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viernes, 29 de septiembre de 2017

Crítica IT (2017) de Andrés Muschietti





En la gran extensa bibliografía de Stephen King cada uno puede encontrar una obra favorita. Pero a la hora de decidir cuál es la mejor escrita por el Maestro del Suspense de Maine suele haber dos candidatas. Por un lado está la saga de La Torre Oscura, donde King logró narrar su historia de fantasía (oscura) épica que además consolidaba su Universo Literario. Y por otro está IT, una extensa novela de terror más "clásica" pero que, gracias al mostrar la niñez y madurez de sus protagonistas y el acierto a la hora de crear todo lo concerniente al mal al que deben enfrentarse, ha logrado calar bien en la memoria de muchos lectores.




Cuatro años después de la fecha de publicación, en 1990, la novela de IT se adaptó en formato miniserie para televisión. Y aunque se vio bastante limitada por temas presupuestarios y la censura televisiva de la época. Se convirtió en un clásico instantáneo gracias al actor Tim Curry (The Rocky Horror Picture Show, Scary Movie 2) como Pennywise. Pasando a ser un icono del terror y el motivo por el que muchos niños de la época (y generaciones posteriores) pasaron a tener fobia a los payasos (coulrofobia).


Mucho tiempo ha pasado. La novela ha seguido ganándose más lectores y la miniserie ha quedado en el recuerdo de muchos. Pues vista hoy en día y quitándose las "gafas de la nostalgia" acaba resultando bastante decepcionante, e incluso la interpretación de Curry, exceptuando los momentos más serios, se siente demasiado desfasada. Era comprensible que se intentase una nueva adaptación. Pero si ya partimos del recelo inicial del público por este movimiento, hay que añadirle que estamos hablando de una adaptación de una obra de Stephen King, que no suelen pasar del aprobado (de hecho, nos llega poco después de enfrentarnos a la película de La Torre Oscura) y que la anterior versión goza de ese aura nostálgica que ya pone a muchos en pie de guerra ante esta nueva versión. Por otra parte también se debe aclarar que ya son unos cuantos años tratando de sacar adelante este proyecto que en un inicio hasta tenía como director a Vicenzo Natali (Cube, Splice) para pasar a tener a Carey Fukunaga (True Detective-Season 1) implicado hasta que decidió abandonar debido a discrepancias con el estudio por su particular visión de la historia original de King. Con lo que se contó con otra revisión del guión y finalmente fue Andrés Muschietti el encargado de ponerse tras las cámaras. Pero por suerte todo esto no ha hecho que la película que se estrenó el pasado 8 de septiembre se convierta en otra decepción. IT resulta ser una buena película de terror y sale bastante airosa como adaptación del clásico de King.

Como curiosidad, antes de meternos de lleno en la crítica, comentar que esta película nos llega justamente 27 años después del estreno de la miniserie noventera. La misma cantidad de años que espera dormida la criatura entre matanza y matanza. Porque sí, IT ha regresado para volver a alimentarse de nuestro miedo...




"Derry podría pasar como el típico pueblecito americano de no ser porque algo afecta negativamente el lugar. Algo que parece estar detrás de los trágicos sucesos que se suceden cada cierto tiempo y oscurecen la historia de Derry. Y será un grupo de jóvenes amigos los que se verán las caras contra Eso para impedir que este mal se siga alimentando del miedo y la carne de los más jóvenes habitantes del pueblo".

Si sois seguidores habituales de mis críticas, seguro que no os pilla de improviso mis comentarios sobre el cine de terror actual y en especial el de una práctica que parece que se está extendiendo demasiado. Y esa es la de hacer un prólogo impactante y memorable para después restregarnos en la cara otra insulsa cinta de terror. Por suerte, esta IT no se ve del todo afectada por esta práctica. El prólogo de la película es de lo mejor (si no lo mejor) del film. Pero por encima de todo es una declaración de intenciones que, además, tiene que enfrentarse al volver a mostrarnos una escena ya bien conocida por prácticamente todos: el encuentro del pequeño Georgie con Pennywise. Aún sabiendo lo qué depara a los personajes, el cómo lo muestra hace que lo sintamos como algo nuevo. Y de una u otra manera acaba sorprendiendo al espectador. Desde luego, una memorable forma de empezar la película que logra mantener el nivel mostrado en el potente prólogo.




En plena fiebre de revival ochentero, estaba claro que no se iba a perder la ocasión de ambientar esta nueva adaptación de la novela en esa década (la parte de los niños se ambienta en los cincuenta). Un cambio que no es nada difícil de aceptar (pensándolo fríamente, está claro que es la mejor decisión) y que además se aprovecha bastante bien (si hasta tienen a un joven actor de Stranger Things en el Club de los Perdedores). La puesta en escena es de matrícula y Derry se siente ese lugar aparentemente normal que muestra esa aura siniestra cuanto más caminas pos sus calles (y conoces a sus habitantes, algunos mucho más inquietantes que Pennywise). Y la fotografía de Chung-hoon Chung (habitual colaborador en el cine de Chan-wook Park) es la guinda de este apartado. Logrando que, a pesar de tener una escena bastante iluminada, se mantenga ese malsano filtro de siniestra incomodidad que agradece el relato.

En el terreno argumental, siempre es necesario recalcar que IT es una novela de más de mil páginas. Motivo por el cuál es bastante complicada de adaptar en formato largometraje. Si hasta la miniserie con su notable duración se quedaba a más de medio camino a la hora de adaptar la historia del Maestro del Suspense. Esta película también deja bastantes cosas en el tintero aún habiendo hecho el sabio movimiento (no solo para obtener más beneficios) de dividir la adaptación en dos entregas. Estando la primera de ellas dedicada exclusivamente a la historia de los jóvenes Perdedores. Algo muy de agradecer. Pues si bien la miniserie noventera mantuvo lo de alternar partes del pasado y presente de los Perdedores, esto solo logró afectar al conjunto. Lo que no ocurre en esta ocasión, por mucho que se hayan dejado o readaptado, esta versión logra ser más redonda y completa a pesar de su sencillez argumental. Porque mucho se ha hablado de los guiones de Carey Fukunaga, que se adentraban en un terror más experimental e inusual que incluso lograba hacer que la presencia de Pennywise fuese anecdótica. Algo curioso de ver pero que era todo un riesgo. Pero es de agradecer que varias escenas y elementos de esos guiones se hayan recuperado para el libreto final que firman Chase Palmer y Gary Dauberman. Un guión que, como acabo de comentar, es simple pero efectivo. Y que, lo más importante, capta la esencia de la obra original y logra plasmarla muy bien en la película.




Si bien Andrés Muschietti dividió al público con su debut cinematográfico (la conversión a largometraje de su corto Mamá). Puede que logre que los descontentos se reconcilien con él gracias a su trabajo con esta película. Puede que no termine de sorprender del todo (espero que eso cambie con IT-Parte 2), pero logra llevar bastante bien las riendas de este proyecto que, desde luego, le abrirá muchas puertas.

Aunque logra sobresalir por méritos propios, es triste admitir que IT sigue siendo una película de terror comercial (se ha desembolsado una gran suma de dinero entre la realización del film y su gran campaña publicitaria que se debe de amortizar). Y, por tanto, está atada a una serie de males que pueblan estas producciones y que logran afear la notable producción. Destaca sobre todo un malsano e innecesario uso de los golpes de sonido que solo sirven para que las peores audiencias logren mantener su vista en la pantalla cada pocos minutos. Aunque esto no logra ser del todo la tónica general de la película, que cuando quiere sí que logra darnos el verdadero terror (y no el susto fácil). Logrando que sea una de las mejores películas de terror comercial de los últimos años.




Hablando de la parte actoral, tenemos al archiconocido Club de los Perdedores. El grupo de jóvenes marginados de Derry que se encuentran y conforman unos fuertes lazos de amistad que serán su verdadera arma en la lucha contra la maléfica criatura que los está acechando. Y sí, logran ganarse el cariño del espectador (no voy a entrar al trapo si más o menos que el grupo de Stranger Things). Aunque algunos están menos tratados (falta de tiempo), se ha logrado perfilar bastante bien a los personajes y enfatizan bastante con el espectador (puede que a más de uno se le atragante el jocoso Richie o el maníatico Eddie). Pero está claro que la que destaca es la joven Sophia Lillis como Beverly Marsh (menudo futuro le espera a esta actriz). Quien resulta ser el verdadero alma del grupo y logra enamorarnos hasta los que estamos frente a la pantalla.

Pero si de alguien hay que hablar en este película, ese es Bill Skarsgard. Actor que últimamente se ha prodigado bastante y que se la ha jugado demasiado con este papel. La sombra de Tim Curry era demasiado alargada, pero Bill no se ha dejado intimidar por ello (ni por las duras críticas cuando se dio a conocer el aspecto de este Pennywise a pesar de que es más fiel a la novela que la versión de Curry). Es así como Skarsgard logra que nos olvidemos del anterior Pennywise quien, por muchas infancias que haya traumatizado, no es complicado ver que queda en bragas ante la titanica interpretación de Bill. Ya solo su presencia transmite todo ese perturbador carrusel de emociones que debe transmitir el personaje. Pero mediante sus expresiones faciales, gesticulaciones y diálogos, Bill termina de dar forma a este inquietante ser que pasa de la inquietante mofa a lo más aterrador en cero coma. Hasta el mismísimo padre de la criatura (Stephen King) se ha quitado el sombrero ante el Pennywise de Skarsgard.




La caracterización de Pennywise es exquisita. Todo en él da la sensación de que nos encontramos con algo antiguo y siniestro. Bebe bastante del J-Horror. De esos espectros que vemos en Ju-On o Ringu y que queda bien claro que Muschietti adora. Pues ya en su primera película, Mamá, la criatura parecía una prima lejana de Kayako. Y, aunque no se abusa del todo del CGI, hay unos cuantos momentos en los que se utilizan para "apoyar" algunas escenas de Pennywise que acaban resultando contraproducentes. Bill logra que Pennywise ya inquiete con un simple movimiento, no hace falta que además lo "embadurnes" de efectos digitales (que está claro que en algunos momentos más "deformes" son necesarios y muy agradecidos. Amén de ser todo un homenaje a Junji Ito y hasta a Beetlejuice).

Si algo tiene de genial IT para los amantes del terror es precisamente que la criatura tiene la habilidad de usar o tomar la forma de los miedos de los personajes. Por lo que ofrece un sinfín de posibilidades (tal y como se deja bien claro a lo largo de la novela original). Y, a pesar de los actuales medios a su alcance, la película se queda a medio gas en este apartado. Sí que tiene unas cuantas escenas de los más aterradoras gracias a esto (yo me quedo, sin duda, con el chico de Pascua en la biblioteca). Pero acaban amparándose mucho en algunas (como la de la Mujer del Cuadro, que resulta ser un miedo personal del propio director) e incluso desaprovecha la oportunidad de realizar el monstruoso carrusel de cameos que King imprimió en la novela original (en la película solo tenemos un guiño a La Momia). Es cierto que puede que los Monstruos de la Universal ya hayan quedado algo obsoletos para las nuevas audiencias (no olvidemos que la novela y miniserie ambientaban la infancia de los Perdedores en los cincuenta, por lo que el Drácula de Lugosi o el Hombre Lobo de Chaney estaban bastante recientes en sus memorias. Pero aún así la actual Universal está tratando de sacar un Universo Cinematográfico sobre ellos). Pero bien podrían habar aprovechado la década de los ochenta para hacer otra clase de cameos (sobre todo dejaron uno a huevo con otro conocido acechador de niños de la calle Elm). Espero que lo mostrado en esta película sea solo un pequeño anticipo de lo que mostrarán en la continuación.





IT ha logrado superar las expectativas. No quedándose del todo en la ponzoña del terror comercial, logrando no ser otra cuestionable adaptación de una obra de Stephen King y no viéndose afectada por su anterior adaptación. Desde luego dejan con muchas ganas de ver la continuación de esta batalla contra el Miedo. Pero hay gran temor porque esta parte no consiga justificar lo logrado con esta película (que bien podría funcionar como film independiente). Muschietti y todos los implicados tienen una gran responsabilidad con esta continuación. Pero hay que confiar. De momento, han logrado que volvamos a flotar.



Lo Mejor: El prólogo. El Pennywise de Bill Skarsgard.

Lo Peor: Los golpes de sonido. Algún momento de CGI y el no aprovechar el terrorífico poder de IT.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Crítica: No respires de Fede Álvarez



Tenía ganas de ver esta película por varias razones. La principal es el género, ya que me encanta el terror. La segunda era ver a Dylan Minnette fuera de su papel de adolescente calzonazos en "Por trece razones". Esto último no lo he conseguido, pues el chico aquí es otro pagafantas.

Tres adolescentes se dedican a saquear casas y ahora han encontrado una que les parece perfecta. ¿El motivo? El dueño es ciego y multimillonario. Todo fácil. Pueden entrar, llevarse los millones y dejar de robar para siempre. ¿El problema? El ciego es un peligroso psicópata y los chicos pasarán de ser los cazadores a convertirse en las presas.

La película tiene una premisa buena. Sí, siempre hemos visto películas de robos que salen mal y hasta ahí podría no parecer original, pero al final resulta ser toda un huevo kinder: deliciosa y con sorpresa.



El papelón que hace Stephen Lang es la hostia. Consigue que estemos toda la película pendientes de todas las esquinas, temiendo su aparición, deseando que los chicos salgan a la calle y se alejen de él. Sin duda, consigue que nos de miedo hasta respirar. Por otro lado, de los ladrones me quedo con Rocky. Es la única que tiene "motivos" para cometer los robos y así poder empezar una vida nueva.

La cinta es claustrofóbica y tiene tintes del terror de serie B que tanto me gusta, pero con una vuelta de tuerca diferente con la que Fede Álvarez consigue, tras su remake de Evil Dead, que no podamos despegar los ojos de la pantalla.

Si me hubiese gustado otro final más cruel, más cerrado. Pero bueno, quiero pensar que, quizás, nos van a regalar una segunda parte.

Lo mejor: Stephen Lang. El perro. Todas las escenas del sótano. El laberinto de estanterías.

Lo peor: Que a veces me ponía demasiado nerviosa.



lunes, 25 de septiembre de 2017

Reseña Los Guiones Nunca Rodados-Tales From The Darkside de Joe Hill





En 1982, el escritor Stephen King (El Resplandor, IT) colaboró con el director George A. Romero (La Noche de los Muertos Vivientes, Martin) para regalar a los fans del terror Creepshow. Una antología que buscaba homenajear los cómics de la editorial EC publicados en la década de los cincuenta, tales como Tales From The Crypt o The Haunt of Fear. Donde se recopilaban varias historietas de terror que influenciaron y forjaron grandes creadores de este género.

Como todos sabréis, una de las historias de Creepshow estaba protagonizada por el mismísimo Stephen King. Pero serán ya pocos los que sepan que otro miembro del clan King hizo sus pinitos en el mundo de la interpretación en esa película. Un pequeño Joe Hill encarnaba al maquiavélico niño amante de las historias de terror que aparecía en el segmento que comenzaba y cerraba la fantástica antología.




Empezar esta reseña haciendo mención a Creepshow es clave si se tiene en cuenta la influencia de esta película en otros proyectos como fue la serie Tales From The Darkside (aka Historias del Más Allá). Apadrinada también por George A. Romero, comenzó su emisión tan solo un año después del estreno de Creepshow. Seguía manteniendo y transmitiendo el "espíritu EC" que caracterizó la antología de King y Romero. Y en sus 4 temporadas participaron, tanto en la escritura de guiones, dirección o actuación, gente como Clive Barker, Christian Slater, Seth Green, Jodie Foster o Fritz Weaver, entre otros. 

Hace unos pocos años, el canal CW (hogar de series como Sobrenatural, Arrow o The Flash) tenía pensado realizar una nueva versión de esta serie. ¿Y quién fue el elegido para escribir los guiones de los primeros episodios? Efectivamente, otro implicado en Creepshow. Joe Hill ya estaba más que asentado como novelista con obras como Fantasmas o Cuernos, al igual que como guionista (Locke and Key, La Capa-1969). Y para él era todo un regalo poder dar vida a este proyecto, pues creció viendo los episodios de la serie original. Pero finalmente, el canal decidió abandonar el proyecto junto al resto de series de terror que estaban preparando (incluida la interesantísima meta-serie de Viernes 13).

Hill decidió no dar por pérdidas las historias que creó y volvió a pedir ayuda al dibujante Gabriel Rodriguez (Locke and Key, Beowulf, el cómic oficial de la película) para adaptarlas a formato cómic. Pero lo que nos ocupa es el otro producto que Panini Cómics ha editado en nuestro país sobre este fallido proyecto televisivo. Y se trata de los mismísimos guiones redactados por Hill.

Tras una interesante e informativa introducción del propio Joe Hill, comenzamos nuestro viaje al Lado Oscuro con Se Abre una Ventana. Una estupenda historia para empezar y que tiene como protagonista a una joven que acaba ejerciendo de canguro de un par de siniestros niños. Hill integra a la trama las nuevas tecnologías como si estuviésemos ante un sobrenatural spin-off de Black Mirror. Y todo se traduce en una sucesión de imágenes desconcertantes y aterradoras que son nuestra primera toma de contacto con El Lado Oscuro.

En El Sonámbulo nos encontramos con un relato que desprende ese estupendo aroma con el que se embriagaron King y Romero para realizar Creepshow. Es una historia al más puro estilo Castigo y Venganza Sobrenatural como tantas se idearon para los cómics de EC. Además, Hill logra que nos impliquemos emocionalmente con el protagonista. Compartiendo su aterrador desconcierto al estar asistiendo a esa curiosa maldición que hace que todo el mundo caiga rendido de sueño con solo echar un vistazo a su rostro. La considero la mejor historia de las tres que componen este tomo que finaliza con La Caja Negra. Esta es, sin duda, la historia más ambiciosa del conjunto, pues trata de cohesionar todo lo leído (y que habríamos visto en la serie) y tiene como protagonista a Newman. Personaje que aparece en las dos anteriores historias a modo de cameo y que llama la atención del lector al parecer ser conocedor de lo que es el Lado Oscuro. Pues si en la intro de la serie original se hablaba de que el mundo ocultaba un lado oscuro que no intuimos a simple vista. Hill va a un paso Más Allá y se esmera en presentar el Lado Oscuro como una distorsión de la realidad por la cual ocurren todos los extraordinarios y terroríficos acontecimientos que hemos leído. Sin duda, habría sido digno de ver representado en la pequeña pantalla (incluso habríamos podido ver actuar al mismísimo Neil Gaiman). Pero lo cierto es que es la historia que se siente más descompensada. Creo que habría ganado más si se hubiese dividido en dos partes para tratar mejor todo el tema relacionado con el Gran Ganador (estupendo personaje) y posteriormente meterse de lleno en toda esa explicación del Lado Oscuro y lo concerniente a esa empresa y sus experimentos.

Charles Paul Wilson III (quien ya trabajó con Hill en el cómic complementario de NOS4A2 titulado Wraith) acompaña varias páginas con ilustraciones que nos ayudan aún más a entender lo que quería mostrar Joe. Quien está claro que es un narrador nato. Y da igual que sea en un relato, novela, cómic o guión. Tiene grandes historias que contar y el talento para redactarlas.




Sin duda ha sido una lástima que este proyecto no haya llegado a nuestras pantallas. Pero se agradece que podamos disfrutar de estas historias aún siendo en este formato. El cual supone toda una curiosidad e incluso obra de referencia si uno planea dar el salto al mundo del guión.

Queda en cada lector el decidir cómo quiere disfrutar Tales From The Darkside. Pues, como tengo entendido, el cómic es muy buena adaptación de estos guiones. Lo que sí queda claro es que cualquier fan del escritor o la serie original no debería perderse el disfrutar de estas historias.



lunes, 18 de septiembre de 2017

Reseña Aleister Arcane de Steve Niles




Ya solo por su revisión de la figura de los vampiros titulado 30 Días de Noche (y su posterior saga), Steve Niles se ha ganado el puesto como uno de los guionistas más referentes del panorama fantástico y de terror actual. Pero es que además, el guionista americano tiene una considerable cantidad de obras en su haber que pasan de lo bueno a lo excelente... y claramente llegando a tener obras peores. Me apena decir que Aleister Arcane se puede encuadrar en este último grupo.

Publicado en 2004 (dos años después de llevarnos a esos memorables y sangrientos días en Barrow), Aleister Arcane supone un claro homenaje al terror más clásico. Aquel que nos dio a los Monstruos de Universal Pictures como el Drácula de Bela Lugosi o la criatura de Frankenstein de Boris Karloff. Los cómics originales de Historias de la Cripta. Todo ese ciclo de películas de ciencia ficción de los 50 o la inmortal La Noche de los Muertos Vivientes. Y es cierto que cumple (aunque no tanto como querría) en este apartado, representado sobre todo por el mismo personaje que da título a la obra.





Aleister Green es el hombre del tiempo en la televisión local. Cuando le ofrecen la oportunidad de presentar su propio programa no duda en hacerlo tratar sobre su verdadera pasión: el terror, la fantasía y la ciencia ficción. Creando el alter ego de Aleister Arcane. Con un look de "Mad Doctor", el hombre se convierte en el anfitrión de este programa que no tarda en ser visto con malos ojos por parte de los demás habitantes adultos y retrógrados de la localidad. Estos logran que Aleister pierda su programa y caiga en el olvido. Pero Aleister ya no aguanta más. Y prepara su diabólica venganza para que esa gente entiendan de verdad lo que es el terror.

El personaje de Aleister Arcane es fantástico. Desde su apariencia hasta su personalidad y, sobre todo, su historia. Niles se esmera de verdad en crear a este personaje que no tarda en caer en gracia al lector. Seguro que él también ha sido blanco de burlas, miradas acusadoras o de repulsa cuando comenta que es fan de las historias de terror y ciencia ficción. Que le encanta ver o leer sobre monstruos o asesinos sedientos de sangre. Criaturas venidas del espacio exterior o de las profundidades de la tierra... La historia de Aleister Arcane alcanza unos buenos niveles dramáticos. Pero el problema está en que se dedica tanto espacio y esfuerzo a esa parte que cuando llega el momento de su venganza, esta resulta ser de lo más decepcionante y provoca que la obra se sienta demasiado fallida. Parece que a Niles se le echaron las páginas encima y puso el piloto automático para terminar la historia. Por no hablar de que pierde una gran oportunidad de que el homenaje continúe entregándose a un diabólico carrusel de monstruosos cameos que apenas queda en tres o cuatro criaturas genéricas.




El pobre trabajo argumental se traslada también al resto de personajes que no son Aleister. Está claro que del resto de adultos no se esperaba más que cumpliesen su papel como furiosos ignorantes. Pero en esta historia cobran (o, al menos, deberían) gran importancia un grupo de jóvenes que resultan ser fans de Arcane y su programa. Pero exceptuando uno de ellos, estos personajes apenas sirven como carnaza. No tienen voz propia y menos una personalidad definida. No esperaba unos Goonies, pero por lo menos podrían ser una suerte de Monster Squad (aka Una Pandilla Alucinante).

Los elogios deberían ir más bien dirigidos a Breehn Burns y el apartado gráfico de la obra. Una verdadera maravilla que mezcla un estilo de dibujo algo "cartoon" con un uso cromático que otorga a las viñetas un aire añejo ideal para esta historia. Si este cómic tiene algún momento o imagen para el recuerdo, eso es gracias al trabajo de Burns.




El director Eli Roth (Cabin Fever, Hostel) planea llevar esta obra a la gran pantalla con el actor Jim Carrey (La Máscara, Kick-Ass 2) dando vida a Aleister Arcane. Y seguro que ellos logran sacar todo lo bueno de la obra al condensar la historia de Arcane y haciendo justicia a la parte de la Venganza para que la historia no cojeé y sea todo lo redonda que debió ser en el cómic.



viernes, 15 de septiembre de 2017

Crítica Death Note de Adam Wingard





Vuelvo a jugármela con la crítica de otra polémica adaptación cinematográfica. En este caso se trata de la realizada por Netflix sobre Death Note.

Tanto como manga y anime. La obra de Tsugumi Oba y Takeshi Obata han conseguido traspasar las fronteras niponas. Logrando colarse entre títulos como Dragon Ball, Naruto, One Piece, y más recientemente Ataque a los Titanes, como título de referencia cuando un profano decide descubrir el manganime. Y lo logró de una forma bastante curiosa. Pues la historia de Oba y Obata parece acercarse más al seinen (historias dirigidas a público adulto) que al shonen (historias más juveniles y en las que es fácil encuadrar las otras obras mencionadas). En Death Note se nos propone una historia policíaca y un duelo de intelectos entre un joven asesino de masas empeñado en crear un nuevo mundo a su imagen y semejanza y el, también, joven detective que busca desenmascararlo. A todo esto hay que mencionar la presencia de elementos sobrenaturales que logran que el conjunto gane más enteros.




Salvo por el tema shinigami (Dios de la Muerte japonés), lo cierto es que la premisa original de la obra es bastante adaptable a diferentes lugares del mundo. Pero hasta este año, Japón ha estado siendo la encargada de revisitar esta historia en live-actions que abarcan una duología de películas (con posteriores spin-offs y secuela) y una serie. Pero Netflix, que tiene la atención bastante puesta en el mundillo del anime (Knights of Sidonia, The Seven Deadly Sins, Blame!), se ha atrevido ha realizar su versión de esta historia en formato largometraje de acción real.

Debido a la mala fama que tienen los americanos adaptando manganimes (Dragon Ball: Evolution ha hecho demasiado mal) y la legión de fans que tienen la obra original de Oba y Obata. La película, al igual que pasó con La Torre Oscura, ya tenía ganado el rechazo de gran parte del público. Y tal como me ocurrió con la película basada en el magnus opus de Stephen King, tengo que admitir que he disfrutado de Death Note (y en esta ocasión soy fan y gran conocedor del material original). Y es que más que una adaptación al uso resulta ser una película basada en el manganime que ofrece un nuevo enfoque y punto de vista para esta, ya, resabida historia. Además, puede ser la manera para quien aún se muestra reticente en descubrir el manga o el anime original, se atreva a dar el salto. 

"¿Qué harías si cayese en tus manos una libreta con el poder de asesinar a cualquier persona cuyo nombre esté escrito entre sus página siempre y cuando tengas en mente su rostro? Esta es la pregunta que veremos responder al joven Light Turner. Quien se embarca en una siniestra empresa cuando decide purgar el mundo. Las autoridades mundiales no tardarán en tratar de perseguir al asesino en serie ya conocido como Kira. Y entre ellos se encuentra un peculiar e implacable detective: L. Un retorcido juego del gato y del ratón comienza para deleite de una funesta entidad conocida como Ryuk".




Al igual que La Torre Oscura, estamos ante una película cuya duración es bastante reducida. Por lo que no se puede permitir perder el tiempo. Y al poco de empezar ya estamos viendo como el protagonista garabatea nombres en la macabra libreta. Esto implica que apenas se puedan tocar los grandes temas que hacen grande la obra original y que se exprima hasta tener un esquema argumental bastante simple y adecuado a las exigencias, tanto de duración como medios (no olvidemos que estamos ante una producción más televisiva que cinematográfica).

Esta película maneja un claro tono y ambiente americano aprovechando lo trasladable que es esta historia a más lugares que Japón (aunque, claro, el tema Shinigami es algo que puede trastocar el conjunto pero que es vital en la historia).

Con el cambio de tono vienen los consabidos cambios en los personajes principales. Siendo el más claro y extremo el del mismo protagonista. El Light Turner de Nat Wolff (Ciudades de Papel, Bajo la misma estrella) se distancia muchísimo de su homólogo original al tratar de humanizar al personaje (e incluso tratando de justificar su actos añadiéndole un drama personal con su madre que afecta a su relación con su padre). A este cambio tan drástico no ayuda nada que el actor escogido apenas transmita nada al espectador.

Es curioso como el L de Keith Stanfield (Dope, Déjame Salir) fuese tan criticado ya desde un principio por su cambio en el tono de piel (porque el personaje original no era japonés) para resultar ser el que más apegado está a su homólogo original. Salvo decisiones estéticas, Keith se empapa en el personaje del excéntrico super detective. Tantos sus gestos como sus señas de identidad están ahí. El problema viene dado en la recta final, cuando su personaje se pervierte al acelerado conjunto. Estaba claro que en una hora y poco de duración era una tarea prácticamente imposible darnos tantas batallas intelectuales entre L y Light como pudo ofrecer el manganime. Pero la solución tampoco estaba en esa persecución de Cine de Acción Ochentero.




A Margaret Qualley (Palo Alto, The Leftovers) le ha tocado ser Mia (la versión americana de Misa-Misa). Quien, salvo por un insípido e innecesario romance que se antoja a un innecesario revival del Harley X Joker de Escuadrón Suicida, resulta ser toda una sorpresa con ese plow twist que logra hacer algo que la obra original de Oba y Obata no podía siquiera imaginar: Dotar de personalidad a este personaje.

Mencionar también al Watari de Paul Nakauchi (Nomad, El Gran Rescate) y el James Turner de Shea Whigham (Kong: Skull Island, Agent Carter). Ambos dando buenas actuaciones de las figuras paternas de los dos contendientes del film.

Pero si de algo hay que hablar es de Ryuk. Esta versión resulta ser más "activa" que la original. En el manganime, el shinigami solo estaba de fondo, siendo un simple testigo de los acontecimientos que surgen por la libreta que el mismo dejó caer y sin molestarse en tomar parte en el asunto, a diferencia del de Netflix. Quien actúa aún más de instigador, no queriendo esperar demasiado para ver en qué acaba todo. Lo que es de agradecer de cara a la conversión a película de esta historia y que no afecta a la motivación del personaje (a su escena final me remito).

Tratando el asunto del diseño. Cabe destacar que lo que funcionó en el manga y en el anime quedó claro que no lo hace al trasladarlo al Live-Action con las dos películas japonesas. Por lo que Netflix se permitió la libertad de rediseñar al personaje. Aunque han sido bastante respetuosos en la figura. Siendo el rostro del Dios de la Muerte lo que más se ha cambiado y logrando un buen resultado cuando se deja ver (han hecho bien en mantener todo lo posible al personaje a oscuras o de espaldas). Pero lo que de verdad hace que este Ryuk sea digno de mención es la voz (en V.O.) del gran Willem Dafoe (Spiderman, John Wick), que es el broche de oro de esta reinvención. Una voz hipnótica, siniestra y burlona. Sin duda Ryuk es el verdadero reclamo de los fans para visionar esta película. Imperdible.




Tras las cámaras tenemos a Adam Wingard, quien dejó claro en Blair Witch que no resulta ser tan buen director cuando no dirige historias originales. En esta película al menos parece que se encuentra más a gusto gracias a la libertad que ofrece una empresa del VOD como Netflix. Está claro que es a él a quien debemos agradecerle cosas como las brutales muertes a lo Destino Final que se llegan a dar en esta película. Al igual que la curiosa elección del soundtrack o la sugerente puesta en escena. Por lo que al final, aún con todo, logra dejar su sello personal en la producción.




Quien vaya buscando en esta película otra adaptación literal del manganime está claro que se llevará la decepción padre (que ya ha quedado patente en las redes sociales). Esta película pretende ser una nueva visión de esta (ya trillada) historia que puede gustar más o menos (claro está). Y que trata de buscar el entretenimiento por encima de todo (no deja de ser una producción de una plataforma que vive de sus visionados) y que puede ser la carta de presentación para muchos desconocedores de esta historia (porque haberlos haylos).

Aunque en un principio podría quedar la cosa como está. Wingard ya ha comentado que su idea era realizar una trilogía. Y material tiene de sobra, la verdad (apenas se ha tocado el tema shinigami y los conocedores del manganime saben que no se presentaron dos personajes que darían mucho juego poniéndolos a seguir los pasos de L). Por lo que quien no odio a muerte esta película, e incluso se quedó con ganas de más, debería estar atento a Netflix.



Lo Mejor: El Ryuk de Dafoe. Se agradece una nueva versión de esta trillada historia.

Lo Peor: El Light de Nat Wolff. La recta final.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Psicofonía: Whitout You de Badfinger


Bienvenidos a una nueva sección en la que os contaré curiosidades sobre canciones que, según las leyendas, ocultan mensajes satánicos. ¿Verdad o mentira? Juzgar vosotros mismos. Bienvenidos a la sala musical de Castle Rock Asylum.



¿Quién no ha escuchado alguna vez "Without You" interpretada por la despampanante Mariah Carey? Muy pocos, ¿verdad? Pero esta canción no es de la artista, sino que fue inicialmente populariza por los escritores originales Pete Ham y Tom Evans del grupo Badfinger, quienes en 1975 vivieron una intensa crisis económica. Ese mismo año, Ham se suicidó y en 1983 el segundo compositor del tema también se ahorcó. Lo escalofriante es que fue el encargado de crear algunas frases del tema como "no puedo vivir si tengo que vivir sin ti". Tranquilo, no viviste mucho más.

Las hermosas letras de Without You fueron idea de Peter Ham y Tom Evans y hacían referencia a acontecimientos reales de la vida de ambos compositores. Al principio, Peter Ham escribió la canción con el título If it’s Love; sin embargo, a Ham no le satisfacía la letra pues, desde su punto de vista, faltaba un coro con mayor densidad. La historia de la canción comienza una noche en que Peter Ham y su novia, Beverly Tucker, estaban a punto de salir a cenar a un restaurante.

Los problemas económicos no tardaron en aparecer en la banda. La noche del 23 de abril de 1975, Peter Ham recibió una llamada telefónica de la justicia estadounidenses diciéndole que no tenían un duro. Llamó a Tom Evans y los dos se emborracharon en una pub. Evans lo llevó a casa a las 3:00 de la madrugada del día 24 de abril de 1975.

Peter William Ham fue encontrado muerto la mañana siguiente, ahorcado en el estudio de su casa. Tenía 27 años. Su desesperación fue tanta, que ni siquiera el hecho de que su novia, Anne Herriot, estuviera embarazada de ocho meses, hizo que Peter quisiera seguir viviendo . Su hija, Petera, nació un mes después. En su carta de despedida, Peter dice:

“Anne, te amo. Blair, te amo. No me permitieron amar, y confiar en todo el mundo. Así está mejor. Pete.

Pd: Stan Polley es un bastardo sin alma. Lo llevaré conmigo”.

El 18 de noviembre de 1983, Tom Evans y Joey Molland discutieron por teléfono, llegándose a echar en cara muchos asuntos del pasado que ya no tenían solución. A la mañana siguiente, Tom Evans fue encontrado muerto, colgado de un árbol en el jardín de su casa en Richmond, Inglaterra, de la misma forma en la que fue encontrado su amigo Peter Ham ocho años atrás.


Fuentes:

- http://marcianosmx.com/peter-ham-tragica-historia-badfinger/

- https://es.wikipedia.org/wiki/Badfinger



viernes, 8 de septiembre de 2017

Crítica Blair Witch de Adam Wingard




En 1999, dos completos desconocidos, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, sorprendieron al mundo entero con su opera prima: El Proyecto de la Bruja de Blair. Sobre todo debido a la inteligente campaña publicitaria que se montaron ellos solitos. En una época que se nos antoja ahora demasiado rudimentaria para internet, ambos cineastas comenzaron a sembrar unas curiosas semillas interactivas que darían su fruto con el estreno de la película. Las páginas webs que crearon hablaban con un tono bastante realista sobre unos jóvenes desaparecidos en cierto bosque estadounidense. A la par, teníamos portales que hablaban de la zona donde ocurrió este hecho. Un lugar que parecía tener su propia e inquietante historia. La cual acababa girando en torno de algo conocido como La Bruja de Blair. Fue así como Myrick y Sánchez se sacaron de la manga toda una mitología que servía como transfondo a la película que estrenaron en 1999 y que supuso todo un exitazo en taquilla para una cinta tan independiente.




No son pocos los que consideran El Proyecto de la Bruja de Blair una película decepcionante. Que vive sobre todo de ese Boom! que creó con su estreno. Pero creo que somos más los que creemos que sigue siendo una de las mejores películas de terror jamás hechas. La cotidianidad de la que hace gala es parte de su atractivo (y por la cual muchos aún seguían creyendo, aún tiempo después de su estreno, que lo que ocurría en el metraje era real). Esa sensación de  "podría pasarme a mí cuando voy de paseo por el bosque". La asfixiante atmósfera que logra con tan poco y el hacer temer lo que no podemos ver (o concebir). Por no hablar de que estamos ante una de las pocas películas del sub-género de Found Footage (material encontrado) dignas de ver y causante también, de la sucesión de tantos y tantos títulos realizados en este formato que trataban de arañar el éxito de la obra de Myrick y Sánchez solo para caer en lo tópico y sin gracia.

Al año siguiente del estreno de la película original, la distribuidora quiso seguir exprimiendo el éxito con una secuela (El Libro de las Sombras) bastante fallida y alejada de su predecesora (los artífices de esta no tuvieron nada que ver). Esto hizo que no se realizase nada más sobre La Bruja de Blair hasta el año pasado (a excepción de unos videojuegos para PC algo desconocidos). Y es que, aunque muchos nos lo olíamos, en la Comic-Con de 2016 se reveló que la película en la que Adam Wingard estaba trabajando con el título The Woods, era en realidad la tercera película de esta saga y secuela directa de la original de 1999. Pasando a tener el título de Blair Witch

Y tras haberla visionado, me apena decir que hubiese sido mejor que la película siguiese siendo The Woods y se librase de todo aquello que la relaciona con El Proyecto de la Bruja de Blair, porque entonces, es imposible librarse de la sensación de decepción y proyecto fallido.




Aunque la película se vende como una secuela de El Proyecto de la Bruja de Blair (es cierto que incluso uno de los personajes de esta película es hermano de la protagonista de la película original), uno acaba sintiéndola como un remake o actualización de la película de Myrick y Sánchez. Lo que ya empieza a restar puntos a la película y limitar bastante el trabajo que Wingard pueda hacer en este film. Porque, a pesar de unas míseras novedades, el esquema argumental sigue siendo el mismo. Y lo que puede confundirse con un homenaje a la cinta original o una actualización de un clásico (vamos a ver, la original apenas llega a los veinte años), resulta ser un desganado refrito y una perversión de una gran historia de terror atada a los tropos y elementos del cine de terror más actual que han estancado tanto el género. 

Tras entrar por la puerta grande con su estupendo Home Invasion Tú Eres el Siguiente, seguir cosechando fans con The Guest y sus aportaciones a antologías como V/H/S y The ABC´s of the Death. Adam Wingard pone el piloto automático en la dirección de esta película. Pareciendo someterse a las decisiones del estudio y demás. Con más temor veo ahora sus futuros proyectos (la adaptación de Death Note para Netflix y el monstruoso crossover de Godzilla Vs Kong). Espero que recapacite y vuelva al interesante camino que lo marcaba como una de las nuevas y talentosas voces del género.

Como ya he dicho, la película se somete al estilo y narrativa del cine de terror comercial. Por lo que los sustos gratuitos (Jumpscares) estarán a la orden del día y se encadenan uno tras otro. Como si nos hubiésemos subido a un tren de la bruja (de Blair) que poco más tiene que ofrecer que esto. Olvidaos de volver a sentir lo que transmitía la película original. Lo que aquí prima es el vacío espectáculo de sustos fáciles y monstruos del que el género está ya saturado.




Blair Witch es consciente de en qué año está realizada. Y no se corta a la hora de añadir los últimos avances audiovisuales. Por los cuales los protagonistas de la película no solo tienen lo último en vídeo-cámaras, sino que hasta cargan con GoPro´s e incluso Drones. Cualquiera pensaría que con tanta cámara veremos más, pero para nada. Y es curioso comprobar como la original mostraba y transmitía más con ese par de rudimentarias cámaras (hay un agradable guiño a esto en la propia película) a diferencia de este despliegue audiovisual. 

Ni siquiera el personaje de James Allen McCune (Snitch), quien es el que tiene el vínculo con la protagonista de la cinta original, se aprovecha ni logra transmitir lo mínimo como para hacernos implicar con este grupo que se encontrará con un verdadero Infierno en el bosque de Black Hills. Se mantienen como el ya típico ejemplo de "grupo carnaza" de película de terror.




Aún con todo, la película hace gala de algunos aciertos al indagar en la mitología creada por Myrick y Sánchez (no tanto en cuando no se cortan un pelo al mostrar a la misma Bruja como en lo que la rodea). Es entonces cuando nos lamentamos aún más ante el resultado final. Pues queda claro que había material de sobra para lograr realizar una reseñable película. Pero por uno u otro motivo, se decidió no apostar de verdad por ella y dejarlo tan solo en el triste refrito y encubierto remake de la película original.

Habrá quien haya disfrutado de verdad con esta película. Sobre todo quien aún no haya visionado El Proyecto de la Bruja de Blair. Pero aquel que venía interesado por ver una continuación de esta, no va a poder evitar lamentarse por la oportunidad pérdida. Por el ver cómo esta historia se pervierte a todo lo que ha hecho ensombrecer tanto al género de terror hoy en día.




Lo Mejor: Los míseros aportes a la mitología del film original.

Lo Peor: Resulta ser un remake encubierto de la película original estando repleta de jumpscares y otros clichés del cine de terror comercial y actual.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Crítica: Atrapados en Chernóbil de Brad Parker




He visto esta película ya unas cuantas veces. ¿El motivo? Prypiat. Sí, es uno de mis viajes soñados. Quiero ir a ver la ciudad fantasma de Chernobyl. Diferente a mí piensan los chicos de la película, excepto uno de ellos que les propone, durante su viaje por Europa, visitar la ciudad radiactiva. Al final los convence y contratan un guía experto en "turismo de riesgo", que se monta con ellos en una furgoneta rumbo a Pypriat. Una vez allí, los chicos se darán cuenta de que, pese a que la ciudad lleva veinticinco años abandonada, no están solos.

Bueno, la ambientación para mí es de 10. De hecho, en la primera parte de la película disfruté como una enana viendo la  noria, los coches de choque abandonados, adentrándome en los pisos que los trabajadores tuvieron que abandonar de un día para otro... en fin, que solo por ese motivo, la película ya merecía la pena para mí.


La segunda parte comienza cuando llega la noche y quedan atrapados, ya que la furgoneta no arranca. Cliché utilizado hasta rabiar en el cine, pero que sigue funcionando perfectamente. Ahí es cuando empiezas a ponerte de los nervios y a gritarle a los actores como si te estuviesen oyendo: "¡Pero imbécil, no te bajes del coche!" "Pero bueno, tía, ¿estás subnormal o qué?"

Si algo cambiaría de la película serían dos cosas. La primera es la falta de sangre. Hay muertes, pero no se ven. Solo se deja apreciar el cadáver luego, pero morbosa que es una, me habría gustado más casquería. La otra es el final. Es exactamente el que yo habría escrito. Por eso mismo, no logró sorprenderme. Por lo demás, es una película muy disfrutable, con algún que otro susto provoca infartos y una crítica (no tan) escondida a las injusticias que pasaron los afectados por la radiación en esa ciudad.

Lo mejor: El puto susto del oso (casi me meo encima). La perfecta ambientación. El rollo de la furgoneta.

Lo peor: El final poco sorprendente. El escaseo de la sangre.



viernes, 1 de septiembre de 2017

Crítica La Torre Oscura de Nikolaj Arcel





Uffff. En menudo campo de minas me voy a meter con esta crítica, internillos. Pues hablar de esta película es tocar demasiadas fibras sensibles. Además de que estamos ante uno de los proyectos cinematográficos más accidentados de este siglo. Pues para llevarla a las pantallas hemos tenido que esperar prácticamente una década. Y muchos ya sabéis lo que eso significa.

Seguramente hablar de la producción de esta película daría para su propia entrada en nuestro blog. Este proyecto ha pasado por varios estudios. Ha tenido a varios directores y actores implicados y que finalmente abandonaron y se embarcaron en otros proyectos que salieron antes a flote mientras este seguía sufriendo rescrituras de guión y el carrusel de estudio e implicados hasta llegar a Sony Pictures, Akiva Goldsman y Nikolaj Arcel. Incluso la idea de la serie complementaria se ha mantenido en stand by incluso ahora que la película ya se ha estrenado. 

Por otro lado, estamos ante una adaptación de una obra de Stephen King. Quien al ser un autor con tan extenso catálogo de novelas y relatos y con una fama tan mundial. Hace ya mucho tiempo que los estudios no han dejado de tener muy presentes sus obras para realizar series y películas basadas en ellas. Es así como hemos logrado tener algunas interesantes y grandes adaptaciones. Otras por lo menos aceptables y, claro está, no pocas infumables propuestas.




Para rematar el asunto. La película a tratar en esta ocasión es la adaptación de una saga considerada por muchos (y por el propio autor) como lo mejor escrito por el maestro del suspense. Y no es para menos. La Torre Oscura es a King lo que El Señor de los Anillos fue para J. R. R. Tolkien. Y que, además, servía para unir todas las historias escritas por el escritor de Maine, formando todo un Multiverso literario.

De nada sirvieron las explicaciones de que estamos ante una secuela canonica de las novelas. Ya con el primer trailer no fueron pocos los que le dieron automáticamente la espalda a la película

En mi caso, he de admitir que no he leído las novelas. Aunque sí me he molestado en conocer lo básico y necesario a partir de diferentes fuentes y por eso sé que como adaptación de las novelas de King es un completo desastre. Aún así, he aprovechado para visionar la película también como espectador ajeno al material a adaptar. Y puede que sea por eso mismo que he llegado a disfrutar del visionado. No hasta el punto de decir que me ha encantado o que la volvería a ver en un futuro cercano. Pero no voy a negar que me ha supuesto un disfrutable pasatiempo. Lo cual es lo mínimo que le pido a una película.




Así que aclarado todo y revelado mi opinión general, vamos al meollo del asunto:

"Un joven neoyorkino vive atormentado por unas potentes pesadillas con otro mundo, un pistolero y un hombre vestido de negro. No tardará en descubrir que todo eso es real y que debe de detener la amenaza de la destrucción de la Torre Oscura. Pues si esta misteriosa construcción cae. También lo harán los mundos que mantiene a salvo".




La película tira de esquema argumental bastante simple, pues apenas dura noventa y pocos minutos. Se ajusta a ello para que todo se encamine al descubrimiento de mundo de la Torre Oscura y la posterior aventura para salvarla. Entre medias hay algo de tiempo para que la película deje pasear una vis cómica que, particularmente, ayuda al conjunto. Todo esto logra que La Torre Oscura se ampare en ese nicho de películas de género fantástico entretenidas (más como las de El Hobbit que El Señor de los Anillos, para que nos entendamos). Y que pueda llegar a sentirse como algo familiar (aunque no lo sea del todo. No se puede negar que se siente bastante edulcorada). 

No por nada, el verdadero protagonista del film resulta ser el joven Tom Taylor por encima de El Pistolero, como ocurre en las novelas. Se acude a su personaje de Jake Chambers para que el espectador lo acompañe en el descubrimiento de este otro mundo. Y creo que la película se acaba amoldando inconscientemente a este joven personaje. El cual me ha sorprendido que no me haya disgustado para nada (los personajes infantiles o juveniles los suelo ver con malos ojos). Y la dinámica que acaba creando con Roland Deschain (Idris Elba) es uno de los puntos clave de la propuesta.




Aunque a la hora de imaginar al personaje, Stephen King confirmó que Roland Deschain tenía la apariencia de Clint Eastwood. Está claro que el actor no está como para ponerse ahora en la piel de El Pistolero. Y tras tantos actores que rechazaron el papel a lo largo de los años. Finalmente ha sido Idris Elba (Luther, Thor) el encargado de interpretar a este rudo guerrero. Lo que dio a pie a ríos de tinta virtual de descontentos por un cambio tan radical en el personaje (recordemos que dije que muchos fans no aceptaron la explicación de que estamos ante una secuela). Pero nadie puede negar que Elba es un actorazo con una presencia impresionante y que ha cumplido. El problema es que se queda en eso debido al guión que apenas hace que salga de la concepción de "tipo duro pero de gran corazón".

A la zaga le sigue la otra estrella de la producción: Matthew McConaughey (True Detective, Interstellar). El villano de la función que tampoco puede ofrecer mucho más del personaje escrito para esta ocasión. La enemistad de ambos personajes que en la historia original es algo digno de disfrutar. Aquí se ampara demasiado en el síndrome "Iñigo Montoya" y en contarnos pero no enseñarnos. Por lo que no acabamos de entrar todo lo que la película quisiese en este conflicto que supone la representación del Bien contra el Mal en la película.




Aunque en el reparto nos encontremos con caras conocidas como Katheryn Winnick (Lagherta en la serie Vikings), Jackie Earle Haley (Watchmen, Preacher) o Claudia Kim (Los Vengadores: La Era de Ultron, Marco Polo). Sus personajes son secundarios con apenas relevancia. 

Como ya dije, la película supone un desastre como adaptación. Comprendo que los fanáticos de las novelas acaben echándose las manos a la cabeza. Pues a pesar de su corta duración, la película se atreve a abotargar el conjunto con elementos de las novelas. Pero aún así no logra ni acercarse a presentar la esencia original (no se han atrevido ni a mencionar siquiera el Ka, aunque sí que utilizan el Credo de los Pistoleros). Y aún como película en sí se sigue sintiendo muy desaprovechada. Tanto, que aún dándole título a la película. Uno sale del visionado preguntándose demasiadas cosas sobre La Torre Oscura. Por no hablar de que las referencias a El Rey Carmesí caen en saco roto. Haciéndome preguntar el porqué de dejarlas.




Por otra parte, también es consciente a medias de que la obra original sustenta el resto de historias de Stephen King, Por lo que nos encontramos con unos cuantos guiños y referencias (prácticamente todos se ven ya en los trailers) que quedan solo en eso (desconozco si por falta de interés en el guión o problemas de derechos). Sintiéndose como un agridulce ejercicio de fanservice. De hecho, la referencia directa a El Resplandor acaba usándose tanto que llega a cansar escuchar hablar tanto de eso y no del Ka

La puesta en escena es algo genérica (no hay tanto contraste como debería entre Nueva York y el mundo de Roland). El diseño de las pocas criaturas que vemos en el film cumplen y poco más. Lo mejor de esto lo tenemos en el personaje de El Pistolero y lo que le rodea. Desde luego, se intuye una mitología digna de explorarse pero que ni siquiera se acaba de presentar del todo. 

La dirección de Nikolaj Arcel (El Juego del Rey, Un Asunto Real) brilla por su ausencia. Y la BSO de Junkie XL (Deadpool, Mad Max: Furia en la Carretera) también se siente desganada. Pero las escenas de acción ayudan mucho a lograr que la película acabe siendo disfrutable.




No. La Torre Oscura no es una buena adaptación. Ni siquiera es un buen inicio de franquicia (la propia película tampoco parece muy esmerada en intentarlo). Es imposible no ver la oportunidad perdida. Pero por la contra, la película no termina de ser todo lo desastre que podría haber sido. Y se presenta como un entretenimiento competente y una propuesta de fantasía más oscura de lo habitual que puede aún encontrar un nicho en el gran público. Siendo, quizás, el reclamo para que más gente se interese por el material original.

Aún puede quedar esperanza en ver una buena adaptación. Pues la serie de televisión que aún están barajando adaptaría Mago y Cristal. Y tienen la oportunidad de reconducir todo o hacer borrón y cuenta nueva.




Lo Mejor: Cumple como entretenimiento y propuesta de fantasía más oscura de lo habitual.

Lo Peor: Tanto como adaptación como película individual se siente DEMASIADO desaprovechada.