Este grupo, a diferencia de la célebre
Liga de la Justicia, el
Escuadrón Suicida,
La Legión de Superhéroes y otras tantas formaciones, es de reciente creación (no lo son tanto sus integrantes). Apenas hace seis años de su nacimiento en las viñetas para enfrentarse a una desatada
Enchantress (aka Hechicera).
La
Justice League Dark ya se ha enfrentado a un buen número de peligros y ha añadido a nuevos integrantes. Logrando ganarse un público que está atento a las correrías de estos defensores contra lo sobrenatural. Incluso han llamado la atención del mismísimo
Guillermo del Toro (Hellboy, La Cumbre Escarlata), quien impulsó la idea de realizar una adaptación cinematográfica con el título
Dark Universe. Por desgracia, el artista
mexicano siempre está embarcado en más de un par de proyectos a la vez y se vio obligado a abandonar la silla del director de esta película... Pero el proyecto no ha muerto todavía. Y el director
Doug Liman (Jumper, Al Filo del Mañana) ya está confirmado como director en una película que compartirá el mismo universo que
Batman V Superman y
Escuadrón Suicida. Pero que aún no tiene fecha de estreno.
Todo esto no ha impedido que el equipo de
Warner Bros encargado de los proyectos animados se haya puesto manos en la obra para realizar antes una adaptación con la que tratar de dar a conocer a más gente a este grupo. Método que ya hicieron en su día de cara el estreno de
Escuadrón Suicida con la magistral
Assault on Arkham.
¿El resultado?... Por desgracia
Justice League Dark repite errores y sigue la mediocre estela marcada por las anteriores cintas animadas.
La película trabaja a costa de una trama de lo más simplista que aún se atreve a jugar con un
plow twist que apenas arranca un bostezo al espectador. Por no hablar que se pierde demasiado tiempo presentado a los personajes (que no se desarrollarán). Está claro que en lo que más se sustenta
Justice League Dark es en mostrar escenas de acción. Tanto, que incluso convierten al personaje de
John Constantine en una suerte de
Doctor Strange (soy consciente de que se basa en la más reciente encarnación del personaje, pero estoy seguro de que pocos son los que no quieran ver al
John de
Hellblazer). Aunque está claro que al final lo que acaba salvando bastante el film de la quema es precisamente el componente mágico y sobrenatural de sus personajes y situaciones.
Al igual que la reciente adaptación de
The Killing Joke,
Justice League Dark goza de una
calificación R que no llega a justificar. Si bien tenemos unos cuantos momentos algo perturbadores (sobre todo al comienzo y gracias a esa hedionda criatura), un poco de sangre (en la cinta
Throne of Atlantis había más sangría con una calificación
PG-13) y alguna insinuación de índole sexual gracias a
Constantine y
Zatanna (pero para nada al nivel mostrado en
Assault on Arkham y con otra calificación
PG-13). Uno termina mirando desconcertado a semejante calificación que debería haberse aprovechado de verdad. Pero que parece que solo es un truco publicitario para llamar la atención de los espectadores tras el
"efecto Deadpool". Cosa curiosa si tenemos en cuenta que ya logran eso con creces gracias a
Batman.
Ningún otro héroe de
DC Cómics ha tenido más aventuras animadas que el
Caballero Oscuro. Tanto en propias, como en crossovers o incluso de secundario. El mostrar el rostro encapuchado de orejas picudas de
Batsi multiplica los beneficios automáticamente. Pero todo está bien si se justifica, tal como pasó en la ya citada
Assault on Arkham. Una película animada sobre el
Escuadrón Suicida con el murciélago pululando por el metraje debido a su implicación en la trama principal de forma orgánica. Cosa que no ocurre en
Justice League Dark. Donde el personaje está metido a calzador hasta en la caratula. Si bien tenemos un par de momentos en los que se aprovecha el que el cruzado de la capa sea tan ajeno a todo ese rollo místico y sobrenatural. El resto del tiempo solo está ahí para arrojar
batarangs y resintiendo el conjunto del film.
Justice League Dark sufre también en el apartado animado. Continuando con el esquema visual mostrado hasta ahora en este
Universo Animado post
Flashpoint Paradox y con todas sus lacras (como la falta de identidad de los escenarios o bastantes momentos con movimientos nada fluidos). Por no hablar que este estilo animado pega poco, o nada, con este grupo.
Los personajes, aún con todo, logran ganarse el suficiente carisma como para no hacer perder al espectador durante el metraje. Sobresaliendo, claro está,
John Constantine. A quien presta su voz el actor
Matt Ryan (Torchwood, Crimen Organizado), que tras su paso por la (injustamente) cancelada serie en acción real del personaje, ya lo ha hecho suyo (cruzo los dedos para que acabe también repitiendo como el Maestro de las Artes Oscuras de Liverpool en
Dark Universe). Por otro lado, el personaje peor tratado es
La Cosa del Pantano. Llegando a valorar su participación de simple y superficial
cameo de uno de los mejores personajes sobrenaturales de
DC Cómics.
Entre medias tenemos a una encantadora (y no va con segundas)
Zatanna que pedía más toma y daca con
Constantine, un
Jason Blood/Etrigan que aún formando parte vital de la trama queda relegado a un segundo plano y un
Deadman que apenas sirve como alivio cómico del grupo.
Es una verdadera lástima el que no hayan aprovechado de verdad la oportunidad de realizar una gran película con este grupo (y gozando de una calificación
R). Continuando así con el terrible recorrido que están siguiendo las adaptaciones animadas de
DC que parecen no levantar cabeza tras
Assault on Arkham. Aún así, la película sirve como cinta de evasión y puede ayudar a que más gente se interese por la
Justice League Dark.
Lo Mejor: Matt Ryan doblando a John Constantine. Entretiene.
Lo Peor: No aprovecha la oportunidad ni la calificación R. Sigue arrastrando los fallos de las anteriores películas animadas de la compañía. Un Batman metido a calzador.