lunes, 25 de febrero de 2019

Reseña El caso Hartung, de Søren Sveistrup





Sinopsis:


El primer martes de Octubre, Rosa Hartung vuelve a su trabajo como ministra de asuntos sociales después de un año de ausencia, al haber vivido una situación dramática: la desaparición de su hija de 12 años. Linus Berger, un joven que sufre de una enfermedad mental, confesó haber matado a la chica, pero es incapaz de recordar donde quemó las varias partes del cadáver, que fue desmembrado. Hay una correlación entre el caso de la hija de la ministra y esta serie de asesinatos.

El mismo día que Rosa vuelve al parlamento, se encuentra el cadáver de una joven madre soltera, que ha sido brutalmente asesinada en su casa, en un suburbio de Copenhague – ha sido torturada y le han cortado una mano.

La joven investigadora Naia Thulin es informada al respecto, y junto con Mark Hess, que acaba de ser expulsado de la sede de Europol en La Haya, son enviados a investigar el caso. Al llegar al lugar del crimen, encuentran una figura de un hombrecito hecha con castañas. Parece que el muñeco está ocultando un secreto, aunque esto se atribuye a una coincidencia. Cuando otra mujer es asesinada –y en este caso, el cadáver de la víctima se encuentra con ambas manos cortadas- y a su vez se encuentra en el lugar del crimen otro muñeco hecho con castañas, Thulin y Hess empiezan a sospechar que hay una conexión entre el caso Hartung, las mujeres asesinadas y un asesino que está extendiendo el miedo a lo largo del país.

Empieza entonces una carrera contra el tiempo, ya que todo apunta a que el asesino cumple una misión que está lejos de terminar.


Opinión de Rain Cross:


El guionista danés Søren Sveistrup es conocido por ser el creador The Killing, serie que fue todo un éxito en su país, tanto que los norteamericanos no tardaron en hacer un remake. Si la conocéis, sabréis que es una historia donde no todo es lo que parece y a la que hay que tener en cuenta todos los detalles, ya que hasta la más mínima frase puede ser crucial para la historia.

En El caso Hartung vemos un crimen atroz desde su comienzo, uno de esos que te engancha desde el principio. Después seguimos a Naia Thulin y Mark Hess, dos investigadores encargados de descubrir quién se esconde detrás de un asesino en serie muy peculiar, a la par que deben encontrar a la hija de una ministra.

La narración es fluida, adictiva. No deja tregua al lector, quien quiere saber más y sumergirse en las incógnitas que esconden sus personajes. Y es que, como ya he dicho antes, El caso Hartung es de ese tipo de historias que va dejando pequeñas pistas y mostrando sus cartas poco a poco sin caer en el aburrimiento. Gracias a sus giros inesperados y la acertada pluma de Sveistrup, resulta una obra de lo más atrayente, en la cual todos son sospechosos y quien menos te lo esperes, puede guardar un oscuro secreto.

Sin querer revelar mucho de la trama para evitar lo temidos spoilers, sólo puedo añadir que no me esperaba para nada ese final, y que he disfrutado mucho de su lectura desde el capítulo inicial, el cual me dejó con la boca abierta.

En resumen, El caso Hartung de Søren Sveistrup es una buena novela de asesinatos, donde el autor nos presenta una serie de sucesos que hace que no puedas dejar de leer hasta llegar a un final en el cual todas las piezas del pequeño rompecabezas que ha ido creando su autor capítulo a capítulo casan perfectamente. 
Un thriller que hará las delicias de los amantes de las novelas de crímenes que buscan algo diferente.

¿Lo recomendaría?

Absolutamente. Es un libro ameno, con buen ritmo, que consigue atrapar al lector desde su primera página.

Gracias a Roca Editorial por el ejemplar.



sábado, 22 de diciembre de 2018

La Sala Común: Into The Dark-Pooka




Para un servidor, Into The Dark no empezó para nada bien. Ni The Body ni Flesh and Blood me funcionaron para presentar esta propuesta de terror antológica que esperaba que fuese la sucesora espiritual de Masters of Horror o Terror en Estado Puro... Por suerte, y como bien dice el dicho, a la tercera va la vencida.

Con Pooka, Into the Dark por fin muestra el potencial de realizar largometrajes televisivos amparados por la mismísima Blumhouse.

En su premisa la historia de Pooka puede sonar a simple, pero nada más empezar el visionado de la propuesta, uno ya empieza a sospechar que esto es mucho más de lo que se ve a simple vista. Por lo tanto, no escribiré mucho más acerca de este punto para no fastidiar la experiencia.




Por fin se aprovecha de verdad la festividad que da a pie al episodio. La Navidad en Pooka es más que un adorno argumental. Pues uno puede llegar a ver en perspectiva esta historia como una perturbadora revisión de Cuento de Navidad (no por nada, se hace referencia directa a la obra de Dickens en la primera parte del episodio).

También hay por fin una puesta en escena con verdadera personalidad. Ojo, porque la iluminación del episodio tiene más relevancia de lo que uno puede llegar a pensar en un inicio.

Tras las cámaras también se nota la mano de un buen cineasta. Nuestro paisano, Nacho Vigalondo, coge bien las riendas de un relato que, aunque no es de su autoria (el libreto lo firma Gerald Olson), sí muestra bastantes elementos habituales en la filmografía de Vigalondo.



Pooka está lleno de simbolismos y dobles lecturas. Empezando por el propio personaje que da título al capítulo. Directamente sacado del folklore celta y que en esta historia también posee esa particular dualidad. Por supuesto, el simbolismo del personaje va más allá de ser un remedo de Furby (fijaos en lo particular que es ese rostro) y de ir personificando el descenso a los infiernos del personaje de Nyasha Hatendi.

Pooka es un estupendo relato de suspense y terror psicológico navideño que, por supuesto, pide un mínimo de interés del espectador para descubrirse como se debe. Y supone, lo que espero que sea, la primera gran muestra de lo que Into The Dark puede ser.




Lo Mejor: Todos los simbolismos y dobles lecturas.

Lo Peor: Que Vigalondo no haya tocado el guión para ver si sorprendía aún más.



martes, 18 de diciembre de 2018

Crítica Solo Secuencias de El Chico Morera




Ya hace unos cuantos años que sigo la carrera como crítico de cine del conocido como Chico Morera por la red. Sé que a parte de opinar sobre el cine también aporta sus propias historias al medio. Y ya tiene en su haber unos cuantos cortometrajes y hasta largos que, por desgracia, aún no he podido ver salvo sus trailers. Por suerte, por fin he podido disfrutar de uno de sus trabajos al hacer él mismo un llamamiento público por las redes sociales para visionar su Solo Secuencias y opinar en los blogs y diferentes lugares de la red. En el caso de vuestro manicomio preferido, seré yo el que de mi opinión sobre este curioso proyecto.

Lo cierto es que visioné Solo Secuencias sin tener la menor idea de que este proyecto lleva gestándose un buen tiempo. De hecho, varios cortos que se ven en la propuesta ya fueron presentados y hasta se pueden ver por YouTube. En realidad, el proyecto se concibió en un inicio como una web-serie, pero finalmente se decidió tirar por el formato largometraje. Sea como sea, el concepto sigue siendo el mismo: La improvisación.




Un narrador (Sergi Carles) se encarga de dejarnos bien claro que gran parte de Solo Secuencias es la improvisación por parte de los actores que se presentan en pantalla. Algo que puede salir muy bien (recordemos Thor: Ragnarok) o que puede lastrar bastante al conjunto. Considero que en Solo Secuencias esto acaba cayendo en lo segundo la mayor parte del tiempo. Por supuesto que no es una tarea sencilla trabajar sin guión, y no les voy a quitar demasiado mérito a los actores. Pero es cierto que la mayoría se notan bastante cohibidos y sin saber bien hacia donde dirigir sus personajes sin la ayuda del libreto. Comprendo el interés de querer sacar diálogos naturales de esta forma, pero en la mayor parte de las ocasiones solo sirve para que el diálogo parezca que no va a ninguna parte.

La película juega bastante con el espectador a la hora de mostrar las historias. Pues como dice el título (y reitera el narrador) esto son Solo Secuencias que no tienen por qué estar conectadas. Pero a medida que transcurre el metraje se dan los suficientes detalles como para ir hilando una misma trama donde cohabitan estas historias con cierto toque sobrenatural que seguro que entusiasma a cualquier internillo del lugar.

Solo Secuencias tiene mucho de experimento cinematográfico. Por lo tanto, es muy probable que  un servidor ande errado en su opinión sobre estas decisiones narrativas. Por supuesto, aplaudo que el Chico Morera ofrezca una propuesta diferente en sus formas con estos segmentos que ya de por sí ofrecen unas historias que dejan poso en el espectador.





Lo Mejor: El transfondo sobrenatural de los segmentos.

Lo Peor: La improvisación no funciona en la mayoría de las ocasiones.



viernes, 7 de diciembre de 2018

La Sala Común: Into The Dark-Flesh and Blood




Si bien a priori esta propuesta de terror antológica televisiva se nos antojaba de lo más apetecible (Blumhouse, quien prácticamente está monopolizando el terror en la gran pantalla se alía con Hulu para hacer lo propio en la pequeña). Llevamos dos episodios que están trastocando bastante nuestras esperanzas en Into The Dark.

Flesh and Blood no se aleja tanto como quisiera de The Body y se ampara en un ejercicio de insulso suspense telefilmero que no logra llenar la alargada duración del mismo.



En sus primeros compases aún nos encontramos con un curioso planteamiento que podría justificar el episodio. Sobre todo en cuanto al estado mental de la joven protagonista interpretada por Diana Silvers. Pero no se sabe aprovechar el filón y pronto se pierde junto al interés del espectador al decidir descubrir el pastel antes de rematar la primera mitad del metraje. Y lo que queda se va dejando en evidencia hasta llegar a la bochornosa explicación del porqué de las acciones del personaje de Dermont Mulroney. Quien en verdad se presta para dar lo mejor de él a pesar de tener un personaje tan plano y desaprovechado.

Si bien The Body justificaba minimamente su temática festiva (Halloween), Flesh and Blood escoge Acción de Gracias como podía haber elegido Hannukah. Queda como simple adorno argumental, pero no se integra como debe a la trama. 

Conviene que los artífices de Into the Dark se planteen el formato de largometraje televisivo. Pues con propuestas como esta, la duración resulta harto excesiva y innecesaria. Lo que obliga a la propuesta avanzar como un pollo descabezado durante buena parte de la misma.




Poco de lo que destacar en cuanto a la dirección (bastante plana) de Patrick Lussier y la puesta en escena (telefilmera a tope).

Espero que a la tercera vaya la vencida y que Vigalondo y su Pooka me hagan cambiar de opinión y no darle la espalda a Into the Dark. En verdad espero que así sea.





Lo Mejor: Nada.

Lo Peor: Ver cómo se estira este chicle sin gracia durante 90 minutazos....



miércoles, 21 de noviembre de 2018

Crítica Searching de Aneesh Chaganty



Tenía unas ganas tremendas de ver esta película, es más, no pudimos hacerlo en el cine porque aquí en Málaga la quitaron muy pronto, por lo que lo hemos hecho en cuanto hemos tenido la oportunidad. Las expectativas eran altas, pero Searching las ha superado.

David Kim, interpretado magistralmente por John Cho, es un hombre joven y viudo que tiene una hija adolescente, con la cual está muy unido y a la que, en ocasiones, sobreprotege. El problema viene cuando la chica, Margot, desaparece. Su padre investigará junto a la detective asignada al caso, porque no se cree la teoría de que su niña se haya fugado por voluntad propia. 

Lo más original de esta película es que toda ella la vemos a través de ordenadores, televisiones o cámaras, por lo que la investigación del caso la vivimos de primera mano junto a David, de forma que resulta agobiante, triste y, en muchas ocasiones, frustrante. No es algo innovador, pues ya lo hemos visto en otras pelis como Eliminado, pero sí que resulta un soplo de aire fresco. Vemos todos los pasos que se siguen desde que una chica desaparece hasta que llega a los medios y a las redes sociales, cosa que me ha parecido curiosa y desoladora a la vez, pues muchas veces, la gente entorpece las pistas, inventándoselas incluso, destrozando a la familia más de lo que ya lo está.



Como he dicho antes, me parece que la actuación de John Cho es sublime, pues en todo momento nos hace sentir el dolor, la rabia, la pena y la incertidumbre de ese padre que no sabe dónde está su hija, ni qué demonios le ha pasado. La trama se intuía predecible, pero por suerte no ha sido así. Te mantiene en tensión absolutamente toda la película, hasta llegar a un desenlace que, por lo menos para mí, ha sido totalmente inesperado. Ha logrado sorprenderme, y eso siempre es un punto a favor.

La recomiendo muchísimo para todo tipo de públicos, pues creo que la van a disfrutar tanto como yo. La trama, el reparto, las actuaciones, la puesta en escena... para mí han sido todo puntos positivos. Vamos, resumiendo: ME HA ENCANTADO y estoy deseando volver a verla, con o sin palomitas, pues como te mantiene con la boca abierta, te da lo mismo masticar o no.

Lo mejor: prácticamente todo. 

Lo peor: alguna cosa que se ve venir.







lunes, 19 de noviembre de 2018

La Sala Común: Channel Zero The Dream Door




La antología de terror televisiva de Nick Antosca suma una cuarta entrega que vuelve a tomar uno de los famosos creepypastas de punto de inicio para crear una nueva historia de terror, suspense y drama. 

Tras la grotesca y extrema Butcher´s Block, The Dream Door se presenta como una historia más contenida e íntima. Recuperando un tono parecido a No End House donde se explora un terror más urbano y sensorial que se une a la trama dramática de la protagonista. En esta ocasión, una joven pareja que acaba de mudarse ve como su relación comienza a resquebrajarse a la vez que lidian con el extraño hecho de encontrar una extraña puerta en su sótano.

La relación de los dos protagonistas encarnados por Maria Sten y Brandon Scott (quien repite tras Butcher´s Block a lo American Horror Story) es el punto en el que gira toda esta temporada y a la que se le añade el factor sobrenatural. Si bien la química entre ambos actores no es para tirar cohetes, al menos cumplen a la hora de afrontar sus personajes.




Era muy complicado mantener el listón dejado por la anterior temporada. Y es cierto que The Dream Door deja con cierto regustillo de decepción una vez visionados los seis episodios que conforman la temporada que tiene una primera mitad de lo más prometedora e inquietante para después contar con una segunda mitad en la que la propuesta se va cayendo con todo el equipo a medida que transcurre la historia. El concepto arrancado de la historia original Charlotte Bywatter a la que Antosca le da su jugosa vuelta de tuerca, se antoja de lo más sugerente y explotable. Pero se precipita el descubrimiento del cómo y porqué y la historia muta rápidamente en otro tipo de propuesta que en ocasiones llega a caer en la parodia. Es así como en los primeros tres episodios tenemos una inquietante historia de traumas infantiles y particular criatura con sed sangre suelta por ahí y en los restantes capítulos, comenzar una alocada trama que entremezcla elementos Lynchianos y Cronenbergianos que dan como resultado una especie de "X-Men" de extrarradio pasado de vueltas. Es así como el tono terrorífico se ve comprometido y el bochorno se hace patente a lo largo del visionado.

Esta temporada ofrece más aportes a la retorcida mitología de Channel Zero. El más rescatable y memorable es sin duda Pretzel Jack. Una criatura que puede mirar de tú a tú al mismísimo Slender-Man pero que, como el resto de la temporada, acaba cayendo en el fango de lo ridículo en los últimos episodios.




A la sensación de descontento se le une el desaprovechar a una musa del terror como Barbara Crampton en un fugaz e intrascendente papel. 

Aún con todo, The Dream Door resulta ser la temporada más "cinematográfica". El director E. L. Katz (el que nos regaló el desternillante y macabro primer segmento de The ABC´s of the Death 2) está la mar de inspirado a la hora de rodar y dotar de gran personalidad a la temporada. Y al fin y al cabo, Channel Zero sigue siendo la mejor propuesta televisiva del género de terror le pese a quien le pese.





Lo Mejor: Su primera mitad con el Pretzel Jack más aterrador.

Lo Peor: El drástico y erróneo cambio de tono a mitad de la temporada.



viernes, 16 de noviembre de 2018

Reseña Reina Roja, de Juan Gómez-Jurado


Juan Gómez-Jurado está viviendo un momento dulce en su carrera.

No os voy a decir que es la Rosalía de los escritores, porque ahora mismo nada se parece a lo de Rosalía, pero sí que nos estamos acostumbrando a verle cada vez en más sitios: podcasts, radio, televisión, entrevistas, concursos… y entre tanto formato diferente todavía tiene tiempo para escribir. Mucho, además.

El éxito de Juan se lo achaco a dos razones, fundamentales por otro lado, pero que no todo el mundo tiene o respeta. Una de ellas es que tiene un producto que gusta, y otra es su trato con la gente y el esfuerzo que pone en el lector. Ahora os hablo de la primera razón (en concreto, del último libro que ha escrito) pero es que, en serio, lo de este autor no es normal.

Insta a los lectores, al final de cada libro, a que les cuente qué es lo que les ha parecido. Y lo mejor de todo… es que contesta a todos y cada uno de ellos. Especialmente a través de Twitter, tiene un trato muy cordial con la gente e invierte mucho en contestar personalmente a cada una de las personas que le mencionan, sea de la manera que sea. Sabe que eso es algo que los lectores aprecian y el cariño que estos reciben lo devuelven con creces. No todos los escritores son conscientes de esto. Se ha montado una comunidad muy maja en esta red social y la promoción de su último libro, Reina Roja, es prueba de ello (el resumen de la cual es que Arturo González-Campos va de señor “guay” por la vida y al final le ponen en su sitio).

Por cierto, esa memoria de la que hace gala en los distintos programas en los que sale es de verdad. Asusta.

Pero vayamos ya a lo que no trae aquí hoy. ‘Reina roja’ nos traslada a Madrid, al barrio de Lavapiés. Dentro de la multiculturalidad que caracteriza al barrio nos encontramos a Antonia Scott, una mujer de nombre e historia peculiar que resuelve crímenes en su día a día de una manera que dista mucho de ser la habitual. No, no es un personaje que uno se vaya a encontrar todos los días. De hecho, su historia te mantendrá con el corazón en un puño. Es lo que tiene Gómez-Jurado, que al final, siempre te sorprende.

No me quiero explayar mucho más ni con la trama ni con los escenarios por miedo a caer en el spoiler. Pero sí que os puede decir que hay dos componentes principales que hacen que los libros de Juan Gómez-Jurado sean muy atractivos para el público. Personajes intrigantes con más capas que las tiendas de regalos de Harry Potter y un control del ritmo envidiable, amén de un gusto por los chascarrillos y la violencia gráfica con los que caso bastante.

Aquí me voy a parar, y es que le doy vueltas al asunto y cada vez me quedo más loco. En una de las “reviews” que aparecen en la solapa del libro, Jesús García Calero dice “Escribe historias adictivas con precisión de relojero”. Y yo, como alguien que se ha enfrentado al papel en blanco y ha fracasado estrepitosamente, no puedo dejar de darle vueltas a esto. Voy a continuar con el símil del relojero para intentar explicar como me imagino yo a Juan preparando una novela. Me lo imagino poniendo todas las piezas del reloj en la mesa. Ahí, amontonadas, sin orden aparente y sin saber si todas van a ser necesarias, (en este caso el montón de piezas simboliza el primer borrador del libro). Y a partir de ahí, en otra mesa, va conectando piezas en varias pasadas (más borradores), añadiendo o quitando en cada una de ellas las que él, como relojero, cree que harán que el reloj funcione como un tiro y, en ningún momento, se pare. Es para mí muy importante creer que el montón de piezas inicial existía previamente antes de montar el reloj, porque si resulta que Juan monta (escribe) desde el inicio sabiendo exactamente qué piezas va a necesitar y en qué orden, nosotros,  simples mortales aspirantes a juntar letras, ya podemos pegarnos un tiro y acabar con nuestro sufrimiento.

Con precisión milimétrica, ‘Reina Roja’ te deja casi en cada página con ganas de más. Y en eso se basa el éxito de Juan Gómez-Jurado y la adicción que provocan sus libros. No se permite el lujo de ser contemplativo, algo que algunos lectores versados en otros géneros pueden echar de menos en sus novelas. Pero no es así como escribe Juan, no se para en cavilaciones más allá de lo necesario para que empaticemos con lo que ocurre en la página, algo que no está reñido con el respeto a los personajes.

Hemos esperado tres años para leer otra novela de Juan Gómez-Jurado, y la espera ha merecido la pena, aunque sepa a poco. El libro insta a ser devorado en pocas horas y uno no quiere acabarlo, pero no le queda más remedio que seguir leyendo. Cuando acaba, la pregunta que todos nos haremos es: “¿Y ahora cuánto tenemos que esperar para el siguiente?”

No lo sabemos, pero bueno… habrá que ser paciente.


Para saber más:

miércoles, 24 de octubre de 2018

Crítica La cara oculta de Andrés Baiz



Erróneamente, y dejándome llevar por la nacionalidad de sus protagonistas, pensaba que estaba ante una película española. Pero luego, al informarme, supe que era colombiana. Es más, la trama sucede en Bogotá, ciudad a la que se han mudado Adrián y Belén para perseguir el sueño de él, que empieza a trabajar allí en la Orquesta Filarmónica. 
Él empieza a tontear con las músicos y Belén, para darle una lección, le deja una nota diciéndole que se marcha. Nada más lejos de la realidad, pues la dueña de la casa en la que ellos viven, le descubre a la chica una forma de vengarse de él... siendo testigo de primera mano.

La verdad es que me ha resultado muy entretenida, a pesar de que ni Quim Gutiérrez ni Clara Lago son santos de mi devoción. Sin embargo, aquí me ha dado mucha pena el personaje de ella, pues Belén pasa por cosas agobiantes y muy muy frustrantes, sobre todo por culpa del mujeriego de Adrián.
 Luego hay una tercera en discordia que, aunque al principio no tiene culpa de nada, luego la pobre se gana el asco que le coges y lo mucho que te alegras de su final.


Me gusta mucho la ambientación, sobre todo porque a mitad de la película se vuelve claustrofóbica y oprimente, y el guiño (algo esperado) del tema nazi. Eso sí, es un tema que me apasiona y  me aterra a la vez, y me hubiese gustado que la peli tuviese unos cuantos flashbacks que le diesen más importancia a esta subtrama, que solamente se deja entrever.

Los celos son otros protagonistas, creo que mucho más que los personajes. A veces infundados, otras no, pero sí los detonantes de todo lo que ocurre después. La "relación" que se establece entre las dos chicas me ha parecido realista, porque lejos de ayudarse, se dedican a mearse por donde pueden para marcar terreno, y si se pueden joder, mejor todavía. Quim Gutiérrez hace del tonto que no se entera de nada. Vamos, como cualquier otro papel de Quim Gutiérrez. 

Si os sentáis a verla con la idea de que no es la película de vuestra vida, sino que simplemente os hará pasar un rato entretenido, creo que la vais a disfrutar. Sin expectativas, sin pretensiones, solo con un buen bol de palomitas que devoraréis con los nervios que os pondrá en muchas escenas.

Lo mejor: el guiño Nazi. La idea es buena.

Lo peor: los actores, no sorprenden.





miércoles, 3 de octubre de 2018

Crítica La habitación de Fermat de Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña




La premisa de esta película me parece, cuanto menos, original. Cuatro matemáticos de diferentes edades y que no se conocen entre sí, son citados por un misterioso personaje que se hace llamar Fermat. ¿La excusa? Tienen que resolver un gran enigma, prueba a prueba, en una habitación que, si fallan, se va haciendo cada vez más pequeña gracias a las prensas de sus paredes. Si no aciertan los acertijos, morirán aplastados. La pregunta es sencilla: ¿quién le está haciendo esto y por qué? ¿Qué los une? 

El elenco es más que conocido para los que, como yo, adoran el cine y las series españolas. Es cierto que Alejo Sauras parece que hace siempre el mismo papel (y esta película no es la excepción), pero con Lluís Homar en pantalla casi ni se nota. Este hombre siempre me ha parecido un actorazo y, aunque en este film no se explota demasiado, me ha vuelto a encantar. Santi Millán es un comodín que queda bien, y Elena Ballesteros es muy guapa, y creo que es precisamente lo que buscaban con su personaje.


El rollo escape room funciona, y da como resultado una película muy entretenida y curiosa, sobre todo en las escenas de los retos matemáticos, pues el espectador también participa desde el sofá de casa intentando dar con la respuesta. Además, el ambiente sofocante y tenso de la habitación logra que sintamos casi el mismo agobio que ellos, sin saber qué narices está pasando y con algún giro final algo predecible, pero igual de disfrutable. El principio en el pantano abandonado me ha encantado, sobre todo por ese desolador campanario asomando de las aguas, y esa escena en la barca a lo Diez negritos.

Como ya he dicho, no logra sorprender del todo, pues algunas cosas se ven venir desde el principio, y de otras te vas dando cuenta antes de tiempo, pero aun así es entretenida y amena, y gustará a los amantes del suspense. Para ser sincera, sí que me ha sorprendido Luis Piedrahita en la dirección, pues no le conocía en esa faceta y creo que no se le da mal.

La recomiendo para los amantes del cine español, de los escape rooms y de los sofá-manta con una buena pizza o bol de palomitas.

Lo mejor: el rollo escape room. El pantano. La escena a lo Diez negritos. Los retos matemáticos.

Lo peor: resulta algo predecible. Algunos actores que no lo dan todo.




lunes, 1 de octubre de 2018

Reseña El Visitante, de Stephen King



Recuerdo perfectamente cómo me sentí cuando Stephen King sacó Joyland, su primera incursión en el mundo del crimen. Fue una mezcla de curiosidad y resignación, al creer que el maestro del horror se había abandonado a intentar crear otro géneros que no domina para olvidarnos a nosotros, los amantes de su terror más orgánico. Ese que nos hace estar pendientes de cada ruido a nuestro alrededor cuando apagamos las luces.

Joyland fue una pequeña decepción, algo que achaco en parte a mi falta de dominio del inglés y que fue de las primeras novelas que leí en ese idioma. Estaba increíblemente ambientada y gozaba de ese gusto por los personajes que los Lectores Constantes encontramos en cada una de sus novelas, pero a mi parecer no fue más allá de simplemente eso: un experimento, salir de su zona de confort en cuanto a escritor se refiere.

Por eso, cuando salió Mr. Mercedes, tengo que confesar que me lo leí por obligación (siendo un libro de Stephen King) más que por ganas. Qué equivocado estaba. La trilogía de Bill Hodges y su empresa Finders Keepers (Mr. Mercedes, Quien pierde paga y Fin de guardia) es la unión perfecta entre el whodunnit y la imaginación del creador de pesadillas de Maine. Desde aquí aprovecho para recomendar la adaptación a televisión (de mismo título que el primer libro de la trilogía y protagonizada por Brendan Gleeson, Harry Treadaway y Justine Lupe) y que actualmente se encuentra en su segunda temporada. Una auténtica maravilla que viene a confirmar que, quizás, las temporadas de diez episodios sean el formato ideal para adaptar novelas. El tiempo lo dirá.

El visitante prometía ser otra aportación más al género policíaco, y de nuevo qué equivocado estaba cuando me dije eso mismo al empezar a leer este libro. Las primeras doscientas páginas deberían estudiarse en los cursos de escritura creativa por el ritmo y el impacto que ejerce en el lector. A partir de aquí el libro toma otro cauce totalmente distinto en el que vemos a un Stephen King al que estamos más acostumbrados.

La historia es la siguiente: El entrenador de béisbol Terry Maitland es detenido en mitad de un partido y el encargado de detenerle es el detective Ralph Anderson. El crimen del que se le acusa: el abuso y el asesinato de un joven. Todas las pruebas apuntan a él, ADN incluído, y el sadismo con el que el crimen se ha cometido es lo que lleva al mencionado policía a tal espectacular detención y hace que se tome este caso con especial interés. Pero el detective no las tiene todas consigo, Terry Maitland alega haber estado en otro lugar en los días en los que el crimen se cometió. Una persona no puede estar en dos lugares a la vez, ¿verdad?

Como digo, la primera parte de la novela es un thriller policíaco de libro (perdonen el pequeño chiste). La atención al detalle y la capacidad de sorprender al lector es lo que caracteriza a estas primeras páginas en el que el autor se permite divagar sobre la presunción de inocencia en general y la objetividad de las fuerzas del orden y el morbo que ejerce este tipo de casos en la gente en particular. Recurre a extractos de entrevistas a los testigos para aportar distintos puntos de vista y profundidad, tal y como lo hiciera con su primera novela Carrie. En la segunda parte de la novela Stephen King se mueve en el terror que le caracteriza y, tal y como hiciera en la última parte de la trilogía de Bill Hodges, vuelve a incluir elementos sobrenaturales a un libro sobre crímenes.

En general, El visitante es una buena noticia. King demuestra que sigue en forma, después de haber publicado un gran trabajo como es Bellas durmientes junto a su hijo Owen; y nos viene a confirmar lo memos que somos al tratar de cuestionar su habilidad en esto de escribir historias. Da igual si lo hace en el género del terror o en otros que no ha tratado jamás. Dejémosle hacer que él nos seguirá regalando momentos inolvidables.

El visitante es otra gran novela de Stephen King, que también será adaptada a una serie de televisión, en esta nueva fiebre por trasladar los trabajos de King a lo audiovisual desde que se estrenara la primera parte de It y que yo estoy disfrutando muchísimo.  

Larga vida al rey.







Para saber más:Jorge Capote en Twitter