viernes, 11 de agosto de 2017

Crítica de Spiderman: Homecoming de Jon Watts





Si bien actualmente Iron Man es el personaje de Marvel del que más se habla desde que el Universo Cinematográfico de Marvel Studios lo presentó al mundo y lo hizo brillar en su primera película individual. Antes de él estaba el personaje de Spiderman como la cara más reconocible de La Casa de las Ideas.

Nacido en 1962 de las mentes de los grandes Stan Lee y Steve Dikto y presentándose en sociedad en las páginas del decimoquinto número de Amazing Fantasy. Este personaje no tardó en convertirse en el favorito de muchos. Y no era para menos. Acostumbrados a los maduritos con pasados trágicos o historias serias y grandilocuentes. El dúo Lee-Dikto nos presentaba a un chaval cuyos poderes no le hacen tan grandioso como otros compañeros de "pijamada", pero que eso no impide que sea tan (o más) héroe que ellos. Peter Parker es un héroe con el que es complicado no enfatizar y eso es tan importante que el personaje ha logrado llegar a todas las generaciones, además de en los cómics, gracias a las series televisivas (las animadas de 1994 y la de Espectacular Spiderman las mejores, sin duda), las toneladas de merchandasing y, claro está, sus adaptaciones cinematográficas.




Cómo olvidar la trilogía que realizó Sam Raimi (Evil Dead, Darkman) con Tobey Maguire (El Gran Gatsby, Entre Hermanos) de protagonista cuyas dos primeras entregas pertenecían a ese primer movimiento de Boom! superheroico de principios de siglo. Regalándonos momentos para el recuerdo, una de los grandes temas musicales del género y dando aún más a conocer al trepamuros. Pero la fallida tercera entrega hizo que tuviésemos que esperar hasta 2012 para volver a ver a Spiderman balancearse en la gran pantalla. Sony Pictures, claramente influenciada por el éxito de la trilogía de El Caballero Oscuro, quiso probar suerte con un reinicio del personaje titulado The Amazing Spiderman. El tono se volvía más oscuro, unas sub-tramas bastante innecesarias ensombrecía aún más el conjunto, el hincapié que se hacía en la relación amorosa entre Peter Parker (Andrew Garfield) y Gwen Stacey (Emma Stone) tampoco ayudaba mucho y al final, ese intragable cóctel obligó a que el estudio "cerrase el chiringuito" con tan solo dos películas (y toda una serie de proyectos anunciados para realizar un Universo Cinematográfico propio con el que hacerle la competencia a Marvel Studios).

Cierto que Spiderman no es el único personaje que ha tenido más de un reboot en los últimos años, pero es indudable que esto hace que el espectador ya comience a mirar con más lupa el próximo intento. Por suerte, este ya estaría en manos de Marvel Studios, quienes lograron llegar a un acuerdo con Sony Pictures para que el trepamuros pudiese integrarse a su Universo Cinematográfico (algo que llevaban pidiendo los fans desde la primera entrega de Los Vengadores). Fue así como, ahora con el rostro del joven actor Tom Holland (Lo Imposible, En el Corazón del Mar), el nuevo Spiderman se presentó ante el mundo y el UCM en Capitán América: Civil War.




Está claro que su pequeña aportación al super conflicto no logró que todos mostrasen un exacerbado entusiasmo. Pero los minutos de ese Spiderman en la tercera película del Capi dejaban bien claro que la película individual de esta versión del personaje sería algo digno de ver... Y así ha sido.

Aunque la campaña promocional en cuanto a trailers dejaba bastante que desear (se notaba la mano de Sony en esa parte), llegando al punto de dar la sensación de que te contaban toda la película (la cual parecía que no pasaría de la simple y correcta aventura con Spidey) y haciendo que esa sensación siguiese a muchos antes, durante y después del visionado. Parece que conmigo no ha pasado esto, porque considero que Spiderman: Homecoming es, si no la mejor, la más disfrutable adaptación cinematográfica del personaje y uno de los mejores tantos en cuanto aventuras en solitario del UCM se trata (y del género en general).

La película no pierde ni un segundo en meterte de lleno en la historia. Si algo tiene de bueno Spiderman, es que su historia de origen es ya de interés cultural al igual que las de Superman y Batman (y en El Amanecer de la Justicia volvimos a asistir al asesinato de los padres de Bruce Wayne). La picadura de la araña radioactiva, el descubrimiento de los poderes, el asesinato de Tío Ben... todo eso ya se había omitido en Civil War, pero Spiderman: Homecoming vuelve a librarse de ello para que el público pueda disfrutar sin problemas de esta aventura del personaje y no asistir a otra historia de orígenes (está claro que Ant-Man o Doctor Strange la necesitaban, pero Spiderman no).

Ya de por sí, esto es MUY de agradecer. Poder disfrutar en los primeros minutos de un Spiderman dedicado a sus labores de amigo y vecino ha sido de los mejores momentos que he vivido en una película de este género. Y es que este Spiderman es GENIAL. Toda una amalgama de varias versiones del trepamuros pero siempre manteniendo la esencia del original de Dikto. Desde luego está claro que se convertirá en el preferido y referente de muchos y, especialmente, de las nuevas generaciones. Un héroe mundano, bastante torpón, pero con un claro espíritu heroico que le obliga a ayudar a una anciana a ubicarse en la ciudad en un momento e impedir un robo en otro. ESE es Spiderman, por fin distanciado de las tan grandilocuentes y dramáticas aventuras de sus predecesores. Y es increíble que esto lo mantengan hasta las últimas consecuencias. Toda una declaración de intenciones.




El tener a Spiderman pululando en el UCM obliga a que la película trate de integrarse lo mejor posible a este Universo ya asentado. Objetivo que logra aprobar con nota, pues desde ese nuevo punto de vista de la conocida "Batalla del Aeropuerto" de Civil War, la importancia de elementos vistos en Los Vengadores y que ya presenta el prólogo de esta película, los detalles y guiños (esos vídeos del Capi), la presencia de Tony Stark (Robert Downey Jr.)... Todo esto logra que la película gane enteros al formar parte de ese gran todo que es el UCM ganando bastantes puntos. Y, aunque no logra que esto pervierta su estilo, es cierto que se amolda más de lo que querría a esta dinámica si la comparamos, por ejemplo, con las dos películas de los Guardianes de la Galaxia. Claro que las películas de James Gunn (Slither, Super) pueden permitirse ser impregnadas por el estilo de este cineasta al resultar ser tan independientes del resto del Universo (tranquilos, que Infinity War ya cruzará a los Guardianes con los Vengadores). Pero lo dicho, Spiderman: Homecoming desborda el suficiente estilo y la bastante frescura como para convertirse en una de las mejores películas de superhéroes.

Con tan solo dos películas en su curriculum (la curiosa cinta de terror Clown y la, en mi opinión, fallida Cop Car), Jon Watts sale muy bien parado del encargo de dirigir esta película. Además de insuflarle toda esa vis cómica deudora (y homenaje) del cine de John Hughes (impagable el calco de cierta gran y memorable escena de Todo en un Día). La comedia en esta película ya traspasa la más típica del "estilo Marvel". El personaje lleva la comedia en su ADN desde sus primeras aventuras en las viñetas. Ya sea debido a acciones o hechos involuntarios o a sus continuos chascarrillos y mofas. Que la comedia tenga esta esencia ochentera, además de aprovechar el revival de esta época, acaba por pasar a formar parte de las señas de identidad de esta versión del personaje. Cuadrando, además, con la época que está viviendo el personaje. La vida estudiantil está muy bien representada. Y hasta el propio titulo de la película, Homecoming, además de referenciar la integración del personaje al UCM, remite al típico "Baile de Fin de Curso".




Tom Holland ya ha hecho suyo al personaje. Tanto como Peter Parker como Spiderman él ES la mejor versión cinematográfica. Imposible no contagiarse del entusiasmo del actor tanto fuera de la pantalla (¿a quién no le gustaría ser Spiderman?) como ya en ese videoblog. Como Peter, coge lo mejor de las anteriores versiones de Maguire y Garfield sin caer en sus errores. Y como Spidey más de lo mismo, dejando bien claro que este Spiderman ha venido para quedarse.

En cuanto a los secundarios, comenzar hablando de la tía May interpretada por Marisa Tomei (El Luchador, Solo Tú), que se había ganado bastantes desaprovaciones por no resultar ser una ancianita. Comentar que la actriz tiene 52 años (MUY bien llevados) y que este Peter Parker tiene 15 (esta vez Holland cuadra más como adolescente que Maguire y Garfield), por lo que no tendríamos que escandalizarnos por ello. Y lo mejor es que la dinámica entre May y Peter, aunque algo más "especial" teniendo en cuenta las anteriores versiones, es genial.(claramente a años luz de lo sosa que fue la May de Sally Field).




El resto de secundarios también hacen que sus personajes presente versiones bastante alejadas de lo esperado. En algunos casos más que otros y con más o menos acierto. Es así como tenemos a un Flash Thompson (Tony Revolori) totalmente desvirtuado de su imagen de matón guaperas rubiales de instituto. Un Ned Leeds (Jacob Batalon) que tampoco cuadra con su homólogo en las viñetas (de hecho se parece más a otro personaje de los cómics Ultimate), pero por la contra no acaba siendo tan cargante como Flash e incluso no se recibe tan mal su conversión en el "tío de la silla" de Peter. Laura Harrier (Fourth Man Out) cumple como primer interés romántico del protagonista. Y Zendaya desconcierta hasta el final (¡Por favor, que esa última frase solo sea un mal guiño y broma de mal gusto!) con su Michelle Jones.

Aunque los trailers nos hicieron temer lo peor, lo cierto es que la participación de Tony Stark no llega a ser preocupante y se agradece tener una figura paterna o mentor de Peter en ausencia del tío Ben (ni siquiera tenemos una mención). Por no hablar de que es pieza clave en la trama de la película, volviendo a ser causante (no de forma directa) de los problemas del UCM. De todos modos tiene más minutos en pantalla el simpático personaje de Happy Hogan (Jon Favreau). Que se reserva un gran MOMENTAZO junto a otro conocido personaje de la franquicia de Iron Man al final de la película.

Toca hablar de los villanos. Pero sobre todo de ÉL villano de la película. Estaba claro que contar con un actor como Michael Keaton (Birdman, El Fundador) era todo un seguro para que El Buitre no cayera en la ponzoña de no pocos villanos del UCM. Pero no solo el actor defiende bien el personaje, el mismo guión dota a Adrian Toomes de una historia que lo humaniza y distancia como pocas veces podemos ver en un villano de cine de superhéroes. A esto se le une una excelente puesta al día en el look de Buitre (increíble ver ahora la imagen original del anciano enfundado en un traje emplumado), una escena para el recuerdo como es esa del coche junto a Parker (pelos como escarpias) y lo agradecido que es no tener a otro villano desechable.




Acompañando a El Buitre tenemos otros villanos que, aún en su rol de secundarios, logran calar en la historia. De hecho, todo el concepto de criminales de poca monta con avanzadas armas tecnologícas creadas a partir de los restos de las grandes batallas del UCM es para no dejar de aplaudir. Y dejan la puerta abierta para que la Galería de Villanos de Spiderman se haga realidad (cosa que ya se ha empezado a hacer).

El tema de la tecnología avanzada funciona de perlas en los villanos pero no tanto en el héroe. De lo que más me ha parecido que lastra la película es el avanzadísimo traje tecnológico de Spiderman. Salvo en los visores y el diseño del traje, me parece completamente excesivo el resto de avances y dispositivos. Llegando a contar con su propia I.A. a lo Jarvis. No solo me parece una mala idea (aunque el personaje siempre ha sabido utilizar y crear gadgets, y en la actual versión comiquera tiene un traje parecido, siempre se ha caracterizado por hacer más uso de sus poderes y habilidades innatas), es que además lastra bastante el ritmo cuando hasta el personaje se ve asediado por el desconocimiento de uso de tanto chisme.  Quizás por eso agradezco mucho más la presencia de su traje casero y ese rechazo en el final de la película.

Las escenas de acción están bastante bien logradas (canta el CGI en alguna escena, eso sí). Y, aunque de momento esta es la versión menos "balanceante", aprovecha esto para poner al personaje en situaciones nunca vistas para él en la gran pantalla.

La recta final, aún bajando el listón respecto a lo visto anteriormente, se resuelve de forma bastante satisfactoria.




Si antes os decía que Spiderman: Homecoming se amolda al UCM, cabe recalcar que tampoco pierde la oportunidad para comenzar a edificar el subuniverso del trepamuros. Bastantes referencias y cameos serán captados por los fanáticos y descubiertos próximamente por los neófitos. Aunque vuelvo a mencionar la ausencia de, por lo menos, alguna mención a tío Ben. Pilar clave para el personaje de Spiderman y donde aquí apenas podemos deducir que se habla de él en un rápido diálogo de Holland. Estaba claro que no necesitábamos (ni queríamos) otro flashback de la muerte de Ben Parker, pero desde luego que necesitábamos de alguna forma la presencia de este personaje en Homecoming (al igual que el Daily Bugle).

La BSO corre a cargo de Michael Giacchino (Los Increíbles, Rogue One), quien tras su notable trabajo con Doctor Strange, esta vez sí que lo borda en Spiderman: Homecoming. Desde la virguería de la conocida sintonía de la intro de la serie animada sesentera hasta las composiciones creadas exclusivamente para la acción de la película. Otro sello más de personalidad para Spiderman: Homecoming.




Como ya es habitual en las películas del UCM, tenemos cameo (antes de lo que se podría pensar) de Stan Lee. Siendo uno de los más divertidos (¿podemos ya olvidarnos del de The Amazing Spiderman?). Y, claro está, las escenas post-créditos. Siendo una de ellas un avance de los posibles próximos problemas para el héroe arácnido y la otra, toda una sorpresa bastante necesaria teniendo en cuenta que venimos de las 5 post-créditos de Guardianes de la Galaxia Vol. 2.

Spiderman: Homecoming parte de ser un blockbuster totalmente disfrutable, repleto de acción y comedia, para seguir como una gran película de superhéroes y terminar siendo de las mejores (sino la mejor) versión cinematográfica del trepamuros.

Muchos critican la película por el tono episodico que tiene (algo que también trasladan de los cómics). Pero es que la intención está en aprovechar al joven Tom Holland lo máximo posible. Con lo que tendremos Spiderman para mucho tiempo (y yo que me alegro).




Lo Mejor: Totalmente disfrutable y estupendo inicio para esta nueva saga del trepamuros (que espero que sea la definitiva).

Lo Peor: Algunos secundarios. El traje super tecnológico. La nula presencia de algunos elementos clave en la mitología del personaje.




1 comentarios:

Pues pinta muy bien esta nueva adaptación del trepamuros. Genial critica :)

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