viernes, 16 de junio de 2017

La Momia de Alex Kurtzman






La historia de Universal Pictures ha estado muy marcada por una serie de películas que adaptaban varias novelas de terror y ciencia ficción y otras tantas producciones originales que acabaron conformando un conocido y querido ciclo denominado Monstruos Clásicos, que alberga títulos como Drácula, Frankenstein, El Fantasma de la Ópera, El Hombre Invisible... Convirtiendo de forma instantánea a estos personajes en iconos de la cultura popular.




Uno de los más famosos Monstruos Clásicos es La Momia, que vio la luz un año después del estreno del Drácula que encarnó Bela Lugosi. De hecho, la película dirigida por Karl Freund, se asemeja bastante a la adaptación de la novela de Bram Stoker, hasta el punto de poder tildarlo de remake encubierto. Pero lo cierto es que ya tan solo la criatura que presenta marca bastante la diferencia con la película del vampiro más famoso de la historia.

"Imhotep, un antiguo sacerdote egipcio cuyo cuerpo acabó siendo momificado es descubierto y resucitado por unos arqueólogos para, poco tiempo después, hacer todo lo posible por devolver la vida a su antiguo amor reencarnado en una joven de El Cairo".

Además de ser el monstruo de Frankenstein, el actor Boris Karloff tiene su otro gran papel al dar vida (y nunca mejor dicho) a esta momificada criatura que rápidamente caló en el imaginario colectivo. No se tardó en hacer una saga con otra momia, y a lo largo de los años otras tantas cintas trataron de emular a la película de Freund sin mucho éxito. No fue hasta 1999 cuando Stephen Sommers actualizó a esta criatura en una película que daba más rienda suelta a la aventura, comedia y acción para hacerla más accesible al gran público. Esta nueva Momia gozó de una secuela bastante disfrutable y de una tercera entrega de lo más olvidable y que hizo que la criatura volviese a ser enterrada en las arenas de Hollywood... Hasta ahora.

Hay algo más que el interés en darle un nuevo lavado de cara a La Momia, pues resulta que Universal Pictures está más que decidida a volver a poner en boca de todos a sus Monstruos Clásicos creando su propio Universo Cinematográfico a la vista de lo bien que le está yendo a Marvel Studios. Es así como esta película supone el inicio del denominado Dark Universe que, la verdad, comienza con el pie izquierdo.

Cabe aclarar que la idea de un Universo Cinematográfico con estos personajes no es para nada nuevo. La propia Universal ya vio el filón hace muchos años realizando crossovers como Frankenstein y el Hombre Lobo, La Mansión de Frankenstein, Abbott y Costello contra Los Fantasmas...  Stephen Sommers tuvo la oportunidad de montarse su particular "Universo Monstruoso" en 2004 con el Van Helsing de Hugh Jackman. Y apenas hace tres años que Drácula: La Leyenda Jamás Contada amenazó con ser el verdadero inicio del Dark Universe (de hecho, incluso podía haber funcionado como saga propia, pero la película fue un fracaso tanto en crítica como en taquilla). Pero es ahora cuando Universal se ha puesto de verdad en serio, aunque sin tener muy claro el enfoque ni ser verdaderamente conscientes del interesantísimo concepto que tienen entre manos. Porque si las próximas películas de este UC van a ser como esta nueva La Momia, dudo mucho que incluso los más fervientes fans de estas criaturas (como un servidor) vuelvan a pasar por taquilla. Obligados a volver a recluirnos en nuestros lóbregos castillos y criptas para visionar los clásicos una y otra vez. Pues este enfoque no podría ser más contraproducente para estos personajes (si no, volver a preguntarle al Drácula de Luke Evans).




Se nota demasiado las ganas de Universal por hacer que este Dark Universe sea todo un exitazo. Lo que nos hace recordar que Warner Bros con su DC Extended Universe también se entregaron a las prisas y al deseo de hacer caja rápida y aún están dejando que Wonder Woman cure sus heridas críticas y financieras. Para tratar de asegurarse los beneficios, han decidido volver a apostar por replicar la "fórmula Sommers", haciendo que la acción y aventuras prime por encima del terror. Buscando un público más actual y pervirtiendo la esencia de estos clásicos. 

El trasladar la acción de la película a la actualidad solo queda bien en una de las primeras escenas que nos remiten a recientes sucesos en Oriente Próximo. Por lo demás, esta decisión no ayuda a crear un buen ambiente para el resto de la película, que acaba siendo bastante clónica. 

Cierto que tendremos nuestra ración de Antiguo Egipto, pero la primera vez que lo tenemos está bastante mal utilizado (y lo peor es que repetirán varias mismas escenas, dejando bastante patente la terrible labor en la sala de montaje) y las escenas oníricas del desierto parecen más bien anuncios de colonia. 




No perdamos tiempo en hablar del gran problemón de la película. Y ese es el tener a Tom Cruise como protagonista. Este conocidísimo actor especializado en cine de acción se deja caer en esta producción como claro reclamo comercial. Sin duda, el tener el nombre de Tom Cruise de seguro que hace que más de uno visite la sala de cine. Y de no haber sido contratado para solo eso y se hubiese amoldado al conjunto de la película, no habría pasado nada. Pero el personaje que encarna Cruise en esta película no podía estar más fuera de lugar. Con él nos da la sensación de estar viendo una versión alternativa de Misión Imposible más que una película de La Momia. Es inevitable pensar en el aventurero que encarnó Brendan Fraser en las películas de Sommers. Que si bien se presentaba como un héroe de acción socarrón, no parecía sacado del contexto del film, cosa que sí ocurre con Cruise en esta película a la que, además, hay que sumarle el que esta gire en torno de él. Un GRAVÍSIMO error. Aunque sí que he de admitir que se nota que, aún con todo, Cruise se entrega al papel, algo que hay que aplaudir. 




Al final, el personaje que da título a la película se ve relegado nuevamente a secundario (lo que ya ocurrió con el Imhotep de las películas de Sommers, ojo). Y es una verdadera lástima, pues Sofia Boutella está INCREÍBLE en su papel de vengativa No-Muerta y resulta ser, claramente, lo mejor del film.

Olvidémonos de los cuatro casposos de siempre que de seguro habrán vomitado bilis en internet con la decisión de que, esta vez, La Momia sea una mujer (a lo que habría que remitirles a la Anck-Su-Namu de las dos primeras pelis de la trilogía de Sommers). No había necesidad de tratar de emular a Karloff. Y la vía libre que se les abrió ha permitido dar vida a la Princesa Ahmanet. Una estupenda reinvención de Imhotep que se presenta con una caracterización espectacular y muy vistosa (aunque quede en el aire el porqué y funcionamiento de esa doble pupila), a lo que se le une la estupenda interpretación de Boutella y que pedía a gritos más tiempo en pantalla y relevancia (el componente romántico de la película original está ahí pero no logran sustentarlo). Siendo la verdadera cara del Dark Universe (porque si piensan que ese tiene que ser Tom Cruise, que salgan ahora mismo de su error) y una notable reinvención de la criatura.




Acompañando al personaje de Cruise tenemos a Annabell Wallis, cuyo personaje acaba siendo relegada al simple interés amoroso por muchos conocimientos y relevancia que se le otorguen a su personaje. Y esto acaba en desastre debido a la nula química que hay entre ella y Cruise, lo cual hace que automáticamente todas sus escenas se sientan fuera de lugar (y no hay pocas).

Russell Crowe se deja ver en la película con un personaje que, supuestamente, será quien sustente este Universo Cinematográfico de Dioses y Monstruos y que se guarda una de las mejores escenas de la película (a pesar de lo pobre de los efectos digitales a la hora de recrear su "Lado Oscuro"). Pero al igual que La Momia de Boutella, se ve muy dejado de lado por culpa de Mr. Cruise.

A todo esto no hay que negar que la película cumpla en su misión de entretener, aún a costa de tragarse unos cuantos topicazos y alguna que otra abochornante escena, pero a la hora de manejar el ritmo de la película, esta logra mantener atento al espectador hasta los créditos finales. Alex Kurtzman es bastante primerizo en esto de dirigir (este es su segundo trabajo). Pero como productor tiene una carrera bastante longeva y muy marcada por las superproducciones y películas de acción. Esta experiencia queda bien patente en la película.




Y aunque la acción y la aventura reinen en esta producción, el aficionado al terror aún tendrá unos cuantos momentos que agradecerá ver. El primer ataque de la resucitada Amhanet y la "ratonil" primera escena junto a Nick Morton dejan claro que, de querer hacerse, este Dark Universe podría reconducir su camino. Y seguro que le gustará captar los homenajes, como el que se intuye a los Muertos Vivientes de Amando Ossorio en unos de los acólitos de Amhanet, el (bastante) innecesario momento rostro en la tormenta de arena, que tan grabada se quedó en nuestra memoria al verlo en 1999. Y está bastante bien el que han hecho a Un Hombre Lobo Americano en Londres a costa de la condición que sufre el personaje de Jake Johnson (ESE debería haber sido el estilo de humor que tendrían que haber utilizado).

¿Y cómo funciona esta película como inicio del Dark Universe, me preguntaréis? Pues malamente, la verdad. Sí, tenemos guiños (ojo a uno que han dejado a La Momia de Sommers) y varios easter eggs. Y el personaje de Crowe y su organización (¿era necesario tener más paralelismos con el UCM?) nos hacen, cuanto menos, enarcar una ceja con curiosidad. Pero todo se muestra de forma muy tímida (lo que desentona al tener en cuenta que antes de empezar la película nos muestran en toda su gloria el logo de Dark Universe) y quedando también de lado para que la historia del personaje de Cruise se desarrolle sin mucho impedimento. De todos modos, las semillas están plantadas. Y solo queda rezar a Set, Satanás, o como quieran llamarlo, para que la oscura cosecha salga bien provechosa (supuestamente la próxima película será la nueva versión de La Novia de Frankenstein por Bill Condon en 2019).




Esta película funciona a medio gas como actualización del clásico de Universal. Si bien se ha hecho un gran trabajo al concebir el lavado de cara de esta criatura, la cosa queda opacada al intentar volver a replicar la fórmula que le funcionó bastante bien a Stephen Sommers allá por 1999. A lo que se le suma lo fuera de lugar que está Tom Cruise y su personaje. Todo esto logra que esta nueva versión se sienta como otro blockbuster veraniego más. 

Ojalá Universal se replanteé de verdad todo este UC que ya cuenta con unos grandes actores en nómina (Javier Bardem, Johnny Depp y los rumoreados Dwayne Johnson y Angelina Jolie). Que no se deje llevar por querer emular a los superhéroes y la acción de Marvel Studios y que de verdad se impregnen de lo que hizo grande a estas películas que se convirtieron en clásicos para que su Mundo de Dioses y Monstruos sea algo digno de verse y disfrutarse.




Lo Mejor: La Momia de Boutella. El personaje de Russell Crowe.

Lo Peor: Tom Cruise. El erróneo enfoque de este Dark Universe y lo mal que empieza.




2 comentarios:

Uuuufff me gustaron mucho las películas de Sommers (además, le stengo un cariño especial) y miedo me da ver esta nueva adapatación, aunque debo reconocer que tengo curiosidad de ver a la Princesa Ahmanet como mala de la película ;)

Genial y gran análisis sobre los monstruos clásicos ^^

Las de Sommers (salvo la tercera) tuvieron la suerte de captar la atención de varias generaciones que no sabían nada de una película anterior de esta criatura. Y con su mezcla de aventuras a lo Indiana Jones y Comedia les fue muy fácil encandilar al personal.

Esta lo tiene crudo para calar tanto. Y es una lástima teniendo en cuenta que Boutella está sensacional como vengativo cadáver viviente egipcio.

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