martes, 24 de mayo de 2016

Crítica de Éramos pocos y llegaron los aliens de Robbie Pickering





Cómo somos a veces. Cada vez que se da una de esas diabólicas traducciones al español de las películas (sobre todo del género de fantaterror), no son pocos los que ponen el grito en el cielo. Y luego, cuando la misma distribuidora nos da la opción de decidir por una de tres penosas traducciones, hacemos cola para que "Freaks of Nature" se titule en nuestro país Éramos pocos y llegaron los aliens...

Tras este inciso sobre un tema que personalmente me fastidia demasiado, toca hablar sobre este desmadre de comedia de fantaterror.

La película nos arroja sin miramientos a un pequeño pueblecito en el que humanos, vampiros y zombies conviven... ¿en armonía? Acompañaremos a tres jóvenes que, además de lidiar con los problemas de la adolescencia (y algunos más monstruosos), lucharán por sobrevivir al ataque alienígena que acaba de cernerse sobre Dillford.



Lo cierto es que el arranque del film logra captar bastante la atención del espectador. Y su primera parte es bastante interesante. Llegando a tener buenos momentos, escenas y detalles. Pero, irónicamente, el añadir al conjunto del film a los aliens acaba por hacer que la película vaya cuesta abajo.

Es una pena que no se quiera ni perfila un mínimo este mundo. No sabemos si Dillford es el único lugar en el que se da esta monstruosa tregua. Si primero fueron los vampiros y luego los zombis... El espectador tiene que dar por sentadas demasiadas cosas que pueden lograr sacarlo de la historia. Y se basa DEMASIADO en obras bastante reconocibles para el habitual del género de fantaterror para así dar forma a su propio imaginario (los vampiros son una mezcla entre los gusiluz de Crepúsculo y los de la serie de Buffy, cazavampiros, los collares de los zombis parecen sacado de Fido y que estos puedan llegar a recobrar cierta inteligencia como en La Tierra de los Muertos Vivientes...),



La cinta ya deja bien claro su intención de trabajar con el estilo y temática ochenteras de comedia de terror teenagears. Pero la mezcla de tantos elementos y géneros acaba fastidiando la propuesta que ya de por sí tenía buena pinta.

Este es el primer acercamiento al género de su director, Robbie Pickering. Quien cambió completamente de registro tras su opera prima (Natural Selection). Y parece que quiere demostrar que es un completo conocedor del cine de terror, que se olvida de cuidar la historia que pretende contarnos por sacar a relucir su lista de gags, guiños y referencias. 

Aunque todo hay que decirlo. Puede que la película sea de bajo presupuesto, pero han sabido aprovecharlo bastante bien. Los efectos digitales, el maquillaje, la fotografía, escenarios... Además de la BSO,que ayuda a hacer más animadas bastantes escenas.

En el apartado actoral destaco del trío protagonista al personaje de Josh Fadem (Miss Marzo, Contracted: Phase II). Que, además de ser el que tiene más trasfondo y personalidad, tiene las mejores escenas cómicas. Y me habría gustado que hubiesen aprovechado más a los hilarantes Patton Oswalt (Dos Hombres y Medio, Young Adult), Joan Cusack (Toy Story 3, La Familia Addams 2) y Bob Odenkirk (Breaking Bad, Better Call Saul).



No esperaba nada de esta película. Y aunque es cierto que me ha arrancado más de una carcajada (e incluso su primera parte me animó a pensar que sería una digna sucesora de Zombieland), no pasa de ser una película para ver y olvidar. Un entretenimiento dominguero dedicado a todo forofo del cine de fantaterror.




Lo Mejor: Con sus más y sus menos aún consigue mantener tu atención todo el metraje y te saca alguna que otra carcajada.

Lo Peor: Muestra bastantes elementos de lo más aprovechables que no se molesta en trabajar.






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