Castle Rock Asylum

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I Antología de Relatos de Terror Castle Rock Asylum

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viernes, 3 de enero de 2020

Entrevista a Juan Antonio Oliva Ostos, escritor

En los pasillos de Castle Rock nos hemos encontrado con un nuevo inquilino que se ha perdido entre nuestros dominios: el escritor Juan Antonio Oliva Ostos.

Primero de todo, bienvenido al manicomio.

Dinos, ¿desde cuándo sabes que quieres dedicarte al mundo de la literatura?

Lo primero, gracias infinitas a Castle Rock por una nueva entrevista.
Respondiéndoos, diría que desde hace años. Aunque, en realidad, lo que me gusta es escribir. Sabemos lo complicado que es dedicarse a este mundo al cien por cien. De hecho, se nos suele decir a quienes juntamos letras que mejor tener un trabajo que pague facturas. Si me preguntas, te diré que lo que me hace sentir satisfecho y feliz ha sido encontrar personas que me estén dando oportunidades, que apuesten por mis historias sea a través de concursos, antologías, revistas, editando novelas o en entrevistas como es el caso. Y las nuevas amistades que me ha proporcionado este mundo. Los escritos, como las películas o la música, pasarán, la gente que merece la pena no. De igual modo,la existencia de esos Lectores que buscan leerme, hayan llegado hasta mis palabras por el camino que sea, es un auténtico premio.

Has escrito relatos en varias antologías. ¿De cuál de ellos te sientes más orgulloso?

La mayoría de esas antologías han sido el resultado de convocatorias literarias. Sin embargo y sin dudas, con El Juego de los Escarabajos, relato que me otorgó mi primer premio en uno de los concursos organizados por Triskel Ediciones, cuya antología resultante se llama: Premio Interius. Se trata de un relato claustrofóbico en el que se narra un juego un tanto macabro. Con él comenzaron cosas increíbles que no dejo de disfrutar. El relato también forma parte de una entrevista que hace tiempo me realizó mi amiga Elaine Vilar Madruga para su web Cubaliteraria.com.

Las Guerras Infinitas (Cazador de Ratas) es un relato que podemos encontrar en solitario. ¿Te sientes cómodo con este tipo de narraciones?

¡Me fascina escribir relatos! Son enormes ejercicios de contención a la par que te debes devanar los sesos para narrar algo coherente y con sentido. Las Guerras Infinitas, lo primero que lleva mi nombre en solitario, es uno de mis favoritos. Le tengo cariño debido a que muchas personas me han descubierto gracias a la lectura de ese homenaje distópico y steampunk que es la historia del bioingenio Ray, su protagonista, donde la inmortalidad no es ningún regalo.En él hablo de Genética, Transhumanismo…, y la Muerte ha dejado de considerarse una enfermedad.
Mira si me siento cómodo, que me gusta probarme en concursos. Las distintas Bases suelen ser un desafío de tiempo, espacio e incluso normas a cumplir, con lo que te obligas a tener objetivos para evitar la procrastinación. Soy partidario de que si no obtienes ninguna selección, no te desanimes, ¡guardarlos!Tal vez en otra ocasión puedas reciclarlos. Yo lo hago. El trabajo está realizado, dale una oportunidad, date oportunidades. No es el fin del mundo por no estar en tal o cual antología o ganar o no… Disfruta con lo que escribes y no dejes de hacerlo; primero creamos historias para nosotros.

Durmientes (Dilatando Mentes) es tu primera novela. ¿Te resultó difícil pasar del relato a una narración más larga?

Lo cierto es que no, voy alternando. Hay obras largas guardadas en los cajones que es más que posible que se queden ahí. Lo que sí me resultó difícil fue deshacerme de una amalgama de vicios a la hora de escribir. Alguno sigue cerca y debo controlarlo durante los borradores. Siempre comento que Durmientes es la primera novela bien escrita. Dirás: «¿Por qué?». Pues fue mi proyecto en la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés y aprendí a mejorar mi narrativa con sus distintos cursos.Lo único que tienen las novelas es que requieren más tiempo, y sabemos que éste se vende caro.




En ella nos encontramos una historia ucrónica que mezcla la ciencia ficción con el nazismo. ¿Cómo se te ocurrió la idea?

Me encanta la Historia y, del mismo modo, las posibilidades de los hechos conocidos, los: “Y sí…”. Tenemos cientos de libros, series, películas, videojuegos, documentales que apuestan por ese tema. Súmale que me gusta Philip K Dick. Me leí por tercera vez El Hombre en el Castillo para preparar la novela junto a Patria, de Richard Harris. Luego, añádele al sinónimo del Diablo en la Tierra: los Nazis, para tener a los malos, malísimos de una parte de mi historia que es un claro homenaje a esas ucronías.
A pesar de todo, sabía que no quería construir la misma historia alternativa en que los nazis han ganado la Segunda Guerra Mundial. Es entonces cuando rescato a Malva de una serie de relatos y de algo más largo e inacabado. Así se coló entre las páginas el tema de los mundos paralelos y el toque de ciencia ficción con el sistema imaginado para los saltos interdimensionales. Aderecé el conjunto con el Conflicto de Lealtades, que es de lo que va la novela. De este modo, Malva, igual que el Odinthal creado para el resto de su raza: los Águilas,eran ideales para esa revisión de la mitología nórdica que vemos tanto en el ideario de los Durmientes―o pilotos de hipersueño―como en su militarizado entorno. Influyó, de la misma manera, que durante el primer curso en el Ateneo cayese en mi poder la novela: Refugio del Viento, escrita a cuatro manos por George R.R. Martin y Lisa Tuttle. El juego de cartas de rol Magic el Encuentro y la predilección por un tipo de sus criaturas: los ángeles, con el mítico Ángel de Serra a la cabeza, también dejó su granito de arena.

En tus obras te sueles mover entre el terror, la fantasía y la ciencia ficción. ¿Con cuál de estos géneros te sientes más cómodo?

Me fascina la Ciencia Ficción, pero como me considero autor híbrido no puedo evitar mezclar Géneros. Durmientes, como ejemplo, contiene ciencia ficción, fantasía, ucronía y mundos paralelos.

¿Qué escritores han influenciado tus trabajos?

Me gusta leer de todo, y no solo de Género. Así que hay muchos, y muchas. Y tanto son extranjeros (traducidos), como nacionales. Tampoco me supone un problema leer consagrados como noveles, publicados o autopublicados. Hoy día los autores tenemos múltiples referencias, incluso multimedia y forman parte de la escritura y la voz de cada uno.

Pregunta obligada: ¿Nos podrías decir qué novela y/o película te ha dado más miedo?

En libro Insomnia, de Stephen King. En película La profecía, aunque mucha gente la recuerda por el nombre del niño: Damien, la cual se estrenó, como curiosidad, en el año en que nací: 1976. Miedito…

En tus redes sociales hemos podido ver que en breve tendremos una nueva novela tuya: Neopiel, que también editará Cazador de Ratas. ¿Nos podrías hablar un poco sobre ella?

Pues es difícil sin spoilear/destripar…
No es Ciencia Ficción, pero casi. Es, tal vez, Fantasía Oscura, pero quizás no. Tiene, aquí y allí, gotas de Terror y Gore. Quizás, también, se pueda encontrar una mezcolanza entre género Z y Vampírico… Incluso, hay elementos provenientes del Manga-Anime.
Neopiel es una loca hibridación en donde los vestidos a medida, de forma inquietante, tienen una confección especial; un regalo de consecuencias impredecibles; una crítica a la cultura de la belleza.
Además, hay mucha sangre…

Y por último, ¿ya tienes en mente nuevas historias con las que sorprendernos?

¡Hasta yo me sorprendo!
Tengo el honor de participar en el proyecto Hijos de la Fundación, que coordina José Rodríguez Montejano, subdirector de la revista Círculo de Lovecraft, y que homenajeará a Asimov en una antología que estoy deseando que vea la luz y que cuenta con un relato mío, el cual me ha llevado a reencontrarme con la literatura de género clásica. Está prevista para el próximo año, centenario del nacimiento del Maestro. Y solo por la ilusión y el entusiasmo contagioso de José, merece la pena.
Con todo, no hay día en que no tenga algo en la imaginación y que mi mente lo visualice como fotogramas de película. Unas veces son ángeles mecanizados luchando contra androides. Otras, dragones y vampiros en estadios de combate sobre océanos de fuego. Los hay en que veo danzar a hordas de zombis asaltando murallas repletas de cañones y metralletas robotizadas. Así, un día tras otro. A veces, suelo proyectar cosas bucólicas, como naves estelares posadas sobre campos de amapolas bajo lluvias de estrellas provocadas por batallas estelares más allá de Orión…

Muchísimas gracias por visitarnos, esperamos que hayas disfrutado de la visita y que ninguno de nuestros internos trate de comerte a la salida.

viernes, 4 de enero de 2019

Crítica Venom de Ruben Fleischer




Aunque el personaje tiene su origen en las primeras Secret Wars comiqueras, no nació como tal hasta los años noventa gracias a Todd McFarlene. Venom nació como EL enemigo de Spiderman, pero con el tiempo llegó a ganarse la suficiente popularidad como para protagonizar sus propios arcos argumentales y series comiqueras en diferentes encarnaciones.

Cierto que su primera versión cinematográfica en la tercera parte del Spiderman de Sam Raimi no tuvo la mejor de las suertes (como con el resto del film). Pero dejó la puerta abierta a retomar al personaje en cines. Y por poco casi lo consigue con el reboot arácnido titulado The Amazing Spiderman. Aunque el fracaso económico con la secuela dejó en el cajón el proyecto hasta ahora. Sony Pictures lo retoma con fuerza, pues con esta película pretende iniciar un Universo Cinematográfico de personajes del Mundo de Spiderman... ¿Sin Spiderman?

Está claro que suena MUY raro tener una película de Venom sin participación del trepamuros. Desde su concepción, Venom nace por su estadía en el cuerpo de Peter Parker. Eliminar todo esto ya limita mucho al personaje. Pero siempre hay formas de afrontar bien las cosas. En algunas declaraciones, el director Ruben Fleischer aseguraba que se había inspirado mucho en la figura del Hombre Lobo para realizar el film. Y está claro que un enfoque más de película de terror con monstruo podía compensar con creces el no tener presencia arácnida... Claro está, la cosa no fue por esos derroteros.




¿Os acordáis de Life de Daniel Espinosa? La película de terror espacial de la que se llegó a decir que se trataba de la precuela secreta de esta Venom (ambas son de Sony Pictures, comparten formas de vida alienígenas que parecen primas hermanas y los trailers de Life llegaron a usar imágenes del trailer de Spiderman 3 de Raimi). Pues, aunque esta teoría sigue sin ser cierta, Venom aún juega bastante con este concepto en su primera parte con la dichosa Fundación VIDA (Life en inglés). ¿Por qué salgo con esto? Pues porque resulta ser lo más interesante en la mayor parte del metraje. Lo que nos ofrece la película es un argumento que parece más bien sacado de la era pre-Marvel Studios. Simplista y basado en el esquema más tosco de "Peli de Orígenes" de, en este caso, antihéroe.

Lo peor es que la cosa no mejora cuando se presenta a Venom como tal. Cierto que se hace menos pesada (sigue siendo una gozada ver a Venom... aunque sea el que nos presenta esta película), pero la propuesta sigue avanzando como un pollo descabezado. Pues es evidente los recortes en el metraje y los conflictos a la hora de enfocar el tono de la película. Se sabe que la propuesta nació con vistas a ser una película R que explotase el lado más oscuro de este personaje. Pero a mitad de proyecto la cosa cambió de rumbo tratando de hacerla más "amigable" (se habla de hasta 40 minutos de recortes). Es cierto que ahora que se sabe que la cinta ha cosechado más de 800 millones de dólares no se puede cargar demasiado contra Sony por esta decisión. Pero es innegable admitir que en la valoración de la película, esto afecta al visionado. A ratos da la sensación de que el film quiere andar por derroteros más salvajes pero al otro se contiene para no salirse del escueto esquema argumental y el "family friendly".




Las pasables escenas de acción, junto al cantoso, por momentos, CGI, parecen querer remitirnos a propuestas del género de la pasada década.

No sabemos si es por culpa del éxito de Deadpool, pero me gustaría saber de quién fue la idea de convertir al simbionte en un Mr. Gracietas. El humor está bastante presente en la película. Por supuesto, humor bastante chusco que acaba siendo la mayor baza de la película le pese a quien le pese. Y en medio de este caos tonal nos encontramos a un Tom Hardy que se ve inmerso en esta locura. A su Eddie Brock se le puede encontrar destellos del Jim Carrey más histriónico. Y lo más increíble es que uno agradece esto tras no tragar la versión del personaje que presenta la película en su inicio. Se siente la pasión e interés de Hardy por sacar adelante la película a cualquier costo. Y, desde luego, es el que mejor sale del cast. Porque poco se puede decir de una anodina Michelle Williams que protagoniza la terrible parte romántica de la película (un curioso triángulo amoroso si contamos a Venom), o del villano empresarial de Riz Ahmed que, aunque en sus primeros compases trate de encontrar su propia entidad, el mismo film se encarga de anclarlo en el cliché. Es curioso ver que a estos dos personajes se le otorga un mismo elemento que en vez de hacerlos más interesantes, lo único que hacen es desprestigiarlos aún más.




Es frustrante que la película, en sus últimos 5 minutos, muestre lo que debería haber sido en todo el metraje. Dando la sensación de que nos hemos tragado un insulso y extenso trailer de lo que será Venom 2 (a lo que se le une la primera post-créditos). Pero como ya he comentado, las ganancias con esta película aseguran la secuela y, al menos, la siguiente entrega de este particular Universo Cinematográfico: Morbius, el Vampiro Viviente. De estas dos películas espero que Sony confíe de verdad a la hora de no suavizarlas y ofrecer una opción más salvaje e irreverente a lo que nos tiene acostumbrado el género.

Puede que esta película llegue a entretener a quien solo quiere ver a un Venom en live-action (que ya se ve que no son pocos). Pero a la hora de valorar el conjunto es imposible no meterla en el mismo saco de vergüenzas del género como Catwoman, la Daredevil de Ben Affleck o Los 4 Fantásticos de Josh Trank.




Lo Mejor: Aunque sea a modo de imitador de Deadpool y contenido por la calificación, sigue siendo una gozada ver a Venom en acción.

Lo Peor: Los problemas tonales y argumentales que no se perdonan a estas alturas del género.



lunes, 27 de agosto de 2018

Reseña Alcachofa-Terror, de Liss Evermore




Sinopsis:

Años 70. Albuquerque, Nuevo México. Los platillos volantes amenazan la ciudad. El ganado de Philip Vedder ha sido calcinado y un riachuelo apestoso campa a sus anchas por el estado. El sheriff, con la ayuda de un policía novato demasiado blanco para el cargo, se enfrenta a una horda de seres mutantes que están devorando a las buenas gentes norteamericanas y a todo el que se cruza en su camino.

¿Logrará el brazo de la ley frenar el ataque alienígena y salvar a la humanidad?

Yo de vosotros no apostaría todas mis fichas. La suerte está echada.

Opinión de Rain Cross:

Liss Evermore es, para mí, una de las autoras de referencia de la literatura de terror, por lo que no pude evitar hincarle el diente a su última creación... y nunca mejor dicho.

En esta ocasión viajamos a Alburquerque, donde una invasión alienígena asolará el lugar con un ejército de alcachofas gigantes devoradoras de carne humana. 
Como veis, la premisa es de lo más interesante y no dejará a nadie indiferente, y es que ¿qué hay más entretenido que disfrutar de una mezcla de terror, humor negro y ciencia ficción?

Alcachofa-Terror es un no parar de referencias y homenajes al cine de Tarantino, a las cintas de artes marciales setenteras, al buen rock e incluso, a las películas de terror y sci-fi de serie B que tantos nos gusta disfrutar con un gran bol de palomitas y una cerveza fría. Me ha recordado a títulos como The Crazies, de Romero, y Grindhouse (Death Proof y Planet Terror) del ya mencionado Tarantino y Robert Rodríguez, e incluso se permite el lujo de homenajear a éste último y su Abierto hasta el amanecer.
Eso sí, Evermore sabe darle su toque personal a todas sus obras por lo que encontraréis algo completamente nuevo con ecos al buen cine de invasiones que tanto nos gusta.

La narración es excelente. Me ha parecido todo un acierto el tono empleado, parecido al de un locutor de radio, presentando a los protagonistas y contándonos los acontecimientos de la invasión extraterrestre con un humor de lo más peculiar (hay frases que son la monda).
Es tan visual y está tan bien explicado que es como si estuvieras viendo una película, pero no una cualquiera, si no de aquellas con interferencias, al más puro estilo Grindhouse. Si prestas atención, hasta puedes notar el olor de las palomitas de mantequilla recién hechas al pasas sus páginas.

Los personajes son de lo más peculiares. Sin querer desvelar demasiado para que podáis disfrutarlo (y sorprenderos) en condiciones, decir que nos encontraremos a granjeros de pueblo, amas de casa preocupadas, chicas guapas más peligrosas de lo que parecen a simple vista, agentes del orden muy patrióticos y extraños expertos en artes marciales que ofrecerán situaciones de lo más surrealistas (recordemos que los malos de la película... digo, novela, son unas enormes alcachofas) que harán las delicias de los fanáticos de los films de monstruos e invasiones de los 70 y 80. 
Hay tantos y tan diferentes entre sí que es imposible aburrirse con su lectura (hay hasta capítulos sobre vacas... ¡Vacas!).

La historia me ha parecido genial. Su planteamiento, la ubicación (y es que no se ha elegido el sur estadounidense por casualidad), los personajes... las alcachofas. Todo crea una mezcla perfecta de escenas de cuerpos explotando, paisajes áridos y humor.

En resumen, Alcachofa-Terror: La Invasión de las Hortalizas del Espacio Exterior es una novela delirante, donde la sangre (tanto alienígena como humana) te salpicará en la cara a ritmo de rock and roll.

¿Lo recomendaría?

Absolutamente. Resulta una lectura desternillante con buenas dosis de gore. ¿Qué más se puede pedir? 



miércoles, 8 de agosto de 2018

Crítica El infinito de Justin Benson y Aaron Moorhead




El cartel dice "No has visto nada parecido en décadas". Yo digo "Menos mal". La película de la que vengo a hablar hoy me ha follado el cerebro, así tal cual. Resulta que dos hermanos, Justin y Aaron, consiguieron escapar de una secta diez años atrás. Ahora intentan integrarse en la sociedad sin conseguirlo. Pero claro, si a todo el mundo que conoces le dices que vienes de una secta, pues normal, criaturas, normal. Por todo este panorama, el hermano menor quiere volver a la secta porque allí era más feliz y, sobre todo, aceptado. El otro decide llevarlo, solo por un día, para que se desengañe.

Total, que estos chiquillos llegan al campamento para pasar una jornada entre cerveza. Sí, se pasan todo el día bebiendo cerveza que fabrican ellos mismos, así también me voy yo allí. Y ahí empiezan a notar que pasa algo raro, que quizás la secta no sea tan mala como imaginaban, sino algo totalmente diferente.


¿Veis la cara de los dos hermanos? Pues esa misma tenía yo mirando la pantalla, sobre todo cuando empiezan a hablar de mundos paralelos, de bucles infinitos y de no sé qué más, pues a estas alturas de película me encontraba ya en muerte cerebral. De verdad, cuando terminó no sabía siquiera si la había entendido.

Como os habréis imaginado ya, no la recomiendo en absoluto, a no ser que tengáis insomnio y no os queden Orfidales, porque entonces sí, dormiréis como bebés. Es rara, larga y lenta, por lo que a mí estos hermanos no han conseguido atraparme. Eso sí, su título está bien elegido, pues el film se hace INFINITO.

Lo mejor: que tras dos interminables horas, terminó.

Lo peor: todo lo demás.





viernes, 3 de agosto de 2018

Crítica Deadpool 2 de David Leitch




Uno de los tantos despropósitos que realizó la infumable X-Men Orígenes: Lobezno fue todo lo concerniente a su adaptación de Deadpool. El brutal e irreverente personaje creado por Rob Liefeld allá por la década de los noventa. Toda una desgracia para el actor que lo encarnó: Ryan Reynolds. Quien tras su cumplidora participación en Blade Trinity no tuvo mucha más suerte en esto de las películas de superhéroes ni en su intento en el otro bando del panorama (la película de Green Lantern). 

Pero fue la misma frustración del actor por lo que se vio obligado a realizar con el personaje, lo que le llevó a desembolsar de su propia cartera la realización de un test footage que mostraba al verdadero Deadpool y que por fin hizo ver a los mandamases de 20 Century Fox, el potencial que habían desaprovechado en el spin-off del mutante encarnado por Hugh Jackman.

Así fue como en 2016 se estrenaba Deadpool. La película dedicada al Mercenario Bocazas de Marvel que no necesitó de un gran presupuesto y medios para sacarse de la manga una película que le era totalmente fiel a la esencia del personaje. No temiendo presentar una calificación R que permitió no volver a cortar las alas del personaje. Todo ello se tradujo en un gran éxito que Fox no iba a perder la ocasión de repetir.




Deadpool 2 tira del truco más viejo de la escuela de las secuelas fílmicas: Más y mejor. ¿Más humor? Tranqui, al primer minuto ya estarás carcajeandote. ¿Más acción? El tener a uno de los directores de la brutal John Wick garantiza esto a base de bien. ¿Más trama? La película maneja varios frentes a su favor. ¿Más personajes? Tendréis tantos como para formar una precoz X-Force.

No temo nada a la hora de calificar Deadpool 2 como la "Terminator 2" del género. Una película que recoge lo que hizo grande a la original y lo expande más para ofrecer un estupendo espectáculo.  

Argumentalmente, la película se sitúa poco después de la primera parte. Con Wade Wilson (Ryan Reynolds) ya asentado como un implacable super mercenario que trata de realizar buenas obras a espadazo y disparo limpios. Paralelamente, la relación sentimental de Wade con Vanessa (Morena Baccarin) parece que va a dar el siguiente paso. Pero el destino se interpone en el camino del Mercenario Bocazas y pronto se ve envuelto en una nueva desventura en el que está implicado un rudo viajero del tiempo conocido como Cable (Josh Brolin).

Es cierto que la primera película no manejaba un sesudo guión en su labor de cinta de orígenes de personaje. Por lo que esta secuela ya juega con bastantes puntos a su favor. Aunque he de admitir que a la hora afrontar el drama del relato se hace con menos acierto que en el film original. Pecata minuta, si uno está dispuesto a disfrutar de la irresistible y carcajeante locura que arrastra consigo Deadpool.




Más presupuesto = Mejores escenas de acción (también apoyadas por la buena mano de David Leitch dirigiendo) y aprovechamiento de las habilidades de Wade y compañía. Toda una gozada para el amante de este tipo de cine.

El humor sigue siendo un componente esencial en cualquier producto de este personaje. Desde chistes, pasando por esperpénticos gags o acidísimas referencias y guiños (tanto a la franquicia X-Men, como a Marvel y DC en general y al género). Los guionistas (entre los que se encuentra el propio Reynolds) no se cortan un pelo a la hora de dar rienda suelta a esta parte.




Ryan Reynolds es el alma de este proyecto. Y se nota que ha nacido para encarnar al personaje. Su bache en Orígenes: Lobezno ahora se ve como un sufrido trámite para poder disfrutar de este personaje en toda su gloria hoy en día. Se siente a gusto tanto con como sin el traje y la capucha. 

Los secundarios de la primera entrega vuelven con tanta fuerza como en la primera aventura del Mercenario Bocazas. Y a ellos se integran nuevos personajes como la suertuda Domino (Zazie Beetz) y Cable. Quienes conforman la curiosa Trinidad de esta sub-franquicia de Fox para gozo del espectador.




En cuanto a los villanos o amenazas. Lo más destacable es la nueva redención de personaje de la franquicia mutante (ay, qué mal hizo también X-Men 3). Como ya comenté en lo de la parte dramática, esto no está del todo pulido y se pierde el sentido con la otra amenaza del film. 

Deadpool 2 nos trae de vuelta este estupendo personaje y su mundo a una escala mayor y con grandes promesas de futuro.




Lo Mejor: Explotar su fórmula de "Más y Mejor".

Lo Peor: La parte dramática de la historia.



lunes, 18 de junio de 2018

Reseña Renacida de Mark Millar y Greg Capullo




El Más Allá concebido por Mark Millar no iba a dejar indiferente a nadie. Es así como se presenta Renacida. Una de las nuevas obras de este aclamado guionista que une fuerzas con el dibujante Greg Capullo para dar vida a la historia de una anciana que muere y despierta en un nuevo mundo de maravillas y peligros.




Partiendo de una premisa que podría no antojarse tan original (por mucha estética fantasy-sci-fi con la que impregnan el relato), Mark se las ingenia para que Renacida no caiga del todo en el cliché. Escarbando en lo humano de la propuesta de tener a una anciana renacida en un joven cuerpo y despertando en un nuevo mundo en el que debe batallar contra las fuerzas del Mal. 

Es cuando la obra toca estos temas tan humanos, que Renacida brilla con luz propia. Pero no hay que olvidar que estamos hablando de una obra de Mark Millar. Con lo que la acción y espectacularidad están bien servidas a lo largo de las páginas a las que presta su arte Greg Capullo. Quien, con total libertad creativa, puede mostrarnos todas las maravillas del Más Allá de Millar y las escenas de acción que idea el escocés.




En lo argumental, hay que decir que Millar no se rompe la cabeza más de lo debido. No vamos a tener ninguna explicación que sustente la nueva realidad que vivirá la protagonista (¿hace falta?) y el grueso de la historia no deja de ser la manida batalla del Bien contra el Mal. Pero son en los pequeños detalles que a Millar se le ocurre donde la obra logra destacar. Además, podría parecer que la trama es bastante cerrada. Pero se deja la puerta abierta a la continuación. Y está claro que Millar puede exprimir mucho más esta premisa.

Renacida es otro tanto para el MillarWorld del que tanto puede beneficiarse Netflix tras su compra. Solo pensar en ver esta historia adaptada a formato largometraje o televisivo, se me hace la boca agua. Pero de momento, podemos disfrutar del cómic.



viernes, 15 de junio de 2018

Detroit: Become Human (PS4). Los androides divergentes




En Detroit: Become Human nos adentramos en un futuro donde los androides y los humanos conviven, aunque no en armonía. Y es que los androides, creados a imagen y semejanza de las personas, son tratados como esclavos.

Tres de ellos, Markus, Kara y Connor, deberán decidir si seguir siendo esclavos o enfrentarse a una sociedad que los ven como mero producto de lo cal deshacerse en cuanto se cansan.

La historia de este videojuego, el cual hemos disfrutado en PS4, me ha resultado muy interesante. La trama va cambiando dependiendo de las decisiones que tomes con los personajes, al igual que Heavy Rain y Beyond: Two Souls, aunque en Detroit: Become Human tiene momentos en los que me ha parecido que te guían más que en los otros dos.
A pesar de eso, me ha gustado mucho y he disfrutado viendo como van cambiando los personajes, descubriendo algunas sorpresas que guarda la trama y decidiendo el destino de los tres androides.




La jugabilidad no está mal, parecida a los videojuegos mencionados, aunque la cámara no me ha parecido demasiado cómoda en algunos momentos.

Los personajes me ha encantado, tanto su desarrollo como su historia, y los voy a analizar un poco por separado (sin Spoilers):

Markus ha sido mi favorito, viendo como pasa de tenerlo todo a nada y convirtiéndose en el líder de la rebelión. Tú decides si quieres que vaya por el lado pacífico o violento, pero en ambos casos ves a un personaje con ideales, fiel a sus principios y valiente.

Kara me ha parecido el más humano de todos, por su instinto y su tenacidad a la hora de proteger a aquellos que ama.

Connor es... complejo. Sus decisiones a veces están muy marcadas, pero depende de lo que escojas puede llegar a sorprenderte. Pensemos que estamos ante un detective de Cyber Life, la empresa que ha creado a los androides, que persigue a los divergentes, por lo que tendrá más de un encontronazo con los otros personajes que pondrán a prueba su, aparentemente, inquebrantable lealtad.




Los secundarios están también bien definidos, y puedes hacer que tengan una opinión sobre cada uno de los personajes dependiendo de tus acciones.

El tema de los divergentes, de la lucha por los derechos de los androides y la rebelión contra un sistema que les considera esclavos es, para mí, uno de los puntos fuertes de la trama. Me ha recordado a momentos de nuestra historia y como incluso hoy día debemos que luchar por nuestros ideales.

Los gráficos son una pasada. A veces cuesta distinguir el momento "historia" del jugable, cosa que no ocurría con los videojuegos de hace unos años. 




En resumen, Detroit: Become Human me ha parecido un  juegazo. Entretenido, con una trama que engancha, momentos épicos, personajes con los que empatizas y unos gráficos que te hacen pensar en el paso que tendrán que dar las plataformas para mejorar algo que es casi... humano.

Lo Mejor: La trama. Los personajes. Los gráficos.

Lo Peor: La cámara, debería poder moverse mejor. Tuvo algún fallo y me consta que a más personas le ha pasado, que se cala y tienes que reiniciarlo. Espero que lo solucionen pronto.



viernes, 6 de abril de 2018

Crítica Aniquilación de Alex Garland






Es curioso fijarse que en los últimos meses, las grandes apuestas de cine de ciencia ficción han acabado en manos de Netflix. Siendo estas The Cloverfield Paradox, Mute o la película que nos ocupa, Annihilation (aka Aniquilación). Propuestas que no estaban pensadas en un inicio para ser estrenadas en la plataforma de streaming, pero que en cierto punto de su desarrollo los productores decidieron no jugársela a la hora de hacer pasar estos títulos por las carteleras para salvar los muebles (como ha sido en el caso de la tercera entrega del "Cloverfieldverse" o la nueva decepción de Duncan Jones). Este movimiento no deja de inquietar al fan del cine de ciencia ficción, quien hace nada ha visto como la más que competente secuela de Blade Runner suponía un fracaso comercial, y como Ridley Scott desaprovechó del todo su Alien: Covenant. Poniendo en duda el futuro de este género en las salas de cine.

De momento, centrémonos en la crítica de la nueva película de Alex Garland y crucemos los dedos para que dentro de unos meses no tengamos que leer que la nueva adaptación cinematográfica de Dune acabará por tener su estreno mundial en Netflix.

Alex Garland lleva bastantes años siendo una de las voces más influyentes y creativas del género de la ciencia ficción. Comenzando por su carrera como guionista, donde hizo buenas migas con el director Danny Boyle. Pues es el responsable de los libretos de 28 Días Después y Sunshine. Y el encargado de escribir la última e infravalorada adaptación cinematográfica del Juez Dredd (actualmente se ha descubierto que en esta película llegó a tener más importancia que solo escribir el guión). Pero, sin duda, donde en verdad se ganó el título en este género fue con su opera prima oficial: Ex-Machina.

Tocando uno de los temas fundamentales del género de ciencia ficción como es el de las Inteligencias Artificiales. Garland se enfoca en un tono y prisma más intimista que no deja diluir el enfoque y mensaje. Todo esto narrado en clave de desasosegante thriller que va in crescendo. Gran apuesta en la que el señor Garland salió la mar de bien parado, dejando a muchos (entre los que me encontraba) con muchas ganas de visionar su próxima apuesta cinematográfica.




Por desgracia, no he leído la trilogía literaria que adapta esta película. Por lo que solo podré valorar la película como producto independiente a la obra escrita por Jeff VanderMeer. Pero tengo constancia de que la obra original ha sido un gran aporte al género sci-fi actual. Con lo que ya de por sí, Alex Garland tiene un excelente caldo de cultivo con el que jugar con esta adaptación. Y así ha sido, pues Aniquilación supone un nuevo acierto de este cineasta en la que puede seguir explotando su enfoque más intimista e inspirador del género. Esto se ve y se siente desde el arranque del film. Desde cómo muestran el evento que da sentido al film, al primer (re)encuentro entre los dos personajes principales del mismo. El modo de narrar de Garland se aleja de la rimbombancia con la que, seguramente, habría encarado la propuesta la mayoría de realizadores.

Teniendo en cuenta esto, también hay que aclarar que Aniquilación presenta un marcado tono de serie B más de postín a lo habitual. Lo que coloca la película en un término medio que supone a la vez una virtud y un defecto. Pues puede lograr que varios tipos de espectadores del género disfruten mejor de la propuesta, pero al mismo tiempo impedir que la misma exprima todo su potencial en cualquiera de sus vertientes. A pesar de que Aniquilación peca de esto, la película se mantiene bien a flote y logra alcanzar un buen puesto entre la lista de grandes películas de ciencia ficción contemporáneas.




La historia de Aniquilación nos descubre una zona que, tras el impacto de un meteorito, se ve cubierta de un extraño muro multicolor. A lo largo de los años se han enviado expediciones de las que nunca se ha vuelto a saber nada hasta que el marido de la protagonista regresa. Pero parece que su estadía en la Zona X lo ha cambiado drásticamente. Empeñada en descubrir el porqué de su estado, Lena (Natalie Portman) se une al nuevo equipo de expedición.

No es nada difícil intuir que tanto la película como la novela original es una revisión de El Color que Cayó del Cielo, de H. P. Lovecraft. Aniquilación goza de exponer bastante bien ese Horror Cósmico que tanto parecen costarle mostrar a los que realizan las adaptaciones directas de las obras del solitario de Providence (hasta traslada la particular narración oral típica en los escritos Lovecraftnianos). Es así como Aniquilación busca estremecer tanto nuestras mentes con esos momentos más inspiradores (el de la piscina se resiste a abandonar mi pensamiento), como nuestros cuerpos al no evitar "mancharse" en lo visceral del relato.




El talento cinematográfico de Alex Garland sigue presente en cada escena de Aniquilación. No se ha diluido ni una pizca de su talento como sí que le ha ocurrido a otros compañeros de profesión como Duncan Jones. Maneja la cámara con un temple y estilo envidiable, logrando sacar lo mejor de escenas tan, a priori, poco inspiradoras como el ataque de ese cocodrilo.

Se realiza un excelente trabajo de efectos especiales a la hora de recrear la Zona X. Por desgracia, la cosa no funciona tan bien con sus "habitantes" más vivos. Un mal menor pero que deja en entredicho el problema de no saber posicionarse que comenté al comienzo de la crítica. De todas formas, las criaturas parten de conceptos tan fascinantes que ya de por sí logran que el CGI que les acompaña no desmerezca tantos sus apariciones.

Al igual que se hizo con Arrival (aka La Llegada), la BSO de Aniquilación cobra gran relevancia a la hora de lograr crear esa desasosegante atmósfera que tan vital es para el film.




Una de las grandes bazas con las que jugaba la propuesta y que, por desgracia, no logró aprovechar, era la de tener todo un equipo protagonistas de personajes femeninos. Por una vez, el grupo sobre el que recae la responsabilidad de enfrentarse a los peligros de otro mundo no está compuesto de aguerridos machos de la escuela del tito Arnold o Stallone. Y en un comienzo, el grupo de Aniquilación se presenta bastante bien, pero no tardan en descubrirse como encarnaciones de miedos y traumas que solo sirven para desencadenar la acción. Por supuesto, Natalie Portman, logra llevar mejor ese peso. Aunque hay cierta parte de sus flashbacks que hacen más mal que bien al conjunto al resultar bastante redundantes.

El resto del cast cumple. Y está por ver si Oscar Isaac se convierte en actor fetiche del director.




Entrando un poco en el tema de si veo lógico que Paramount se echase atrás en el estreno en cines de Aniquilación... Pues creo que se precipitaron bastante. Este no es un caso como The Cloverfield Paradox donde claramente era la única opción para salvar los muebles. Y tampoco estamos frente a una apuesta tan cerebral como para temer un fusilamiento en taquilla. Es cierto que una parte del público no entraría tan dispuesto al visionado, pero no formarían un grupo tan nutrido como para echar abajo la película. Con lo que sí, es una lástima privarnos de la experiencia en la gran pantalla. Pero al menos la podemos disfrutar por vías legales y no se perderá como lágrimas en la lluvia...

Aniquilación por fin es el digno producto sci-fi que Netflix tanto estaba buscando tras las fallidas The Cloverfield Paradox y Mute. Y Alex Garland no cae en su nuevo paso de su camino por labrarse un nombre tras las cámaras.





Lo Mejor: Su acertada muestra de Horror Cósmico. La recta final.

Lo Peor: No aprovechar el cast femenino. El CGI en las criaturas.




lunes, 26 de marzo de 2018

Reseña Paradoja en Renfield Street de Lluís Rueda






Cada vez son más los autores que, cansados del ninguneo y demás injusticias que realizan las grandes editoriales, deciden apostar por la creación de nuevas editoriales que no repitan los tantos errores y malas prácticas que siguen haciendo que la literatura de género (y general) en nuestro país esté tan estancada. Que apuesten del todo por las nuevas voces literarias y no teman a la hora de tratar de innovar o cruzar nuevos horizontes. Tal es el caso de Lluís Rueda y su editorial Herme Naute, que ya lleva unos añitos editando unas cuantas atractivas propuestas literarias en sus diferentes sellos editoriales. Tal es el caso de la novela que nos ocupa, que resulta estar firmada por el propio Rueda.

No voy a negar que eso de que el propio editor se publique puede llevarnos a mal pensar en un inicio (y más si tenemos en cuenta a cierto editor de cierta megalítica editorial de y sus cuestionables obras). Pero si uno se para un momento a seguir la pista a Lluís, no le será difícil comprender que estamos ante un autor que no busca lo fácil ni convencional. Y que para nada se aprovecharía de su posición para ello. De hecho, el mismo Rueda decidió no dividir la novela en tres tomos (práctica que más de uno no dudaría en hacer para tratar de arañar más bolsillos) y mantener su Paradoja en Renfield Street como una propuesta de 550 páginas sin ningún temor.

Está claro que Paradoja en Renfield Street busca ser la Ilíada particular de Lluís Rueda. Una verdadera odisea literaria donde el autor pondrá a la palestra todo su buen hacer, influencias, homenajes, manías y propuestas para confeccionar un glorioso tapiz literario que comienza con un extraño suceso que ocurre en el hogar de un joven escocés.

Este particular inicio viene a imponer el extravagante tono que desprende la novela. Donde todo puede ocurrir (y ocurrirá). Y lo que empieza por todo lo alto, sigue buscando superarse a lo largo de la obra.

La mezcolanza de géneros que conforman Paradoja en Renfield Street hacen que la propuesta pueda ser disfrutada por más lectores que los habituales al género fantástico y de terror. Y en su núcleo, esta historia no deja de ser y homenajear a las adrenalíticas aventuras escritas que acabaron fundando lo que hoy día conocemos como literatura Pulp. Este ambiente de folletín se siente con mas fuerza en las dos grandes partes de la novela. Es así, como Paradoja en Renfield Street busca, sobre todo, entretener. Lluís Rueda se esmera a la hora de no dejar apenas respiro al lector. Pues a pesar de la gran aventura que acaba de redactar, una aún más grande espera en los siguientes capítulos (y en los siguientes...). Es increíble como el autor puede superarse a la hora de idear todos los fantásticos sucesos que esperan en las páginas de esta novela. Al igual que lo es descubrir todas esas referencias al folklore mundial y apariciones de personajes históricos y de leyenda. Lluís hace suyo todo esto a la hora de enriquecer su relato.

Aunque al principio pensaba que el tema espacio-temporal me iba a superar. Resulta que, aunque es vital para la existencia de la historia, la Paradoja que da titulo a la obra solo busca presentarse pero no dedicarle más espacio y dedicación de lo necesario. En mi caso, esto ha sido de agradecer.

Si algo le achaco a la novela, es el no lograr que sus personajes hayan calado en mí. A excepción, claro está, de cierto gran personaje femenino que aparece en el último arco argumental de la obra. Los demás me parecen bastante caricaturizados. Esto puede que venga influenciado por el interés a que se mantenga del tono el aire Pulp. Pero llegados a cierto punto dejan de ser creíbles. Comprendo que en la primera parte de la historia, todos los personajes se embarquen en cierta farsa que tiene peso narrativo. Pero después hay muchos que no justifican que mantengan cierto tono a la hora de hablar y formas de ser. Quizás por ese motivo me haya gustado tanto el personaje que mencioné antes y que resulta que se ve inmersa contra su voluntad en todo este paradójico embrollo.

Si buscas embarcarte en una gran aventura literaria que abarca varios siglos y cientos de peligros de este y otros mundos, no dudes en adentrarte en la Paradoja que te propone Lluís Rueda.



martes, 13 de marzo de 2018

Reseña El Asombroso Cabeza de Tornillo y otros objetos extraños de Mike Mignola





Hay autores a los que da gusto leer. Sin duda, Mike Mignola, es uno de esos. Prodigándose, además, en los dos grandes ámbitos del cómic: guión y dibujo. Siendo una total gozada cuando Mike puede firmar por completo la obra. Como es el caso del cómic que nos ocupa. El Asombroso Cabeza de Tornillo y otros objetos extraños. Una antología de historias ajenas al "Hellboyverse" y otras franquicias del autor que juega con enfoques más curiosos y esperpénticos a los que ya nos tiene bien acostumbrados el estadounidense.

La obra inicia con la historia que da título al compendio (Cabeza de Tornillo). El perfecto ejemplo de cómo Mignola puede sacarse de la manga "otro Hellboy" sin ningún problema. En este caso nos encontramos con un robot de cabeza atornillada y cuerpos intercambiables al servicio del presidente Lincoln para detener cualquier amenaza mística y sobrenatural. 




Aunque es la historia que más cantidad de páginas ocupa, no deja de tener un número que no debe pasar de los cincuenta. Y en esa extensión, Mignola da las suficientes pinceladas a un universo tan estrambótico como fascinante y que se enmarca en un ambiente victoriano que enriquece aún más el Universo de Cabeza de Tornillo.  

Es el doble de curioso saber que esta historia apenas resulta ser un capricho personal del autor, quien fantaseaba con la idea de realizar su muñeco deseado (de ahí lo de los cuerpos intercambiables). Esto no llegó a realizarse, pero sí que Cabeza de Tornillo se llevó el Premio Eisner de 2003 a Mejor Historia de Humor e incluso casi se adapta en formato televisivo animado (aunque no pasó del piloto, el cual debería visionarse tanto si se ha leído la historia original como si no. Pues muestra algunos cambios y añadidos con respecto a esta).

Abu Gung y las Judías Mágicas se presenta como una reinvención del cuento clásico que sirve, además, como historia infantil del prototipo de héroe salvaje de la edad dorada del Pulp. Sigue trabajando ese endiablado tono humorístico que inició Cabeza de Tornillo, además de que su protagonista está ligado a la trama de la primera historia.




El Mago y la Serpiente sin duda es la historia más enternecedora. Pues resulta que nace de una idea que dibujó la hija de Mike Mignola a la edad de 7 años. Una fábula moderna que trata temas tan trascendentales como el amor, la vida, la muerte y el recuerdo.

La Bruja y su Alma es la historia que más se siente de relleno. Bastante simplona y que sin el particular estilo de dibujo de Mignola habría acabado siendo del todo olvidable.




El Prisionero de Marte vuelve a poner por todo lo alto la antología. Pues, además de recuperar un personaje de Cabeza de Tornillo (lo cual ayuda a definir mejor este particular Universo), vuelve a explotar esa fantástica vena Pulp que Mike tiene grabado a fuego en su ADN de autor. El Prisionero de Marte perfectamente podría haber aparecido en un ejemplar de Weird Tales firmado por un tal Lovecraft. 

El tomo finaliza con En la Capilla de los Objetos Extraños. Una sucesión de viñetas mudas que funciona como epílogo al conectar todas las historias. Siendo el broche de oro perfecto para finalizar la lectura de El Asombroso Cabeza de Tornillo y otros objetos extraños.

Como es habitual en las ediciones de Norma Editorial de las obras de Mike Mignola. Al final tenemos unas páginas extra donde disfrutar de los bocetos y anotaciones del autor.




El Asombroso Cabeza de Tornillo y otros objetos extraños es una agradable lectura en la que Mignola puede ofrecer nuevas y extraordinarias historias con todo su buen hacer a la hora de escribirlas e ilustrarlas. Supone una imperdible curiosidad para los seguidores del autor y una buena y divertida manera de descubrirlo para los que aún se muestren reticentes a adentrarse en la rica obra de este gran artista.