jueves, 23 de abril de 2015

Scarlett, el Dragón por Rain Cross



Ancient Red Dragon Ragorath by luffie {DeviantArt}

En un lugar muy lejano y sombrío, nació una princesa un día de frío.
De cabellos de plata y ojos negros, Luna fue nombrada, ya que era como una noche de invierno.
Era una niña muy peculiar, le gustaba jugar con ratas e historias imaginar.
En ellas era una heroína que mataba dragones y tenía a un hada que le cosía los botones.
Lo que Luna no sabía, es que sus historias se hacían realidad, y un pequeño dragón llegó a su ciudad.
El dragón era de color rojo escarlata, y con el nombre de Scarlett la criatura fue bautizada.
El pueblo lo temía, y de él se apartaba, pero Luna se hizo su amiga, y con él siempre jugaba.
Scarlett y Luna siempre iban juntos, lo que despertó el recelo de sus súbditos.

Cuando se hicieron mayores, se fueron a vivir aventuras, y el pueblo no tuvo que preocuparse más por tan temida criatura.
En el camino se encontraron un trol, que tenía clavado un aguijón.
Luna no dudó, y aunque le tenía miedo, al trol ayudó.
Scarlett no se fiaba, ya que había oído que matar a los trols les gustaba.
«No tengáis miedo» dijo el trol, «soy inofensivo, por eso hasta una avispa ha podido conmigo».
Luna le miró con compasión, y que el trol no era ningún asesino decidió.
El trol, agradecido, les dio comida, y se despidió de ellos con una desdentada sonrisa.

La princesa y el dragón siguieron su camino, y años tardaron en regresar a su castillo.
Elfos, hadas y duendes se encontraron, todas las criaturas que Luna había imaginado.
Se hizo amiga de todas ellas, ya que era incapaz de dañarlas si quiera.
A seres terroríficos se enfrentó, y con la ayuda de Scarlett a todos venció.
Pero algo había aprendido del ser con el agujón: no juzgues por las apariencias sino por la acción, ya que hasta un trol tiene corazón.
Así que a pesar de enfrentarse a monstruos, muchos de ellos se hicieron también sus amigos, sólo retaba a los más mezquinos.

Los años fueron trascurriendo, y ellos debían volver al reino.
50 días y 50 noches tardaron, y más amigos por el camino encontraron.
Cuando llegaron al pueblo, todos les recibieron con alegría, ya que admiraban al dragón y a su princesa heroína.
Muchas historias habían escuchado, y ya conocían las proezas que ellos habían realizado.
Los años pasaron, y su reino siguió prosperando.

Un día Luna despertó, era ya muy mayor, y con tristeza, decidió despedirse de su dragón.
«Muchas aventuras y bellos recuerdos me has dado», dijo a Scarlett entre llantos, «pero debo dar por terminado mi viaje a tu lado».
Scarlett sonrió, y Luna se extrañó, «Mucha gente os recordará, tanto por vuestro heroísmo como por vuestra bondad».
Y acercándose a su gran amiga, el dragón escarlata le susurró «Vos no moriréis, ya que en vuestras historias siempre viviréis».
Luna cerró los ojos, con una sonrisa en sus labios. Se adentró en su última aventura, con su fiel compañera a su lado.


4 comentarios:

Es un cuento maravilloso y enternecedor. Bravo.

{Rain} Muchísimas gracias, me alegra mucho que te guste :)

Precioso!!! Se me aguaron los ojos!!! Oooh💖💖💖 😘Rain.

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