Castle Rock Asylum

Bienvenidos a la locura.

I Convocatoria Literaria de Castle Rock Asylum

Toda la información, aquí.

Hansel y Gretel: Cazadores de brujas de Tommy Wirkola

Crítica por Chica Sombra.

Annabelle: Creation de David F. Sandberg

Crítica por Rain Cross.

Entrevista a José Casas, actor, director y productor

Por Chica Sombra y Rain Cross.

Blade Runner: 2049 de Denis Villeneuve

Crítica por Rubén "Reaper" GonzáleZ.

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miércoles, 13 de diciembre de 2017

Crítica de El hombre de acero de Zack Snyder



Ante el estreno de La liga de la justicia, he decidido ponerme al día con las películas de DC, siendo Wonder Woman y Escuadrón Suicida las únicas que había visto. Por esto, le tocaba el turno a El hombre de acero, película del año 2013 dirigida por Zack Snyder. Esta película ha sido mi descubrimiento de Henry Cavill, un Superman muy acertado para mi gusto. Está claro, a simple vista, que físicamente el chico hace bien el papel de Superhombre, pero tiene algo más allá que ha logrado encandilarme. Su personaje es bueno, humilde y de gran corazón, cosa que el actor refleja perfectamente en cada gesticulación. 

Siguiendo con el reparto, me ha parecido de lujo. Kevin Costner es maravilloso, ahora y siempre, por lo que me he emocionado doblemente con su papel de padre adoptivo de Clark. La madre, Diane Lane, es otra actriz que me encanta y que ha hecho que esta pareja cinematográfica sea casi perfecta para mí. Tengo que nombrar también a Russell Crowe que, aun no siendo uno de mis actores favoritos, siempre lo hace bien. Por otro lado está Amy Adams. Para mí esta chica es totalmente del montón. No es excesivamente guapa, no es excesivamente buena... por lo que creo que hace una Lois Lane muy realista, una Lois Lane que podríamos ser cualquiera. 



La cinta me ha parecido visualmente fantástica y muy, muy entretenida. Más de dos horas que se pasan en un suspiro. Eso sí, tengo una queja. Me pone muy nerviosa que lo rompan todo: edificios, coches, calles... ¿quién coño va a limpiar todo eso? ¡Estáis haciendo polvo la ciudad! Sí, creo que tengo un poco de TOC... Por lo demás, como ya he dicho, muy entretenida y amena, se pasa volando y hará las delicias de todos los habitantes de la casa, tengan la edad que tengan.

Lo mejor: Henry Cavill. Kevin Costner. Los flashbacks.

Lo peor: Que lo destrocen todo arggggg...



lunes, 11 de diciembre de 2017

Entrevista a Alonso Barán, escritor




Por los pasillos de Castle Rock nos hemos encontrado con el escritor Alonso Barán, autor de El azar no se llora y la reciente El arte de morir dos veces, y no hemos podido evitar secuestrarlo y hacerle un par de preguntas. ¡Bienvenido al manicomio, Alonso!

Jajajajajaj. Creo que el manicomio es el lugar idóneo para mi, estoy muy cómodo aquí, como en casa.

¿Desde cuándo supiste que querías dedicarte a la escritura?

A los treinta años aproximadamente. No encontraba sentido a lo que hacía en la vida y la literatura apareció de casualidad, y le dio un nuevo sentido a mi existencia.

El azar no se llora fue tu primera novela de género thriller. ¿Te sientes cómodo dentro de este estilo?

Desde luego. En el thriller cabe de todo, te permite escribir sobre cualquier cosa con un ritmo y una intensidad que en otros géneros chirriarían.

Ahora nos traes El arte de morir dos veces, háblanos un poco de lo que podemos encontrarnos entre sus páginas.

Pues todo el libro es una alegoría sobre la existencia: un hombre finge su muerte y renace, y la muerte, como a todos nosotros, le persigue. En el libro la muerte caso está caracterizada en Solomon Schwarz, un ex militar que no parará hasta encontrar a Alex, el protagonista.
Más existencialismos y thriller: Alex, hace un viaje para llegar a México y este refleja nuestro tránsito por la vida: le pasan aventuras, conoce personas, sufre, disfruta, vence, pierde... En cada episodio representa diferentes etapas de la existencia por las que pasamos, y por ello el viaje por carretera a través de EEUU y la persecución a vida o muerte.

A parte de ficción, tienes un par de ensayos de filosofía política publicados. ¿Qué te llama la atención de ese tema?

Me lo he preguntado muchas veces. Creo que la forma en que se crea un pensamiento colectivo, como se consigue que la gente piense lo que quiere una élite. Me parece fascinante ver cómo la realidad mental creada por otros influye en el comportamiento de una sociedad.

¿Qué prefieres escribir: realidad o ficción?

Ficción. Aunque escribir filosofía es mucho más dinámico, pero creo me gusta más componer historias.

¿Cuáles son tus influencias a la hora de crear historias?

Sin duda el cine, y la filosofía a la hora de dotar de un sentido a las historias.

Ya que te mueves dentro del thriller, ¿qué crees que es fundamental para escribir una buena novela de misterio?

Involucrar al lector en la trama. Si consigues eso, el lector siente a través de los personajes y lo que les pase a ellos lo sentirá como propio.

¿Nos podrías contar algo de tus próximos proyectos?

Claro. Ahora estoy terminando un thriller metafísico y quiero empezar un ensayo sobre la comunicación y el poder, como se usa la comunicación por parte del poder para legitimarse.

Muchas gracias por visitar nuestro manicomio, esperamos que puedas encontrar la salida, aunque a veces las puertas no indican lo que hay dentro en realidad.

Yo casi que prefiero quedarme en este manicomio…. Gracias por la entrevista, me ha encantado.



viernes, 8 de diciembre de 2017

Crítica de Thor: Ragnarok de Taika Waititi





Aunque en los cómics el personaje de Thor es realmente imponente y pieza clave en este universo. En el caso de las películas del Universo Cinematográfico de Marvel Studios, el Dios del Trueno interpretado por Chris Hemsworth (Rush, La Cabaña en el Bosque) no ha tenido tanta suerte. Su franquicia individual ha quedado ensombrecida por las de Iron Man y, sobre todo, la de Capitán América

En 2010, la escena post créditos de Iron Man 2 nos adelantaba su aparición mostrándonos el iconico Mjölnir. Y un año después se estrenaba Thor, la primera película del personaje dirigida por el mismísimo Kenneth Branagh (Enrique V, Frankenstein, de Mary Shelley). Quien cumplió bastante bien a la hora de trasladar el personaje y su universo. Pero este empeño se veía ensombrecido por el tener que incorporar al personaje e historia al camino que estaba labrando el UCM. Obligando a que la trama se trasladase a la Tierra, donde el hijo de Odín sufría una (per)versión de la historia de redención clásica del personaje. 

Tras su participación en la esperada cinta grupal Los Vengadores, Thor tendría otra película individual que partía de una buena base, pero que acababa cayendo de nuevo en el fango al mostrar una dirección tan impersonal y otra gran presencia de la Tierra y el componente humano que acabaron de lastrar demasiado al conjunto. 

Pocas ganas y esperanzas había en una tercera parte de Thor. Pero en la infravalorada secuela de  Los Vengadores: La Era de Ultron, algo ocurrió con el personaje. En medio de la película, el hijo de Odín se veía asediado por apocalípticas visiones de su hogar que lo obligaban a desatender bastante la amenaza de la peligrosa IA. 

EL RAGNAROK.

El Apocalipsis de la mitología nórdica es parte importante también en la del personaje en las viñetas. Tanto que se ha dado más de un Ragnarok a lo largo de la historia de Marvel Cómics. Aunque el más recordado y apreciado es el de Walter Simonson. Ese precisamente es el que todos pensábamos a la hora de imaginar cómo sería la tercera parte de Thor. Una película que fuese épica, dramática y oscura, siendo un gran final de trilogía. Pero está claro que nadie imaginaba el Ragnarok que Marvel Studios acabó estrenando.




A lo largo de los meses y tras el anuncio de Taika Waititi (Lo Qué Hacemos en las Sombras, A la Caza de los Ñumanos) como director. Se iba perfilando la idea de que el Ragnarok que estaban preparando distaba mucho de lo pensado en un inicio. La inclusión de Hulk a la trama, la confirmación de la gran presencia del humor y los trailers que surgieron dejaron BIEN claro el tono y enfoque que manejarían. Aunque lo cierto es que a día de hoy, quien aún no haya aceptado que este Universo Cinematográfico ya forma parte del gran Multiverso de La Casa de las Ideas, debería replantearse por completo su opinión. Porque claramente, las películas y personajes de este UC parten de lo visto en los cómics "clásicos", pero muestran variaciones que los convierten en nuevas versiones. Algo que se lleva haciendo desde hace décadas en los cómics. Esto también pasa con los eventos y arcos argumentales. Las películas de Marvel Studios han estado adaptando famosas historias de las viñetas pero con cambios y reformas que hacen que se integren mejor en su UC. El caso más sonado fue Civil War en la tercera película de Capitán América. En el cómic, el conflicto tenía una dimensión gigantesca debido a que afectaba a todo un mundo con miles de personajes. Pero, claro, el UCM aún está integrando a día de hoy a nuevos héroes. Por lo que se enfocó el conflicto a un nivel más interno pero que seguía partiendo de la misma premisa (a la que se añadía todo el tema de Bucky para que la película no dejase de ser una del Centinela de la Libertad). El resultado sigue siendo el mismo que el que se logró en su día con el evento en viñetas: Poner a héroes, que durante tanto tiempo forjaron grandes amistades, formando bandos y enfrentándose unos contra otros debido a que el Gobierno pone en duda el cómo afrontan sus acciones como justicieros.

Con el Ragnarok se debía conseguir que este evento fuese el Fin pero también el Principio. Y creo que esto se ha logrado cumplir por mucho humor que se haya añadido al conjunto.

Los primeros minutos de la película ya dejan BIEN claro el tono y las intenciones de esta película. La estadía de Thor en Muspelheim nos mete de lleno en la película, además de afianzar la nueva dinámica con el personaje que ya se dejó intuir en La Era de Ultron. El intento de tener a un Thor seriote como el clásico de los cómics no funcionó (incluso en la primera película del personaje siempre se manejó un equilibrio entre la seriedad y el humor). Así que el abrir más las puertas al sentido del humor del personaje era algo lógico. Por supuesto, Thor muestra otras peculiaridades a la hora de dar rienda suelta a esta dinámica que, por ejemplo, Tony Stark o Star-Lord.

Esta "liberación" del personaje ayuda a que el actor Chris Hemsworth se sienta por fin del todo a gusto interpretando al héroe mitológico. Y eso es de agradecer teniendo en cuenta lo poco que destacaba tanto en sus pelis individuales como, sobre todo, en las grupales. Todo esto no evita que la seriedad vuelva a apoderarse del personaje cuando la situación lo requiera. Esto también se aplica al resto de la película. Aunque el humor impere, el Ragnarok sigue significando la Muerte de Asgard y eso siempre está presente.





Taika Waititi ya nos demostró su gran talento a la hora de insuflar la comedia en tramas de corte fantástico. Desde luego, con Thor: Ragnarok vuelve a lucirse. Su estilo empapa el conjunto de gran manera a la vez que nos ofrece una estupenda aventura Sci-fi-Fantasy como las que plagaron la década de los 70-80. Hay que destacar también que una gran parte del rodaje de esta película fue improvisado. Algo que podría haber supuesto un autentico descalabro, al mando de Waititi endereza un genial y ocurrente rumbo dispuesto a trastocar el mundo de Thor y su figura. Pero en su ejercicio de auto-parodia, Taika logra sacar a relucir lo bueno y grande que tiene este personaje. Esta vez SÍ que sentimos al Dios del Trueno (ya era hora).

Si el Humor es el clásico tema con el que se ataca las producciones de Marvel Studios, desde el estreno de Guardianes de la Galaxia no son pocos los que a la hora de criticar las nuevas películas del UMC lo hacen buscando parecidos con la Space Opera de James Gunn. Aquí hay que dejar bien claro una cosa: el UCM comparte un MISMO espacio. Por lo que está claro que se van a ver elementos parecidos (o los mismos) vistos en las películas de los Guardianes. Pero desde luego Ragnarok no se queda en un simple "copia y pega" de lo visto en las dos películas de Gunn. Además de que la parte cósmica de este Universo ha estado muy ligada al personaje en los cómics ya desde sus primeros tiempos.




La puesta en escena es todo un deleite para los fans del arte de Jack Kirby (pilar clave en Marvel Cómics). Y todo momento y detalle de Sakaar es una gozada a nivel artístico y visual. Además de suponer nuevos aires a este UC (como lo será lo que veamos en Black Panther o Captain Marvel).

En pleno Boom del recurso de la nostalgitis ochentera, resulta que Thor: Ragnarok ofrece la mejor dosis anual de esto; más incluso que la segunda temporada de Stranger Things. Sin tener que recurrir a referencias directas, la película muestra un estilo que recuerda a varias producciones que hicieron grande esa década. Por no hablar de que la BSO de Mark Mothersbaugh logra por sí sola ser el mayor exponente de esto. Otro excelente añadido que le sienta de fábula a la franquicia de Thor. Y no me olvido de alabar el mantener el Inmigrant Song que ya escuchamos en el primer trailer no solo en un momento de la película. ¿Si Iron Man tiene a los AC/DC como soundtrack particular, por qué el Dios del Trueno no puede salir a batallar con los Led Zeppelin sonando de fondo?

La película muestra un ritmo de los más vertiginoso que solo se mantiene algo anclado en la parte de Sakaar. Esto hace que la película sea muy dinámica y ayuda a que el espectador mantenga ese júbilo que le ha insuflado el film en su primera parte. Pero desde luego afecta a algún que otro momento a la hora de sacarle todo el jugo a la escena. Sobre todo en el caso de Odín, cuyo significado funciona y se mantiene. Pero desde luego pedía a gritos algo más de metraje que hiciese del todo memorable y profundo esta parte.




Curiosamente el guión es bastante ocurrente y directo en su cometido. Además de conectar a la perfección con todo lo visto hasta ahora en el UCM (es increíble cómo se hace referencia directa a La Era de Ultron como si nada o esa aparición de cierto nuevo héroe que supera el límite del cameo). Está claro que este UC ha llegado a un punto en el que da por hecho que quien asiste al cine a ver su nueva producción lo hace porque ha disfrutado de todo lo visto hasta ahora.

Toca hablar de los personajes, pues mucha de la gracia de esta película está en ellos y sus interacciones.




Gran sorpresa fue la que me llevé con la Valquiria de Tessa Thompson (Creed). Pues parecía que se iba a caer en el polémico tema de los cambios de etnia de personajes del cómic. Pero han jugado muy bien con esto, además de ofrecer un personaje de lo más fresco y que estoy deseando que cobre más relevancia en un futuro.

Desde luego, el Loki de Tom Hiddleston siempre ha ensombrecido a su hermano en la ficción. En este caso, no es así y por fin logran crear la química perfecta entre estos dos. Además de darle una redención al personaje (aunque siempre hay que estar atentos con el Dios del Engaño).

El Gran Maestro de Jeff Goldblum ha acaba siendo mi mayor decepción con esta película. Desde luego, el actor tiene un gran carisma (eso nadie puede ponerlo en duda). Pero a la hora de separar esto del personaje que interpreta, la cosa acaba en decepción. Si bien debería ser una criatura poderosa y sabia, solo vemos a un Goldblum desatado vistiendo un extraño batin (ni se deja claro el parentesco con El Coleccionista de Benicio del Toro).

Increíble lo que han logrado con el Heimdall de Idris Elba (Luther, Prometheus). Que pasa del escueto secundario de las dos anteriores entregas a tener una sub-trama la mar de potable que hace que el personaje se descubra como un estupendo aliado para la nueva etapa del Dios del Trueno.

Al igual que con la Valquiria de Tessa, la aportación del Hulk de Mark Ruffalo (Spotlight, Begin Again) al conjunto de la película es de agradecer teniendo en cuenta lo mal que se veía (al menos en mi caso) en un principio.

Aunque Marvel Studios haya llegado a un acuerdo con Sony para que Spiderman forme parte completa del UCM. Y en los últimos años hayan recuperado los derechos de personajes como Blade o Ghost Raider (este último ya ha sido aprovechado por el UCM en la 4T de Agentes de SHIELD), el caso de Hulk sigue siendo bastante peculiar. Estando sus derechos en manos de Universal Pictures, quienes solo han permitido hacer una película individual del personaje en el UCM (la aceptable El Increíble Hulk de la Fase 1). Dejando que las demás apariciones del Gigante Esmeralda solo sean como secundario en otras películas. Esto dificulta la posibilidad de que se adapten los grandes arcos argumentales del personaje, como es el caso de Planet Hulk. Evento decisivo en la historia del destructivo héroe que también adapta esta película. Aunque quedándose sobre todo con la parte de la Arena de Gladiadores. Porque hasta el mismísimo planeta Sakaar dista totalmente de lo que vimos en esa curiosa versión de Espartaco protagonizada por Hulk.

La participación no queda en el simple Team-Up y se logra que el Hulk de Ruffalo tenga una agradecida y necesaria evolución que ofrece un interesante punto de vista que podría haberse abordado del todo en una película entera que adaptase de verdad Planet Hulk (aunque el mandamás de Marvel Studios asegura que Infinity War seguirá trabajando este personaje).




De Planet Hulk, el director también rescata el personaje de Korg. Al que presta su voz y rostro en esta versión que también pasa de la excesiva seriedad de su homólogo en las viñetas para ser uno de los máximos exponentes del humor en el film. Curioso es que con menos de una película, este personaje se vea como un mejor compañero de Thor que los 3 Guerreros que ya han estado con el en las dos anteriores entregas.

Mucha expectación generó esta película con Hela. Primera gran villana del UCM encarnada por la increíble Cate Blanchett. Desde luego en cuanto a caracterización es de lo mejorcito que ha hecho Marvel Studios. MUY fiel a la Hela de los cómics. Ya no lo es tanto su transfondo, que claramente cambia debido al Loki que ha querido mostrar el UCM. Pero lo cierto es que los cambios realizados en el personaje son para bien. Además, se nota que Cate se ha divertido todo lo que ha podido con este personaje. El problema viene una vez pasado esto al valorarla como antagonista en sí. Aquí la cosa flojea bastante. No como para caer en el fango en el que se han rebozado la mayor parte de los villanos de este Universo Cinematográfico (aunque en esta Fase todos han pasado del aprobado con nota), pero sí para instaurar una dura sensación de decepción. El personaje parece que quiere mostrar todo su potencial, pero lo cierto es que la película no sabe o quiere explorarlo. Funciona mejor el otro villano de la película. El personaje deja bien claro en su primera aparición su leit motiv que cumple a rajatabla. Y su diseño es también bastante interesante.




No quiero olvidarme de hablar de Skurge, Personaje al que de vida Karl Urban (Dredd, Star Trek) y que le pesa un arco de personaje que ya es explorado en esta película en Loki. Todo en él cae en saco roto, la verdad.

En la recta final, la película deja al Dios del Trueno en una resolución pocas veces vista y explorada en un superhéroe. Lo que supone la última pincelada para el borrón y cuenta nueva que resulta ser Thor: Ragnarok.

Puede que Thor: Ragnarok no sea la película que esperabas ver, pero desde luego supone el agradecido soplo de aire fresco que la malograda franquicia del héroe nórdico necesitaba. Además de ser la película más divertida y disfrutable del UCM (con permiso de la 1º aventura de los Guardianes de la Galaxia.





Lo Mejor: Por fin se logra dar con la tecla adecuada (e inesperada) para que el Thor del UCM brille al fin.

Lo Peor: El Gran Maestro. El demencial ritmo afecta a algunos momentos.



lunes, 4 de diciembre de 2017

Reseña De las Ciudades Vuestras Tumbas de Víctor Conde




Víctor Conde es un prolífico escritor santacrucero que cuenta con una buena parte de su obra dedicada a un curioso ciclo dedicado a revisionar monstruosas figuras de la literatura. Empezó con los zombis en los albores de la Línea Z de la Editorial Dolmen con su curioso Naturaleza Muerta. Y a partir de ahí ha hecho lo propio con el licántropo, las brujas y las sirenas. Resultando harto curioso que haya esperado tanto para meterle mano al Vampiro.  

El No-Muerto. Drácula. Strigoi. Nosferatu. Draugr. Upir Kyuuketsuki... Prácticamente todas las culturas del mundo tienen a esta misma criatura formando parte de sus respectivos folklore. Un muerto viviente que se dedica a vaga eternamente por las noches alimentándose de la sangre de los vivos. 

La literatura ya lleva unos cuantos siglos exhumando al vampiro, quien ha acabado traspasando los medios para seguir formando parte activa de la cultura popular y pasando por otra decena de visiones que nos ha llegado a echar a la cara bochornosas versiones como la leída/vista en la saga Crepúsculo

Ya era hora de que la Línea Stoker, dedicada a albergar las obras de terror libres de la presencia de los no muertos antropófagos de la Editorial Dolmen, contase con una historia de chupasangres. Y que esta esté escrita por Conde, desde luego es toda una garantía.

De las Ciudades Vuestras Tumbas nos descubre la historia de Jarek Kôdz. Un hombre cuya existencia ha estado marcada siempre por la presencia de unos inmortales monstruos de leyenda. Jarek se embarca en un largo viaje para sacar a la luz la existencia de estos seres que solo él sabe que existen: Los Vampiros.

Está claro que el vampiro es una figura bastante manoseada. Y resulta harto complicado volver a tratarlo sin evitar trasladar elementos de lo ya escrito o rodado. Es así como resulta imposible no ver varias referencias a otras obras de chupasangres a la hora de pasar las páginas (ya las primeras páginas recuerdan horrores a las primeras de Nocturna). Al igual que a la hora de mostrar al monstruo, Conde lo hace trasladando mucho de lo ya visto. Pero logra dar varias pinceladas personales que logran que sus vampiros no sean meras fotocopias. Es así como los "ishtary" tienen un lado bello y romántico que choca con otro más bestial. Poseen varios poderes y sobrenaturales conocimientos y se congregan en sociedades dignas de una partida de La Mascarada. Además, el autor se saca de la manga toda una mitología de lo más fascinante.

Jarek, el protagonista de la novela, se muestra en la primera parte de la obra como un personaje bastante interesante. Al estar narrada en primera persona (excepto unos cuantos pasajes), Jarek se nos muestra sin filtros ni tapujos, lo que no dificulta a la hora de empatizar con él. Pero en cierto punto de la historia el personaje queda relegado a la figura de mera marioneta que se deja llevar de un lado a otro y logra hacer perder el interés al lector. En la última parte hay un intento de remediar esta situación, pero la cosa cae en saco roto debido al vacío romance que presenta De las Ciudades Vuestras Tumbas.

Al igual que el protagonista, la propia novela se diferencia en dos partes. La primera tiene la mayor carga de suspense y terror. Y está claro que un servidor querría haber tenido más exploración de esta temática. Aunque la investigación de Jarek no está exenta de trampeos argumentales y Deus Ex Machina que hacen que nuestro protagonista esté más cerca de conocer a sus temidos (y adorados) No-Muertos, resulta ser la mejor parte de la novela. Pues la otra se embarca en unos derroteros más  típicos y grandilocuentes, dignos de la siguiente producción del Dark Universe de seguir los mismos pasos de la nueva versión de La Momia. Pero que sin duda será la parte que más haga las delicias de los que esperan ver correr la sangre y las dentelladas.

El estilo narrativo de Víctor dota de más ritmo a la lectura, pero se le puede achacar un exceso de referencias Pop y chistes que ensombrecen un poco el conjunto.

Aunque no logra un sobresaliente, es imposible no admitir que Víctor Conde aprueba con nota en su revisión del vampiro y deja con ganas de saber cuál es el próximo monstruo que pasará por el filtro de este autor.



sábado, 2 de diciembre de 2017

Novela: El arte de morir dos veces, de Alonso Barán




Desde Castle Rock Asylum os presentamos la nueva novela de Alonso Barán, El arte de morir dos veces.

Sinopsis

Alex es una persona normal y corriente, alguien ahogado por las deudas a quien surge la oportunidad de cambiar su problemática existencia. Para aprovecharla sólo tiene que robar una gran suma de dinero, fingir su muerte y escapar a México.  
Lo que no imagina es que al tomar las riendas de su destino pondrá tras a él a toda la policía de los Estados Unidos y a su némesis, Solomon Schwarz, un ex militar traumatizado por la guerra de Irak quien sale de inmediato tras su rastro dejando un reguero de sangre a su paso y que no se detendrá hasta atraparlo.
Durante su huida, Alex conocerá a extraños personajes de la América profunda cuyas aviesas intenciones convertirán su viaje en una asfixiante carrera por la supervivencia.
Al mismo tiempo, a Moses y Becky Mitchell, marido y mujer y policías, el robo les obligará a emprender una persecución que los llevará, como a Alex y Schwartz, a atravesar carreteras, poblados y pantanos y enfrentarse a las más diversas situaciones (desde tornados hasta caníbales) y a una larga lista de personajes variopintos con los que entrarán en contacto durante su aventura.
El arte de morir dos veces es un thriller existencialista minucioso en su forma de elaborar la intriga, grandioso en los escenarios y en la acción, y que aporta al lector una perspectiva reveladora sobre el tránsito por la vida.
El arte de morir dos veces te dejará con la sensación de haber leído una novela trepidante y genial.
           

Fragmentos libro

«Ve a por tus sueños y no permitas que los hombres pequeños te contagien su inmundo veneno, pues no pararán hasta transmitirte su resentimiento y su maldita castración. Que no te preocupe fracasar porque siempre ganarás y siempre perderás. Ríe, llora, sufre, vence y di a las personas lo que sientes por ellas. Acumula experiencias, no esperes a que sucedan, porque la única verdad es que el tiempo se va y la muerte viene». 

«Alex oía su propia respiración chocar contra el paño negro que lo cegaba, el sonido de unas pesadas puertas al abrirse precedió al vocerío de una algarada que se abatió sobre él como una ola. Notó que lo llevaban al exterior, la claridad del día atravesaba su capucha con finos rayos de sol que se le clavaban en los ojos. Empezó a sentir las piernas y, apoyado en los hombros de sus guardianes, dio unos torpes pasos. Percibía que avanzaban de forma atropellada entre una muchedumbre y el calor húmedo del remolino de cuerpos que lo zarandeaban y lanzaban puntapiés a su paso. Se detuvieron en su avance, subieron un pequeño escalón y lo giraron hacia la concurrencia, la voz de Laman se sobreponía a los gritos de los milicianos allí reunidos».
«El tedio que caracterizaba la vida social del pueblo se había metamorfoseado en un aliento de mal agüero que iba de boca en boca. Los viejos decían que la ambición de un joven había traído una tragedia que se veía venir, los hombres hablaban de una venganza por una infidelidad, las madres advertían a sus hijos que un asesino andaba suelto y no les permitían salir de casa. Todo Freer bullía de teorías sobre la muerte de un hombre que a nadie había interesado en vida».

Primeras páginas


Ficha técnica

Título: El arte de morir dos veces
Autor: Alonso Barán
Sello: B DE BOOKS (grupo editorial PENGUIN RANDOM HOUSE)
Género: Thriller, Neo Western, Neo Noir,
Temática: Suspense, Misterio, Existencialismo.
Número de páginas: 688.
Ebook: precio con IVA: 3.99 €
Papel (tapa blanda): precio con IVA: 17 €

¿Dónde comprarlo?

Papel
Disponible en las principales librerías y grandes superficies.
Casa del libro: https://goo.gl/oYE6oa

Digital
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Biografía autor:  

Alonso Barán nació en Madrid en enero de 1978. Es escritor, filósofo y guionista. 
Además de graduarse en filosofía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, tiene un máster en guion de cine y televisión, y un máster en comunicación y política.
Ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional en medios de comunicación y es autor de un guion para largometraje y varias novelas. Además de El arte de morir dos veces, tiene publicados un ensayo de filosofía política (Librepensamiento. Cómo no dejarse engañar) y un thriller psicológico (El azar no se llora), ambas obras tuvieron gran aceptación entre el público debido a su originalidad y dinamismo.


El arte de morir dos veces continúa la línea que caracteriza el estilo narrativo del autor: adrenalina literaria que te será imposible dejar de leer.

Booktráiler:


miércoles, 29 de noviembre de 2017

Crítica Hansel y Gretel: Cazadores de brujas de Tommy Wirkola




Aunque esta película fue estrenada en el año 2013, yo la vi por primera vez hace unas semanas. Siempre me han gustado los cuentos, sobre todo cuando nos muestran la verdadera cara de la historia, más cruel, más oscura, menos infantil. Eso ocurre en esta cinta con los famosos hermanos Hansel y Gretel, abandonados por su padre en el bosque cuando son solo unos niños, y llegando a la famosa casita de chocolate habitada por una bruja que solo quiere comérselos.

Desde que son encerrados por la bruja, vemos que los dos hermanos saben apañárselas muy bien, cosa que confirmamos cuando crecen y son todo unos expertos en la caza de brujas, a las que exterminan sin ningún tipo de piedad. Eso sí, antes se aseguran de que realmente lo son, sobre todo porque habitan en una época en la que muchas mujeres fueron acusadas falsamente, con su consiguiente injusta ejecución. Hay un factor que facilita el trabajo de Hansel y Gretel, y es que, por una razón que desconocen, ambos son inmunes a los hechizos y las maldiciones.



Tanto Jeremy Renner (Hansel) como Gemma Arterton (Gretel) están muy acertados en sus papeles. Ambos me han parecido muy creíbles, y físicamente apropiados para el trabajo que desempeñan. La ambientación y la época me han parecido una pasada, sobre todo por los bosques, las cabañas, las cuevas, las aldeas... vamos, todo un mundo de fantasía oscura donde perderse. Tampoco faltan vísceras y sangre, pues las muertes son bastante explícitas, lo que hará las delicias de los amantes del terror y el gore.

Es una película entretenida, para ver sin pretensiones, dejándose llevar por la magnífica fotografía y vestuario, por las brujas, por los seres extraños, y por estos dos hermanos tan diferentes a aquellos del cuento que nos contaron de pequeños.

Hace tiempo que se habla de una secuela, así que habrá que esperar a ver si se deciden, aunque queda confirmada la participación de los dos actores protagonistas.

Lo mejor: las ambientaciones, el troll, el vestuario.

Lo peor: Que recuerda que, lamentablemente, quemaron a muchas inocentes.



lunes, 27 de noviembre de 2017

Crítica Annabelle: Creation de David F. Sandberg



Sinopsis:

Varios años después del trágico fallecimiento de su hija, un juguetero que crea muñecas y su mujer, acogen en su casa a una monja enfermera y a un grupo de niñas, tratando de convertir su casa en un acogedor orfanato. Sin embargo, las nuevos inquilinos se convertirán en el objetivo de Annabelle, una muñeca poseída por un ser demoníaco. Secuela de "Annabelle" (2014).





Opinión:

Tenía muy pocas expectativas hacia esta película después de su antecesora. El primer spin-off de la siniestra muñeca me pareció flojo y edulcorado, por lo que temía que en esta precuela sería más de lo mismo... pero me equivoqué.

Ya desde los primeros trágicos minutos no podía apartar la vista de la pantalla. Después, con la presentación del resto de personajes, deduje que iba a ser algo diferente.

Las actuaciones de las niñas están sobresalientes. Tanto Talitha Bateman como Lulu Wilson (a la que ya vimos en Ouija 2) hacen un gran trabajo interpretando el terror y el suspense de descubrir qué esconde la "entrañable" muñeca. Los adultos tampoco se quedan cortos, destacando a un afligido Anthony LaPaglia, que borda el papel de padre atormentado.

La trama me ha encantado. El ver el sufrimiento de los padres, la soledad de Janice, a la que una enfermedad la ha dejado en silla de ruedas, y la tragedia de las huérfanas, se le añade un factor importante: un demonio que no permitirá que salgan con vida. 



Ese demonio es el que ya vimos en su primera parte, parecido estéticamente al creado para la primera entrega de la saga Insidious de James Wan, y que da más de un buen susto. 

Y hablando de sustos, en Annabelle: Creation no escatiman en ello, y durante casi todo el film nos aferramos a la butaca para no salir espantados de la sala. Sobretodo en los minutos finales, donde es un no parar de sobresaltos que harán las delicias de los amantes del terror.

También añaden unas dosis de sangre, cosa no muy común en las películas centradas en fantasmas, o que juegan más con el hecho de las apariciones demoníacas y posesiones, y nos regala alguna escena de lo más truculenta (la madre... ejem ejem).



En definitiva, Annabelle: Creation es lo que debería haber sido desde el principio el spin-off del personaje sacado de las películas del universo Expediente Warren, y que supera la primera parte a base de una historia sólida, buenos personajes y sobretodo, sustos escalofriantes.

En sus ultimas escenas enlaza las dos primeras películas de forma magistral, viendo como fue el origen de lo que sucedió en ella, a pesar de que, como ya he dicho antes, la primera entrega fuera más que decepcionante.

Atentos al cameo del Valak en la fotografía que la hermana Charlotte (Stephanie Sigman) le enseña a Samuel (Anthony LaPaglia).

¿La recomendaría?

Por supuesto, para mí ha sido una de las sorpresas del año.




sábado, 25 de noviembre de 2017

Entrevista a José Casas, actor, director y productor




Paseando por los pasillos, nuestras pacientes Chica Sombra y Rain Cross han encontrado al actor, director y productor José Casas... y no han dudado en hacerle unas cuantas preguntas. Y es que ya sabéis, la curiosidad mató al... visitante, ¿o no era así?


Hola, Jose, queremos darte la bienvenida a la web cultural Chica Sombra y al manicomio de Castle Rock Asylum. Cuéntanos, ¿cómo es un día normal en tu vida?

Mi vida es un caos, en el tema audiovisual vivo un apocalipsis, pero con orden, dado que dentro de la incertidumbre que entresija este mundo, voy resurgiendo como el ave fénix  reinventándome cada día y dejando siempre la huella que me caracteriza en mis producciones. 

¿Desde cuándo supiste que te querías dedicar al mundo del cine?  ¿Lo llevabas en la sangre o hubo un detonante?

Desde bien pequeño me interesé por el cine, todas mis pagas me las gastaba en alquilar películas en los videoclubs, y leer cómics, creo que ese fue el detonante de querer dedicarme al mundo del cine. Las películas de terror me inspiraban en mi adolescencia, dando lugar a grabaciones amateur y sin ningún sentido, jugando a crear atmósferas terroríficas, hasta que se hizo realidad y ahora esto se ha convertido en una obsesión imparable. Mi afición por excelencia siempre ha sido hacer maratón de películas de serie Z, encontrar, coleccionar y visionar las películas más extrañas del planeta ha sido mi entretenimiento desde muy temprana edad. 

¿Cuál crees que es la película que más ha influenciado tu carrera?

Posesión infernal (The Evil dead,1981) de San Raimi, aunque podría nombrarte muchas otras, aunque esta es la pionera dentro de mis influencias cinematográficas.



¿Qué te gusta más: dirigir o interpretar?

Un tiempo atrás, me gustaba mucho interpretar, crezco como profesional y me divierte, pero mis inquietudes profesionales las satisfago produciendo y dirigiendo. No obstante, siempre estoy preparado para un papel fantástico y sanguinolento. 

¿Cuál es tu película de terror favorita?

Es muy difícil decidirse por una sola película, pero diría que Halloween, 1978, de John Carpenter.

¿Por qué te apodan Galleta del lejano oeste y no Cuétara, que es más de casa? 

Desde mi adolescencia me persigue este apodo, simplemente es un mote entrañable que me puso el "hijo de puta" de uno de mis amigos. Aún siguen llamándome así, incluso alguna vez se les escapó a mis padres, luego lo modifiqué y creé esa expansión en el nombre con "del lejano oeste" convirtiéndolo en mi nombre artístico, por mi gran admiración a la estética de las pelis del género western.

Con apenas 4000 euros afrontaste la producción de tu primer largometraje: Zombie World, The Movie. ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esa experiencia? 

Lo mejor fue la experiencia, y lo peor, la falta de experiencia. Hacer una película con ese exiguo presupuesto fue un auténtico suicidio colectivo. Fueron dos largos meses de rodaje muy intensos y satisfactorios dado a que, con apenas dicho presupuesto, salió un resultado bastante prometedor, consiguiendo que una productora internacional comprara los derechos del cortometraje que está basado en la película que mencionas. 

¿Nos puedes adelantar algo de tus próximos proyectos? 

Ahora estoy inmerso en la distribución de mi último proyecto "Space trash bag" y terminando un guion para un cortometraje bastante salvaje, no descartando que vuelva al infierno de rodar un largometraje.

Para terminar, queremos darte las gracias y hacerte una última pregunta: ¿Eres feliz?

De nada, el placer ha sido mío. Sí soy feliz.  Aunque sería más feliz viviendo en un mundo de "zombies mutantes radiactivos del espacio retro galáctico" que en la infernal tierra que vivimos ahora. 



viernes, 24 de noviembre de 2017

Crítica Blade Runner: 2049 de Denis Villeneuve





En 1982, el director Ridley Scott realizó su otra gran obra maestra que se juntaba con Alien: El Octavo Pasajero como sólidos pilares del cine de ciencia ficción. Su adaptación de la novela ¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas? de Philip K. Dick titulada Blade Runner es hoy en día un film de culto. Por muchos palos (tanto en crítica como en taquilla) que la película se llevó en su estreno, el tiempo la ha colocado en su sitio. Pues Blade Runner nos ofrece un espectáculo inolvidable. Una puesta en escena de maravilla para todo fan de la ciencia ficción (es referente del género Cyberpunk) y unos temas tan profundos que resulta comprensible que no calasen en la década de los ochenta por mucho envoltorio de cine de acción que presentase. Ni con el primer montaje para cine (con voz en off explicativa y Happy Ending).




Mucho se llevaba hablando de realizar una secuela. Pero, claro, no hablamos de hacer una continuación de cualquier película. Las opiniones no podían ir más en contra de realizarse. Ni teniendo al mismísimo Ridley Scott detrás, quien finalmente decidió trabajar con su otra gran obra maestra con las precuelas de Alien (y ya sabemos que no le ha ido muy bien con Prometheus y Alien: Covenant). Quien seguiría ejerciendo de productor, pero cedería la butaca de director a otro... Y este acabó siendo Denis Villeneuve.

A quien aún no le suene este nombre, le insto a que se ponga al día con su filmografía. Se trata de uno de los mejores directores del panorama cinematográfico actual. Especializado sobre todo en thrillers. Aunque el año pasado se sacó de la manga la que, para un servidor, fue la mejor película de 2016: La Llegada. Basado en un relato de Ted Chiang, esta película trata el tema de contactos alienígenas desde un foco tan intimista y trascendental que resulta harto curioso que se estrenase el mismo año que lo hizo Independence Day: Contraataque.

Tras este excelente contacto previo con la ciencia ficción, el público ya estaba más predispuesto a ver lo que tenía que ofrecer al Universo de Blade Runner. Y el resultado ha sido mucho mejor de lo que avecinaban los tramposos trailers. Blade Runner: 2049 es una gran película (no perfecta) y digna secuela del clásico ochentero.

La mayoría de las alabanzas van, sobre todo, dirigidas a la impecable puesta en escena. La primera Blade Runner ya nos maravilló con ese futuro tan peculiarmente sucio y bello. Una visión que creó escuela e influyó a no pocos directores, dibujantes y escritores que han seguido trabajando a partir de este mundo. Está claro que Villeneuve es uno de esos artistas que quedó prendado por lo que vio en 1982 y se ha esmerado en trasladar todo lo posible la esencia y particulares de este futuro al de esta película. Porque, sí, está claro que es imposible no sentir lo que vemos como algo rodado en 2017. Pero también hay que tener en cuenta que la trama de esta película sitúa este mundo décadas después de lo visto en el film original. Ojo, esto no significa que la tecnología que vemos llegue a extremos tan chocantes como lo que hizo Ridley Scott en Prometheus respecto a lo que vimos en Alien: El Octavo Pasajero. Se da un pequeño salto adelante, pero sin escapar del todo de las pantallas y lo analógico por mucho coche volador que haya o hologramas gigantes que pueblen la ciudad.




La película goza de unos excelentes y exquisitos planos que son parte vital del encanto de esta película. Esto es gracias al trabajo del veterano director de fotografía Roger Deakins (El Gran Lebowski, Skyfall), cuyas composiciones crean una experiencia visual imperdible (sobre todo en la gran pantalla).

No tardamos nada en volver a introducirnos en este universo y en asistir al argumento de esta película que ahonda más de lo que se podía pensar en un principio en el film original. Si ya el emular todo lo que hace grande y especial a la cinta del 82 hará que bastantes espectadores del público general no entren como deberían en la película. El hacer que sea tan necesario haber visto y disfrutado la primera Blade Runner contribuye a poner en contra a gran parte del público a pesar de que esto contente a los verdaderos fans.

Como ya se hizo con Alien: Covenant. Se realizaron unos cortometrajes previos al estreno de Blade Runner: 2049. Pero, a diferencia del caso de la reciente película de Scott. estos SÍ que son complementarios a la película. No aprovechándolos para librarse de presentación de personajes y exposición de universo. Toda lo relacionado con la Wallace Corporation y el Apagón se presenta y explica tanto en la introducción de Blade Runner: 2049 como a lo largo del film (lo que no impide que se pueda disfrutar de todos esos cortos. Sobre todo del animado por Shinichiro Watanabe).

Es cierto que el tono noir que tanto caracteriza el film original se diluye en esta película que decide tirar más por el thriller y por una historia más global. Ya no se trata de perseguir a unos cuantos Replicantes fugitivos. El caso que encara el protagonista puede trastocar los cimientos de esta sociedad. Esta temática se presenta y acepta sin problemas gracias a la experiencia de Villeneuve en este género. Aún con algunos "trampeos" argumentales, la película mantiene un aura de continuo misterio que mantiene al espectador atento. En la última parte también se insinúa una sub trama más "comercial" pero que, por suerte, queda en un añadido más del conjunto.




Denis también sabe trasladar los profundos y transcendentales temas y conceptos que propuso la película original gracias al estupendo libreto escrito por Michael Green y Hampton Fancher (a partir de la idea del propio Fancher). Blade Runner: 2049 es un agradecido film en el hueco panorama cinematográfico actual (generalmente hablando). No hay que olvidar que estamos ante todo un blockbuster que se permite tener durante 163 minutos al espectador haciéndose existenciales cuestiones a la par que nos ofrece esta historia de ciencia ficción exquisitamente rodada. Villeneuve ha logrado respetar a su aclamada predecesora y distanciarse lo suficiente como para poder aportar bastante a este Universo ya asentado.

Hablando sobre los personajes comentar que, al igual que la original, Blade Runner: 2049 maneja un pequeño pero bastante sólido plantel. Lo que acaba siendo mejor que tener a un montón de personajes sin un propósito claro y sin que se aprovechen minimamente.

Ryan Gosling como el Agente K está perfecto. Pues a pesar de no ser un actor que derroche talento interpretativo, deja bien claro que es el ideal para personajes taciturnos y con un aura de misterio. Imposible no pensar en su papel en la magnífica Drive cuando se visiona Blade Runner: 2049. Además, creo que el personaje de Gosling tiene más capas que el de Deckard. Tanto al principio como, sobre todo, en la parte final lo siento más profundo. Sus motivaciones y cuestiones existenciales son mucho más demoledoras. Amén del curioso y desconcertantemente bello romance con Joi (una irreconocible Ana de Armas que ya ha dejado atrás su imagen de "cara bonita" televisiva y está más que preparada para su desembarco Hollywoodiense).




Se agradece el breve papel de Dave Bautista, quien poco a poco va afianzándose su reciente carrera actoral (no olvidéis ver el cortometraje dedicado a su personaje).

Robin Wright es un soplo de aire fresco teniendo en cuenta que su personaje podría haber vuelto a caer en el cliché del "Comisario de los ochenta" como ya pasó en la cinta original. Muestra una buena relación y química con K.




Entramos en un terreno más peliagudo al hablar de los "villanos" del film. Si la primera Blade Runner nos sorprendió con esos seres artificiales que tan solo buscaban existir (sobre todo con Roy Batty y su inolvidable monólogo). Aquí la cosa puede quedar bastante a deber. El personaje de Sylvia Hoeks, aunque deja bastante clara su naturaleza Replicante, no pasa de ser el "villano físico" de la película. Aunque el caso más sangrante está en el Wallace de Jared Leto. Personaje que podía haber redimido de todo al actor tras su Joker en Escuadrón Suicida. Wallace supone un drástico cambio de la figura de Tyrell. Aunque compartan unas ambiciones semejantes, las de Wallace tiran por caminos más turbios. Además, todo en él transmite un aire mesiático bastante interesante. El problema está en que sus apariciones son contadas y bastante contenidas. No pudiendo llenar este gran vacío de la película.

Para muchos seguro que el gran reclamo de visionar esta secuela era el volver a ver a Rick Deckard. Harrison Ford sigue revisitando sus iconicos personajes. Tras decir hola (y adiós) a Han Solo en Star Wars: El Despertar de la Fuerza y antes de volver a embarcarse en la quinta aventura arqueológica de Indiana Jones. Tenemos a Ford de vuelta en el rol del trágico y malhumorado ex-Blade Runner. Y su aportación a la película no cae en lo gratuito. Como ya he dicho, 2049 conecta directamente con la película original. Y el personaje de Deckard es otra pieza clave. Y, ojo, como bien dicen "lo mejor se hace esperar".




La película cuenta con un par de geniales cameos de dos conocidos personajes del film ochentero (el segundo cameo es el más rompedor).

Quien recuerda Blade Runner recuerda su inolvidable BSO. Vangelis hizo de esta un personaje más que era eterno compañero de los destrozados personajes y la triste y sucia ciudad en la que se movían. En esta ocasión, los encargados de poner música al asunto son Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch. Su trabajo es correcto, pero tristemente no llega a esos niveles que muchos le exigimos (a parte de que parece Zimmer vuelve a desatar su manía de meter ensornecedores "Inceptions").




Está claro que los pocos aspectos negativos son pecata minuta a la hora de disfrutar de Blade Runner: 2049. Muy pocos eran los que apostaban de verdad por esta secuela que podía haber salido peor pero no mejor. Denis Villeneuve ha demostrado ser el hombre ideal para llevar este mundo, personajes y cuestiones a nuestro siglo. Tanto es así que parece que esta película va a correr la misma suerte que su predecesora (no le ha ido tan bien en taquilla, mejor en crítica. Aunque lo más seguro es que vaya remontando año tras año gracias al mercado doméstico y al boca a boca).

Ahora queda cruzar los dedos para que a Villeneuve se le permita cumplir su otro gran sueño con el cine sci-fi: Una nueva adaptación de DUNE. Tras ver Blade Runner: 2049 uno no puede evitar salivar pensando en lo que sería ver su Arrakis en la gran pantalla.




Lo Mejor: El espectáculo visual. Tener un Blade Runner en este siglo tan cuestionable cinematográficamente hablando.

Lo Peor: Algún "trampeo" argumental. Los antagonistas. La BSO no pega con la fuerza necesaria.



miércoles, 22 de noviembre de 2017

El terror en la mochila: Museo de Vent Haven (Kentucky)


No sé quién tiene más miedo, si yo o el negro de detrás

Hoy me he colgado la mochila y me he largado a Fort Mitchell (Kentucky), para visitar un museo plagado de uno de mis mayores terrores: los muñecos. Este macabro sitio es el único del mundo de muñecos ventrílocuos, almacenando unos 900, así como un montón de fotografías y piezas de coleccionista. Fue fundado por  William Shakespeare Berger, un empresario y ventrílocuo amateur que sentía pasión por estos asquerosos y terroríficos muñecos.


Muy reciente tengo en la memoria la película de terror "Silencio desde el mal", por lo que pasear por las diferentes salas de este sitio pone los pelos de punta. Los muñecos, representando a todo tipo de personas, te miran, te siguen con sus grandes ojos, te observan, parece que se ríen, y te da la sensación de que van a ponerse a hablar en cualquier momento.


Millones de morbosos han visitado esta exposición  a lo largo de todos estos años, buscando algo que les ponga los pelos de punta, algo que les haga sentir que no estamos solos, que un alma también puede habitar un cuerpo de madera. Dicen algunas lenguas de Kentucky que cada muñeco pasa a poseer el alma de su creador cuando este fallece, y los muñecos de este Vent Haven hace tiempo que son huérfanos...

Si te atreves a adentrarte entre sus pasillos, la exposición volverá a abrir al público en Mayo de 2018.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Reseña Hellraiser: El Corazón Condenado, de Clive Barker



Sinopsis:

En esta nueva versión al español de Hellraiser, que ahora publicamos con su título original, El corazón condenado, los lectores podrán acercarse a esta ya clásica novela de terror con una perspectiva nueva. Nominada como la mejor novela del año en el Reino Unido, treinta años después se ha convertido en una obra de culto tras la primera versión cinematográfica que se hizo de ella en 1987. Clive Barker aborda en sus páginas cuestiones cruciales como el amor y la desesperación, el deseo, la muerte y la sangre, mediante metáforas sugerentes, reflejando el hedonismo desenfrenado hasta límites trascendentes.

Opinión:

Clive Barker es uno de los autores con los que más disfruto. Libros de Sangre fue una de esas colecciones que no te deja indiferente, llena de sangre, sexo y poesía, y es que algo tiene el autor británico es que es capaz de describirte una escena con una mujer muerta haciendo una felación y que suene siniestramente bella.

Desde muy joven ya había disfrutado de la adaptación cinematográfica de Hellraiser, convirtiéndose en una de esas joyas que recuerdas, sobretodo al gran trabajo de maquillaje de los cenobitas, por lo que cuando me enteré que Hemida Editores sacaba esta edición, no me pude contener.

La novela es corta y tiene toda la esencia del film ochentero, con pequeños cambios.

Todo empieza cuando Frank Cotton se encuentra en desván con la caja de Lemarchand, un artefacto que promete los más secretos placeres a quien resuelva su enigmático puzzle. 

Frank lo consigue, pero en cuanto los cenobitas hacen acto de presencia, descubre que lo que tienen una idea del place muy diferente, y llevándoselo a su mundo.

Poco después, su hermano Rory y su mujer, Julia, se mudan a la casa donde Frank realizó el ritual sin saberlo. Una vez allí, Rory mancha la habitación con su sangre lo que hace que una pequeña brecha se abra entre los dos mundos, haciendo que un Frank consumido por el dolor tenga la oportunidad de escapar.

Entre todo esto, nos encontramos con Kirsty, protagonista de la historia y mejor amiga de Rory, la cual será testigo de todo lo que ocurre y deberá tomar una decisión difícil si no quiere acabar como Frank.

Hasta aquí, el único cambio visible son las relaciones entre Rory, Frank y Kirsty, que en la novela son amigos y conocidos (en el caso de los dos últimos), y en la película Rory es el padre de Kirsty, por lo que Frank es su tío.
En cuanto a Julia, sigue siendo la mujer fría, bella y egoísta del film, aunque en la novela descubres más sobre su carácter y su sentimiento de soledad, aunque eso no justifica lo que hace, aunque debo confesar que no la encontré tan repelente como en su versión de carne y hueso (y nunca mejor dicho).

La narración, como viene siendo común en el autor, es rápida, no adorna demasiado las cosas salvo en un par de capítulos sobre la mudanza que sirven de preámbulo a lo que va a suceder, lo que hace que se lea en un suspiro. Las descripciones son claras (recordemos al mutilado Frank o el aspecto de los cenobitas), y me ha gustado en especial un pequeño pasaje sobre las estaciones.

Lo que sí he encontrado es que le faltaba algo más de sangre. No me mal interpretéis, tiene escenas donde el líquido escarlata os acariciará el rostro, pero en comparación con la película me ha parecido más escasa. Aunque puede que sólo sea gusto personal.

En resumen, Hellraiser: El Corazón Condenado, de Clive Barker es una novela de terror visceral, que los amantes de la saga de los cenobitas disfrutará y que, a pesar del pequeño punto negativo que he encontrado, es muy entretenida.

¿Lo recomendaría? 

Creo que es indispensable para los amantes del buen gore.

Gracias a Hermida Editores por el ejemplar.