Castle Rock Asylum

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Películas de Terror Con Payasos para ver en Halloween

Por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

Yersinia Pestis de Liss Evermore

Reseña por Rain Cross.

Silent Hill de Christophe Gans

Crítica por Chica Sombra.

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jueves, 31 de agosto de 2017

El terror en la mochila: Hospital militar de Beelitz-Heilstätten del ejército rojo (Alemania)



A estas alturas de agosto, muchos de vosotros estaréis en la playa o en la piscina con todo lo vuestro a remojo. Yo, como buena paciente de Castle Rock Asylum, prefiero dejarme llevar por mi locura y largarme a lugares menos concurridos. Hoy me cuelgo mi mochila del terror y pongo rumbo a Alemania a visitar el hospital militar de Beelitz-Heilstattën.

Está compuesto por más de sesenta edificios que, en su mayoría, están abandonados. Algunos mantienen su funcionamiento, pero los demás están completamente deshabitados. Este hospital se construyó en 1898, creado como sanatorio para enfermos de tuberculosis. Una vez llegó la Primera Guerra Mundial, el hospital se militarizó para acoger a los soldados alemanes heridos en el frente. Entre los enfermos que residieron allí, se encontraba uno que bien se podía haber quedado tieso dentro: Adolf Hitler.



Durante la Segunda Guerra Mundial siguió activo para los militares, hasta que  en 1989 fue asolado por varios crímenes necrofílicos perpetrados por el asesino en serie Wolfgang Schmidt, conocido como “La Bestia de Beelitz”. El último uso de la institución fue en el año 1994, cuando servía de alojamiento para enfermos de Parkinson.

El sitio da un yuyu de cojones, por lo que ha servido de escenario para el rodaje de varias películas, como El pianista o Valkyria. Actualmente, el hospital está casi en ruinas por múltiples actos de vandalismo.

¿Os atrevéis a visitarlo?


martes, 29 de agosto de 2017

La Sala Común: Juego de Tronos T.7







El invierno ha llegado.

¡Cuidado, lector! Esta entrada tiene SPOILERS de la última temporada de Juego de Tronos, así que lee bajo tu responsabilidad. ¡No digáis que no hemos advertido, internillos!

Y llegó la penúltima temporada de Juego de Tronos, la que es para mí la mejor serie de todos los tiempos.
En esta ocasión, han sido siete capítulos de infarto, aunque también han tenido algunas cosas que no me acabaron de gustar. Una de ellas, es que me ha parecido que han perdido parte de la esencia de las primeras temporadas donde ningún personaje era imprescindible y que daba incertidumbre ante el futuro de sus protagonistas. Otra, es que creo que han rebajado el nivel de violencia, sangre y sexo típicas en la edad media, otro de los puntos fuertes de la serie, y que eché en falta en estos episodios.

Como hice con la anterior temporada, os comentaré los puntos que considero más importantes, aunque seguro que me dejo algunos en el tintero:

Sansa Stark: Una grata sorpresa. Opino que es uno de los personajes que más ha evolucionado de la serie, y a pesar de cometer (muchos) errores, con ese final ha demostrado que está a jugar en ese mundo.


R+L=J/A: Si no quedó claro que Jon era hijo de Lyanna y Rhaegar, en esta temporada lo dejan claro. Y no sólo eso, si no que es hijo legítimo y heredero al trono, y su nombre real es Aegon Targaryen, siendo sobrino de Daenerys y rival por el Trono de Hierro. Habrá que esperar a ver como resuelven este tema, y espero que no sea del modo Disney.

Jonerys: Sé que era algo previsible, y que se dice que incluso estará en los libros, pero esto, sumado a lo anterior mencionado, me hace pensar que al final la gran Daenerys de la Tormenta no será nada más que la mujer del rey, y eso no me gusta. Me encantaba la idea de la guerra de las dos reinas (Cersei y Dany), y que Jon/Aegon entre en escena y de esa manera, hace que la posibilidad de ver a la reina dragón en el trono se vayan difuminando… habrá que esperar a ver en la siguiente temporada.

Cersei Lannister: Grande Lena Headey. Cersei sigue siendo de esos villanos que adoro. Es cruel y vengativa (lo demuestra con Elaria y su hija), y va a ir a por todas por lo que quiere.


Jaime Lannister: No me gustó que lo pintaran como el “perrito faldero” de Cersei en los primeros capítulos, pero ha demostrado ser un gran estratega contra Daenerys y nos ha dejado de las mejores escenas de la temporada: la muerte de Olenna, el combate contra Drogon y Dany, y la escena final con Cersei, alejándose de ella y demostrando ser un hombre, al fin, honorable.

Tyrion Lannister: Fiel a su reina, o eso parece. Ha cometido muchos errores haciendo que Dany pierda parte de sus aliados, y esa escena donde acude en un encuentro con Cersei y después ella se muestra cooperativa con Daenerys me hace sospechar qué tipo de trato ha hecho con su hermana… Sobretodo después de ver sus caras al descubrir que está en cinta y cuando ve a Jon entrando en la habitación de Dany. ¿Traicionará a su reina por la familia?

Viserion: De lo más triste de la temporada. Daenerys pierde a uno de sus hijos, una escena que consiguió que acabara llorando, y más después de ver como el Rey de la Noche lo transforma en uno de los suyos. Sigo pensando que es culpa de Jon.

Daenerys Targaryen: Dany llegando a Rocadragón, el lugar donde nació, piel de gallina. Está demostrando que sería una buena reina. No quiere derramar sangre de inocentes si no es necesario, y es capaz de enfrentarse a sus enemigos si hace falta junto a Drogon. Lo que no me ha acabado dé es que se rinda tan rápido a los encantos de Jon, cuando por su culpa pierde a un hijo y tiene a Daario esperando (si es que se acuerda de él).


Jon Nieve/Aegon Targaryen: Me ha gustado mucho esta temporada. Es un hombre honorable, fiel a sus ideales, y considero que, a pesar de tomar decisiones erróneas, ha sido un buen líder y aliado. Encuentro el mismo fallo que con Dany quitando que él está soltero y sin compromiso.

Theon Greyjoy: En el último episodio ha demostrado tener más bemoles que muchos otros personajes. A ver si es capaz de enfrentarse a Euron por su hermana.

Las serpientes de arena: A pesar de que no me han gustado demasiado, sus muertes me han parecido poéticas, ya que son asesinadas con sus propias armas. La muerte de Tyene, cuyo cuerpo se consumirá delante de su madre, Elaria, es de las cosas más crueles que ha hecho Cersei.


Euron Greyjoy: Es un rock star. Me cansa mucho, aunque debo reconocer que disfruté con la batalla que nos brindó contra la flota fiel a Daenerys.

Arya Stark: Tuvo un gran principio de temporada, acabando con la casa Frey al completo, y demostrando que es una asesina implacable pero después, se me hizo algo cansina, hasta que ha matado a Meñique. En los últimos capítulos la he encontrado injusta con Sansa, pero me alegró ver que, al final, liman sus asperezas para enfrentarse juntas al invierno.

Petyr Baelish: Manipulador hasta la médula, intentó enfrentar a Sansa con Jon, y le salió mal, y después a la misma con Aryay le costó la vida. Otro gran villano que trabajaba en las sombras con el que hemos disfrutado, y que nos dice adiós. El norte no olvida.

Bran Stark: Bran a muerto, y ahora es el Cuervo de tres ojos. Distante y frío con su familia (incluso con Meera cuando se marcha), es indispensable para poder ver los flashbacks de la serie.

Sam y Gilly: Gracias a Sam, Jorah se cura de la psoriagrís que sufría y puede volver al lado de su Khaleesi, y por Gilly sabemos de la anulación del matrimonio de Rhaegar y el posterior casamiento secreto en Dorne con Lyanna

El “Escuadrón Suicida”: Me encantó esta parte. Ver de nuevo a Gendry (adiós a los memes de “sigue remando”), y verlo en una expedición junto a Davos (uno de mis personajes favoritos), Jon, Thoros de Myr, Beric Dondarrion, Tormund  y El Perro.


Olenna Tyrell: Un gran personaje que se va de la mejor forma. Después de asegurarse de que tendrá una muerte dulce, le confiesa a Jaime que ella fue quien mandó asesinar a Joffrey. Uno de los mejores momentos de la temporada, sin duda.

Bronn: Mención especial a este carismático personaje que siempre es un placer verlo en pantalla.

La caída del muro: Última escena de la temporada. El Rey de la Noche sobre Viserion destruyendo lo único que les podía contener. Temo por Beric y Tormund, ya que no sabemos si han podido huir a tiempo.

El peligro está cada vez más cerca. El invierno ya ha llegado, e incluso en Desembarco del Rey comienzan a caer los primeros copos de nieve.

Pero por desgracia, tendremos que esperar un año (aunque hay rumores de que hasta 2019 no tendremos la octava temporada) para averiguar las incógnitas que aún quedan y ver el desenlace de una de las series que han marcado un antes y un después en la parrilla televisiva.




domingo, 27 de agosto de 2017

Crítica La Guerra del Planeta de los Simios de Matt Reeves





Mi experiencia con esta trilogía ha sido, cuanto menos, curiosa. He de admitir que cuando se estrenó en 2011 El Origen de el Planeta de los Simios, la dejé pasar. Pensaba que estaba ante otro desesperado intento de resucitar otra famosa franquicia de antaño. En este caso, se trata de una de las sagas de ciencia ficción más famosas y queridas por los amantes del género. Pero estaba claro que tras el bochornoso remake de El Planeta de los Simios realizado en 2001 por Tim Burton (Sleepy Hollow, El Hogar Miss Peregrine Para Niños Peculiares), era difícil no pensar aquello.

Llegué a pasar por taquilla con El Amanecer de el Planeta de los Simios por pura casualidad. Y salí de la proyección completamente entusiasmado y maravillado. Sobre todo con el personajazo que era César (Andy Serkins). Y esa misma noche no dudé en visionar El Origen de el Planeta de los Simios. Que, aunque resultaba ser un tímido comienzo, cumplía de sobra como inicio de la historia de César y la Revolución Simia cuyo desenlace por fin ha visto la luz con esta entrega. La Guerra del Planeta de los Simios supone un excelente broche de oro para cerrar una de las mejores trilogías que ha dado el cine actual y todo un ejemplo de lo que deberían ser los blockbusters.

Matt Reeves vuelve a repetir como director para volver a dar todo lo que hizo grande la anterior entrega y llevarlo a un nivel superior para que el cierre de esta trilogía cale y transcienda tanto como debería.

La historia nos sitúa poco después del final visto en Amanecer de el Planeta de los Simios. El conflicto entre humanos y simios no ha cesado. Y el grupo de primates inteligentes liderado por César está siendo perseguido por El Coronel y su equipo. La amenaza se tornará demasiado personal para César, quien se verá obligado a dejarse llevar por su lado más bestial mientras el planeta sigue esperando para ver quién lo heredará...




La película no pierde el tiempo en enganchar al espectador. En sumergirlo en esta convulsa realidad que se encuentra en su terrible apogeo. Con los últimos reductos de la humanidad en su desesperada lucha por la supervivencia frente al alzamiento de los simios. Quienes al contrario que ellos, no se ven afectados por el virus que a diezmado el planeta. Al contrario, ha dotado a muchos de cierta inteligencia. 

Aunque el conflicto al que hace alusión la película se siente en cada momento del film, es cierto que no nos encontramos con una película puramente bélica. Tenemos un par de batallas, sí. Pero la verdadera Guerra se libra en cada uno de los personajes del conjunto. Sobre todo en el de César. Es este tratamiento más personal lo que sorprende, para bien. Aunque no son pocos los que parecen sentirse "estafados" por el título.




El género bélico está patente en el metraje. Pero el que más le caracteriza es el de western. La película maneja un tono crepúscular y de Road Movie tan (o más) potente que la también reciente y magistral LOGAN. Para terminar de endulzar el conjunto también tenemos buenas pinceladas de drama e incluso de cine de evasión carcelaria. Es imposible no ver las referencias y homenajes que La Guerra del Planeta de los Simios hace a grandes películas de la historia del cine. Pero esto no afecta a la hora de valorarla por sí misma. Pues tiene su voz propia. Una poderosamente gutural y que se queda grabada en la memoria del espectador.

La Guerra del Planeta de los Simios tiene una exquisita puesta en escena que, aunado a una potente y excelente BSO obra de ese todoterreno musical que es Michael Giacchino (Rogue One, Spiderman: Homecoming), completan el sello de calidad del que goza este film.

Si de algo, o más bien alguien, hay que hablar sobre esta película, eso es de Andy Serkins. Este actor especializado en la captura de movimientos y que se hizo mundialmente famoso por ser Gollum en las películas basadas en la Tierra Media creada por Tolkien y mostrada por Peter Jackson. Ha encontrado en estas precuelas, y sobre todo en el personaje de César, el culmen de su carrera. Desde luego, si el mundo fuese justo, se le concedería una estatuilla en la siguiente edición de los Oscars. Tras las dos anteriores entregas, Serkins YA es César. Ya lo comprende del todo y puede dar lo mejor a la hora de descubrirnos este último capítulo en su historia. Soberbio cada minuto que está en pantalla.




Le siguen de cerca sus otros compañeros simiescos (sobre todo Maurice) que han alcanzado la perfección digital a la hora de llevarlos a la pantalla. Atrás quedó el primer (y puede que cuestionable) intento que vimos en El Origen y que se mejoró en El Amanecer. El CGI alcanza un nuevo nivel con el trabajo en esta película, que logra que estos personajes puedan transmitir tanto, o más, con una simple mirada y expresión de su rostro que cualquier actor de carne y hueso.

Aunque en un principio podría haber parecido que este personaje caería en el simple alivio cómico. El "Simio Malo" de Steve Zahn también goza de una escritura de personaje bastante solida y que permite que estos momentos se presenten como agradecidos respiros en el serio y dramático conjunto.




Desde la primera entrega, la parte simia ha estado muy bien solucionada. No es así con los humanos, quien a excepción de James Franco y John Lithgow en la primera entrega, no han logrado llegar a equipararse a su contraparte simia. Aunque he de decir que por lo menos, en esta película, el villano interpretado por Woody Harrelson no se desaprovecha ni cae tanto en el fango actoral como hicieron en la anterior película con Gary Oldman (totalmente imperdonable). Su Coronel está lo suficientemente caracterizado como para que funcione como buen antagonista. Y la pequeña Amian Miller resulta ser un agradecidísimo añadido a la historia como Nova. Personaje que nos ofrece un débil pero esperanzador rayo de esperanza en el futuro de este mundo.




Si bien es cierto que, al igual que con Amanecer, esta película podría verse perfectamente sin haber visionado (aún) las anteriores entregas gracias a un informativo prólogo. Es una lástima dejar que el film pierda gran impacto emocional al no ser tan consciente de todo lo que ha acontecido hasta ahora. Por no hablar de que por encima de todo, estas películas están contando la historia de César. En la que este capítulo logra que alcance un estatus mesiánico que termina por coronarlo como uno de los mejores personajes que ha dado el cine reciente.

Dejar claro que no estamos del todo ante unas precuelas de la película original del 68. Ya en El Origen se dejó bien claro que esta película se distanciaba bastante con el añadido del elemento del Virus ALZ-112 abandonando el tema nuclear (aunque se dejó un claro guiño a la cinta protagonizada por Charlton Heston). Y aunque La Guerra del Planeta de los Simios tenga bastantes guiños y homenajes seguimos estando ante una historia paralela a la original. Bien es cierto que ahora podrían realizar su versión de El Planeta de los Simios. Pero creo que es mejor dejar esto como está. Como ya he dicho, esta trilogía ES la historia de César.




Está claro que estas películas, sobre todo esta última, han marcado un antes y un después en el cine blockbuster. Van más allá del simple espectáculo palomitero. Manejan tramas y personajes que buscan algo más que entretener al espectador. Todo ello mostrado de forma exquisitamente profesional gracias a los medios a su disposición y los grandes presupuestos que maneja.

Tengo muchas ganas de ver lo que hará Matt Reeves con The Batman.




Lo Mejor: César. Que un blockbuster transmita y cuente tanto y no se quede en el simple espectáculo palomitero.

Lo Peor: Que muchos la menosprecien tan solo por el título.



miércoles, 23 de agosto de 2017

Psicofonía: Antichrist Superstar (Marilyn Manson)


Bienvenidos a una nueva sección en la que os contaré curiosidades sobre canciones que, según las leyendas, ocultan mensajes satánicos. ¿Verdad o mentira? Juzgar vosotros mismos. Bienvenidos a la sala musical de Castle Rock Asylum.




Esta canción del siempre polémico Marilyn Manson, inspiró a la quinta masacre más grande ocurrida en Estados Unidos. En el año 1999, dos estudiantes, Eric y Dylan, ejecutaron la masacre de Columbine para, tras esto, suicidarse.
Los medios acusaron a esta canción de haberlos inspirado, pues fue la última que los adolescentes habían escuchado antes de volverse completamente locos y cometer los atroces crímenes.

Manson canceló algunos conciertos tras esta desgracia. Aun así, se supo que este no había sido el único desastre con el que habían relacionado su canción.

En el año 1996, cuando la canción se estrenó, un chico se suicidó en su habitación. Su madre encontró el cadáver mientras en el tocadiscos sonaba Antichrist Superstar una y otra vez.

Sea o no inspiradora la canción, cierto es que la masacre de Columbine fue una auténtica putada de la que no se puede culpar a una melodía, sino a dos mentes perturbadas que no supieron (o no quisieron) adaptarse al mundo, robándoselo así a 13 personas cuyo único crimen fue estar en el lugar equivocado en el momento menos adecuado.



domingo, 20 de agosto de 2017

Crítica: Resident Evil Vendetta, de Takanori Tsujimoto



Soy una gran fan de los podridos, ya sea en versión literaria, cinematográfica o en videojuegos. Esta vez tiraré por estos últimos, pues crecí jugando a Resident Evil, convirtiéndose Leon, Jill o Chris en amigos fieles que me acompañaban durante muchas horas. Así que el otro día, mi novio puso esta película mientras comíamos, haciendo así que lo quiera mucho más. ¿Zombies + buena compañía + comida? Chica Sombra contenta.

La trama de RE Vendetta se centra en Rebecca Chambers, ahora profesora de universidad y centrada en investigar por qué los muertos están volviendo a la vida, lo que la lleva a descubrir el virus que lo está provocando, así como una cura contra él. Por otro lado está Chris, que va detrás de los que están traficando con armas biológicas. Así, ambos terminan juntándose y reuniéndose también con León, que en esta película está hecho un imbécil.



Que sí, que León me cae mal desde siempre. Pero es que vamos, lo ves aquí tan Ken, montado en la moto haciendo cabriolas sin despeinarse, con saltos que ni en Fast & Furious... y te dan ganas de darle de hostias. Sin embargo, Chris... ains Chris. Que sí, que es un dibujo animado, pero es que está muy bueno el señorito. La verdad es que la animación está muy currada.

Centrándome en la trama, que es difícil en mi que tengo déficit de atención, diré que, no resultando nada del otro mundo, se deja ver y es muy entretenida, sobre todo para los fans de Resident Evil. Es muy "videojuego", con esos gráficos tan molones, con zombies que asustan hasta al más pintado y con los personajes que tan bien conocemos. 

El malo es otro Ken, pero esta vez albino, que está como una castaña y se obsesiona con Rebecca por el parecido de esta a su difunta esposa. Volvemos a ver cómo el villano también tiene (o tuvo) su corazoncito.

En resumen, una película que se deja ver, bastante entretenida, que gustará mucho a fans de los zombies y de Resident Evil.

Lo mejor: Chris. La currada animación. Los zombies.

Lo peor: León y su "porque yo lo valgo".



viernes, 18 de agosto de 2017

La Sala Común: Slasher T.1





El género slasher es bastante simple: Un grupo de personajes (normalmente adolescentes hormonados) son perseguidos por un asesino en serie (usualmente enmascarado o con un traje o característica distintiva) hasta que solo queda uno (suele ser una de las chicas a la que se nombra "Final Girl"). Todo esto se cuenta en poco más de una hora-hora y algo. Pudiendo dar a pie a varias continuaciones para que el psicópata de turno pueda cometer más masacres para gusto del espectador (si no que se lo pregunten a tito Krueger o Voorhees). Pero lo cierto es que trasladar este género al formato televisivo es una tarea bastante complicada. Incluso la serie de Scream (película que revitalizó el género allá por los noventa) hablaba de esto mismo en su episodio piloto.

Esa serie junto a Scream Queens son los (recientes) antecedentes de la serie que analizamos en esta entrada. Ambas son bastante paródicas con el género, pero esta claro que la segunda lo es mucho más, siendo toda una comedia (de humor negro, eso sí). También ambas sufren sendos bajones de calidad en sus segundas temporadas. Y entre ellas busca emerger esta primera producción del canal Chiller, que busca apostar más por la seriedad que las otras dos series. Elemento que no logra que Slasher sobresalga tanto como le hubiese gustado.




Está claro que el comienzo de la serie es de lo más prometedor y contundente. Imposible no tomar con gran entusiasmo el visionado de Slasher. Lástima que no tengamos que esperar mucho para comprobar que el resto de la serie no logra sustentar ese estupendo arranque que llegan a reutilizar tantas veces que incluso se desvirtúa y pierde la credibilidad del primer visionado.

Parece que los artífices de la serie no creen que la trama troncal (la que da ese título a la serie) pueda sobrellevar los ocho capítulos que componen la temporada. Y no se cortan a la hora de añadir subtramas que, aunque acaban forzando la conexión con la central, hacen que la serie se disperse y por tanto también lo haga la atención del espectador. Además, las subtramas tienen más de thriller, cosa que choca con la historia slasher que pretenden contarnos. A lo que se le une una gran seriedad que termina siendo contraproducente, pues la serie no deja de estar sujeta a varios canones del género que chocan con este mentalidad. Algo de lo que debería haber aprendido de las dos series que mencioné hace un par de párrafos.




Hay que reconocer que Slasher cumple bien con dos puntos vitales en una historia de este tipo: El asesino (llamado El Verdugo) tiene una máscara y vestimentas bastante características y que en la mayor parte de sus apariciones impone. Y aprovechando que los asesinatos son influenciados por los Pecados Capitales, estos suelen pasar de las simples cuchilladas y machetazos. Pudiendo disfrutar de algunas muertes bastante originales y macabras. Pero en perspectiva son bastante escasas y dispersas a lo largo de la temporada. Lo que termina por hacerte pensar en que bien podrían haber reducido el número de episodios en pos de centrarse en la trama central. Pues lo cierto es que aún constando tan solo de 8 episodios, Slasher se siente bastante alargada y aburrida.

La parte actoral es bastante floja. Destacando (para mal) la protagonista, encarnada por Katie McGrath (Merlín, Niebla Roja) que, aunque parte de uno de los pasados más trágicos y perturbadores que he visto, no justifica que el personaje sea TAN irritante. Es imposible conectar con ella e incluso sus escenas con el primer Verdugo (influenciadas claramente por El Silencio de los Corderos), se echan a perder por culpa del personaje de Sarah.




Slasher finaliza con un epílogo que pretende ser perturbador pero que cae inevitablemente en el ridículo. Siendo la mayor representación de cómo no han sabido afrontar esta serie. El resultado ha sido bastante decepcionante, sí. Pero hay que destacar que Slasher es una serie antológica cuya próxima temporada hará borrón y cuenta nueva con la historia de Sarah y el Verdugo. Espero que tomen nota de sus errores y no caiga en, aún, más desgracia que las otras series slasher.




Lo Mejor: Los primeros minutos.

Lo Peor: La protagonista y las sub-tramas que lastran un conjunto ya de por sí bastante endeble.



miércoles, 16 de agosto de 2017

El terror en la mochila: Cementerio de Chauchilla (Perú)



Hoy me he levantado con ganas de viajar y me he colgado la mochila al hombro rumbo a Perú (que seguro que hace menos calor que en Málaga), para visitar uno de los cementerios más extraños y terroríficos del mundo, el de Chauchilla.

El clima seco de Perú ha mantenido los cuerpos de este antiguo cementerio muy bien conservados. Los ladrones de tumbas diseminaron todos los restos de los alrededores (lo sé, yo tampoco entiendo que vayan a robar cadáveres), pero ha sido restaurado lo mejor posible a su estado original. Como podéis ver, las tumbas de este camposanto están a cielo abierto, y las momias te observan mientras caminas por allí. Las creencias llevaban a que los muertos fuesen enterrados así, como si estuviesen sentados en el salón de su nuevo hogar, envueltos en fardos de tela o, incluso, en sus propias ropas.


Los cuerpos son dejados allí, muchas veces, con sus objetos personales, con vasijas llenas de víveres para la otra vida y, en el caso de los niños, con sus juguetes preferidos para que no se sientan tan solos. Muchos conservan todavía partes de piel, así como su pelo, en muchas ocasiones, bastante largo, ya que sigue creciendo durante un tiempo después de morirse el cuerpo.

Lo que no cabe duda es que, con el brillo del sol reflejándose en sus caras, de un blanco nuclear, estos cuerpos parece que se ríen de nuestra vida... y también de su propia muerte.

¿Os atrevéis a hacerles una visita?


lunes, 14 de agosto de 2017

Crítica Déjame Salir, de Jordan Peele




Sinopsis:

Un joven afroamericano visita a la familia de su novia blanca, un matrimonio adinerado. Para Chris (Daniel Kaluuya) y su novia Rose (Allison Williams) ha llegado el momento de conocer a los futuros suegros, por lo que ella le invita a pasar un fin de semana en el campo con sus padres, Missy (Catherine Keener) y Dean (Bradley Whitford). Al principio, Chris piensa que el comportamiento "demasiado" complaciente de los padres se debe a su nerviosismo por la relación interracial de su hija, pero a medida que pasan las horas, una serie de descubrimientos cada vez más inquietantes le llevan a descubrir una verdad inimaginable.


Opinión:

Una de las sorpresas del año.

En Déjame Salir nos presentan lo que parece una historia racial, pero que va más allá. No todo es lo que parece, y justo eso, es su mejor baza.

Los actores lo hacen muy bien, sobretodo Daniel Kaluuya, al que ya tuve el placer de ver en Black Mirror en uno de los capítulos que considero más icónicos de la serie.
También destacaría el personaje interpretado por Lil Rel Howery, Rod, que le da un toque cómico muy necesario para rebajar la tensión.


La narración es muy buena, fluida y te deja sin aliento, con la duda de si todo es una paranoia de Chris por los nervios del viaje y el conocer a sus suegros, o existe algo siniestro tras la extraña amabilidad de la familia de su novia y todo el mundo que les rodea.

Me ha gustado la manera en que te mantiene en suspense durante todo el metraje. Disfrutando del principio, algo desahogado, para pasar a conocer a la familia y empezar a sospechar que algo extraño ocurre… o que puede que Chris se esté volviendo demasiado paranoico; para llegar al tercer acto, un torbellino en que todo cuadra, haciendo que salgamos de la sala con una sonrisa de satisfacción en los labios.

Es una película sorprendente, diferente a lo que estamos acostumbrados a ver de este género, y es que el terror es real. No hay monstruos, es una incertidumbre que te corroe por dentro hasta su último fotograma, y de la cual disfrutas de principio a fin.

¿La recomendaría?

Y mucho. Muy recomendable. 



viernes, 11 de agosto de 2017

Crítica de Spiderman: Homecoming de Jon Watts




Si bien actualmente Iron Man es el personaje de Marvel del que más se habla desde que el Universo Cinematográfico de Marvel Studios lo presentó al mundo y lo hizo brillar en su primera película individual. Antes de él estaba el personaje de Spiderman como la cara más reconocible de La Casa de las Ideas.

Nacido en 1962 de las mentes de los grandes Stan Lee y Steve Dikto y presentándose en sociedad en las páginas del decimoquinto número de Amazing Fantasy. Este personaje no tardó en convertirse en el favorito de muchos. Y no era para menos. Acostumbrados a los maduritos con pasados trágicos o historias serias y grandilocuentes. El dúo Lee-Dikto nos presentaba a un chaval cuyos poderes no le hacen tan grandioso como otros compañeros de "pijamada", pero que eso no impide que sea tan (o más) héroe que ellos. Peter Parker es un héroe con el que es complicado no enfatizar y eso es tan importante que el personaje ha logrado llegar a todas las generaciones, además de en los cómics, gracias a las series televisivas (las animadas de 1994 y la de Espectacular Spiderman las mejores, sin duda), las toneladas de merchandasing y, claro está, sus adaptaciones cinematográficas.




Cómo olvidar la trilogía que realizó Sam Raimi (Evil Dead, Darkman) con Tobey Maguire (El Gran Gatsby, Entre Hermanos) de protagonista cuyas dos primeras entregas pertenecían a ese primer movimiento de Boom! superheroico de principios de siglo. Regalándonos momentos para el recuerdo, una de los grandes temas musicales del género y dando aún más a conocer al trepamuros. Pero la fallida tercera entrega hizo que tuviésemos que esperar hasta 2012 para volver a ver a Spiderman balancearse en la gran pantalla. Sony Pictures, claramente influenciada por el éxito de la trilogía de El Caballero Oscuro, quiso probar suerte con un reinicio del personaje titulado The Amazing Spiderman. El tono se volvía más oscuro, unas sub-tramas bastante innecesarias ensombrecía aún más el conjunto, el hincapié que se hacía en la relación amorosa entre Peter Parker (Andrew Garfield) y Gwen Stacey (Emma Stone) tampoco ayudaba mucho y al final, ese intragable cóctel obligó a que el estudio "cerrase el chiringuito" con tan solo dos películas (y toda una serie de proyectos anunciados para realizar un Universo Cinematográfico propio con el que hacerle la competencia a Marvel Studios).

Cierto que Spiderman no es el único personaje que ha tenido más de un reboot en los últimos años, pero es indudable que esto hace que el espectador ya comience a mirar con más lupa el próximo intento. Por suerte, este ya estaría en manos de Marvel Studios, quienes lograron llegar a un acuerdo con Sony Pictures para que el trepamuros pudiese integrarse a su Universo Cinematográfico (algo que llevaban pidiendo los fans desde la primera entrega de Los Vengadores). Fue así como, ahora con el rostro del joven actor Tom Holland (Lo Imposible, En el Corazón del Mar), el nuevo Spiderman se presentó ante el mundo y el UCM en Capitán América: Civil War.




Está claro que su pequeña aportación al super conflicto no logró que todos mostrasen un exacerbado entusiasmo. Pero los minutos de ese Spiderman en la tercera película del Capi dejaban bien claro que la película individual de esta versión del personaje sería algo digno de ver... Y así ha sido.

Aunque la campaña promocional en cuanto a trailers dejaba bastante que desear (se notaba la mano de Sony en esa parte), llegando al punto de dar la sensación de que te contaban toda la película (la cual parecía que no pasaría de la simple y correcta aventura con Spidey) y haciendo que esa sensación siguiese a muchos antes, durante y después del visionado. Parece que conmigo no ha pasado esto, porque considero que Spiderman: Homecoming es, si no la mejor, la más disfrutable adaptación cinematográfica del personaje y uno de los mejores tantos en cuanto aventuras en solitario del UCM se trata (y del género en general).

La película no pierde ni un segundo en meterte de lleno en la historia. Si algo tiene de bueno Spiderman, es que su historia de origen es ya de interés cultural al igual que las de Superman y Batman (y en El Amanecer de la Justicia volvimos a asistir al asesinato de los padres de Bruce Wayne). La picadura de la araña radioactiva, el descubrimiento de los poderes, el asesinato de Tío Ben... todo eso ya se había omitido en Civil War, pero Spiderman: Homecoming vuelve a librarse de ello para que el público pueda disfrutar sin problemas de esta aventura del personaje y no asistir a otra historia de orígenes (está claro que Ant-Man o Doctor Strange la necesitaban, pero Spiderman no).

Ya de por sí, esto es MUY de agradecer. Poder disfrutar en los primeros minutos de un Spiderman dedicado a sus labores de amigo y vecino ha sido de los mejores momentos que he vivido en una película de este género. Y es que este Spiderman es GENIAL. Toda una amalgama de varias versiones del trepamuros pero siempre manteniendo la esencia del original de Dikto. Desde luego está claro que se convertirá en el preferido y referente de muchos y, especialmente, de las nuevas generaciones. Un héroe mundano, bastante torpón, pero con un claro espíritu heroico que le obliga a ayudar a una anciana a ubicarse en la ciudad en un momento e impedir un robo en otro. ESE es Spiderman, por fin distanciado de las tan grandilocuentes y dramáticas aventuras de sus predecesores. Y es increíble que esto lo mantengan hasta las últimas consecuencias. Toda una declaración de intenciones.




El tener a Spiderman pululando en el UCM obliga a que la película trate de integrarse lo mejor posible a este Universo ya asentado. Objetivo que logra aprobar con nota, pues desde ese nuevo punto de vista de la conocida "Batalla del Aeropuerto" de Civil War, la importancia de elementos vistos en Los Vengadores y que ya presenta el prólogo de esta película, los detalles y guiños (esos vídeos del Capi), la presencia de Tony Stark (Robert Downey Jr.)... Todo esto logra que la película gane enteros al formar parte de ese gran todo que es el UCM ganando bastantes puntos. Y, aunque no logra que esto pervierta su estilo, es cierto que se amolda más de lo que querría a esta dinámica si la comparamos, por ejemplo, con las dos películas de los Guardianes de la Galaxia. Claro que las películas de James Gunn (Slither, Super) pueden permitirse ser impregnadas por el estilo de este cineasta al resultar ser tan independientes del resto del Universo (tranquilos, que Infinity War ya cruzará a los Guardianes con los Vengadores). Pero lo dicho, Spiderman: Homecoming desborda el suficiente estilo y la bastante frescura como para convertirse en una de las mejores películas de superhéroes.

Con tan solo dos películas en su curriculum (la curiosa cinta de terror Clown y la, en mi opinión, fallida Cop Car), Jon Watts sale muy bien parado del encargo de dirigir esta película. Además de insuflarle toda esa vis cómica deudora (y homenaje) del cine de John Hughes (impagable el calco de cierta gran y memorable escena de Todo en un Día). La comedia en esta película ya traspasa la más típica del "estilo Marvel". El personaje lleva la comedia en su ADN desde sus primeras aventuras en las viñetas. Ya sea debido a acciones o hechos involuntarios o a sus continuos chascarrillos y mofas. Que la comedia tenga esta esencia ochentera, además de aprovechar el revival de esta época, acaba por pasar a formar parte de las señas de identidad de esta versión del personaje. Cuadrando, además, con la época que está viviendo el personaje. La vida estudiantil está muy bien representada. Y hasta el propio titulo de la película, Homecoming, además de referenciar la integración del personaje al UCM, remite al típico "Baile de Fin de Curso".




Tom Holland ya ha hecho suyo al personaje. Tanto como Peter Parker como Spiderman él ES la mejor versión cinematográfica. Imposible no contagiarse del entusiasmo del actor tanto fuera de la pantalla (¿a quién no le gustaría ser Spiderman?) como ya en ese videoblog. Como Peter, coge lo mejor de las anteriores versiones de Maguire y Garfield sin caer en sus errores. Y como Spidey más de lo mismo, dejando bien claro que este Spiderman ha venido para quedarse.

En cuanto a los secundarios, comenzar hablando de la tía May interpretada por Marisa Tomei (El Luchador, Solo Tú), que se había ganado bastantes desaprovaciones por no resultar ser una ancianita. Comentar que la actriz tiene 52 años (MUY bien llevados) y que este Peter Parker tiene 15 (esta vez Holland cuadra más como adolescente que Maguire y Garfield), por lo que no tendríamos que escandalizarnos por ello. Y lo mejor es que la dinámica entre May y Peter, aunque algo más "especial" teniendo en cuenta las anteriores versiones, es genial.(claramente a años luz de lo sosa que fue la May de Sally Field).




El resto de secundarios también hacen que sus personajes presente versiones bastante alejadas de lo esperado. En algunos casos más que otros y con más o menos acierto. Es así como tenemos a un Flash Thompson (Tony Revolori) totalmente desvirtuado de su imagen de matón guaperas rubiales de instituto. Un Ned Leeds (Jacob Batalon) que tampoco cuadra con su homólogo en las viñetas (de hecho se parece más a otro personaje de los cómics Ultimate), pero por la contra no acaba siendo tan cargante como Flash e incluso no se recibe tan mal su conversión en el "tío de la silla" de Peter. Laura Harrier (Fourth Man Out) cumple como primer interés romántico del protagonista. Y Zendaya desconcierta hasta el final (¡Por favor, que esa última frase solo sea un mal guiño y broma de mal gusto!) con su Michelle Jones.

Aunque los trailers nos hicieron temer lo peor, lo cierto es que la participación de Tony Stark no llega a ser preocupante y se agradece tener una figura paterna o mentor de Peter en ausencia del tío Ben (ni siquiera tenemos una mención). Por no hablar de que es pieza clave en la trama de la película, volviendo a ser causante (no de forma directa) de los problemas del UCM. De todos modos tiene más minutos en pantalla el simpático personaje de Happy Hogan (Jon Favreau). Que se reserva un gran MOMENTAZO junto a otro conocido personaje de la franquicia de Iron Man al final de la película.

Toca hablar de los villanos. Pero sobre todo de ÉL villano de la película. Estaba claro que contar con un actor como Michael Keaton (Birdman, El Fundador) era todo un seguro para que El Buitre no cayera en la ponzoña de no pocos villanos del UCM. Pero no solo el actor defiende bien el personaje, el mismo guión dota a Adrian Toomes de una historia que lo humaniza y distancia como pocas veces podemos ver en un villano de cine de superhéroes. A esto se le une una excelente puesta al día en el look de Buitre (increíble ver ahora la imagen original del anciano enfundado en un traje emplumado), una escena para el recuerdo como es esa del coche junto a Parker (pelos como escarpias) y lo agradecido que es no tener a otro villano desechable.




Acompañando a El Buitre tenemos otros villanos que, aún en su rol de secundarios, logran calar en la historia. De hecho, todo el concepto de criminales de poca monta con avanzadas armas tecnologícas creadas a partir de los restos de las grandes batallas del UCM es para no dejar de aplaudir. Y dejan la puerta abierta para que la Galería de Villanos de Spiderman se haga realidad (cosa que ya se ha empezado a hacer).

El tema de la tecnología avanzada funciona de perlas en los villanos pero no tanto en el héroe. De lo que más me ha parecido que lastra la película es el avanzadísimo traje tecnológico de Spiderman. Salvo en los visores y el diseño del traje, me parece completamente excesivo el resto de avances y dispositivos. Llegando a contar con su propia I.A. a lo Jarvis. No solo me parece una mala idea (aunque el personaje siempre ha sabido utilizar y crear gadgets, y en la actual versión comiquera tiene un traje parecido, siempre se ha caracterizado por hacer más uso de sus poderes y habilidades innatas), es que además lastra bastante el ritmo cuando hasta el personaje se ve asediado por el desconocimiento de uso de tanto chisme.  Quizás por eso agradezco mucho más la presencia de su traje casero y ese rechazo en el final de la película.

Las escenas de acción están bastante bien logradas (canta el CGI en alguna escena, eso sí). Y, aunque de momento esta es la versión menos "balanceante", aprovecha esto para poner al personaje en situaciones nunca vistas para él en la gran pantalla.

La recta final, aún bajando el listón respecto a lo visto anteriormente, se resuelve de forma bastante satisfactoria.




Si antes os decía que Spiderman: Homecoming se amolda al UCM, cabe recalcar que tampoco pierde la oportunidad para comenzar a edificar el subuniverso del trepamuros. Bastantes referencias y cameos serán captados por los fanáticos y descubiertos próximamente por los neófitos. Aunque vuelvo a mencionar la ausencia de, por lo menos, alguna mención a tío Ben. Pilar clave para el personaje de Spiderman y donde aquí apenas podemos deducir que se habla de él en un rápido diálogo de Holland. Estaba claro que no necesitábamos (ni queríamos) otro flashback de la muerte de Ben Parker, pero desde luego que necesitábamos de alguna forma la presencia de este personaje en Homecoming (al igual que el Daily Bugle).

La BSO corre a cargo de Michael Giacchino (Los Increíbles, Rogue One), quien tras su notable trabajo con Doctor Strange, esta vez sí que lo borda en Spiderman: Homecoming. Desde la virguería de la conocida sintonía de la intro de la serie animada sesentera hasta las composiciones creadas exclusivamente para la acción de la película. Otro sello más de personalidad para Spiderman: Homecoming.




Como ya es habitual en las películas del UCM, tenemos cameo (antes de lo que se podría pensar) de Stan Lee. Siendo uno de los más divertidos (¿podemos ya olvidarnos del de The Amazing Spiderman?). Y, claro está, las escenas post-créditos. Siendo una de ellas un avance de los posibles próximos problemas para el héroe arácnido y la otra, toda una sorpresa bastante necesaria teniendo en cuenta que venimos de las 5 post-créditos de Guardianes de la Galaxia Vol. 2.

Spiderman: Homecoming parte de ser un blockbuster totalmente disfrutable, repleto de acción y comedia, para seguir como una gran película de superhéroes y terminar siendo de las mejores (sino la mejor) versión cinematográfica del trepamuros.

Muchos critican la película por el tono episodico que tiene (algo que también trasladan de los cómics). Pero es que la intención está en aprovechar al joven Tom Holland lo máximo posible. Con lo que tendremos Spiderman para mucho tiempo (y yo que me alegro).




Lo Mejor: Totalmente disfrutable y estupendo inicio para esta nueva saga del trepamuros (que espero que sea la definitiva).

Lo Peor: Algunos secundarios. El traje super tecnológico. La nula presencia de algunos elementos clave en la mitología del personaje.



miércoles, 9 de agosto de 2017

Psicofonía: Glommy Sunday (Rezso Seress)


Bienvenidos a una nueva sección en la que os contaré curiosidades sobre canciones que, según las leyendas, ocultan mensajes satánicos. ¿Verdad o mentira? Juzgar vosotros mismos. Bienvenidos a la sala musical de Castle Rock Asylum.



No se puede hablar de canciones malditas sin un personaje clave: Rezsö Seress. El cantante de Hungría compusó en 1933 "Glommy Sunday" (Domingo melancólico). Días después, varios suicidios  acontecidos en Hungría se relacionaban directamente con la canción. Las autoridades encontraban el tema de Seress reproduciéndose en bucle junto a los cuerpos de los suicidas. La historia no paró ahí, pues en 1936 la "canción húngara del suicidio" (título que se le dio ese año) llegó a Estados Unidos, desencadenando allí, una vez más, una ola de suicidios. En los escenarios del suceso volvía a sonar la canción una y otra vez, mientras el cadáver se descomponía al lado. Esto llevo a que la canción se prohibiera definitivamente.

La historia culminó en 1968, cuando el autor Rezso Seress se suicidó lanzándose por la ventana de su casa. Fue un domingo, mientras su canción seguía sonando dentro de la vivienda.

¿Os atrevéis a pasar un domingo melancólico?