Castle Rock Asylum

Bienvenidos a la locura.

I Convocatoria Literaria de Castle Rock Asylum

Toda la información, aquí.

La Noche de los Muertos Vivientes, de John Russo

Reseña por Rain Cross.

Crítica: Pesadilla en Elm Street (El origen) de Samuel Bayer

Crítica por Chica Sombra.

Kingsman: El Círculo Dorado de Matthew Vaughn

Crítica por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

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viernes, 20 de octubre de 2017

Reseña La Noche de los Muertos Vivientes, de John Russo



Sinopsis:

Publicamos la novela basada en la película del mismo título, estrenada en 1968 y rodada en blanco y negro, que originó uno de los fenómenos más impactantes de la moderna cultura popular: los zombis, muertos que se levantan de sus tumbas y atacan a los vivos. Su autor, John Russo, quien escribió el guión de la película, relató magistralmente el clima de tensión que se inicia con la aparición del primer muerto viviente en un cementerio de Pensilvania, la atmósfera claustrofóbica y la sensación de catástrofe de proporciones casi cósmicas.

La película y la novela generaron en su día intensos debates en torno a la intencionalidad latente en ellas en asuntos muy espinosos para la sociedad norteamericana de la época, como el asunto racial, por lo que en este sentido resulta esclarecedor el prólogo del director de la película, George A. Romero.

En definitiva, La noche de los muertos vivientes es un clásico de terror que no puede faltar en la biblioteca de los aficionados al género.

Opinión:

Basado directamente en la película del mismo nombre de George A. Romero donde se sentaron las bases del zombi moderno, La Noche de los Muertos Vivientes nos narra lo ya vivido en la granja Miller.

Con prólogo del mismo Romero, en el cual nos explica un poco cómo se desarrolló el rodaje y los entresijos del mundo cinematográfico de aquella época, la novela está escrita por John A. Russo, guionista de la película, por lo que suponemos de antemano que va a ser fiel a ésta, y no nos equivocamos.

La narración es rápida, y a pesar de que ya sabemos qué va a pasar, nos aguardan un par de sorpresas de lo más agradables, como el añadir más gore en el último acto del libro, donde el caos se adueña de la granja Miller.
En algunos momentos se me ha hecho algo pesado por las descripciones de las barricadas y en los momentos en los que Ben trata de fortificar la casa, pero el resto se lee de forma ágil y amena.

Los personajes son los mismos que en la película de 1968, siendo Ben el más protagonista de todos y con el que más empatizas, ya que te pones en su lugar en todo momento y sientes sus dudas y frustraciones, y descubrimos algunas cosas más sobre él que en la película. Barbara, conocida por la famosa frase: Viene a por ti, Barbara, que su hermano Johnny le dice en el cementerio, sigue siendo insufrible. Se entiende que pueda estar en estado catatónico debido a la situación pero, al igual que el film, resulta ser más un estorbo que una superviviente. Tom y Judy, los más jóvenes, resultan ser los más valientes, y te entristece su destino. Harry es quien nos demuestra que el ser humano es el peor de todos, siendo en ocasiones un villano más peligroso (y estúpido) que los mismos muertos vivientes. En cambio, su mujer, Helen, se muestra como alguien con coraje que contradice a su marido en más de una ocasión. Y Karen... la pequeña que acaba... bueno, ya sabéis como, aquí se muestra más brutal si cabe que en su versión cinematográfica.
También contamos con el punto de vista del comisario McClellan, personaje que en la película aparece muy poco y que gracia a él conocemos un poco más como se coordinaron los grupos de rescate.

Los muertos vivientes que menciona el título, al igual que el film, son lentos, pero conservan algunos recuerdos que les hace capaces de usar piedras y otros objetos para lograr su cometido: devorar carne humana. Y las escenas en donde lo consiguen son explícitas y muy disfrutables.

En general, La Noche de los Muertos Vivientes resulta una lectura rápida (son 192 páginas), que si bien es casi un calco al film, nos reserva alguna que otra grata sorpresa añadiendo sangre y vísceras y adornando más el acto final.

¿Lo recomendaría?

Si bien como he dicho se me hizo algo pesado en algunas partes, considero que los fans de la película de Romero no se lo pueden perder, ya no solo por el hecho de ser una adaptación fiel a ella, si no por las pequeñas novedades que esconde.

Gracias a Hermida Editores por el ejemplar.



miércoles, 18 de octubre de 2017

Crítica: Pesadilla en Elm Street (El origen) de Samuel Bayer



Aun recuerdo aquella escena del autobús escolar donde el conductor perdía los papeles y llevaba a los chicos hasta la muerte, resultando ser una pesadilla causada por el terrorífico Freddy Krueger, que podía matarte en sueños. Eso es lo que más me acojonaba, porque normalmente cuando yo tenía miedo luchaba para quedarme dormida y así vencer a la oscuridad, pero con Freddy no tenía escapatoria, ya que podría acabar conmigo de todas formas. Bendito dependiente había en el videoclub de mi pueblo, friki y obsesionado con el cine de terror, que me guardaba todas las películas que le iban llegando. Así, Freddy fue otro de los amigos de mi infancia.

Fue en 2010 cuando estrenaron Pesadilla en Elm Street (El origen), convirtiendo un clásico del terror en un blockbuster que, aunque no es de mis preferidos, sí es bastante disfrutable. Todo comienza cuando un grupo de adolescentes empiezan a ser acosados por las pesadillas protagonizadas por Freddy. Cuando se dan cuenta de que puede matarlos, toman una decisión difícil de cumplir: permanecer despiertos hasta acabar con el asesino.


Robert Englund (el Freddy de las siete pelis originales y también de Freddy vs. Jason) es sustituido aquí por el actor Jackie Earle Haley, al que también le hacen un lavado de cara (bueno, o de lo que tenga). Los flashbacks nos van mostrando porqué Freddy ha elegido precisamente a estos chicos y porqué quiere acabar con cada uno de ellos. Respecto al final, es predecible, luego no y luego otra vez sí. Lo sé, quien me entienda que me compre. Pero vamos, los que hayáis visto este reboot sabréis de qué estoy hablando.

A la película no se le puede pedir mucho tampoco, es entretenida, tiene alguna que otra muerte molona y me parece una buena forma de acercar a las nuevas generaciones a este monstruo clásico que tanto nos aterrorizó en los 80 y 90 a los que ya vamos pintando canas. Perfecta para ver con los amigos y un buen cuenco de palomitas.

"Esto sí que es un sueño húmedo"

Lo mejor: Volver a ver a Freddy. Un jovencito Kellan Lutz. El instituto abandonado. La cueva. Los flashbacks.

Lo peor: Lo cansinos que son a veces los adolescentes.



viernes, 13 de octubre de 2017

Crítica de Kingsman: El Círculo Dorado de Matthew Vaughn






Muy contadas debieron ser las personas que en 2015, cuando se estrenó Kingsman: El Servicio Secreto, fueron a verla sabiendo de antemano que se convertiría en una de las mayores sorpresas de los últimos años. Porque sí, películas de espías hay muchas. Y también hay bastantes que parodian al género. Pero desde luego no como lo hizo Kingsman, que atrapaba al espectador en este peculiar, alocado y estiloso universo que no brillaba tanto en el cómic original creado por Mark Millar (Civil War, MPH).

El director Matthew Vaughn (X-Men: Primera Generación, Kick-Ass) repite en la dirección sin miedo a enfrentarse a la mala fama de las secuelas. Y aunque no logra salir tan airoso como nos gustaría a todos (la película original fue tan redonda e inesperada que automáticamente es insuperable). Aprovecha el mayor presupuesto y despliegue de medios para darnos otro bombástico espectáculo a costa de estos irreverentes super espías.

"Tras un devastador ataque a Kingsman. Los supervivientes de la Secreta Organización de espías al servicio de Su Majestad se ven obligados a pedir ayuda a sus "primos" americanos: Los Stateman. ¿Pero aún uniéndose a estos valientes cowboys serán capaces de detener los malvados planes de la Reina del Narcotráfico, Poppy Adams?"




Vaya por delante que, aunque hay bastantes flashbacks expositivos. El Círculo Dorado es una película MUY continuista que además no deja de aprovechar elementos y guiños de su antecesora. Por lo que conviene haberla visto para disfrutar del todo la película.

Así que volvemos a tener de vuelta a Eggsy (Taron Egerton), quien ya está del todo metido en su papel como Kingsman (aunque sin olvidar sus raíces). Además de tener que enfrentarse a otro peligro para el que nadie lo ha preparado: la vida en pareja con cierto personaje que se robó el último (y verdísimo) chiste en la anterior entrega. Por lo tanto, el personaje de Egerton se sigue desarrollando. Aunque este desarrollo se ve superado por otras tramas y personajes. Llegando a dejar a Egerton en una Tierra de Nadie que no le beneficia para nada (aunque sigue defendiendo su papel, eso sí).

Los elementos y señas de identidad que hicieron grande la película original están de vuelta y múltiplicados. Aunque, claro, cantidad no implica mayor calidad. Pero en este caso esto ayuda a que el visionado se haga más agradable. Pues, El Círculo Dorado, no logra distanciarse tanto como querría de la anterior película. Viéndose obligada a ofrecer un mayor espectáculo por encima de todo.




Aunque, siendo realistas, los que visionamos esta película principalmente lo hacemos por este punto: el entretenimiento. Y esto está más que suplido. La acción sigue siendo espectacular. Matthew Vaughn sigue trasladando el desenfreno del cómic a la gran pantalla con gran acierto. Excelentes coreografías acompañadas de un uso del CGI que, aunque a muchos parece disgustar, ayudan a que la exageración que caracteriza este film y el toque cómic a lo splash page alcance un nuevo nivel. Cierto que no tenemos otro momento "Iglesia" como tal. Pero las grandes secuencias de acción que están desperdigadas a lo largo del film lo suplen bastante bien.

Esta secuela propone una expansión de este universo con la presentación de los Stateman. La Organización de Super Espías Americana que, claramente, choca con las maneras de nuestros ya conocidos agentes británicos. Aunque no tanto como nos gustaría, la verdad. Narrativamente hablando, son vitales para el desarrollo de la trama. Pero a excepción de puntuales detalles no dejan de parecerse más de lo que quisieran a los Kingsman. Y sí, tenemos más gagdets absurdamente geniales que alcanzan su cenit en el dispositivo rastreador de los Stateman. Que parece sacado del sueño más húmedo de un inventor de la Agencia para la que trabajaba Austin Powers.




Hablando del repartazo que se gasta esta película. Lamentablemente hay que admitir que la mayoría de las participaciones de actores como Jeff Bridges (El Gran Lebowski, Comanchería) o Halle Berry (X-Men, Extant) llegan a parecer simples cameos. Siendo el caso más denunciable el de Channing Tatum (Infiltrados en Clase, G.I. Joe). Y Pedro Pascal (Narcos, La Gran Muralla), aunque se descubre como uno de los mejores, no tiene toda la exploración que debería. Quedando demasiado desdibujado en su recta final.

Comentar que el regreso de cierto personaje (que la campaña publicitaria ya anunció a bombo y platillo, pero que prefiero no nombrar por si acaso), viene acompañado de unas curiosas consecuencias que afectan en su relación con Eggsy y que logra que este regreso no se sienta solamente como un facilón recurso de recuperar uno de los grandes tantos de la anterior entrega.




Y hablando sobre el villano... Estaba claro que la sombra de lo que logró Samuel L. Jackson (Los Vengadores, Los Odiosos Ocho) con su Valentine iba a pesar demasiado. Y así ha sido. Aunque Julianne Moore (Hannibal, Siempre Alice) se nota que lo pasa tan bien como Samuel interpretando este personaje, qe goza de todas las extravagantes características de los villanos de este universo (solo hay que fijarse en su base de operaciones) y un interesante transfondo tras su megalómano plan. El no querer salirse demasiado del esquema ideado con Valentine lastra demasiado al personaje. Quien demuestra en tan solo una escena que debería haber sido mejor explorado su faceta más siniestra. Además de haber aprovechado mejor su interesante leit motiv que queda relegado para centrarse en ese grandilocuente plan malvado que nos atufa a algo ya visto antes.

En mejor lugar queda, curiosamente, su secuaz. Un personaje que también vuelve desde la anterior entrega para ser otro quebradero de cabeza para Eggsy.

Terminando de hablar de la parte actoral. Destacar sobre todo la aportación del famoso músico Elton John, quien en esta película se lo pasa pipa interpretándose a sí mismo. Puede que podrían haber limitado más la deslenguada verborrea del actor en pos de integrarlo mejor a la trama. Pero me es imposible criticar demasiado lo que, para mí, fue de lo mejor de la película (la reinterpretación de Saturday Night´s Alright for Fighting acompañando ESE momentazo debería quedar para el recuerdo del espectador).




La puesta en escena sigue siendo muy atractiva y la BSO de Henry Jackman (Big Hero 6, Kong: Skull Island) vuelve a dar en el clavo. Reutilizando de buena forma el tema principal de la película original y aportando nuevas y vibrantes partituras (amén de los temas del Soundtrack que son la guinda del pastel).

Aunque la película sigue sin llegar a aburrir al espectador aún durando más de dos horas. Lo cierto es que sí que se siente más descompensada. Cosa nada extraña si se tiene en cuenta que el primer montaje realizado de esta película superaba las CUATRO HORAS de duración. Por lo que se ha debido realizar una ardua tarea de recorte de escenas que podrían explicar muchas cosas respecto a problemas en cuanto a tramas y personajes. Y, por supuesto, en cuanto al ritmo.




Pero a fin de cuentas, Kingsman: El Círculo Dorado sigue siendo una buena secuela que apuesta por el Más antes que por el Mejor. Esto no termina de ser todo lo malo que podría ser si se la tiene en cuenta sobre todo por lo que es: una espectacular y divertidísima película de super espías.

Seguro que Matthew Vaughn se pondrá las pilas con el cierre de esta trilogía (el mismo director confirmó que ya estaba trabajando en el guión) que no quede a deber.

Y NUNCA lo olvidéis: Los Modales hacen al Hombre.




Lo Mejor: Ofrece aún más adrenalítico e irreverente espectáculo. Elton John.

Lo Peor: Deja ver mejor las fallas y carencias respecto a la original de la que tampoco quiere apegarse demasiado.



miércoles, 11 de octubre de 2017

Psicofonía: Helter skelter (The Beatles)



Hoy vengo de nuevo con una canción maldita de uno de mis grupos favoritos, The Beatles. En esta ocasión, se trata del tema Helter skelter, publicado hace más de cuarenta años en el mítico Álbum Blanco de la banda inglesa. ¿Por qué se dice que está maldita esta canción? Porque fue la banda sonora del asesino Charles Manson.

Según el asesino, esta canción hablaba de una próxima guerra entre blancos y negros. Como veis, él le dio su propia interpretación al tema compuesto por McCartney. Tema que tiene una versión inédita de media hora de duración y que aún no ha salido a la luz. El título, Helter stelker, apareció escrito con sangre en la escena de uno de los crímenes más famosos cometidos por La familia (la banda de Charles): el de la embarazada actriz Sharon Tate.

Sharon era la entonces esposa de Roman Polanski, embarazadísima de su primer hijo, y fue acribillada a puñaladas por los seguidores de Manson en 1969 en su propia casa, donde también fueron asesinados sus amigos, que se encontraban allí con ella.

Ya no escucharéis esta canción de la misma forma, ¿verdad?



lunes, 9 de octubre de 2017

Reseña Fuego de Joe Hill






El ser humano es curioso por naturaleza. Tanto es así que entre las grandes dudas que nos carcomen desde hace siglos está el querer saber cómo acabará todo. Cómo será ese Fin del Mundo o Apocalipsis que borrará a nuestra especie del mapa como ya ocurrió con los dinosaurios. ¿Será otro implacable asteroide? ¿Una guerra mundial definitiva? ¿Una rebelión animal o robótica? ¿Será por culpa de la contaminación y devastación que causamos?...

Como dije, es una duda que no es nada nueva. Pero actualmente parece que cualquier día vamos a despertar descubriendo el cómo de nuestro Fin. Aunque hasta ese momento, tenemos las peculiares respuestas de gente como Joe Hill y su novela Fuego.

Hablar de este escritor es hacerlo, inevitablemente, de su padre. Y sí, ya es por todos bien conocido que Joe Hill es hijo de Stephen King. Esto causó revuelo en su día. Pero se descubrió cuando Joe ya había iniciado el solito su carrera como escritor sin necesidad de presentarse al amparo del éxito de su padre. Aún así, no puedo evitar comentar que en su extensa y variada obra. King, ya trató el tema del Apocalipsis en dos novelas. Una de ellas, precisamente titulada Apocalipsis (o La Danza de la Muerte), que liberaba un implacable virus gripal por el mundo que dejaba a los supervivientes protagonizando la eterna lucha entre el Bien y el Mal. Y Cell, su historia zombi con los teléfonos móviles como origen del apocalipsis antropófago.

Era cuestión de tiempo que Joe se atreviese a contar su historia apocalíptica. Y encontró la inspiración para idear la causa, investigando un poco sobre el preocupante tema del cambio climático y el fascinante mundo de la micología (de hecho, en su charla en el Celsius de este año, reveló la divertida anécdota de que tuvo que pedir ayuda a su madre, micologa, para que le ayudase a evitar que su padre usase los hongos en alguna de sus historias). A eso se le añade el gusto que siente hacia la serie The Walking Dead y el resultado de este curioso cóctel es Fuego.

Fuego nos sitúa en un mundo al borde de la extinción debido a una misteriosa espora que infecta a los seres humanos. La "Trichophyton Draco Incendia", mejor conocida como Escama de Dragón, llega a provocar la combustión espontánea de la persona infectada. Esta pandemia provoca grandes incendios por todo el mundo que amenazan con sumir la Tierra en ceniza... ¿Puede existir esperanza en este mundo Fuego y Muerte?

Hill cumple a la hora de presentar su mundo apocalíptico. Pero lo hace ofreciendo un apocalipsis más "optimista" de lo acostumbrado. Claro que los enormes y rabiosos incendios y las decenas de personas infectadas con la Escama de Dragón que arden hasta los huesos siguen recordándonos que estamos asistiendo al fin del mundo tal y como lo conocemos. Pero parece que en esta historia la humanidad se resiste más de lo esperado. No solo tenemos a los típicos grupitos buscando su propia supervivencia. En el mundo de Fuego aún perduran restos de la sociedad que tratan de volver a sacarla adelante. Incluso en la mayor parte de la novela llegamos a nos ser conscientes de la situación mundial por mucha información que nos vaya llegando. Pero Fuego busca ser más una novela de personajes que una historia apocalíptica (que lo es). Por eso es tan importante que esta historia tenga a un gran protagonista. Y por suerte, Joe da en el clavo con la enfermera Harper. Personaje del que es difícil no encandilarse ya en las primeras páginas. Si no es el caso, tranquilo, porque Hill tiene espacio suficiente para desarrollar al personaje hasta las últimas consecuencias. Junto a ella observamos este nuevo mundo en el que trata de encontrar su lugar.

Alrededor de Harper se congrega un buen plantel de demás personajes que tienen más o menos que decir. Pero Hill parece haberse esmerado tanto en Harper que incluso logra que el Bombero (personaje al que hace referencia directa el título original, el cual me alegro que hayan cambiado para la edición española) acabe decepcionado al lector. Pero donde el escritor más falla en el apartado de los personajes es en cuanto a los villanos. Pasando de largo por ese ejercicio de querer emular a su padre a la hora de crear personajes tan "pintorescos" como El Hombre Malboro, nos encontramos con el personaje de Jakob. Alguien muy ligado a la vida de Harper que en la primera parte de la historia parece querer avanzar una implicación más vital y visceral en la novela. Pero que tristemente se queda en nada, echando por tierra tan buena base.

La Escama de Dragón es un concepto verdaderamente fascinante. El mundo de los hongos da para mucho y es pocas veces utilizado en la ficción (así a bote pronto solo pienso en el videojuego The Last of Us o la tercera parte de Apocalipsis Z). Está claro que Hill se ha documentado y respalda muy bien en la ficción esta espora tan letal y extraordinaria a la vez. Aunque al escritor parece que se le va la cosa de las manos a partir de cierto punto. Haciendo que la historia alcance con el hongo, unas cotas fantásticas que ni pedía la historia ni llega a justificarlas. Por lo que hace que afecte negativamente al conjunto.

Como ya he dicho, Fuego se presenta como una historia apocalíptica algo diferente. Más pausada. Tanto es así que la mayor parte de la obra se sitúa en un único lugar (y hay que tener en cuenta que hablamos de una novela de 816 páginas). Esto no llega a ser impedimento para que la novela se estanque y aburra al lector. Hill logra mantenerlo enganchado de diversas maneras. Aunque está claro que de esa forma las partes con más acción se sienten como un estudiado ejercicio de repetir un esquema argumental ya visto en otras historias. Esto se nota sobre todo en las últimas páginas, que alargan hasta el exceso el final de esta historia (esto sí que hace exasperar).




Todo esto hace que Fuego sea una novela bastante decepcionante si uno es lector habitual del autor. Sigue siendo una grata lectura, pero al creador de obras como El Traje del Muerto, Cuernos o NOS4A2 ya se le puede exigir mucho más. Pero visto de otro modo, puede resultar la ideal carta de presentación al profano (si no tenemos en cuenta su estupenda antología de relatos). Una especie de alto en el camino que el escritor se ha tomado y que esperamos que sirva de preámbulo para otra gran historia como solo este autor sabe idear.



viernes, 6 de octubre de 2017

Crítica Okja de Bong Joon-ho





Netflix continúa su labor de realizar películas originales. Tras la decepcionante The Discovery, la irrisoria Mindhorn y Máquina de Guerra (disculpad que no diga nada de ella pero aún no la he visto), el gigante del VOD nos trae Okja.

Bong Joon-ho ya es todo un director consagrado y un verdadero seguro para Netflix. Entre sus trabajos se encuentran Memorias de un Asesino, Rompenieves o The Host. De hecho, Okja podría ser una versión más "amigable" de esa película. Y enfatizo el entrecomillado de amigable.

"Una empresa cárnica que trata de huir de su pésima imagen de cara al público inicia un proyecto por el cual se reparte por todo el mundo un grupo de supercerdos, una especie aparentemente encontrada por la empresa que podrían suponer una nueva y mejor fuente de alimento, con la intención de en diez años decidir cuál es el mejor y por fin presentar al mundo el producto. Pero la supercerda de las montañas de Corea del Sur, Okja, tiene una amiga como Mija que no cejará en su empeño de salvarla cuando la empresa la reclame".




El director surcoreano parte de una premisa aparentemente bastante simple y cliché (las historias de la amistad entre niños y criaturas creo que ya se pueden considerar todo un género) para al poco descubrirnos una verdadera y emotiva odisea que, además, busca la crítica social. Más concretamente clava sus dardos en la industria alimentaria y sus cuestionables métodos de producción en los que el consumidor también tiene su parte de culpa al no pensar tanto en lo que ha tenido que pasar lo que ha acabado en su plato (tampoco vayáis a pensar que es un "canto al veganismo" como muchos apuntan)

La película llegó a estrenarse en el Festival de Cannes donde causó cierta polémica debido a ser una producción para streaming. Y normal que muchos se sientan bastante intimidados ante este film, porque nada tiene que envidiar a las grandes producciones y perfectamente podría haber tenido un estreno en cines. Todo lo relacionado con la producción cumple a la perfección (preciosos esas idílicas imágenes de esas montañas surcoreanas). Incluso la recreación de la propia Okja que, salvo momentos puntuales, fascina y conmueve (sobre todo por esa mirada). Labor clave en esta película.

Bong Joon-ho demuestra ser un gran director con el uso de diferentes géneros y temáticas en un mismo film. Pudiendo pasar de las escenas de acción y cómicas de pura fanfarria (ayuda mucho la BSO) a otras más duras y emotivas. Y esa buena mano para no perderse ni en el terreno comercial ni en el indie. El término medio acaba quedándole muy bien a Okja. A la que quizás un énfasis más turbio en su recta final pudiese enterrar para muchos el relato (el cuál, viéndolo en perspectiva, tampoco resulta tan "Happy Ending" como parece).




Hablar de Ojka es hablar del gran reparto que tiene. Aunque lo cierto es que prácticamente todos, por mucha experiencia y popularidad que tengan, acaban palideciendo ante la arrolladora interpretación de la joven Seo-Hyeon Ahn. Su Mija carga perfectamente con el peso del film y nos regala un personaje que bien podría haberse escapado de alguna película de Hayao Miyazaki. A su alrededor se juntan un grupo de Defensores de los Animales. Aparentes héroes de la historia pero a los cuales Joon-ho no acaba idealizando del todo a pesar de esos efectistas momentos como los pétalos de la persecución de camiones o ese escudo paraguas o los nombres clave. El mayor representante de esto es el personaje de Steven Yeun. Por no hablar de un agradecido momento en el que un personaje vegano se desvanece tras una persecución.

En el terreno antagónico, el personaje de Tilda Swinton acaba siendo opacado tras el del actor Giancarlo Esposito (que bien podría ser una extensión de su Gus de Breaking Bad). Haciendo pensar que quizás hubiese sido mejor dar ese papel a una actriz más desconocida. Entre medias está un Jake Gyllenhaal desatado en un personaje autoconscientemente rocambolesco que acaba siendo bastante cargante y que se agradece que se deje de lado en la parte final.




Sin caer en el planfeltismo barato, Okja se afianza como una enternecedora historia de amistad sin dejar atrás su trasfondo crítico. Espero que Netflix y sus películas originales sigan en esta estupenda línea.

P.D: No os perdáis la escena post créditos (por mi parte es más de agradecer pues recupera un personaje que me encantó cada segundo que estaba en pantalla en toda la parte de la primera misión de las ALF).



Lo Mejor: El mejor ejemplo de la línea que debe de seguir Netflix con sus películas originales. Por supuesto: Okja y Mija.

Lo Peor: El reparto no justifica su renombre.



miércoles, 4 de octubre de 2017

La Sala Común: Z Nation, T.1





Los zombis locos.

¡Cuidado, lector! Esta entrada tiene SPOILERS de la primera temporada de Z Nation, así que lee bajo tu responsabilidad. ¡No digáis que no hemos advertido, internillos!

Ya hacía tiempo que conocía esta serie, y a pesar de tener ganas de echarle un ojo, no ha sido hasta este verano que le he dado una oportunidad. Y la he devorado con ganas.

Z Nation comienza tres años después de que un apocalipsis zombi arrasara el mundo. Entre los supervivientes que conocemos se encuentra Murphy, que parece ser la cura y salvación de la humanidad.

La premisa es interesante, y siendo un producto de SyFy y The Asylum, creadores de la saga Sharknado, ya prometía ser diferente al resto de series de temática Z que conocemos como The Walking Dead o Dead Set, donde el tono es más serie, y sobretodo con la primera, que trata más el tema humano que el de los no muertos.
Y así es.

En Z Nation encontramos comedia, humor negro, referencia a su producción estrella (nos encontraremos ante un Znado, un tornado de zombis) y mucha, mucha sangre.
Y claro, a parte del peculiar fenómeno meteorológico, también hay más escenas bizarras como el bebé zombi del primer capítulo, que corre y es capaz de esconderse de su perseguidor, osos zombi, zombis con viagra (sí, viagra) o alucinaciones con astronautas rusos.



La trama es entretenida, engancha, y aunque en algunos episodios hay lagunas (como la herida de Cassandra, que no sabes de dónde ha salido pero que es crucial para el destino del personaje), te lo pasas tan bien con su visionado que lo dejas pasar... al menos en mi caso.

Debo confesar que me costó empatizar con los personajes. En los primeros episodios no explican demasiado sobre ellos y, al menos en mi caso, me daba algo igual su destino. Pero a medida que la serie avanza les llegas a coger cariño. 
Todos se reúnen por casualidad y les otorgan la misión de custodiar a Murphy, un preso que se presto "voluntario" a un experimento y que parece ser el único humano inmune a la mordedura de un zombie
Entre este grupo de valientes destacaría a Garrett, el cual fue un gran líder, y la verdad es que me supo muy mal su pérdida, aunque a la vez me gustó ver que no hay nadie intocable en este show. Warren es dura, pero en más de una ocasión vemos que tiene un gran corazón. Doc y 10k son mi dúo favorito, y sobretodo con el primero, te ríes mucho. Addy me gusta, aunque los capítulos sobre ella han sido los que más pesados he encontrado. Ciudadano Z es diferente, se le podría considerar casi un narrador, nos da pistas de las cosas y tiene algunos comentarios muy divertidos. Y Murphy... siento amor-odio por él. En algunas ocasiones creo que se merece un tiro en la cabeza, pero es tan irónico e irreverente que para mí es imprescindible y de lo mejorcito de la serie. A parte, su poder sobre los zombis, y sobretodo, ese final donde vemos que muerte a una Cassandra moribunda y la transforma en una guerrera a sus órdenes es de lo más interesante y espero que sigan explorando todo eso en las siguientes temporadas.




Los actores cumplen, sin más, aunque destacaría a Keith Allan, que interpreta a Murphy y consigue ser el personaje más odiado y carismático a la vez, y a DJ Qualls, Ciudadano Z, el cual en la mayoría de escenas está solo y demuestra que no necesita a más personajes para hacer su trama interesante.

Los efectos, a pesar de que se nota que tienen menos presupuesto que The Walking Dead, son correctos y hay tantas clases de zombis que sorprende la estética de cada uno de ellos.

Creo que Z Nation aporta un aire fresco al género Z, dándole toques de humor, una narración trepidante que hace que estés pegado en el sofá durante todo el capítulo, muchos zombis y escenas gore (de agradecer) que harán el deleite de los amantes de los muertos vivientes.
Si bien no es una excelente serie, resulta más que entretenida y creo que merece la pena darle un visionado y desconectar un poco del mundo.

Yo ya he empezado la segunda temporada y promete ser más loca aún. Más adelante, os daré mi opinión sobre ella. 

¿Te unes a la misión de salvar el mundo? ¡A por los zombis!






lunes, 2 de octubre de 2017

El terror en la mochila: Serial Killer Museum (Florencia)



Hoy me he puesto romántica, me he colgado la mochila al hombro y me he largado a la bella Florencia. Pero como la cabra tira al monte, he acabado adentrándome en el Serial Killer Museum, lugar que todos los amantes de lo macabro deben visitar, al menos, una vez en la vida.

Cada uno de sus rincones nos cuenta la historia, perfil, y paradero de distintos asesinos en serie; mientras tanto, tú recorres parte del museo viendo figuras réplica de los asesinos, así como información adicional con vídeos reales, datos escritos en pósters, banda sonora de diferentes películas de terror e, incluso, de bandas muy reconocidas.


También ahonda en la criminología y en el derecho penal, con muchas teorías para entender la conducta de algunos de los asesinos (aunque resulte casi imposible), explicando los tipos de crímenes que cometieron, cuántos y de qué modo. Se cuentan las condenas a las que fueron sometidos, con réplicas de sillas eléctricas, cámaras de gas o inyecciones letales.

Entre los asesinos inmortalizados allí tenemos a la Condesa Báthory, Jack el destripador, El vampiro de Brooklyn, Charles Manson o Ed Gein. Sin duda, un lugar terrorífico a la par que interesante, un lugar que pone los pelos de punta mientras intenta que nos pongamos en la piel, literalmente, del asesino.

¿Os atrevéis a visitarlo?



viernes, 29 de septiembre de 2017

Crítica IT (2017) de Andrés Muschietti





En la gran extensa bibliografía de Stephen King cada uno puede encontrar una obra favorita. Pero a la hora de decidir cuál es la mejor escrita por el Maestro del Suspense de Maine suele haber dos candidatas. Por un lado está la saga de La Torre Oscura, donde King logró narrar su historia de fantasía (oscura) épica que además consolidaba su Universo Literario. Y por otro está IT, una extensa novela de terror más "clásica" pero que, gracias al mostrar la niñez y madurez de sus protagonistas y el acierto a la hora de crear todo lo concerniente al mal al que deben enfrentarse, ha logrado calar bien en la memoria de muchos lectores.




Cuatro años después de la fecha de publicación, en 1990, la novela de IT se adaptó en formato miniserie para televisión. Y aunque se vio bastante limitada por temas presupuestarios y la censura televisiva de la época. Se convirtió en un clásico instantáneo gracias al actor Tim Curry (The Rocky Horror Picture Show, Scary Movie 2) como Pennywise. Pasando a ser un icono del terror y el motivo por el que muchos niños de la época (y generaciones posteriores) pasaron a tener fobia a los payasos (coulrofobia).


Mucho tiempo ha pasado. La novela ha seguido ganándose más lectores y la miniserie ha quedado en el recuerdo de muchos. Pues vista hoy en día y quitándose las "gafas de la nostalgia" acaba resultando bastante decepcionante, e incluso la interpretación de Curry, exceptuando los momentos más serios, se siente demasiado desfasada. Era comprensible que se intentase una nueva adaptación. Pero si ya partimos del recelo inicial del público por este movimiento, hay que añadirle que estamos hablando de una adaptación de una obra de Stephen King, que no suelen pasar del aprobado (de hecho, nos llega poco después de enfrentarnos a la película de La Torre Oscura) y que la anterior versión goza de ese aura nostálgica que ya pone a muchos en pie de guerra ante esta nueva versión. Por otra parte también se debe aclarar que ya son unos cuantos años tratando de sacar adelante este proyecto que en un inicio hasta tenía como director a Vicenzo Natali (Cube, Splice) para pasar a tener a Carey Fukunaga (True Detective-Season 1) implicado hasta que decidió abandonar debido a discrepancias con el estudio por su particular visión de la historia original de King. Con lo que se contó con otra revisión del guión y finalmente fue Andrés Muschietti el encargado de ponerse tras las cámaras. Pero por suerte todo esto no ha hecho que la película que se estrenó el pasado 8 de septiembre se convierta en otra decepción. IT resulta ser una buena película de terror y sale bastante airosa como adaptación del clásico de King.

Como curiosidad, antes de meternos de lleno en la crítica, comentar que esta película nos llega justamente 27 años después del estreno de la miniserie noventera. La misma cantidad de años que espera dormida la criatura entre matanza y matanza. Porque sí, IT ha regresado para volver a alimentarse de nuestro miedo...




"Derry podría pasar como el típico pueblecito americano de no ser porque algo afecta negativamente el lugar. Algo que parece estar detrás de los trágicos sucesos que se suceden cada cierto tiempo y oscurecen la historia de Derry. Y será un grupo de jóvenes amigos los que se verán las caras contra Eso para impedir que este mal se siga alimentando del miedo y la carne de los más jóvenes habitantes del pueblo".

Si sois seguidores habituales de mis críticas, seguro que no os pilla de improviso mis comentarios sobre el cine de terror actual y en especial el de una práctica que parece que se está extendiendo demasiado. Y esa es la de hacer un prólogo impactante y memorable para después restregarnos en la cara otra insulsa cinta de terror. Por suerte, esta IT no se ve del todo afectada por esta práctica. El prólogo de la película es de lo mejor (si no lo mejor) del film. Pero por encima de todo es una declaración de intenciones que, además, tiene que enfrentarse al volver a mostrarnos una escena ya bien conocida por prácticamente todos: el encuentro del pequeño Georgie con Pennywise. Aún sabiendo lo qué depara a los personajes, el cómo lo muestra hace que lo sintamos como algo nuevo. Y de una u otra manera acaba sorprendiendo al espectador. Desde luego, una memorable forma de empezar la película que logra mantener el nivel mostrado en el potente prólogo.




En plena fiebre de revival ochentero, estaba claro que no se iba a perder la ocasión de ambientar esta nueva adaptación de la novela en esa década (la parte de los niños se ambienta en los cincuenta). Un cambio que no es nada difícil de aceptar (pensándolo fríamente, está claro que es la mejor decisión) y que además se aprovecha bastante bien (si hasta tienen a un joven actor de Stranger Things en el Club de los Perdedores). La puesta en escena es de matrícula y Derry se siente ese lugar aparentemente normal que muestra esa aura siniestra cuanto más caminas pos sus calles (y conoces a sus habitantes, algunos mucho más inquietantes que Pennywise). Y la fotografía de Chung-hoon Chung (habitual colaborador en el cine de Chan-wook Park) es la guinda de este apartado. Logrando que, a pesar de tener una escena bastante iluminada, se mantenga ese malsano filtro de siniestra incomodidad que agradece el relato.

En el terreno argumental, siempre es necesario recalcar que IT es una novela de más de mil páginas. Motivo por el cuál es bastante complicada de adaptar en formato largometraje. Si hasta la miniserie con su notable duración se quedaba a más de medio camino a la hora de adaptar la historia del Maestro del Suspense. Esta película también deja bastantes cosas en el tintero aún habiendo hecho el sabio movimiento (no solo para obtener más beneficios) de dividir la adaptación en dos entregas. Estando la primera de ellas dedicada exclusivamente a la historia de los jóvenes Perdedores. Algo muy de agradecer. Pues si bien la miniserie noventera mantuvo lo de alternar partes del pasado y presente de los Perdedores, esto solo logró afectar al conjunto. Lo que no ocurre en esta ocasión, por mucho que se hayan dejado o readaptado, esta versión logra ser más redonda y completa a pesar de su sencillez argumental. Porque mucho se ha hablado de los guiones de Carey Fukunaga, que se adentraban en un terror más experimental e inusual que incluso lograba hacer que la presencia de Pennywise fuese anecdótica. Algo curioso de ver pero que era todo un riesgo. Pero es de agradecer que varias escenas y elementos de esos guiones se hayan recuperado para el libreto final que firman Chase Palmer y Gary Dauberman. Un guión que, como acabo de comentar, es simple pero efectivo. Y que, lo más importante, capta la esencia de la obra original y logra plasmarla muy bien en la película.




Si bien Andrés Muschietti dividió al público con su debut cinematográfico (la conversión a largometraje de su corto Mamá). Puede que logre que los descontentos se reconcilien con él gracias a su trabajo con esta película. Puede que no termine de sorprender del todo (espero que eso cambie con IT-Parte 2), pero logra llevar bastante bien las riendas de este proyecto que, desde luego, le abrirá muchas puertas.

Aunque logra sobresalir por méritos propios, es triste admitir que IT sigue siendo una película de terror comercial (se ha desembolsado una gran suma de dinero entre la realización del film y su gran campaña publicitaria que se debe de amortizar). Y, por tanto, está atada a una serie de males que pueblan estas producciones y que logran afear la notable producción. Destaca sobre todo un malsano e innecesario uso de los golpes de sonido que solo sirven para que las peores audiencias logren mantener su vista en la pantalla cada pocos minutos. Aunque esto no logra ser del todo la tónica general de la película, que cuando quiere sí que logra darnos el verdadero terror (y no el susto fácil). Logrando que sea una de las mejores películas de terror comercial de los últimos años.




Hablando de la parte actoral, tenemos al archiconocido Club de los Perdedores. El grupo de jóvenes marginados de Derry que se encuentran y conforman unos fuertes lazos de amistad que serán su verdadera arma en la lucha contra la maléfica criatura que los está acechando. Y sí, logran ganarse el cariño del espectador (no voy a entrar al trapo si más o menos que el grupo de Stranger Things). Aunque algunos están menos tratados (falta de tiempo), se ha logrado perfilar bastante bien a los personajes y enfatizan bastante con el espectador (puede que a más de uno se le atragante el jocoso Richie o el maníatico Eddie). Pero está claro que la que destaca es la joven Sophia Lillis como Beverly Marsh (menudo futuro le espera a esta actriz). Quien resulta ser el verdadero alma del grupo y logra enamorarnos hasta los que estamos frente a la pantalla.

Pero si de alguien hay que hablar en este película, ese es Bill Skarsgard. Actor que últimamente se ha prodigado bastante y que se la ha jugado demasiado con este papel. La sombra de Tim Curry era demasiado alargada, pero Bill no se ha dejado intimidar por ello (ni por las duras críticas cuando se dio a conocer el aspecto de este Pennywise a pesar de que es más fiel a la novela que la versión de Curry). Es así como Skarsgard logra que nos olvidemos del anterior Pennywise quien, por muchas infancias que haya traumatizado, no es complicado ver que queda en bragas ante la titanica interpretación de Bill. Ya solo su presencia transmite todo ese perturbador carrusel de emociones que debe transmitir el personaje. Pero mediante sus expresiones faciales, gesticulaciones y diálogos, Bill termina de dar forma a este inquietante ser que pasa de la inquietante mofa a lo más aterrador en cero coma. Hasta el mismísimo padre de la criatura (Stephen King) se ha quitado el sombrero ante el Pennywise de Skarsgard.




La caracterización de Pennywise es exquisita. Todo en él da la sensación de que nos encontramos con algo antiguo y siniestro. Bebe bastante del J-Horror. De esos espectros que vemos en Ju-On o Ringu y que queda bien claro que Muschietti adora. Pues ya en su primera película, Mamá, la criatura parecía una prima lejana de Kayako. Y, aunque no se abusa del todo del CGI, hay unos cuantos momentos en los que se utilizan para "apoyar" algunas escenas de Pennywise que acaban resultando contraproducentes. Bill logra que Pennywise ya inquiete con un simple movimiento, no hace falta que además lo "embadurnes" de efectos digitales (que está claro que en algunos momentos más "deformes" son necesarios y muy agradecidos. Amén de ser todo un homenaje a Junji Ito y hasta a Beetlejuice).

Si algo tiene de genial IT para los amantes del terror es precisamente que la criatura tiene la habilidad de usar o tomar la forma de los miedos de los personajes. Por lo que ofrece un sinfín de posibilidades (tal y como se deja bien claro a lo largo de la novela original). Y, a pesar de los actuales medios a su alcance, la película se queda a medio gas en este apartado. Sí que tiene unas cuantas escenas de los más aterradoras gracias a esto (yo me quedo, sin duda, con el chico de Pascua en la biblioteca). Pero acaban amparándose mucho en algunas (como la de la Mujer del Cuadro, que resulta ser un miedo personal del propio director) e incluso desaprovecha la oportunidad de realizar el monstruoso carrusel de cameos que King imprimió en la novela original (en la película solo tenemos un guiño a La Momia). Es cierto que puede que los Monstruos de la Universal ya hayan quedado algo obsoletos para las nuevas audiencias (no olvidemos que la novela y miniserie ambientaban la infancia de los Perdedores en los cincuenta, por lo que el Drácula de Lugosi o el Hombre Lobo de Chaney estaban bastante recientes en sus memorias. Pero aún así la actual Universal está tratando de sacar un Universo Cinematográfico sobre ellos). Pero bien podrían habar aprovechado la década de los ochenta para hacer otra clase de cameos (sobre todo dejaron uno a huevo con otro conocido acechador de niños de la calle Elm). Espero que lo mostrado en esta película sea solo un pequeño anticipo de lo que mostrarán en la continuación.





IT ha logrado superar las expectativas. No quedándose del todo en la ponzoña del terror comercial, logrando no ser otra cuestionable adaptación de una obra de Stephen King y no viéndose afectada por su anterior adaptación. Desde luego dejan con muchas ganas de ver la continuación de esta batalla contra el Miedo. Pero hay gran temor porque esta parte no consiga justificar lo logrado con esta película (que bien podría funcionar como film independiente). Muschietti y todos los implicados tienen una gran responsabilidad con esta continuación. Pero hay que confiar. De momento, han logrado que volvamos a flotar.



Lo Mejor: El prólogo. El Pennywise de Bill Skarsgard.

Lo Peor: Los golpes de sonido. Algún momento de CGI y el no aprovechar el terrorífico poder de IT.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Crítica: No respires de Fede Álvarez



Tenía ganas de ver esta película por varias razones. La principal es el género, ya que me encanta el terror. La segunda era ver a Dylan Minnette fuera de su papel de adolescente calzonazos en "Por trece razones". Esto último no lo he conseguido, pues el chico aquí es otro pagafantas.

Tres adolescentes se dedican a saquear casas y ahora han encontrado una que les parece perfecta. ¿El motivo? El dueño es ciego y multimillonario. Todo fácil. Pueden entrar, llevarse los millones y dejar de robar para siempre. ¿El problema? El ciego es un peligroso psicópata y los chicos pasarán de ser los cazadores a convertirse en las presas.

La película tiene una premisa buena. Sí, siempre hemos visto películas de robos que salen mal y hasta ahí podría no parecer original, pero al final resulta ser toda un huevo kinder: deliciosa y con sorpresa.



El papelón que hace Stephen Lang es la hostia. Consigue que estemos toda la película pendientes de todas las esquinas, temiendo su aparición, deseando que los chicos salgan a la calle y se alejen de él. Sin duda, consigue que nos de miedo hasta respirar. Por otro lado, de los ladrones me quedo con Rocky. Es la única que tiene "motivos" para cometer los robos y así poder empezar una vida nueva.

La cinta es claustrofóbica y tiene tintes del terror de serie B que tanto me gusta, pero con una vuelta de tuerca diferente con la que Fede Álvarez consigue, tras su remake de Evil Dead, que no podamos despegar los ojos de la pantalla.

Si me hubiese gustado otro final más cruel, más cerrado. Pero bueno, quiero pensar que, quizás, nos van a regalar una segunda parte.

Lo mejor: Stephen Lang. El perro. Todas las escenas del sótano. El laberinto de estanterías.

Lo peor: Que a veces me ponía demasiado nerviosa.



lunes, 25 de septiembre de 2017

Reseña Los Guiones Nunca Rodados-Tales From The Darkside de Joe Hill





En 1982, el escritor Stephen King (El Resplandor, IT) colaboró con el director George A. Romero (La Noche de los Muertos Vivientes, Martin) para regalar a los fans del terror Creepshow. Una antología que buscaba homenajear los cómics de la editorial EC publicados en la década de los cincuenta, tales como Tales From The Crypt o The Haunt of Fear. Donde se recopilaban varias historietas de terror que influenciaron y forjaron grandes creadores de este género.

Como todos sabréis, una de las historias de Creepshow estaba protagonizada por el mismísimo Stephen King. Pero serán ya pocos los que sepan que otro miembro del clan King hizo sus pinitos en el mundo de la interpretación en esa película. Un pequeño Joe Hill encarnaba al maquiavélico niño amante de las historias de terror que aparecía en el segmento que comenzaba y cerraba la fantástica antología.




Empezar esta reseña haciendo mención a Creepshow es clave si se tiene en cuenta la influencia de esta película en otros proyectos como fue la serie Tales From The Darkside (aka Historias del Más Allá). Apadrinada también por George A. Romero, comenzó su emisión tan solo un año después del estreno de Creepshow. Seguía manteniendo y transmitiendo el "espíritu EC" que caracterizó la antología de King y Romero. Y en sus 4 temporadas participaron, tanto en la escritura de guiones, dirección o actuación, gente como Clive Barker, Christian Slater, Seth Green, Jodie Foster o Fritz Weaver, entre otros. 

Hace unos pocos años, el canal CW (hogar de series como Sobrenatural, Arrow o The Flash) tenía pensado realizar una nueva versión de esta serie. ¿Y quién fue el elegido para escribir los guiones de los primeros episodios? Efectivamente, otro implicado en Creepshow. Joe Hill ya estaba más que asentado como novelista con obras como Fantasmas o Cuernos, al igual que como guionista (Locke and Key, La Capa-1969). Y para él era todo un regalo poder dar vida a este proyecto, pues creció viendo los episodios de la serie original. Pero finalmente, el canal decidió abandonar el proyecto junto al resto de series de terror que estaban preparando (incluida la interesantísima meta-serie de Viernes 13).

Hill decidió no dar por pérdidas las historias que creó y volvió a pedir ayuda al dibujante Gabriel Rodriguez (Locke and Key, Beowulf, el cómic oficial de la película) para adaptarlas a formato cómic. Pero lo que nos ocupa es el otro producto que Panini Cómics ha editado en nuestro país sobre este fallido proyecto televisivo. Y se trata de los mismísimos guiones redactados por Hill.

Tras una interesante e informativa introducción del propio Joe Hill, comenzamos nuestro viaje al Lado Oscuro con Se Abre una Ventana. Una estupenda historia para empezar y que tiene como protagonista a una joven que acaba ejerciendo de canguro de un par de siniestros niños. Hill integra a la trama las nuevas tecnologías como si estuviésemos ante un sobrenatural spin-off de Black Mirror. Y todo se traduce en una sucesión de imágenes desconcertantes y aterradoras que son nuestra primera toma de contacto con El Lado Oscuro.

En El Sonámbulo nos encontramos con un relato que desprende ese estupendo aroma con el que se embriagaron King y Romero para realizar Creepshow. Es una historia al más puro estilo Castigo y Venganza Sobrenatural como tantas se idearon para los cómics de EC. Además, Hill logra que nos impliquemos emocionalmente con el protagonista. Compartiendo su aterrador desconcierto al estar asistiendo a esa curiosa maldición que hace que todo el mundo caiga rendido de sueño con solo echar un vistazo a su rostro. La considero la mejor historia de las tres que componen este tomo que finaliza con La Caja Negra. Esta es, sin duda, la historia más ambiciosa del conjunto, pues trata de cohesionar todo lo leído (y que habríamos visto en la serie) y tiene como protagonista a Newman. Personaje que aparece en las dos anteriores historias a modo de cameo y que llama la atención del lector al parecer ser conocedor de lo que es el Lado Oscuro. Pues si en la intro de la serie original se hablaba de que el mundo ocultaba un lado oscuro que no intuimos a simple vista. Hill va a un paso Más Allá y se esmera en presentar el Lado Oscuro como una distorsión de la realidad por la cual ocurren todos los extraordinarios y terroríficos acontecimientos que hemos leído. Sin duda, habría sido digno de ver representado en la pequeña pantalla (incluso habríamos podido ver actuar al mismísimo Neil Gaiman). Pero lo cierto es que es la historia que se siente más descompensada. Creo que habría ganado más si se hubiese dividido en dos partes para tratar mejor todo el tema relacionado con el Gran Ganador (estupendo personaje) y posteriormente meterse de lleno en toda esa explicación del Lado Oscuro y lo concerniente a esa empresa y sus experimentos.

Charles Paul Wilson III (quien ya trabajó con Hill en el cómic complementario de NOS4A2 titulado Wraith) acompaña varias páginas con ilustraciones que nos ayudan aún más a entender lo que quería mostrar Joe. Quien está claro que es un narrador nato. Y da igual que sea en un relato, novela, cómic o guión. Tiene grandes historias que contar y el talento para redactarlas.




Sin duda ha sido una lástima que este proyecto no haya llegado a nuestras pantallas. Pero se agradece que podamos disfrutar de estas historias aún siendo en este formato. El cual supone toda una curiosidad e incluso obra de referencia si uno planea dar el salto al mundo del guión.

Queda en cada lector el decidir cómo quiere disfrutar Tales From The Darkside. Pues, como tengo entendido, el cómic es muy buena adaptación de estos guiones. Lo que sí queda claro es que cualquier fan del escritor o la serie original no debería perderse el disfrutar de estas historias.