miércoles, 8 de abril de 2015

Reseña: Freddy Vs Jason Vs Ash por Rubén "Reaper" González





¿Puede que a día de hoy quede alguien que no sepa lo que son los crossovers? Sí, son esas estupendas historias que entrecruzan mundos, personajes o situaciones que, a priori pueden parecer completamente diferentes, pero que en el fondo siempre deseamos descubrir qué hubiese pasado si fulanito hubiese conocido a menganito...

Aunque no lo parezca, los crossovers no son cosa de ahora, desde siempre el lector/espectador ha consumido este tipo de historias que tanta diversión proporcionan y que engloban todos los ámbitos del entretenimiento. Donde más se dan estos cruces es en el mundo del cómic. Desde los clásicos escarceos de personajes pulp como The Shadow y Green Hornet, pasando por el entrechoque de universos editoriales de Marvel y DC. También lo vemos en las series de televisión, como cuando Buffy cazavampiros y Ángel entrecruzaron tramas (además esta última resulta ser un spin-off de la primera) o el reciente crossover entre Arrow y The Flash. Los videojuegos tampoco se salvan, el más representativo es el Super Smash Bros, que reúne a un gran número de famosos personajes de la compañía Nintendo y los enfrenta en divertidísimas peleas (lo cierto es que los juegos de lucha son los que mejor aprovechan los crossovers). Y no hay que olvidar que el cine también se aprovecha de este recurso, como pasó con esa película que unía dos de las criaturas espaciales más recordadas y temidas del cine de ciencia ficción: Alien Vs Predator. Y si miramos en el género de terror no tardaremos en nombrar Freddy Vs Jason. Una película que, aunque no fue todo lo buena que debió ser y que al final no nos ofreció un gran versus, sí que logró entretenernos de excelente manera (nunca diréis que no a un revisionado) uniendo a estos dos iconicos personajes del cine de terror ochentero.

Aunque han pasado años y años de su estreno, esta película siempre dio a pie a que los fans fantaseásemos con otro enfrentamiento de leyendas del cine de terror. Aún a día de hoy hay muchos que piden a gritos una secuela añadiendo a psicópatas como Chucky, Michael Myers o Leatherface (quien ya tuvo su enfrentamiento con Voorhees en el mundo de las viñetas y en un corto realizado por fanáticos de estos dos personajes) a la ecuación. Aunque esto solo queda en nuestras fantaseosas mentes... Aunque sí que es cierto que hubo un día en el que se pensó seriamente en llevar al cine una segunda parte de este versus en el que introducirían a un héroe, en vez de seguir dándonos solo villanos... bueno, más bien, un antihéroe. Y sí, ese no era otro que el único e inigualable Ash Williams, azote de las hordas No-Muertas de la trilogía Evil Dead de Sam Raimi (Arrástrame al Infierno, Spiderman 2) y que dio vida en la gran pantalla Bruce Campbell (Bubba Ho-Tep, Maniac Cop). Desgraciadamente, este proyecto no llegó a buen puerto... aunque sí que nos llegó, aunque en forma de cómic (¿algo es algo, no?) editado por WildStorm (subdivisión de DC cómics) en una miniserie de 6 números.

La historia sirve de secuela de Freddy Vs Jason, situándonos unos cuantos años tras el enfrentamiento de estos dos sanguinarios psicópatas. Vemos como los dos únicos supervivientes de ese sanguinario horror regresan al campamento Crystal Lake para asegurarse de que la pesadilla no vuelva a repetirse... pero como ya sabemos, esto nunca ocurrirá. Freddy Krueger sigue vivo... al menos, en la cabezota de Jason Voorhees, al cual continua manipulando. Esta vez para que le traiga el Necronomicon Ex Mortis, un maléfico compendio chapado en piel humano y escrito en sangre que contiene innombrables rituales con los que el hombre del saco de Springwood podría convertirse en todo un dios. Pero por suerte, han abierto una delegación de S-Mart en Crystal Lake, y el legendario Ash se dejará caer en el lugar, para descubrir que tiene que volver a ser "El Elegido" una vez más, y así volver a librar a la tierra de su posible destrucción a manos del poder del Necronomicon.



Como podéis comprobar el cómic comienza de forma muy potente. Además de que añade de estupenda forma al personaje de Ash. No diré nada de como introducen a Jason y a Freddy porque esto ya lo hizo la película, y este cómic no es más que una continuación de la misma, pero es bueno mencionar que a diferencia de la película, este cómic sí que es un buen crossover a la hora de unir universos. Recordemos que en Freddy Vs Jason no se molestaron mucho en esto. Solo lo más expertos se acordarán de que al final de Jason va al Infierno pudimos ver una pequeña escena en la que aparece la afilada garra de Krueger para arrastrar la máscara de Jason al infierno. Esto, que no deja de ser un simple guiño, no justifica que debamos de creernos tan rápido que ambos asesinos comparten mundo. Y aunque es cierto que el principio de la cinta se molesta un poco en cruzar sagas, este cómic se molesta y trabaja mejor la introducción del universo Evil Dead. No solo añaden a Ash y al Necronomicon porque sí. Si no que acabaremos descubriendo que la inmortalidad de Jason y los poderes oníricos de Freddy vienen muy ligados al tomo maldito.

Al ser una miniserie, el ritmo de la historia es de lo más endiablado. Por lo que es muy disfrutable. Lo malo es que no deberíamos esperar mucho del profundizaje de los personajes que, en su total mayoría, son solo carne de cañón. Porque sí, al igual que en Freddy Vs Jason, no faltará el típico grupo de desmadrados teenagears que acompañen a Ash en su enfrentamiento contra los legendarios psychokillers. Aunque aquí, su peso o importancia son aún menores que en la película.

Los amantes de la casquería pueden estar tranquilos, en este cómics se van a encontrar con escenas sanguinolentas. La mayoría gracias a Jason y su incansable sed de sangre. Además de que las páginas están plagadas de guiños, homenajes y referencias de todas las sagas que componen este crossover: Pesadilla en Elm Street, Viernes 13 y Evil Dead, en su mayoría evidentes. Y no hay que olvidar de que respetan a los personajes. El humor negro y malsonante de Freddy Krueger, el mordaz sarcasmo que caracteriza a Ash Williams y la brutalidad de Jason... además de su eterno mutismo.



Si hay algo que diferencia claramente a la película del cómic, es el de incluir un "héroe", y es que una de sus frases promocionales era "Gane quien gane, nosotros perdemos"  Puede que en el film, el grupo de adolescentes cumpliese a regañadientes el papel de héroes... aunque esto es muy precipitado de admitir. Cierto que en el género de terror no hay muchos héroes propiamente dichos. Pero reconozcamos que podrían habernos puesto a Alice de la franquicia Resident Evil como particular salvadora del día, y no me nieguen que ella no es una heroína de los pies a la cabeza y que no quedaría tan mal en un crossover así. Por suerte, eligen a Ash, el antihéroe del cine de terror por excelencia. Y es que, a pesar de ser "El Elegido", él no está a gusto ni mucho menos con lo que ese título implica. Siempre que se ha enfrentado a las fuerzas del mal ha visto morir a sus seres queridos o ha salido muy malherido de la situación. Incluso se ha visto arrastrado al pasado. Aunque al final siempre estará dispuesto a hacer rugir su motosierra, o apretar el gatillo de su recortada, o dar rienda suelta a su bocaza. Y ya de paso, llevarse a la chica... así es nuestro incorregible Ash.

El estilo de dibujo no está nada mal. Pero hay que mencionar que en el último número hay un drástico cambio que hace más mal que bien.

En definitiva, un enfrentamiento en viñetas que no debe perderse ningún fan de estas tres grandes sagas del cine de terror




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