viernes, 19 de enero de 2018

Crítica XX de Varias Directoras






Si bien el formato antológico está funcionando bastante bien en la pequeña pantalla (American Horror Story, Black Mirror, Channel Zero), en el caso del cine la cosa lleva un buen tiempo estancada. Contadas son las ocasiones en las que estas propuestas son algo más que simples "contenedores" donde presentar cortometrajes que no tendrían tanto circuito comercial por sí solos. Y cuando se presentan estas ocasiones no dejan de suponer soberanas decepciones. 

Mis últimos intentos con estas propuestas no fueron para bien: Southbound me resultó más competente que las pasadas entregas de V/H/S pero le sobraban unos cuantos segmentos para que el producto saliese del todo airoso. Holidays no pasa del aprobado raspado y, por favor, no me hagan recordar el desastre que fue Tales of Halloween

No era de extrañar que pospusiese tanto el visionado de esta antología que se presentaba tan prometedora en la teoría, pero que podía diluir todo este potencial en la práctica... Y así ha sido.

La figura de la mujer siempre ha estado presente en el terror. En el más clásico se presentaba como la perdición del monstruo de turno. Más tarde, esas sanguinarias bestias tomaron formas más humanas y las mujeres debían tratar de escapar de sus punzantes armas. Prácticamente en todos los casos se imponía una mentalidad de víctima u objeto. Muy pocas eran las veces en las que una mujer podía hacer frente a la amenaza o ser algo más que una Scream Queen. Y pasando del ámbito ficticio al real, tampoco es que la cosa se vea mejor (en los últimos años apenas podemos destacar la labor de Jennifer Kent y su Babadook). Por eso XX se presentaba como una oportunidad de oro para reivindicar la figura de la mujer en todos los ámbitos de este género. Gracias a la exclusividad de la presencia femenina en el guión y la dirección, las artífices de esta antología podrían parir historias en verdad rompedoras y que creasen escuela. Que permitiesen imprimir esa visión y tono que un guionista o director masculino le puede costar tener en cuenta a la hora de encarar una producción de este estilo. 

Imaginad una historia slasher donde la aparente "rubia tonta" que con tanto ahínco a impuesto el género se presente como una persona normal capaz de reaccionar como cualquier otro haría en esa situación. O una Monster Movie en la que el personaje femenino no se dejase simplemente capturar entre un histérico grito y posterior desvanecimiento forzado... Esto es solo un par de simples y apurados ejemplos de lo que creo que sería lógico encontrar en una antología como XX... Por desgracia, lo que nos encontraremos no será ni remotamente parecido. Siendo otro fallido intento (y doblemente doloroso si tenemos en cuenta la gran posibilidad desperdiciada a mayores).

-The Box: Basado en un relato del escritor Jack Ketchum, se nos presenta una historia de esas que hacen que el costumbrismo se mueva a extremos inquietantes. ¿Qué puede ser más aterrador que mirar al Abismo? Eso es lo que parece querer responder el segmento rodado por Jovanka Vuckovic, quien no es una novata en estos lances del cortometraje. Aunque está claro que la propuesta va de más a menos. Desconozco si al relato de Ketchum también le ocurre lo mismo. Y no me estoy quejando de la falta de explicación sobre lo que ocultaba esa caja. Mi queja va más bien al modo en el que se desarrolla la historia y, sobre todo, al tibio desenlace. A lo que tampoco ayuda la innata indiferencia que transmite la actriz Natalie Brown (The Strain, Be My Valentine) quien se ve menos afectada que nosotros a los preocupantes hechos que desencadenan ese inconsciente vistazo a lo desconocido y prohibido.




-The Birthday Cake: Aunque The Box no fuese todo lo redonda que debería, no se puede negar que logra que el espectador espere ansioso a que el próximo segmento sorprenda de verdad... Y la propuesta de la cantautora St. Vincent (aka Annie Clark) desde luego que sorprende... pero para mal.

Este corto no puede evitar sentirse como todo un tropiezo de la antología o una mala broma. De humor malo va el asunto, pues The Birthday Cake transita por derroteros cómicos con deseos de poder catalogarse como humor negro. Pero para ello haría falta más acierto y mala baba. St. Vincent parece más preocupada por engalanar el relato de ese aire tan kitsch decadente que seguramente es su sello de identidad en sus videoclips (no soy para nada conocedor de su obra) que en intentar realizar un corto, cuanto menos, pasable. 

Una pena no justificar la presencia de Melanie Lynskey (Dos Hombres y Medio, Criaturas Celestiales) quien, en verdad, se siente con ganas de darlo todo por la propuesta.




-Dont´ Fall: El segmento más convencional y que mejor podría colar en cualquier otra antología. No pudiendo evitar sentir que nos encontramos ante una "recolección" por parte de su directora, Roxanne Benjamin (Southbound). 

El título nos dice que no caigamos, pero es imposible no ver como XX lo hace con esta simplona historia que ni se molesta en trabajar nimiamente la mitología que propone y que se queda en un simple garabato en una roca. Quizás contente a quien solo busca un poco de sangre y una salvaje criatura de factura artesanal.




-Her Only Living Son: Y llegamos a la última propuesta y verdadera promesa de la antología. Pues tras las cámaras se encuentra Karyn Kusama, quien aún sigue recibiendo elogios por su La Invitación

Al igual que The Box, este segmento presenta una premisa de lo más prometedora. Y sin duda es la que más impecable se siente tanto técnica como artisticamente hablando. Además de ser en la que el personaje de Christina Kirk (Powerless, Ley y Orden) mejor representa esta reivindicación de la figura femenina que tanto nos ha querido vender XX. Una pena que deje una sensación tan agridulce con su recta final, pues se siente demasiado desaprovechada y apurada. Lo que nos hace pensar que quizás esta historia mereciese su propia película.




XX no tiene un hilo conductor concreto. El tránsito entre segmentos es una malrollera animación en stop motion, obra de la mexicana Sofia Carrillo, que es lo que más miedo mete en el cuerpo al espectador. A la vez que deja un poso de preciosa e inquietante amargura al tratar de descifrar la trama oculta que esconden estas escenas con esa curiosa casa de muñecas y su misteriosa búsqueda.




Otra antología que cae en saco roto. Una que, además, podía reivindicar y renovar el género mostrando un enfoque femenino al asunto. Una oportunidad de oro desperdiciada.




Lo Mejor: Esa animación creepy en stop motion entre segmentos.

Lo Peor: Ser testigo de semejante desperdicio.




2 comentarios:

Que lastima que no hayan sabido sacarle provecho 😕 espero que en otra ocasión, hagan una antología mucho más interesante que pase del aprobado raspado.

Eso sí, lo de la animación me llama mucho la atención.

Genial crítica como siempre, Rubén 😊

Aunque no te haya convencido, yo me la apunto, a ver qué tal :)

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