viernes, 10 de noviembre de 2017

La Sala Común: MINDHUNTER, T.1






Tras su trabajo en la aplaudida House of Cards. El director David Fincher vuelve a trabajar en una serie original de Netflix en la que está más implicado (además de las labores de producción, dirige cuatro episodios) y versa sobre uno de sus temas predilectos: Los Psychokillers (aka Asesinos en Serie).

En Seven, el cineasta creó su propio psicópata cuyo modus operandi tomaba como referencia los 7 Pecados Capitales. Y en Zodiac fue un paso más allá al realizar una película sobre los crímenes de un verdadero asesino en serie que nunca fue detenido. Esta última película es la que tiene más paralelismos con MINDHUNTER. Tanto su premisa, como su tono, ritmo y forma de rodar nos recuerdan a ella y sirven como perfecta carta de presentación y reclamo. Además de también estar basada en hechos reales sacados directamente de las memorias escritas por dos agentes del FBI que son los protagonistas de esta serie (con nombres cambiados como seguramente sea mucho de lo que vemos en la ficción).




MINDHUNTER nos traslada a la década de los 70. En un momento decisivo para la investigación criminal al empezar a introducir la psicología en la resolución de los casos e idear los perfiles psicológicos. Ese momento cuando se deja de dar tanta prioridad al cómo del crimen y más al porqué. A indagar en la psique de estos monstruos que no dejan de ser seres humanos como un servidor o usted mismo. ¿Porqué hacen lo que hacen? ¿De verdad estamos preparados para conocer la respuesta?... 

La serie ya comienza a ganarse alabanzas a la hora de llevar a cabo toda la escenografía setentera. Todo está cuidado al más mínimo detalle para que el espectador se zambulla desde el minuto uno en este pequeño viaje en el tiempo.




El resto de aspectos técnicos y de producción también son de sobresalientes. MINDHUNTER goza de un envoltorio puramente cinematográfico. Y a la hora de rodar esta serie también cumple con ese despliegue de hipnóticos planos y secuencias. Todo un acierto tener a Fincher dirigiendo los dos primeros y dos últimos episodios. Pues parece haber marcado una dinámica que los demás directores que se encargan del resto de capítulos siguen a rajatabla y que acaba convirtiéndose en uno de los mayores atractivos del visionado de esta serie.

La parte actoral también es un derroche. La serie presenta un trío protagonista sólido y atractivo del que destaca, claramente, el agente Holden Ford (Jonathan Groff). Puesto que este personaje es el que más papel protagonico tiene y el que más se introduce en este estudio y se ve afectado por él. En su viaje, el actor tiene tiempo y momentos para sorprender al espectador. 

Gran dinámica la que consigue con Bill Tench (Holt McCallany). Personaje que tiene la mayor carga dramática. Y la participación de Anna Torv (Fringe) como la psicóloga Wendy es la guinda del pastel de este legendario equipo contra el crimen. Todos ellos muestran tanto buenos como malos momentos, dando una sensación de realidad que agradece este relato tan alejado de las series policíacas tipo CSI.




Y es que MINDHUNTER no es una serie policial al uso. Aquí no tenemos a nuestros agentes deteniendo a un criminal en cada episodio (tenemos algo de esto en el impactante comienzo del primer episodio). Estos acaban de cometer los crímenes o ya llevan un tiempo encarcelados. Se trata de descubrir el porqué de que se convirtiesen en monstruos a los ojos de la sociedad. Y para ello, la serie se basa sobre todo en diálogos de las entrevistas que los dos agentes del FBI comienzan a realizar para su estudio. Todas ellas son excelentes ejercicios de buen rodaje y manejo del suspense. Además de otra forma de derroche actoral. Esto, sobre todo, lo logra el actor Cameron Britton, quien da vida al asesino en serie Edmund Kemper. Hipnótico papel en el que el personaje alterna momentos mundanos como charlas triviales o simples actos como recomendar y compartir un sandwich para después darnos un (figurado) bofetón al recordarnos que ha matado a varias personas. 

Esto implica que la serie presente un ritmo bastante pausado que puede echar bastante para atrás a muchos espectadores. Pero que es necesario para el modo en el que se ha querido afrontar la historia.




Y ahora viene mi gran PERO con esta serie. Porque MINDHUNTER presenta, para mí, un grave problema que tiene que ver a nivel narrativo. Pues la serie se siente DEMASIADO dispersa. Es cierto que el tema escogido es bastante amplio y que tenemos bastante sub tramas personales de los protagonistas. Algo que podría entenderse si a la serie no se le añadiese otros tantos frentes como ocasionales crímenes que se les "ofrecen" a los protagonistas y que parecen perfilar un futuro más "procedimental" para la serie. O esas breves secuencias en cada episodio que quieren anteceder a algo que se deja en el aire. Y es en ese afán continuista donde llega mi descontento con esta serie. Pues la acabo sintiendo como un abotargado prólogo de algo que no creo que necesite ser más alargado. Bien podría haberle dado unos cuantos episodios a más para tratar de dar un buen cierre. Porque pienso que dar más temporadas a MINDHUNTER solo servirá para que se difumine el tono y la premisa que tan atractivas hacen a esta serie. Pero. claro está, esto no debe ser impedimento para que nadie se prive de disfrutar de uno de los productos más interesantes que ha dado la televisión actual en general (no solo Netflix).




Lo Mejor: Lo exquisita que es en su puesta en escena y forma de rodar. Ed Kemper.

Lo Peor: El afán continuista de Netflix.




2 comentarios:

No es un afán tan continuista. El capítulo final quedó excesivamente abierto, pero la serie necesita larga vida. Quedan muchísimas entrevistas por delante para empezar a darle forma a un tipo de investigación cuya fundación se ve reflejada en esta primera temporada. Charles Manson, John Wayne Gacy, Ted Bundy, Jeffrey Dahmer... John E. Douglas entrevistó a mucha gente durante casi dos décadas. Y el asesino de los intros, presuntamente Dennis Rader, a quien no pudieron atrapar hasta hace relativamente poco, posiblemente acompañará cada capítulo venidero. Falta mucho por narrar.

-Mauro Vargas.

No puedo aceptar eso que dices teniendo en cuenta que Netflix acaba de darnos la sosa segunda temporada de Strange Things 2 y no se corta a la hora de confirmar dos temporadas más.

Cantidad no va ligado a calidad. Sí, durante la temporada se hace muchísima alusión a Manson. Pero no creo que su entrevista tenga la misma repercusión que la de Kemper o los otros psicópatas que entrevistan en esta temporada. Creo que en esta ya se ha dejado bastante claro el modus operandi que tanto buscaban estos Agentes. Solo que no se ha dejado claro del todo para eso: darle más episodios y temporadas.

Aquí el principal problema estará en saber si Fincher seguirá dirigiendo episodios o cederá del todo la butaca de director. Eso será vital para confirmar el estancamiento de esta serie.

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