lunes, 10 de agosto de 2015

Girando en Simetría por Rubén "Reaper" González





Ya son unas cuantas visitas las que un servidor ha hecho a Simetría. Esa isla que saca lo peor del ser humano pero a la que es muy difícil resistirse a su llamada. Desde que Darío Vilas y Rafa Rubio me la presentaron en la antología Imperfecta Simetría, pasando por el relato ambientado en ella en Piezas Desequilibradas y la nueva visita en El Hombre que Nunca Sacrificaba las Gallinas Viejas. De todos estos viajes literarios me he traído malsanos e impactantes recuerdos que atesoro con siniestro aprecio. Pero lo de esta lectura ha sido de traca. En verdad hubo momentos en los que creía que Simetría iba a agarrarme para no soltarme jamás...

Pues sí. Así de impactante ha sido la lectura de Girando en Simetría. Una antología que llevaba mucho tiempo gestándose y que por suerte la editorial Tyrannosaurus Books ha sacado en la colección DIRT tras inaugurarla con El Hombre que Nunca Sacrificaba las Gallinas Viejas (novela que se llevó la estatuilla NOCTE de 2014). Siendo este el segundo título de la colección. Y que es más que probable que el tercero sea una nueva novela ambientado en Simetría, con lo que la colección le deberá mucho a este oscuro lugar,



Simetría es el vástago de Sin City y Gotham. Un lugar repleto de lo peor del ser humano. Poco y pocos se salvan de la corrupción que se respira en la isla. En todas las historias que componen esta antología se te presentarán a unos cuantos habitantes del lugar que te harán visitar sitios tan emblemáticos como el Parque de los Zurdos o la Zona Cero. Y vete preparando con lo que verás en ellos... Y te aviso. No serán cosas agradables.

Simetría es un  lugar infecto creado por más autores. Pero fueron Vilas y Rubio quienes lo sacaron a flote con Imperfecta Simetría. Y después, Darío siguió alimentando a su retoño literario en solitario. Hasta que decidió invitar a dos autores más: José Luis Cantos y Ignacio Cid Hermoso, para que se dejasen pervertir por la isla y vomitasen unos cuantos relatos para engendrar una nueva antología junto a los "papis" de la primera.

De primeras, nos sorprendemos al descubrir que no hay índice ni forma alguna para saber quién es el artífice de cada relato. Parece que los autores han decidido fundirse con la isla para ser un mismo ser que narra las distintas historias que componen la demencial antología. Es bastante complicado tratar de encontrar la voz propia de cada escritor, y eso es buena señal, ya que en el conjunto no desentona nada.

Por si no ha quedad claro ya, esta lectura es bastante dura. De hecho, el primer relato empieza así "Su puta madre. Es fea la hija de perra, pero no veas cómo la chupa.". En el resto de las páginas seguiremos encontrándonos con más escenas obscenas, demenciales, bizarras y sangrientas. Incluso me atrevería a decir que no es recomendable leer Girando a Simetría si no se conoce algo de este lugar ficticio. Recomendable leer antes El Hombre que Nunca Sacrificaba las Gallinas Viejas (o intentar hacerse con Imperfecta Simetría) para tener un primer acercamiento antes de dejarse empapar del todo por la malsana esencia de la isla. Girando en Simetría es una estupenda forma de seguir mostrándonos la isla (conocemos nuevos lugares) y conociendo a más inquietantes personajes que la pueblan, a cada cual más retorcido y enfermizo.

La edición es a la que ya nos tiene acostumbrados Tyrannosaurus Books. Muy delgada y manejable y de estupendo acabado. Acompañada de una portada de lo más gris y sobrio que nos va preparando para el malsano ambiente en el que estamos a punto de zambullinos.

Girando en Simetría es una antología brutal y directa. Además de una nueva travesía en la que Vilas y compañía echan toda su mala baba en los relatos que componen este nuevo compendio sobre esta maquiavélica isla a la que ya estoy deseando regresar.

Si te atreves, puedes visitar esta página para seguir conociendo Simetría y sus autores.




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